
Mamá Dolores es el tipo de lugar que se convierte en tu nuevo favorito en Calatayud. Situado en c/ Los, C. de los Rubio Vergara, 6, este bar restaurante no solo ofrece un ambiente acogedor con su patio y pozo, sino que también es perfecto para escapar del calor. Con una puntuación de 4.5 sobre 5 en Restaurant Guru, sus visitantes han dejado 179 reseñas llenas de elogios, destacando una variedad de platos que van desde tapas tradicionales hasta hamburguesas de buey que son para morirse.
Si estás buscando un sitio donde disfrutar de buena comida y una atención fabulosa, Mamá Dolores es la respuesta. El personal es súper amable y no tardan en atenderte, lo que lo convierte en una opción ideal para cualquier día de la semana. Abierto 7 días, te recomiendo que les llames al 976 923 833 para más info o reservas. ¡Te aseguro que no te arrepentirás de visitarlo!
Horarios Mamá Dolores
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–24:00 |
| martes | 8:00–24:00 |
| miércoles | 8:00–24:00 |
| jueves | 8:00–24:00 |
| viernes | 8:00–2:00 |
| sábado | 8:00–2:00 |
| domingo | 8:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mamá Dolores
Dónde se encuentra Mamá Dolores
¡Hola, amigos! Si estáis en Calatayud, tenéis que pasaros por Mamá Dolores, un bar restaurante en c/ Los, C. de los Rubio Vergara, 6, 50300 Calatayud, Zaragoza. Desde que llegamos, la atención fue súper agradable y rápida, lo cual siempre se agradece. Nos lanzamos a pedir unos torreznos y unas patatas bravas caseras que estaban de muerte. Aunque el pincho de tortilla lo notamos un pelín seco, ¡los otros platos compensaban sobradamente!
El ambiente es bastante animado, y ni siquiera era fin de semana, ¡así que os podéis imaginar! Es un lugar que se ha renovado bastante, dejándolo con un aire acogedor y moderno. A pesar de que estaba lleno, con una sola camarera al mando, ella se movía como un champán burbujeante, atendiendo a todos con una sonrisa. Me encantó que la carta es sencilla pero bien planteada, y los precios son muy populares. La oreja a la plancha que probé estaba simplemente espectacular, llena de sabor. Sin duda, volveré a Mamá Dolores para descubrir más de su menú.
En serio, este es uno de esos lugares que no podéis dejar pasar. La relación calidad-precio está más que bien, y la comida es de 10. Olvidaros de los ruidos molestos porque el nivel de ruido es bajo, perfecto para tener una buena conversación con los amigos. Además, la cerveza llega bien fresquita en su vaso congelado, ¡es todo un detallazo! Y sí, la decoración todavía está en proceso, pero eso solo prueba que van en la dirección correcta.
Así que ya sabéis, si estáis buscando un sitio chulo para disfrutar de unas tapas, Mamá Dolores es el lugar. ¿Dónde se encuentra? Justo en c/ Los, C. de los Rubio Vergara, 6. ¡No dejéis de visitarlo!
Cuál es la dirección exacta de Mamá Dolores
Y bueno, ¿qué te puedo decir de Mamá Dolores? Es uno de esos lugares que se te quedan grabados en la memoria, ¿sabes? La comida es de buenísima calidad y, seamos sinceros, ¡todo lo que elijas es una apuesta ganadora! Desde que entras, te recibe un ambiente super acogedor, y las camareras son realmente simpáticas. Si no has probado los torreznos, te estás perdiendo de algo espectacular. ¡Tienes que ir!
Cuando buscamos un sitio para comer a un precio razonable, acertamos de lleno con este bar restaurante. Al entrar, nos dimos cuenta de que tenían aire acondicionado y eso fue una bendición con el calor que hacía ese día. Pedimos un poco de todo: desde bravas hasta un cachopo que estaba super tierno, pasando por un revuelto de bacalao con gambas. Cada plato superó nuestras expectativas, y de verdad, volvemos hasta acabar de probar toda la carta. Y lo mejor de todo, ¡los precios son geniales! Puedes comer por 10-20 € por persona.
La tosta de solomillo que tienen es otra delicia que deberías probar. Con alioli, cebolla caramelizada, huevo y queso, te la recomiendo sin dudar. El ambiente es super tranquilo y los camareros están atentos y son muy agradables. Si estás por la zona, definitivamente, ¡no puedes dejar de acercarte!
La primera vez que fui, me sorprendió lo asequible que es para la calidad de la comida. Hasta me quedé llena en mi primera visita, y no sabes lo bien que se siente eso. Los fingers de pollo son otra opción a tener en cuenta, ya que puedes elegir la opción de picante o sin picante. Además, el café está riquísimo y los desayunos están muy bien de precio. Sin duda, volveré porque me quedé con ganas de probar alguno de esos postres caseros que tenían en la vitrina.
Si te animas a ir, te dejo la información clave: Mamá Dolores está en Calle de los Rubio Vergara, 6, 50300 Calatayud, Zaragoza. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de ambiente ofrece el bar restaurante Mamá Dolores
Y, bueno, ya que estamos hablando de Mamá Dolores, no puedo dejar de contarte lo que vivimos allí el otro día. Habíamos ido a recoger a nuestra hija a la estación de tren en Calatayud, y como íbamos con un poco de tiempo, decidimos hacer una paradita en esta cafetería. El lugar es súper acogedor, con una decoración que te hace sentir como en casa. Además, ¡estaba todo limpio y bien cuidado! Nos sentamos en la terraza, y tengo que decir que el personal fue amable y atento. Como nos gustó tanto la experiencia, ya estamos pensando en volver para probar alguno de sus platos. Cuando tenga más novedades, ya te contaré.
Hablando de buenos momentos, el otro día celebramos Santa Águeda en Mamá Dolores y ¡vaya tarde tan increíble que pasamos! Tuvieron de todo: teta, chocolate, bingo y hasta obsequios. Realmente lo pasamos genial y la comida, como siempre, estuvo a la altura. La calidad y el servicio fueron de 5 estrellas, al igual que la atmósfera. Es ese tipo de lugar donde te sientes bienvenido y tienes ganas de volver.
Además, lo que me encanta de este sitio es que, aunque no tienen muchas opciones veganas, la camarera fue muy proactiva. Se preocupó de adaptar alguno de los platos de la carta. Te lo juro, preguntaron varias veces sobre qué alimentos agregar a mi ensalada, y lo mejor de todo fue que el resultado final fue súper delicioso. Este lugar tiene ese ambiente relajado que te invita a quedarte un rato más, con buena música y un personal que realmente se preocupa por ofrecer un servicio amable. Un 10 para la atención, de verdad.
Aunque también tengo que ser sincer@ y decir que no siempre todo ha sido perfecto. Una vez fuimos a hacer unas tapas y, aunque había mucha variedad y todo lo que probamos estaba muy bueno, tuve una sensación medio extraña con el servicio. Estábamos en un local lleno, y aunque fueron amables, noté que la chica que nos atendía parecía un poco apresurada. De hecho, la cocina cerraba pronto y casi ni nos dejaban el tiempo para decidir qué pedir. Pero bueno, cosas que pasan.
Así que, resumiendo, el ambiente de Mamá Dolores es variado. Te ofrece desde un lugar tranquilo y acogedor para disfrutar de un buen café o una comida con la familia, hasta un sitio lleno de vida y celebraciones los días especiales. Si buscas un bar-restaurante donde relajarte y disfrutar de buena comida y mejor servicio, ¡este lugar definitivamente merece la pena!
Tiene Mamá Dolores un patio o espacio al aire libre
Y hablando de Mamá Dolores, si todavía no habéis tenido la oportunidad de ir, de verdad, ¡no sé qué estáis esperando! El lugar es increíblemente acogedor y tiene un ambiente que te hace sentir como en casa desde el primer momento. La comida es riquísima y, lo mejor de todo, ¡a muy buen precio! Personalmente, no puedo dejar de recomendar el cachopo, que está excelente, y sus tapas son siempre un acierto. Además, las camareras son un encanto; están atentas a todo y siempre con una sonrisa. Se nota que disfrutan de su trabajo, lo cual se refleja en el trato tan amable que ofrecen.
La verdad es que se puede ir desde el desayuno hasta la cena y siempre tendrás algo rico para disfrutar. He ido varias veces y cada vez que pido me sorprenden con lo bien presentada que está la comida y lo sabrosa que es. Para esas reuniones en grupo de 3 o 4 personas está perfecto, ya que el nivel de ruido es bajo y se puede charlar fácilmente. Y si tienes antojo de algo dulce, ¡no dudes en probar sus postres! Son una maravilla.
Recuerdo que una vez quedé con unos amigos para cenar y seguimos las recomendaciones de la camarera. Todo estaba delicioso. ¡Menudo acierto! La hamburguesa de buey se llevaba los aplausos, y hasta mi hija se puso muy feliz con unos finger de pollo que estaban crujientes por fuera y tiernos por dentro. En serio, es un lugar al que se vuelve, no hay duda.
Y ya para responder a la pregunta que seguro ronda por ahí: Mamá Dolores no tiene un patio o espacio al aire libre, pero la calidez del local hace que no sientas que te falta nada. Cada rincón está pensado para que te sientas a gusto. Así que si estás buscando un sitio donde el buen rollo y la buena comida se mezclen, no lo dudes, ¡es el lugar perfecto!
Qué puntuación tiene Mamá Dolores en Restaurant Guru
Y ya te digo, que si estás buscando un lugar divertido donde pasar un buen rato, Mamá Dolores es el sitio ideal. Con esas raciones gigantes y un sabor que te deja con ganas de más, no es de extrañar que la gente salga de allí con una sonrisa de oreja a oreja. Además, ¿quién puede resistirse a un buen picoteo de torreznos y unas patatas bravas que están de rechupete? ¡No hace falta que cuentes las veces que hemos ido a saciarnos a buen precio, porque son tantas que no lo recuerdas!
Y hablando del servicio, pura maravilla. La camarera es una verdadera superheroína que se las arregla para atender a todo el mundo con una sonrisa. Esa alucinante capacidad que tiene de moverse entre las mesas y asegurarse de que nadie se quede sin su bebida, ¡es digna de admiración! Con un ambiente genial y precios que rondan entre 10 y 20 euros por persona, ya te digo que no te vas a arrepentir. Y si llevas a los peques, no hay problema, que son muy amables con los niños.
Por último, y para que lo sepas, Mamá Dolores tiene una puntuación de 4 estrellas en Restaurant Guru. Así que, si te animas, no olvides probar su famoso bocadillo Mamá Dolores. No hay duda que cada visita es un acierto, ¡ya estás tardando en ir!
Cuántas reseñas han dejado los visitantes sobre Mamá Dolores
Y ya que hablamos de Mamá Dolores, ¡vaya lugar! Es uno de esos sitios de toda la vida, donde te sientes como en casa desde que pones un pie dentro. Esta vez, decidimos ir a cenar y, entre el ambiente acogedor y la camarera super simpática que nos atendió, ya sabíamos que sería una buena noche. Las patatas bravas son un must: crujientes por fuera y suaves por dentro, ¡están para mojar pan! Y por cierto, no olvidéis pedir el bocadillo Mamá Dolores; ¡está tan rico que se te hace la boca agua al pensarlo!
La última vez que paramos a comer, nos dejaron boquiabiertos con la rapidez del servicio. No solo éramos un montón, ¡sino que se portaron genial! Y, como siempre, todo estaba delicioso. Ese bocadillo Tata Loli es pura gloria, crujiente y generosamente lleno. Me encanta cómo se mezcla el ambiente divertido con la buena comida; se notaba que había buen rollo entre todos los que estaban disfrutando de su cena.
Por cierto, no os olvidéis de probar la oreja frita y a la plancha; estaba exquisita. Si eres fan de los torreznos, aquí son espectaculares. En verdad, toda la comida es rica y casera, perfecta para esos días en los que solo quieres acomodarte en una buena mesa y disfrutar de una cena sin complicaciones. Hablando de atención, siempre me sorprende la rapidez y la amabilidad de las camareras, en especial de Adina y Larisa, que siempre están sonriendo y atendiendo a todos como si fueran familia.
Si alguna vez te preguntes dónde ver un partido de fútbol en un ambiente chido, este es el sitio. Hay teles por todas partes y las tapas son especiales. Cada vez que volvemos, Ana, la dueña, nos recibe con los brazos abiertos. No hay más que decir; ¡es un encanto! En total, los visitantes han dejado un montón de reseñas positivas sobre Mamá Dolores, así que ya sabes, ¡no te lo puedes perder!
Qué tipos de platos se pueden encontrar en Mamá Dolores
Y, bueno, hablando de Mamá Dolores, es un sitio que tiene sus altibajos, la verdad. Hay días en los que te encuentras con un servicio increíble y la comida está deliciosa. He visto comentarios de gente que muere por el cataloli y la hamburguesa, y yo puedo decir que esos platos son recomendadísimos. Si vas allí, no dudes en probarlos, porque son una bomba de sabor. Además, el brunch es muy asequible, por menos de 10€ por persona, así que no hay excusas para no pasarte.
Sin embargo, también he oído historias sobre el trato de algunos camareros y, en especial, de esa camarera pequeña rubia que parece un poco... bueno, digamos que tiene su carácter. Hay quien le ha dado un 1 estrella por lo desagradable que es, diciendo que incluso trató de quitarle la silla para otro. Eso ya es pasarse, ¿no crees? A veces el ambiente se siente un poco tenso, especialmente cuando no está la jefa al mando, pero hey, siempre hay que darle una segunda oportunidad a los lugares, ¿verdad?
A pesar de eso, es impresionante cómo algunas experiencias pueden variar. Gente que ha visitado Mamá Dolores varias veces ha tenido mil y una historias, desde cenas con platos riquísimos hasta momentos donde la comida llegó fría y sin sabor. Parece que depende mucho de quién esté en la cocina y de la organización del personal. Eso sí, si tienes suerte y todo marcha bien, te vas a encontrar en un local acogedor con un ambiente envidiable para charlar y pasar un buen rato.
Entonces, ¿qué tipo de platos puedes encontrar en Mamá Dolores? Desde raciones sabrosas que son bien apreciadas para compartir, hasta hamburguesas, cachopos y bocadillos que, aunque a veces fallan en el condimento, pueden ser una delicia cuando los preparan bien. Si tienes una tarde libre, definitivamente vale la pena pasarse y comprobar qué tal está el menú en ese momento. ¡Buena aventura gastronómica!
Son recomendables las hamburguesas de buey de Mamá Dolores
Y ahí está Mamá Dolores, en la c/ Los Rubio Vergara, 6 en Calatayud, un lugar que no te puedes perder si andas por la zona. El bar tiene un ambiente acogedor y moderno, perfecto para disfrutar de un buen rato con amigos o en pareja. Las mesas están en el bar, lo que le da una vibra informal y cercana. Y hablemos de lo que realmente importa: la comida. Sus bravas caseras al estilo aragonés, con alioli y pimentón picante, son simplemente la bomba. Si no las pruebas, es como ir a Madrid y no ver el Prado, ¡simplemente no tiene sentido!
Además, los precios son bastante asequibles, rondando entre 10 y 20 euros por persona, y las raciones son más que generosas. No te quedas con hambre, eso es seguro. El servicio es rápido, así que no tendrás que esperar mucho para disfrutar de tu pedido. Y si tienes coche, no te preocupes, porque hay bastante facilidad de aparcamiento en los alrededores, algo que siempre agradecemos.
Recuerdo que una vez estuvimos de paso por Calatayud y decidimos entrar a Mamá Dolores. Desde el primer momento, el equipo te hace sentir como en casa. La encargada tiene un humor y un trato tan agradables que acabamos riéndonos a carcajadas. Y claro, tenía que probar su bocadillo de la casa y no me decepcionó; ¡vaya maravilla! Al final, no solo disfrutamos de la comida, sino también de una experiencia muy divertida. Sin duda, si volvemos a pasar por allí, haremos una parada obligatoria.
Y sobre las hamburguesas de buey, ¡sí, son totalmente recomendables! Conozco a varios que se han quedado encantados. La carne está jugosa y bien hecha, y no escatiman en cantidad, así que si eres fan de las hamburguesas, estarás en el paraíso. En general, Mamá Dolores cumple su cometido como bar de raciones ¡y con creces!








