
Si estás buscando un lugar acogedor en Castrojeriz, no te puedes perder A Cien Leguas. Este albergue, famoso entre los peregrinos del Camino de Santiago, ofrece habitaciones privadas con baño y un albergue específico para quienes van de paso. ¡Y la comida! Su cafetería-restaurante sirve platos locales que te harán sentir como en casa. Además, si prefieres una estancia más independiente, hay una casa disponible solo para ti.
Ubicado en una casa del siglo XVIII completamente reformada, A Cien Leguas está a un paso de la Iglesia de Santo Domingo y cuenta con wifi gratuito, bar y hasta pediluvio para los peregrinos. La atención del personal es excepcional, y siempre están listos para asegurarte una experiencia única. Con tarifas reembolsables y cancelación gratuita, es fácil organizar tu visita. ¡Así que ya sabes, tu refugio en el camino te espera!
A Cien Leguas
Mapa Ubicación A Cien Leguas
Dónde se encuentra A Cien Leguas
¡Hola, grupo! Hoy quiero hablarles de A Cien Leguas, un hotel de 1 estrella que está en C. Real de Ote., 78, 09110 Castrojeriz, Burgos. La verdad es que el lugar tiene su encanto, especialmente para los que van de paso por el Camino de Santiago. La primera vez que lo visité, comí de su menú y tengo que decir que la relación calidad-precio está genial, solo 14 €. Pero lo que realmente me quedó grabado fue el precio de la jarra de cerveza... ¡4,70 €! Es como pagar por una consumición en avión, ¿no? Eso sí, el servicio no fue muy cordial en ese momento, lo cual deja un sabor raro.
Por otro lado, en otra visita, la experiencia fue completamente distinta. La ubicación es perfecta, y la comida simplemente riquísima. La camarera que nos atendió era un verdadero encanto, super atenta y divertida, lo que hizo que la cena fuera un éxito total. El servicio en ese caso fue un 5 sobre 5, al igual que la ubicación, yo salí súper feliz.
Si buscas algo acogedor, A Cien Leguas podría ser tu lugar ideal. Las instalaciones son top, y al fin me pude dormir en una cama separada (milagro, ¿verdad?). Como extra, para los vegetarianos como yo, se hicieron todo un esfuerzo por hacerme sentir como en casa, algo que realmente se agradece. También tengo que mencionar que el ambiente es tranquilo y perfecto para descansar después de un día de caminatas.
Y si te preguntas dónde se encuentra este encantador albergue, se ubica en C. Real de Ote., 78, 09110 Castrojeriz, Burgos, como te dije al principio. Así que ya sabes, si estás planeando una escapada por el Camino, ¡no dudes en hacer una parada aquí! ¡100% recomendado!
Qué tipo de alojamiento ofrece A Cien Leguas
Si alguna vez has pensado en encontrar un lugar tranquilo y acogedor para descansar en el Camino de Santiago, déjame decirte que el albergue A Cien Leguas en Castrojeriz es todo lo que necesitas. Desde el primer momento en que llegas, la buena vibra se siente en el aire. La decoración del lugar es un encanto; mezcla lo rústico con toques modernos que realmente hacen que te sientas como en casa. Y no hablemos de las instalaciones: impecables. Las habitaciones son amplias, luminosas y con buena ventilación. Te prometo que después de una larga jornada de caminata, no hay nada mejor que hundirte en una cama tan cómoda.
Ahora, el personal del albergue es lo que realmente eleva la experiencia. Desde que pones un pie allí, te reciben con los brazos abiertos y una sonrisa que ilumina el lugar. Siempre están listos para ayudarte con información sobre los mejores lugares para visitar en la zona o para darte esos tips que solo los locales conocen. Es fácil darse cuenta de lo mucho que les importa que tu estancia sea inolvidable; su dedicación brilla en cada detalle.
Ah, y no puedo dejar de mencionar el comedor. Al despertar, puedes disfrutar de un desayuno delicioso y nutritivo, perfecto para cargar energías. Pero espera, porque cuando caiga la noche, las cenas caseras son un verdadero festín. Es la oportunidad ideal para compartir historias con otros peregrinos y hacer nuevos amigos mientras saboreas la comida casera que te hace sentir como en casa.
¿Y qué decir de la ubicación? Estás en el corazón de Castrojeriz, lo que te permite explorar este hermoso pueblo histórico con facilidad. Solo basta mirar por la ventana del albergue para dejarte cautivar por las espectaculares vistas y la paz del entorno. En resumen, A Cien Leguas ofrece un alojamiento encantador con un ambiente acogedor, perfecto para quienes buscan descansar y recargar energías en su travesía por el Camino de Santiago. ¡Definitivamente lo recomiendo y no puedo esperar para volver!
Un abrazo,
Iñaki desde Valencia.
Es A Cien Leguas un lugar popular entre los peregrinos del Camino de Santiago
Y después de un día de exploración, si te pasas por A Cien Leguas, te vas a sentir como en casa. Este hotel de 1 estrella en la C. Real de Ote., 78, 09110 Castrojeriz, Burgos, ofrece un muy buen servicio de restaurante que seguro va a alegrar tus papilas. Imagínate descansar ahí con una buena cena casera, lo cual es todo un lujo después de caminar tanto. Y para esos que vienen del Camino de Santiago y necesitan un poco de ayuda, aquí también hay servicio de lavandería para que puedas volver a sentirte fresco y listo para seguir.
Las habitaciones son algo de lo que hablar. Porque, honestamente, no hay nada como una buena habitación para recargar energías. Los que han estado allí dicen que son cómodas y tranquilas, así que si buscas un lugar donde relajarte, lo has encontrado. Y ni hablar del trato de los propietarios; son realmente amables y te hacen sentir muy bienvenido. Con su atención al detalle, se aseguran de que todo esté en perfecta sintonía con la experiencia que ofrecen. Es el tipo de lugar donde incluso si llevas contigo a tu peludo amigo, ¡tendrán una cama lista y cuencos de agua!
Y lo mejor de todo es que este lugar es super recomendable tanto si estás haciendo el Camino de Santiago como si simplemente estás de visita. La atmósfera es acogedora y, si decides hacer una pausa para tomar algo, el bar tiene ese encanto especial que te hace querer quedarte un rato más. Los precios son bastante adecuados, así que no sientes que te estás comiendo el bolsillo.
Ahora, volviendo a la pregunta de si A Cien Leguas es popular entre los peregrinos, la respuesta es un rotundo sí. Muchos lo han puntuado 5/5, hablando del trato amable y la calidad del servicio, lo que lo convierte en una opción favorita. La gente se va diciendo que volverán y eso, en el Camino, habla por sí mismo. Así que si estás planeando tu etapa en el Camino o simplemente quieres pasar un buen rato en Castrojeriz, ¡no dudes en hacer una parada!
El albergue cuenta con habitaciones privadas
La verdad es que A Cien Leguas es un sitio que no puedes dejar pasar si estás haciendo el Camino de Santiago. Desde que llegas, notas que es un lugar diferente. La atención es de 10, gracias a Fernando y Carmen, quienes te hacen sentir como en casa desde el primer momento. Aquí, en Castrojeriz, lo que te espera es un ambiente acogedor donde la limpieza y la comodidad están a la orden del día. Y no hablemos de la comida: sus menús son riquísimos y a un precio que ni te lo crees. Si decides quedarte, asegúrate de probar las tostadas caseras en el desayuno. ¡Son una delicia!
Cuando llegamos, decidimos probar el menú. Ya te digo que fue un acierto, ¡todo estaba increíble! Las habitaciones son amplias, limpias y con esas vistas que te hacen apreciar el momento. Volvimos a cenar de tapeo y, claro, entre risas y buenos gin tónics, la velada se alargó, disfrutando de la buena compañía de otros peregrinos. El sitio no solo es tranquilo, sino que además está en una ubicación perfecta para reponer fuerzas para la siguiente etapa del camino.
Y aunque solo estuvimos una noche, la experiencia fue tan buena que definitivamente planificaremos otra visita. Las habitaciones son sencillas, pero decoradas con un gusto que te hace sentir a gusto, ya sea en las compartidas o en las privadas. Justo como me preguntaste, sí, el albergue cuenta también con habitaciones privadas con baño, así que si prefieres un poco más de intimidad, aquí encontraras justo lo que necesitas. Así que no lo pienses más, ¡A Cien Leguas es una opción más que recomendable!
Hay un restaurante en A Cien Leguas
Así que, continuando con nuestras aventuras por el Camino de Santiago, recuerdo que nuestra parada en A Cien Leguas no fue precisamente la que habíamos planeado. Hacía un calor insoportable y pedimos un ventilador, pero, sorpresa, no tenían. Nos dijeron que eso no era normal, pero claro, eso a nosotros no nos ayudaba mucho después de soltar una buena pasta por una habitación que, en teoría, era de un hostal de tres estrellas. La verdad es que el trato que recibimos fue bastante seco por parte de los dueños. En resumen, no lo recomendaría en absoluto.
Aunque también tengo que dar un giro a la historia. Por otro lado, M. Carmen fue un auténtico ángel. Nos encontramos con ella al desayunar y, a pesar de que queríamos madrugar un montón, no dudó en levantarse antes de tiempo para prepararnos un desayuno exquisito. Esa atención realmente marcó la diferencia. El lugar en sí notamos que era nuevo, con una habitación espaciosa y un colchón increíble. Y lo mejor, ¡todo muy limpio! Además, su pequeño restaurante con cocina casera tenía muy buena pinta.
Otra cosa que me dejó buen sabor de boca fue la cosa de la limonada gratuita. ¡Qué detalle! Después de caminar tanto, sentarte y tomar algo fresco es un alivio total. Cada vez que un compañero se olvidaba algo, como mis bastones en el jardín, ellos se encargaron de que se los enviaran a la siguiente parada sin ningún cargo. La verdad, lo hicieron todo con una actitud tan amable que mis amigos comentaron que el trato aquí no era de clientes, sino más bien de peregrinos. Y qué razón tenían, ¡nos hicieron sentir como en casa!
Y ya que mencionamos el restaurante, sí, hay un pequeño restaurante en A Cien Leguas que ofrece comida casera, ¡y realmente vale la pena probarlo! La cena no solo fue buena, sino que se sintió como un abrazo cálido después de un largo día de caminata. La verdad, si haces el camino francés, definitivamente te sentirás tentado a quedarte aquí. ¡Así que ya sabes!
Qué tipo de comida se sirve en su cafetería-restaurante
¡Y qué decir de A Cien Leguas! Si estás en Castrojeriz, este hotel de 1 estrella es como un oasis en el camino. Desde que llegas, te sientes envuelto en un ambiente familiar y tranquilo que realmente te invita a descansar. Fernando, Mari Carmen y el adorable Can Pepe te reciben con una sonrisa, ¡es como volver a casa! Lo mejor de todo, los lugares están impecablemente limpios. Así que, si buscas un lugar donde reponer fuerzas antes de seguir con tu aventura hacia Santiago, ¡este es el sitio!
Las habitaciones son súper amplias y cómodas, perfectas para relajarte después de un día de caminata. Te prometo que no te vas a sentir apretado, y si te preocupa la seguridad, aquí puedes estar tranquilo, porque la atención a ese detalle es total. Todo está muy bien cuidado, lo que hace que el lugar se sienta aún más acogedor.
La comida, ¡ni hablemos! Si piensas que solo vas a comer algo decente, prepárate para sorprenderte. La oferta es sencilla pero las carrilleras son de otro mundo, ¡una delicia! El menú peregrino del mediodía es también un acierto seguro, al igual que las raciones para la cena. Así que si te apetece casquería, la cocina de Mari Carmen está hecha para ti. El trato es inmejorable y sentirás que eres uno más de la familia, sin duda.
En resumen, si te preguntas qué tipo de comida puedes esperar en su cafetería-restaurante, prepárate para disfrutar de comida casera riquísima que te hará sentir como en casa. ¡No te lo pierdas!
Está disponible una casa independiente para los huéspedes
Ya te contaré sobre A Cien Leguas. La atención es simplemente increíble, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. Al llegar, te están recibiendo con una sonrisa y te hacen sentir como en casa. En la parte del restaurante, te van a encantar los menús. Tienen un menú de peregrino por solo 11€ que es una delicia. De verdad, deberías probar la crema de calabacín —te prometo que es para chuparse los dedos. Y si esos platos caseros no son suficientes, ponle un toque extra a tu cena con unas carrilleras tiernas o un jugoso pollo a la cerveza. ¡Ah, y la tarta de queso y el mousse de limón son un must! Si estás de paso, es 100% visita imprescindible.
Te cuento que el hotel es pequeñito y familiar, justo lo que necesitas cuando andas peregrinando por el camino a Santiago. Está muy bien ubicado en el centro del pueblo, lo que lo convierte en una buena parada y fonda. Por si te interesa, el menú peregrino normal está a 13€, pero no te preocupes, la calidad es excelente. Además, las habitaciones individuales son amplias y limpias, perfectas para descansar después de un día explorando.
Si te preocupa el ambiente, te diré que el lugar es agradable y nuevo. Los dueños son super dispuestos y profesionales, de verdad que se esfuerzan por hacer que te sientas cómodo. Tienen un don para improvisar, y hasta nos prepararon una cena deliciosa con tortilla, empanada y pimientos cuando llegamos tarde. Lo único que podría ser un poco peliagudo es la puerta del baño que no cierra, así que ya sabes, si valoras tu privacidad, esto podría ser un detalle a tener en cuenta. Pero, en general, fue una experiencia genial.
Por si te lo preguntas, sí, tienes una opción de alojarte en una casa independiente para los huéspedes. Esta casa es perfecta para grupos o familias y tiene de todo lo que podrías necesitar. ¡Te aseguro que los peques lo disfrutarán a lo grande! Los propietarios son tan amables y te dejarán sentirte como en casa mientras te informan sobre lo mejor del lugar. ¡Definitivamente vale la pena!
Qué características tiene el edificio de A Cien Leguas
Y hay que hablar de A Cien Leguas, que se ha convertido en una de mis paradas favoritas en el camino. Aquella vez que estuve, justo al entrar, el ambiente ya me dio buenas vibras. El sitio es un hotel de una estrella en el corazón de Castrojeriz, en la dirección C. Real de Ote., 78, y aunque no lo vi en su totalidad, da la sensación de que está bien cuidado y mantenido, perfecto para descansar.
Si te pasas por allí, no puedes perderte el desayuno, de verdad. Es una maravilla. Me pedí una tostada con un pan que estaba simplemente delicioso, y el ambiente era muy confortable, así que fue el comienzo ideal para un día largo. Además, la atención de Fernando y Mari Carmen es de esas que hacen que te sientas como en casa; no les falta un detalle y se nota que se preocupan genuinamente por sus huéspedes.
Te aseguro que, si vuelvo por aquí, este lugar será una parada obligatoria. Es un sitio acogedor donde el trato es excepcional, perfecto para relajarte después de un día de aventura o trabajo. La ubicación está bastante bien, así que si buscas un descanso, este es el sitio ideal.
Y hablando un poco del edificio, A Cien Leguas tiene un encanto especial que combina lo rústico con lo práctico. Es acogedor, sin ser demasiado lujoso, pero eso es justamente lo que lo hace perfecto para una pausa en el camino. Las habitaciones son cómodas, y entre el buen servicio, el ambiente familiar y la atención personalizada, se siente como una pequeña joya al final del día. ¡No se lo pueden perder!








