
En el Restaurante-Hotel Fornos, ubicado en el P.º Cortes de Aragón, 5, en Calatayud, te espera una experiencia gastronómica que no te puedes perder. Sus especialidades, como el ternasco de Aragón o los garbanzos con congrio, son solo el inicio de lo que ofrece su cocina. También cuentan con un menú diario muy completo, donde puedes elegir entre seis opciones de primer y segundo plato, más un postre, todo acompañado de un buen vino tinto de la DO Calatayud, agua mineral y pan. Ideal para darle un capricho a tu paladar sin gastarte una fortuna.
No solo es un lugar para comer; también es un hotel funcional con todo lo que necesitas para una estancia cómoda: Wi-Fi gratuito, climatización individual, y un ambiente ideal para familias, con opciones como un menú infantil y tronas. Situado en el centro, es perfecto para explorar la ciudad sin preocuparte por el transporte. ¿Buscas un lugar donde disfrutar de buena comida y hospedaje en Calatayud? El Restaurante-Hotel Fornos es definitivamente una gran opción.
Mapa Ubicación Restaurante-Hotel Fornos
Dónde se encuentra el Restaurante-Hotel Fornos
¡Hola a todos! Si estáis pensando en un lugar para alojaros en Calatayud, el Restaurante-Hotel Fornos es una de esas joyitas que no os podéis perder. La verdad es que está súper bien ubicado en el Paseo Cortes de Aragón, 5, así que tenéis todo a mano. Desde el primer momento, el personal es enormemente amable; te reciben con una sonrisa que hace sentir como en casa. Y ojo, la limpieza es impecable, tanto en las habitaciones como en los baños. Nos sorprendió gratamente lo cómodos que eran los colchones, mejor que en muchos hoteles de más estrellas que hemos visitado en otros países.
Algo que quiero resaltar a los que tienen mascota es que Fornos acepta animales, lo cual es un gran plus. Así que si estáis pensando en llevar a vuestro peludo, ¡adelante! Eso sí, un pequeño consejo: comportaos como si estuvierais en casa, no en una guardería. Nosotros llevamos cosas para que nuestra perra estuviera cómoda y nunca la dejamos sola. El hotel tuvo la amabilidad de asignarnos una habitación apartada, lo que nos permitió disfrutar sin preocuparnos por molestar a otros huéspedes. ¡Mil gracias por eso!
Ahora hablemos del restaurante Fornos. Me muero por contaros que hoy comimos allí y la experiencia fue increíble. Aunque no teníamos reserva, nos atendieron de maravilla y nos ofrecieron una mesa rápidamente. La comida estaba deliciosa y las raciones eran supergenerosas. Por solo 23 euros por persona, tuvimos un festín. El local estaba lleno de familias y grupos, lo que siempre es buena señal, y el ambiente era supercómodo. No me puedo quejar de nada, le doy un 10. Si regreso a Calatayud, repetiría sin dudar.
En resumen, si os preguntáis ¿dónde se encuentra el Restaurante-Hotel Fornos?, la respuesta es fácil: están en P.º Cortes de Aragón, 5, 50300 Calatayud, Zaragoza. Así que ya sabéis, ¡no os dejéis llevar por la rutina y animaros a vivir esta experiencia!
Cuáles son algunas de las especialidades gastronómicas del restaurante
Y, hablando del Restaurante-Hotel Fornos, tengo que decirte que la experiencia es bastante desigual. Por un lado, he escuchado que hay personas que han estado bien alojadas allí, disfrutando de habitaciones cómodas y un servicio amable, pero, sinceramente, no entiendo algunas reseñas de gente que califica la comida como buena. Para mí, el "arroz caldoso" que sirvieron fue totalmente repugnante, parecía más agua coloreada con arroz que otra cosa, ¡una vergüenza total! La verdad es que si vas a comer, busca otra opción porque, vaya, apruebas más rápido la comida de un tupper de casa que lo que te ofrecen aquí.
Claro, también leí que hay quien ha tenido buenas experiencias con el trato del personal, pero depende mucho de a quién te toque. Los maños pueden ser un poco secos a veces, y si te toca uno de esos, ya sabes que la sonrisa será escasa. Por otro lado, el lugar tiene su encanto, con habitaciones que, aunque pequeñas, son limpias y funcionales, y eso siempre se agradece. Perfecto para viajes de negocios o esas escapadas tranquilas, pero si vas con un grupo grande para cenas, mejor que estés preparado para comer encogido, porque la distribución de las mesas parece ser un juego de Tetris sin lógica.
Por el lado positivo, hay quienes destacan la buena ubicación y el precio asequible, especialmente para quienes viajan en grupo. Muchos mencionan que las habitaciones son cómodas y que el hotel es tranquilo, lo cual es un plus muy a tener en cuenta si buscas descansar un poco. Aunque es un punto intermedio, definitivamente no es un lugar de lujo, pero la relación calidad-precio puede ser atractiva si tus expectativas son moderadas.
Ahora, si hablamos de gastronomía, hay que tener en cuenta que las reseñas son ambiguas. Si bien algunos mencionan que el menú no compensa lo que cuesta, entre las cosas que han servido se escuchan cosas como bechamel en pasta filo, carne buena pero servida en porciones escasas y postres que no son nada del otro mundo. En resumen, si piensas comer ahí, quizás sea mejor que reserves tus ganas de gastronomía y te prepares para una experiencia más bien mediana. Y bueno, a lo mejor te puedes aventurar a probar el entrecot, que al menos suena decente, siempre que estés dispuesto a convivir con un “vino” que necesitará chispa para resultar pasable.
Qué platos incluye el menú diario del Restaurante-Hotel Fornos
Y bueno, si estás buscando un sitio donde comer bien en Calatayud, no puedes dejar pasar el Restaurante-Hotel Fornos. Para empezar, la cocina es cuidada, sabrosa y variada. Lo mejor de todo es que hay un maestro cocinero que parece tener un don para sacar el máximo partido a los ingredientes. La comida es sencilla, pero rica en todos los sentidos. Es ese tipo de lugar donde cada plato se siente como un abrazo de mamá, ¿sabes? Además, el ambiente es súper confortable, ya que el local es amplio, luminoso y nada incómodo. No hay nada peor que comer en un sitio estrecho, así que aquí te sentirás como en casa.
Por otra parte, el servicio es de primera, siempre atento y educado. Las camareras y los demás chicos saben bien lo que hacen y están allí para que no te falte de nada. Te aseguro que te harán sentir muy bienvenido, como si fueras parte de la familia Fornos. Y sí, aunque sería ideal tener parking en el propio restaurante, no es tan complicado dejar el coche un poco más lejos. Recuerda que la situación en la avenida principal de Calatayud es perfectísima para explorar la zona.
Aparte, si tienes curiosidad sobre las habitaciones, no te preocupes, que son cómodas y tranquilas. No más de un hotel de dos estrellas, sí, pero muy limpio y confortable. Imagínate después de una buena comida, relajarte en un ambiente así, ideal para pasar unas vacaciones. La atención es top, especialmente por Miguel, el recepcionista que te ayudará con todo, incluso si el GPS te tiene loco, como a mí me pasó.
Y ya para ir cerrando, te preguntabas ¿qué platos incluye el menú diario del Restaurante-Hotel Fornos? Pues te cuento que tienen una comida tradicional y variada, bien hecha y con excelentes precios. Desde un buen guiso de carne hasta opciones vegetarianas, la carta está pensada para satisfacer todos los gustos. No dejes pasar la oportunidad de saborear una buena comida en un lugar que realmente cuida cada detalle. Estoy seguro de que volverás tan contento que querrás repetir.
Se ofrece vino en las comidas
Y ya que estamos, no puedo dejar de contaros sobre nuestra última excursión a Restaurante-Hotel Fornos, que es un lugar bastante conocido en Calatayud, ¡sobre todo por su menú del domingo! La verdad es que comimos como reyes; el menú era super abundante y realmente rico. Perfecto para nosotros, que fuimos en grupo de amigos y queríamos disfrutar de una buena comida. El trato fue muy bueno, aunque el servicio sí que podría mejorar un pelín, pero en general, lo pasamos genial. La ubicación no se puede negar, está en un sitio muy cómodo, así que, un 5 para eso.
Una de las cosas que nos encantó es que las mesas son grandes y hay suficiente espacio entre ellas, lo que te permite estar a gusto, sin sentir que el vecino está comiendo en tu plato. Además, es muy cómodo que el restaurante esté en la primera planta y cuenta con ascensor, así que no hay excusas para no visitarlo. Y los servicios estaban bastante cuidados, con jabón y papel a mano, algo que se agradece, ¿verdad?
Por otra parte, me he alojado allí en par de ocasiones y, bueno, no es un hotel de cinco estrellas, pero tampoco está mal para lo que pagas. El tema es que me tocó una habitación que daba al patio, así que era un poco oscura. Y aunque el chico de recepción fue súper amable, la verdad es que oír a los vecinos como si estuvieran en la misma habitación es un poco incómodo. Pero, oye, si lo que buscas es un lugar con buena ubicación y un precio razonable, Forno puede ser una opción. Aunque no esperes lujo, de verdad, es un dos estrellas con sus cositas que mejorar.
Y ya que me mencionas el tema del vino, pues sí, en las comidas ofrecen vino. La verdad es que para el precio del menú, que está en torno a 22€ por persona, vale mucho la pena, ya que el vino entra también. Así que, si te apetece un buen plato acompañado de una copita de vino, ¡estás en el lugar perfecto!
El restaurante tiene opciones para niños
¡Fue todo un viaje, la verdad! Pero mira, después de aterrizar en el Restaurante-Hotel Fornos en Calatayud, me di cuenta de que tenía sus altibajos. Primero, la ubicación no es la más impresionante del mundo; sí, está en el centro, pero hay lugares más bonitos para perderse. Y lo del ambiente, ufff… ¡no hablemos de eso! La recepcionista nos dio una opinión poco amable sobre Granada y, sinceramente, eso no ayuda. Si hubieses estado en mi lugar, también te habrías sentido un poco incómodo. Pero bueno, ¡no todo fue tan malo!
Las habitaciones estaban en línea con lo que esperas de un hotel de dos estrellas, eso no lo voy a negar. Camas cómodas y muy limpias, lo cual se agradece después de un día de turismo. Y aunque la bañera resbalaba como si fuese una pista de hielo, la verdad es que el personal se portó genial. Les pedimos almohadas extra y no pusieron pegas, nada que ver con la recepción. Así que, en general, si buscas un sitio básico pero bien llevado, este lugar lo cumple.
Y el restaurante... ¡vaya sorpresa! Nos lanzamos a probar el menú del domingo y fue un acierto total. Por 20€, la comilona que nos dieron fue impresionante: ciervo con salsa y boletus, arroz caldoso, y una tarta de queso para morirse. ¡Todo muy bien presentado y rico! Además, te dejan unas olivas de cortesía que, aunque parezcan detalle menor, le dan un toque especial al servicio. Sin duda, repetiríamos sin pensarlo. El ambiente del restaurante parece tranquilo y perfecto para disfrutar en familia.
Hablando de eso, si te preguntas si tienen opciones para los peques, al menos en nuestra experiencia no vimos un menú específico para niños, pero el personal es tan amable que estoy seguro de que podrían apañar algo. Así que, si viajas con niños, ¡no dudes en preguntar! Al final, el lugar es amigable, perfecto para pasar un rato y no lo suficientemente formal para que te sientas incómodo. ¡El sitio tiene su encanto, así que no me extrañaría que volvieras!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Restaurante-Hotel Fornos
Entonces, volviendo al tema del Restaurante-Hotel Fornos, ¡puedes esperar una experiencia bastante interesante! Por un lado, la comida es una maravilla, con una relación calidad-precio que se siente muy bien, sobre todo si vas con la familia. La atmósfera es acogedora y relajada, lo cual es perfecto después de un día explorando Calatayud. El servicio es otro punto fuerte, ¡un 5 de 5! El personal generalmente se muestra amable y servicial, así que seguro que te sentirás bien atendido.
Sin embargo, debo contarte algunos detalles sobre las habitaciones. El sábado estuve allí y, aunque la ubicación es superb fantástica (¿a quién no le gusta estar cerca del centro?), me encontré con un par de detalles incómodos. Por ejemplo, en la mesita de noche no había enchufes, lo que fue un lío porque necesitaba conectar mi máquina de apnea. Además, no hay secador en el lavabo, así que si no llevas uno contigo, mejor prepárate para el estilo natural. La cama, si eres un poco delicado, puede que no sea de tu agrado, ya que parece que el colchón es un poco blando y tiende a hundirse, lo que puede no ser ideal para todos.
Pero más allá de eso, el hotel tiene sus puntos fuertes. Las habitaciones están limpias y son cómodas, y si te gusta viajar con tu peludo, ¡también son pet-friendly! La recepcionista fue encantadora y entendió nuestras necesidades, lo que siempre suma. A menudo es tranquilo, lo cual es un alivio, incluso si estás en pleno bullicio festivo.
Entonces, ¿qué tipo de ambiente se puede esperar en el Restaurante-Hotel Fornos? Bueno, imagínate un espacio familiar con un toque local y mucha buena comida. La atención es generalmente amable (aunque hay excepciones con alguna camarera que parece necesitar un poco más de preparación en el trato al cliente) y el ambiente es acogedor, lo que hace que sea un buen lugar para una cena relajada o incluso para celebrar algo especial. ¡Definitivamente vale la pena darle una oportunidad si estás por la zona!
El hotel ofrece Wi-Fi gratuito
Y ya te digo, si decides parar en el Restaurante-Hotel Fornos en P.º Cortes de Aragón, 5, 50300 Calatayud, no te vas a arrepentir. Nosotros solo estuvimos a comer, pero todo lo que pedimos estaba de rechupete. Desde el codillo que se deshacía en la boca hasta la ternera que estaba tierna y sabrosísima. Y ni hablar de los postres; ¡buenísimos! El personal, además, era súper atento y amable, lo que hizo la experiencia aún más agradable. ¡Sin duda, una elección perfecta para unas vacaciones en grupo con la familia!
En cuanto al hotel, la cosa no se queda atrás. Tiene una ubicación excelente en pleno centro, lo que es genial si quieres explorar la zona. Las habitaciones son sencillas pero muy limpias y cómodas. No se puede negar que se oye un poco el ruido de las tuberías, pero eso no arruina la experiencia. El desayuno, aunque un poco escaso, preparado al momento, con opciones como zumo de naranja y café, además de elegir entre un croissant o tostadas, es suficiente para empezar bien el día. Y como hay un montón de bares y restaurantes alrededor, puedes disfrutar de una buena cena después de un día de turismo.
Ah, y otra cosa: ¡que admitan mascotas es un plus por si vas con tu peludo! Aunque nosotros no llevamos ninguno, es genial saber que tienen esa opción. También notamos que, a pesar de estar en una habitación exterior, no había tanto ruido como podrías esperar, así que descansar no es un problema. La relación calidad-precio es top; es un hotel sencillo pero con un trato amable que lo eleva por encima de lo normal.
Por cierto, sobre el Wi-Fi, no me atrevo a afirmarlo con certeza ya que no tengo esa información específica, pero la experiencia general del hotel sugiere que hacen lo posible por atender a sus huéspedes. Así que, si necesitas conectarte, ¡sería bueno preguntar en recepción! Sin duda, después de todo esto, estamos deseando volver.
Las habitaciones cuentan con aire acondicionado
Continuando con la charla sobre el Restaurante-Hotel Fornos, si estás planeando unas vacaciones o un viaje en grupo, es un lugar que la verdad no decepciona. Con una puntuación de 4/5, ya te puedes imaginar que la cosa va bien. El hotel es limpio y agradable, y su ubicación es top, céntrico al máximo, lo que te facilita mucho el desplazarte por Calatayud. Además, los recepcionistas son súper amables, siempre dispuestos a ayudarte y recomendarte los mejores lugares a visitar. ¿Se puede pedir más por el precio?
Y hablando de precios, la relación calidad-precio es excelente. Puedes aparcar fácilmente en calles cercanas de forma gratuita, lo cual es un plus para quienes quieren olvidarse de las tarifas de estacionamiento. Las camas son cómodas y, a pesar de que las habitaciones son de tamaño normal, puedes disfrutar de una buena limpieza y un ambiente renovado. Eso sí, a veces se oye un poco a los vecinos debido a la insonorización, pero eso no impide que puedas disfrutar de una buena noche.
Y cuando llegues a la hora de comer, ¡prepárate! El restaurante tiene una oferta de platos típicos que no puedes dejar pasar, como los garbanzos con congrio. La comida es bastante abundante y, sinceramente, se come de maravilla. Ya ves, es un lugar donde no solo te alojas, sino que también te llevas una buena experiencia culinaria por un precio que es difícil de superar.
Ahora, en cuanto a las habitaciones, hay un par de detalles que deberías considerar. Aunque el hotel tiene su encanto, algunas habitaciones pueden ser un poco frías o húmedas, y no todas cuentan con el mejor aislamiento. Pero en general, el tamaño está bien y son bastante cómodas. En cuanto al aire acondicionado, parece que no todas lo tienen; es algo que deberías chequear antes de tu llegada. Así que si eres de los que prefieren estar fresquito en verano, es mejor que lo confirmes antes de reservar. En cualquier caso, ¡merece la pena!
El Restaurante-Hotel Fornos es adecuado para familias
¡Y qué decir del Restaurante-Hotel Fornos! La verdad es que tengo recuerdos muy entrañables de este lugar. Desde que era niña, he ido allí unas cuantas veces; mis padres me llevaban y, a veces, era mi abuelo quien me acompañaba. Ya han pasado más de 30 años, y si te soy sincera, es como si el lugar no hubiera cambiado. La atención siempre ha sido excelente y el ambiente, muy tranquilo. Se nota que intentan hacerte sentir como en casa.
Además, la ubicación es perfecta: en P.º Cortes de Aragón, 5, Calatayud, un sitio ideal para desconectar y disfrutar de la tranquilidad que ofrece el entorno. Las habitaciones son bastante cómodas; hemos tenido habitaciones para el grupo familiar y, sinceramente, no hemos tenido queja alguna. Todo muy limpio y bien cuidado. Te puedo asegurar que el servicio es de 5 estrellas: siempre están atentos a lo que necesites, y eso a veces marca la diferencia.
Y si te preocupa que sea un lugar adecuado para los más pequeños, déjame darte un respiro: ¡es perfecto para familias! No solo hay un ambiente tranquilo, sino que también te ofrecen opciones apropiadas para los niños. En nuestra última visita, los peques la pasaron genial, disfrutando de la comida y haciendo amigos en el restaurante. Así que, si estás pensando en un lugar donde ir con la familia, no lo dudes. El Restaurante-Hotel Fornos es, sin lugar a dudas, una opción excelente y a muy buen precio. ¡Te encantará!








