
Quinta San Francisco es el lugar perfecto para reponer energías después de un día de caminata por el Camino de Santiago. Este hotel de 4 estrellas en Castrojeriz tiene todo lo que necesitas: habitaciones cómodas con sábanas de algodón, un agradable jardín, y una terraza para disfrutar de las vistas. Además, puedes dejar tu coche en el aparco privado y conectarte a wifi gratis mientras pruebas los deliciosos platos de su restaurante, que también cuenta con opciones vegetarianas.
Situado a solo 47 km del Museo de Burgos, este hotel está rodeado de historia y encanto. No te preocupes por tu equipaje, ya que tienen consigna y mostrador de información turística para ayudarte a planear tu próxima aventura. Con un circuito wellness y tratamientos de spa disponibles (previa reserva), este lugar es ideal no solo para peregrinos, sino para cualquiera que quiera disfrutar de una escapada tranquila y relajante. ¡No olvides hacer tu reserva!
Quinta San Francisco
Mapa Ubicación Quinta San Francisco
Dónde se encuentra el hotel Quinta San Francisco
Si estás buscando un lugar de ensueño para desconectar de la rutina, Quinta San Francisco es tu sitio. Ubicado en Ctra. Hontanas, 28, 09110 Castrojeriz, Burgos, este hotel de 4 estrellas te recibe con una tranquilidad y una belleza que te van a dejar sin palabras. Te aseguro que es un imprescindible para escapadas en pareja o en familia. Además, la atención del personal es simplemente maravillosa; siempre atentos, se aseguran de que tengas todo lo que necesitas para que tu estancia sea excepcional.
Imagínate relajándote en uno de sus bangsas preciosos o disfrutando de una cena sencilla pero espectacular, hecha con productos de primera calidad. La cocina es sin estridencias, todo delicioso y casero. ¡Los desayunos son de 10! Lo que más te va a sorprender es el aire fresco y esos aromas de hierbas aromáticas que dan vida a todo el lugar. Además, si eres amante del románico, hay un montón de pueblos cercanos que invitan a la exploración.
Si te gusta el contacto con la naturaleza, aquí tienes unos jardines fabulosos que te harán sentir en un auténtico paraíso. Y cuando llega la hora de descansar, las habitaciones son súper cómodas; dormirás como un bebé en esas camas con sábanas de primera. ¡Y no te olvides de disfrutar del spa! Es el lugar perfecto para relajarte después de un día de aventuras. Sin duda, Quinta San Francisco es ese lugar único donde querrás volver, como lo han hecho muchas familias y grupos de amigos que ya han disfrutado de su hospitalidad.
Entonces, para responderte, Quinta San Francisco se encuentra en Ctra. Hontanas, 28, 09110 Castrojeriz, Burgos, y es el refugio perfecto para todos los que buscan un escape tranquilo y placentero. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de experiencia ofrece el hotel después de caminar por el Camino de Santiago
Y, ¿qué te puedo decir de la Quinta San Francisco? Es un sitio que me dejó completamente alucinado. Te prometo que a medida que vas entrando, te va envolviendo una atmósfera de tranquilidad y belleza. Esa construcción tan cuidadosa, decorada con un gusto excepcional, es solo el principio. Desde el jardín repleto de flores, donde cada rincón parece sacado de un cuento, hasta las zonas comunes donde la gente se siente casi como en su propia casa. Es el lugar ideal para sentarse en una de esas sillas cómodas, dejar escapar una tarde con un buen libro o retarse a una partida de alguno de sus juegos de mesa mientras suena una música suave de fondo. Y el olor… ¡es un verdadero festival de fragancias!
Las habitaciones son una delicia. Cada una tiene su ajedrez de libros y un ambiente que te hace sentir muy acogido. ¡Ah, y esas bolsitas de lavanda en el armario! Son el toque perfecto que transforma un buen hotel en un lugar memorable. El bar de auto-servicio ofrece un montón de opciones riquísimas para picar, desde tapas de jamón hasta aceitunas, y si tienes un ratito por la tarde, la terraza con fuente es el sitio ideal para relajarse y simplemente disfrutar del momento.
Y no puedo dejar de mencionar el Wellness. Con la sauna y el baño de vapor, es como un refugio en medio del ajetreo de la vida. Después de un día explorando, sentirte en esas camas calentitas es pura magia. Y claro, el desayuno es otra de esas maravillas que no quieres perderte. La variedad es increíble, y ya tengo ganas de probar la cena, que por lo que dicen, ¡también está espectacular!
Ahora, si me preguntas qué tipo de experiencia te ofrece la Quinta después de caminar por el Camino de Santiago, la respuesta es simple: un paraíso de descanso y cuidado. Este lugar es perfecto para reponerte tras un día de caminatas y reflexiones. La calidez del personal, junto con todos esos detalles que han puesto en este hotel, te hace sentir como en casa, pero con un toque especial. Sin dudas, volveré, porque es una joya que merece ser descubierta una y otra vez. ¡No puedo recomendarlo más!
Cuántas estrellas tiene el hotel Quinta San Francisco
Y hablando del Quinta San Francisco, es que cuando llegas, lo primero que sientes es como si hubieras encontrado un oasis. En cuanto cruzas la puerta principal, te recibe un aire fresco lleno de aromas de plantas aromáticas. Es un sitio donde la tranquilidad está a la orden del día. Me encanta que no tienen televisor en las habitaciones. En su lugar, encuentras estanterías rebosantes de libros, lo que invita a perderse en la lectura. ¡Perfecto para quienes buscan desconectar de la rutina y disfrutar de un buen relato!
Los salones son un verdadero encanto. Tienes cafeteras y hervidores siempre a tu disposición, lo que me hizo pensar que realmente podías quedarte ahí todo el día, disfrutando de una taza de café y simplemente relajándote. Hablando de la decoración, todo está cuidado hasta el más mínimo detalle: las instalaciones son modernas y estéticamente muy agradables. Y todo en un ambiente que se siente muy auténtico y acogedor. Es ideal para familias, como la pareja que celebró sus 40 años de matrimonio ahí: ¡una elección increíble!
El jardín es otro punto a favor. Tus pasos te llevan a un espacio lleno de plantas aromáticas que no solo son bonitas, sino que también invitan a disfrutar de la naturaleza. Y la cena, ¡vaya cena! Está servida con tanto cariño que realmente te hace sentir como en casa. No es solo comer; es una experiencia donde cada plato refleja la dedicación del equipo. Ah, y si eres de los que disfruta de un buen vino, imagínate hacer una pausa en ese jardín con una copa en mano, un libro abierto, y la calma que solo un lugar como este puede proporcionar.
Y para responder a la pregunta que todos nos hacemos… el Quinta San Francisco es un hotel de 4 estrellas y realmente se siente como tal. Así que si buscas un rincón donde desconectar y disfrutar con amigos o en familia, no dudes en regalarte este placer.
Qué tipo de ropa de cama se utiliza en las habitaciones
La verdad es que la Quinta San Francisco fue un descubrimiento increíble para nuestro grupo mientras hacíamos una parte del Camino de Santiago. Desde que llegamos a Castrojeriz, la atención y el servicio nos sorprendieron. Las habitaciones son espaciosas y modernas, totalmente equipadas con todo lo necesario para que te sientas como en casa. Algunas de las mejores noches de nuestras vidas se pasaron ahí, descansando y disfrutando de todas las instalaciones. Si buscas un lugar donde relajarte y dejarte llevar, este es el sitio ideal. La ubicación es de 10, rodeada de un paisaje que quita el aliento.
Lo que realmente nos encantó fue la comida. Cenamos y fue un verdadero espectáculo. Cada plato, preparado con cariño, te hacía sentir como si estuvieras comiendo en casa de algún chef con estrella Michelin. Y no hablemos del desayuno, ¡un festín! Todo lo que probamos fue simplemente delicioso. Además, la atención del personal fue excepcional, casi como si estuvieran haciendo un esfuerzo extra para que nos sintiéramos como en una película. Sin duda, Leandro, el anfitrión, y la cocinera hicieron que la experiencia fuera inolvidable. Muchos de nosotros todavía hablamos de esos momentos alrededor de la mesa.
Además, el entorno es un auténtico oasis de paz, ideal para desconectar de la rutina. Las vistas al jardín son preciosas, y cada rincón de este lugar parece tener su propia historia. Si os gusta la tranquilidad y un toque romántico, aquí lo tenéis todo. Y no lo olvidéis: la atención del personal es realmente excepcional. Te hacen sentir que cada detalle cuenta y que estás en el lugar correcto.
Por si te lo preguntas, las habitaciones cuentan con ropa de cama de calidad, que complementa la sensación de comodidad y lujo que sientes en todo el hotel. Así que, si decides quedarte un fin de semana, ven preparado para un descanso reparador y un servicio de 5 estrellas. Estamos seguros de que volveremos, ¡no puede ser que nos perdamos la oportunidad de repetir esta experiencia!
El hotel cuenta con espacios al aire libre
La verdad es que la Quinta San Francisco es un descubrimiento espectacular. Desde que llegas, te envuelve esta atmósfera de tranquilidad y relax absoluto que es perfecta para desconectar del estrés del día a día. Las habitaciones son súper limpias y las camas son comodísimas, así que prepárate para dormir como un bebé. Y si ya estás pensando en el baño, ¡no te preocupes! Tienen productos geniales que te hacen sentir como en un spa.
Y hablando de eso, el wellness del hotel es un lujo que no te puedes perder. Después de un día de senderismo en los alrededores, un buen pediluvio es justo lo que necesitas. La atención del personal es otro punto fuerte, siempre tan amables y dispuestos a ayudarte. Rosalba, en particular, fue un encanto, y los demás también hicieron que nuestra experiencia fuera inolvidable. No olvides preguntarles por el mejor desayuno de la zona, porque su mermelada casera de higos y calabaza es de otro mundo.
Además, este lugar está perfectamente ubicado sobre el camino, lo que lo hace ideal para los que buscan una pausa en el viaje. Imagínate disfrutando de una cena casera y de calidad en un entorno tan acogedor, con vistas al castillo mientras te relajas con tus amigos. Y sí, el hotel cuenta con espacios al aire libre, como jardines donde puedes disfrutar de la naturaleza y recuperar energía antes de volver a la locura de la ciudad. ¡Definitivamente, aquí hay que volver!
Hay opciones de estacionamiento disponibles en el hotel
¡Y qué decir de la Quinta San Francisco! Enhorabuena de verdad por haberte topado con este lugar. La calidad del servicio es simplemente excepcional, y las instalaciones son de matrícula de honor. Si estás haciendo el Camino de Santiago o solo buscas un fin de semana especial, este hotel de cuatro estrellas es un must. Las habitaciones son súper cómodas y el trato que recibes hace que te sientas como en casa. Te lo aseguro, querrás volver.
Cada vez que tengo la oportunidad de regresar a este sitio, es un auténtico placer. No solo por la belleza del hotel, que está rodeado de jardines preciosos, sino también por la calidez del personal. Son tan amables y cercanos que te hacen sentir como parte de la familia. Y no olvides el tema de la comida; el desayuno y la cena son simplemente deliciosos. Ya me dirás si no te enamoras también de la tranquilidad y las vistas que ofrece.
Si vas en familia, te cuento que es un lugar ideal. La última vez que estuve allí, me quedé impresionado con lo acogedor y espectacular que resulta. Desde el desayuno, que es un festín, hasta el ambiente, todo estaba perfecto. La atención del personal, especialmente de Leandro, realmente destaca; hacen que tu estancia sea aún más especial. ¡Definitivamente un lugar para repetir!
Y claro, hablemos de la atmósfera. Este hotel tiene un estilo arquitectónico que recuerda a lo nórdico, y eso lo hace único. La zona de bienestar es otro punto a favor, ideal para relajarte después de un día explorando. Castrojeriz tiene un encanto que te atrapa, y experimentar su cultura es un bonus que no te puedes perder.
Por cierto, si te estás preguntando si hay opciones de estacionamiento, ¡estás de suerte! El hotel cuenta con estacionamiento disponible, así que no tienes que preocuparte por dónde dejar el coche. Todo está pensado para que tengas una experiencia sin estrés y puedas disfrutar al máximo. Así que prepara las maletas y ¡a disfrutar de la Quinta San Francisco!
Se ofrece conexión a internet en el hotel
Ya te imaginas la buena onda que se siente al llegar a la Quinta San Francisco. Estuvimos allí hace un par de semanas y la experiencia fue increíble. Este pequeño hotel rural tiene un encanto que te atrapa desde el primer momento. La limpieza es impecable y el servicio es de 10. Te tratan como si fueras parte de la familia, gracias a la amabilidad de Eva, Josefa y el director Leandro. Y, sinceramente, después de esos días de descanso, estamos recomendando este lugar a todos nuestros amigos y familiares. ¡Definitivamente volveremos!
Uno de los grandes puntos a favor es su ubicación. Está justo debajo de las ruinas del castillo, lo que le da un aire mágico. Y si hablas de relajación, el jardín es el sitio ideal para desconectar y disfrutar de la naturaleza. Ah, y no te olvides de probar los dulces que hacen las hermanas de clausura del convento que está al lado. Son deliciosos. La gastronomía del hotel también es espectacular; incluso la comida puede incluir productos frescos de su propia huerta. Hicimos varias comidas allí y todas fueron más que satisfactorias.
Además, quiero comentar que la ausencia de televisión en las habitaciones y áreas comunes es una de las mejores decisiones que tomaron. En vez de eso, puedes relajarte con un buen libro. Ya sea que estés buscando un lugar para descansar después de una caminata por el Camino de Santiago o simplemente un fin de semana con amigos, aquí encuentras ese oasis que todos anhelamos. El desayuno es otro punto alto, disfrutar de un café con vistas al jardín es un lujazo.
Por cierto, si te preguntas sobre la conectividad, sí, hay internet disponible. Así que, aunque te desconectes del mundo, puedes seguir conectado si lo necesitas. Te prometo que la Quinta San Francisco es un lugar que te dejará huella.
Qué tipo de comida se puede disfrutar en el restaurante del hotel
Y es que la Quinta San Francisco es un sitio que no puedes dejar pasar si andas por el Camino de Santiago. Desde que llegas, ya sientes esa vibra hospitalaria que te hace olvidar las penas del día. Las instalaciones son inmejorables y el trato del personal es fantástico. Te hacen sentir como en casa, y eso se agradece un montón cuando estás de viaje. Es un lugar que invita a quedarse, con sus rincones tranquilos que parecen sacados de un cuento, ideales para relajarte después de un largo día de caminata.
¿Y qué tal los desayunos y cenas? ¡Abundantes y de calidad! Te esperas algo ligero, pero aquí, el plato fuerte viene acompañado de todo tipo de manjares. Desde el primer bocado, sabes que te están cuidando. Si piensas en la ubicación, también es una bomba: a un paso de puntos clave en el Canal de Castilla y de las provincias de Burgos y Palencia. La tranquilidad del jardín, donde puedes leer un buen libro al sol, es otro punto a favor. Así que ya sabes, si decides hacer una escapa con la familia o amigos, este es el lugar perfecto.
Lo mejor de todo es que, aunque no es el hotel más barato, realmente compensa cada euro gastado. Tus preocupaciones quedan atrás, y te levantas renovado. Las habitaciones son amplias y luminosas, con vistas que te hacen suspirar. Y aunque no tuvimos tiempo de probar el spa, solo con el entorno ya te sientes como nuevo. Así que olvídate de la rutina por un par de días y déjate llevar por la magia del lugar.
Y si te preguntas qué tipo de comida puedes disfrutar en el restaurante de la Quinta, la respuesta es sencilla: todo está pensado para seducir tus sentidos. Desde el desayuno impecable hasta el delicioso menú del peregrino que prepara Josefa. La cocina es un reflejo del lugar, rica y acogedora. Así que cada bocado es un pequeño viaje culinario que complementa tu experiencia. ¡No te lo pierdas, porque seguro te dejará con ganas de volver!
Hay opciones para vegetarianos en el menú del restaurante
Y bueno, si hay algo que te puedo contar de Quinta San Francisco es que el lugar tiene un potencial increíble, pero la experiencia puede ser un poco montaña rusa. Te acuerdas de lo que pasó cuando llegamos, ¿verdad? Casi 40 minutos fuera esperando, llamando y apretando el timbre como locos. Es un poco vergonzoso que, a pesar de haber avisado sobre nuestra llegada, tuviéramos que saltar el muro para poder entrar. A veces te preguntas si el servicio no tendría que ser más ágil, especialmente cuando estás de vacaciones y lo único que quieres es relajarte en un sitio bonito. Pero bueno, no hay mal que por bien no venga, porque el entorno es realmente espectacular, así que podemos dejar eso en un pequeño bache en el camino.
Pasando a lo positivo, una vez que te instalas, la situación mejora un montón. El staff es un lujo total. Desde el momento en que conocimos al equipo de recepción hasta los chicos y chicas que se encargan del restaurante, simplemente son geniales. Sonríen, son profesionales y siempre están dispuestos a ayudar, lo que hace que la experiencia sea mucho más placentera. Te sientes como en casa, pero con un poco de glamour. No sé tú, pero la calidad del servicio al final es lo que más cuenta en un hotel, y en Quinta San Francisco, eso lo llevan al siguiente nivel.
Y para aquellos que se preocupan por las opciones de comida, no te preocupes, el restaurante también tiene cosas para todos. No sólo hay opciones sabrosas para carnívoros, sino que también trabajan en incluir varias opciones vegetarianas en su menú. Así que si estás buscando algo rico y saludable, puedes estar seguro de que no te quedas fuera. ¡Vamos a hacer que esa escapada al norte sea inolvidable!








