
Iruñazarra es un extraordinario restaurante en el centro de Pamplona, ubicado en C. Mercaderes, 15, que ha sabido reinventarse desde su reapertura en 2015. Si te encanta la buena comida, este lugar es un paraíso de pintxos y tapas que no sólo despiertan el apetito a la vista, sino que también garantizan una explosión de sabores. Con una decoración acogedora y un ambiente amigable, es el sitio perfecto para disfrutar de la gastronomía local que combina tradición y modernidad. No olvides echar un vistazo a su carta y menús, que ofrecen delicias como la ensalada Iruñazarra con pulpo, salmón y bacalao ahumado, todo preparado con ingredientes locales de gran calidad.
Si consultas Tripadvisor, verás que cuenta con unas impresionantes 4.2 de 5 estrellas y más de 1,000 reseñas, lo que habla de la experiencia positiva de sus visitantes. Además, puedes contactarlos para cualquier pregunta o sugerencia que tengas, y hasta encontrar un mapa para no perderte. ¡No te quedes sin disfrutar de sus pintxos y menús variados, que garantizan una experiencia gastronómica que te hará volver por más!
Horarios Iruñazarra
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–24:00 |
| martes | 9:00–24:00 |
| miércoles | 9:00–24:00 |
| jueves | 9:00–24:00 |
| viernes | 9:00–24:00 |
| sábado | 9:00–23:30 |
| domingo | 9:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Iruñazarra
Dónde se encuentra ubicado el restaurante Iruñazarra
¡Hola, foodie! Si quieres disfrutar de una experiencia culinaria de 5 estrellas, no puedes dejar de visitar Iruñazarra, un restaurante que se encuentra en la C. Mercaderes, 15, 31001 Pamplona, Navarra. Te prometo que es un sitio espectacular con una presentación de platos que te dejará boquiabierto y, lo mejor de todo, ¡el sabor es aún mejor! Cada bocado es una explosión de sabores que realmente te hace apreciar la cocina. Y ojo, la ensalada de codorniz, los espárragos frescos, el rodaballo y la ventisca de bacalao son simplemente imprescindibles. Terminar con su crema de queso con maracuyá y sorbete de mojitos es un must.
Recuerdo una cena inolvidable que tuve allí con mi cuñado. Fue una noche dedicada a los pinchos, y después de ir a varios bares, coincidimos en que Iruñazarra estaba entre los mejores. Pregunta por los especiales de pinchos (pasan de los 5,5€) porque están súper elaborados y deliciosos. Además, la carta de vinos es bastante completa y el ambiente es perfecto para disfrutar de una buena charla mientras degustas. ¡Te va a encantar!
Lo que me encanta del restaurante es la distribución, con una barra genial y barriles donde puedes sentarte a tomar un pintxo antes de bajar al comedor. Lo tienen todo pensado para que te sientas a gusto. Y si tienes alguna restricción alimentaria, ¡tranquilo! Tienen varias opciones sin gluten en su carta. Es un sitio muy familiar y acogedor que te invita a quedarte un rato más.
Ahora, si hablamos del servicio, aquí es donde he escuchado opiniones mixtas. La comida y el ambiente siempre han sido sobresalientes, pero hay quienes han tenido problemas con el trato del personal. A pesar de eso, los precios son razonables y la calidad-compra compensa el pequeño aspecto negativo. Pero vamos, en general, ¡la reputación del lugar es excelente!
Entonces, ¿dónde se encuentra ubicado el restaurante Iruñazarra? En el corazón de Pamplona, justo en la C. Mercaderes, 15. Así que si andas por allí, no dudes en pasarte y disfrutar de una experiencia gastronómica que recordarás. ¡Buen provecho!
Cuándo se reabrió Iruñazarra
No sé si te he contado ya sobre Iruñazarra, pero si no, ¡tienes que probarlo! Situado en la C. Mercaderes, 15, en pleno corazón de Pamplona, es uno de esos lugares que no puedes dejar pasar. La carta de pintxos es impresionante, y puedo decirte que la Txikiburguer de chuletón es una maravilla que no puedes perderte. Además, la cerveza está bien tirada y complementa perfectamente la experiencia. El ambiente es genial, y el servicio es muy amigable, lo que hace que te sientas como en casa.
El otro día probé el menú de fin de semana y, ¡madre mía!, el solomillo con foie de pato es para hacer la ola. Eso sí, hay que tener en cuenta que lleva un suplemento, pero te aseguro que vale cada euro. Si te apetece algo un poco más clásico, los callos y morros estaban bien, aunque un pelín sosos para mi gusto. Pero, ¡quién se queja! Con un menú que ronda los 20-30 €, no puedes pedir más. Y, por cierto, no olvides dejar espacio para el coulant de chocolate con helado de pistacho; es un verdadero manjar.
Hablando de los menús, también tienen uno de diario a 32 euros, que incluye primero, segundo y postre, y en general suele estar bastante bien elaborado. Eso sí, si decides cambiar algún plato, prepárate para un recargo en el segundo. El único pero podría ser la espera, ya que a veces hay solo una persona en el servicio y puede hacerse un poco largo, pero vamos, que la calidad de la comida compensa. En definitiva, el ambiente y el trato hacen que sea un sitio muy agradable al que volver.
¡Ah! Casi se me olvida. Iruñazarra se reabrió hace poco y la verdad es que ha llegado para quedarse. El equipo siempre se esfuerza por ofrecer calidad a la altura de los paladares más exigentes, y con esta oferta de pintxos y menús, sigue ganándose los corazones de todos los que pasamos por allí. Así que ya sabes, la próxima vez que estés por la zona, no dudes en acercarte a Iruñazarra y disfrutar de una experiencia culinaria única. ️
Qué tipo de comida ofrece Iruñazarra
Y después de un buen rato de recorrido por el casco antiguo, nos topamos con Iruñazarra en C. Mercaderes, 15, y la verdad, ¡vaya acierto! Las cinco estrellas no son por casualidad. Es un lugar largo y estrecho, como muchos bares de la zona, y aunque siempre tiene su buena jarra de gente, la mejor estrategia es llegar después de las 21:30 si quieres algo más de espacio en la barra, que es bastante acogedora. Pidimos varios pinchos y, la verdad, es que estaban de rechupete. Algunos incluso han ganado concursos, así que imagina lo buenos que son.
La dinámica es súper chula: te acercas a la barra, eliges lo que te apetece y le das a la calidad, porque lo que te traen está realmente rico. Entre los pinchos que probamos, el ceviche de pulpo y salmón fue un claro ganador, junto con otros pinchos variados que nos dejaron con ganas de más. Eso sí, si vas en horario punta, un pequeño consejo: podrían limpiar la barra un poco más a menudo. Pero nada que no se solucione con un par de tercios para hacer tiempo.
Aunque claro, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Escuché un par de historias que dan un giro a la cosa. Hubo quien se decepcionó bastante porque, a la hora de elegir, se encontraron con un menú de Navidad donde no podían optar por si querían carta o menú según les apeteciera. Un rollo, la verdad. ¡Imagínate ser un grupo de 9 y que a todos les hagan elegir lo mismo! Ni hablar de un solomillo que llegó crudo. Para nada recomendable.
Así que, cuando me preguntan qué tipo de comida ofrece Iruñazarra, me alegra decir que es una mezcla muy interesante. Si buscas pinchos de calidad, este sitio es un must. También hay opciones más elaboradas en su carta, como chuletón maravilloso y hongos confitados. Perfecto para una cena bien babosa y sabrosa, porque no hay nada como disfrutar de la gastronomía navarra en un ambiente que, aunque a veces se reconcuesta, ¡sigue siendo uno de los mejores planes en Pamplona!
Cuáles son algunas de las especialidades en el menú de Iruñazarra
Y si estás pensando en probar Iruñazarra, la verdad es que no te va a decepcionar. Hicimos una visita por recomendación de unos amigos locales y ¡vaya acierto! El ambiente es muy acogedor, y aunque el local suele estar lleno, el servicio siempre es de primera. Las camareras y los camareros son súper amables; nadie se pone impaciente incluso cuando se llena a rebosar, lo cual dice mucho de ellos, ¿no? Además, los precios son bastante razonables para la calidad que ofrecen.
Hablando de calidad, el menú de Navidad que probamos estaba delicioso. ¡Era todo un festín! Decidir qué elegir de tantos platos ricos era un dilema; el rodaballo al horno y ese chuletón maravilloso nos dejaron boquiabiertos. Y lo mejor es que, aunque era un día laboral y el comedor estaba a tope, el servicio tuvo un ritmo muy bueno, lo que se agradece muchísimo. Me impresionó que también tienen muy en cuenta las restricciones alimentarias y te informan sobre los alérgenos en los platos, así que si vas con peques o con alguien que necesita especial atención, están muy bien preparados.
Aprovechando que estamos en este rollo de la comida, ¡no te vayas sin probar los pintxos de aquí! Una especialidad que nos encantó fue el ajo arriero con bacalao y los variados pinchos de calidad, además del pulpo a la gallega que estaban simplemente espectaculares. Para una cena ligera pero con un toque festivo, puedes encontrar opciones como las lasañas de marisco con salsa que son una verdadera delicia. Así que, si andas en Pamplona y quieres una experiencia culinaria que combine calidad, un ambientazo y un servicio inmejorable, Iruñazarra es, sin duda, un lugar a tener en cuenta. ¡Volveremos seguro!
Qué ingredientes se utilizan en los platos del restaurante
Así que ya sabes, si te pasas por Iruñazarra en el C. Mercaderes, 15, 31001 Pamplona, asegúrate de reservar con antelación. Este lugar se ha hecho bastante popular y, aunque está en el corazón de la ciudad, es difícil conseguir una mesa si no lo planeas. La calidad de la comida es realmente suprema; han puesto mucho énfasis en utilizar una materia prima de primera y eso se nota. Te diría que es un lugar que vale la pena visitar, incluso si el presupuesto para comer ahí ronda entre 40 y 50 € por persona. ¡Una inversión que no te vas a arrepentir!
Los platos que te recomiendo no son ninguna broma. Tienes que probar el Pulpo a la Gallega, que está para chuparse los dedos, y esos pinchos variados que son un festín. Las croquetas ganadoras son otro punto fuerte, y las carrilleras son simplemente irresistibles. Sin olvidar que el ambiente del lugar es realmente acogedor; todo está pensado para que disfrutes de una buena velada. Así que, ¡no dudes en hacer tu reservación!
He oído algunas opiniones mixtas sobre Iruñazarra. Algunas personas salieron satisfechas, pero otros dijeron que esperaban más, sobre todo en relación al txuletón madurado. Parece que algunas piezas no tenían ese toque de maduración que andaban buscando, y aunque las cantidades son generosas y el ambiente es bonito, el servicio puede ser un poco irregular. Así que ya sabes, lo mejor es que vayas con las expectativas bien claras para evitar decepciones.
En cuanto a los ingredientes que utilizan en sus platos, la clave de Iruñazarra está en la calidad de los productos. Utilizan materia prima fresca y de alta calidad, lo que hace que cada bocado sea una explosión de sabor. Así que, si decides darte un capricho y probar sus platos, ¡prepárate para disfrutar de una experiencia culinaria única!
Cómo es la decoración y el ambiente en Iruñazarra
Y mira que teníamos buenas expectativas para Iruñazarra. El menú del día está muy bien, aunque la carta es bastante amplia – diría que casi demasiado para un solo día. ¡Cuántas opciones! Pero, al final, no todo brilla igual. Las alubias estaban algo desafortunadas, con demasiada tocineta y poca alubia, así que ahí quedó un poco a deber. Pero bueno, al menos los espárragos estaban bien y los segundos de pescado, aunque correctos, no nos dejaron con esa sensación de '¡guau!'. ¡Y los postres! Ah, la tarta de queso con frutos del bosque es un must. Si te animas a ir, definitivamente no te la pierdas.
Por otro lado, el servicio es un tema complicado. La cocina parecía ir a cámara lenta. Estábamos un poco al límite de la paciencia porque, aunque el local estaba lleno, ¡boooom! Casi 2 horas para comer, y no es que estemos siempre apurados, pero un poco de agilidad no vendría mal. Si decides ir, mi consejo es que te vayas por los pintxos; son ***la opción más acertada***, además de ser un clásico por aquí.
Hablando de precios, el menú de fin de semana ya está en 43 euros, y esperábamos un poco más de calidad por ese precio. Algunos platos eran bonitos y estaban bien presentados, pero los segundos no tuvieron la misma suerte. La chuleta de vaca… ¡esa sí merece una medalla! En cambio, el rodaballo y el bacalao, dejaban mucho que desear. Es como si, poco a poco, se estuvieran acomodando y olvidando el porqué de su fama. En resumen, creo que la próxima vez solo iré a disfrutar esos pinchos y a no dejarme llevar por un menú que, aunque atractivo, tal vez ya no está a la altura.
Y ya para finalizar, la decoración y ambiente en Iruñazarra son bastante agradables; no es nada ostentoso, más bien acogedor y casual. Un lugar donde uno puede relajarse y disfrutar de una buena charla con los amigos, pero tal vez con un detalle más de cuidado en la comida y la rapidez del servicio, podrían elevar la experiencia a otro nivel. Al final, ¿no es eso lo que todos buscamos, disfrutar de la buena comida en un buen ambiente?








