
Mesón Fridas es un lugar que, aunque se presenta como un restaurante de cocina española en el corazón de la encantadora ciudad medieval de Frías, no siempre cumple con las expectativas. El menú de 25€ puede parecer atractivo, pero lo que realmente ofrecen es, a veces, decepcionante. Por ejemplo, una "ensalada de marisco" que consiste en solo lechuga, tomate y unos palitos de cangrejo de calidad dudosa. Si te decides por el lechazo asado, mejor asegúrate de que no esté seco y frío, porque te puede amargar la experiencia.
La ubicación del Mesón Fridas es inmejorable, justo bajo el impresionante Castillo de Frías, pero eso no compensa los platos que, en muchas ocasiones, son fríos y poco inspiradores, como las carrilleras o una sopa castellana que deja mucho que desear. Con una valoración de 3.6 de 5 en Restaurant Guru, y más de mil reseñas, es claro que necesitas ser precavido si decides darles una oportunidad. Así que, si buscas buena comida en Frías, quizás quieras explorar otras opciones.
Horarios Mesón Fridas
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 8:00–24:00 |
| miércoles | 8:00–24:00 |
| jueves | 8:00–24:00 |
| viernes | 8:00–24:00 |
| sábado | 8:00–24:00 |
| domingo | 8:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón Fridas
Qué tipo de cocina ofrece el Mesón Fridas
¡Hey! Si estás buscando un lugar para comer bien en Frías, no puedes dejar de visitar el Mesón Fridas. Ayer fuimos un grupo, y aunque el día no acompañaba, el sitio nos recibió con los brazos abiertos, ¡y con nuestro perrito incluido en la zona del bar! Pedimos el menú de fin de semana por 25€ por persona, y madre mía, ¡qué comida! Todo estaba realmente delicioso y las raciones son gigantes. De hecho, llevamos un táper con lo que sobró y el personal nos lo dio encantado. El trato de todos fue de 10. Definitivamente es un lugar super recomendable.
La comida que probamos fue espectacular. Los garbanzos con oreja eran de muerte, y la costilla a la barbacoa también dejó a más de uno pidiendo un par de platos extras. Y no hablemos de los postres... ¡buenísimos! La atención al cliente estuvo en su punto y se notaba que el personal disfrutaba de su trabajo, lo que hizo que la experiencia fuera aún más grata. Volveremos, ¡eso seguro!
Lo mejor de todo es que el Mesón Fridas está situado justo detrás del castillo, así que si estás disfrutando de una caminata por la zona, es el plan perfecto parar a comer. Tienen un menú diario a 15€ con muchas opciones, y los platos son totalmente caseros. Desde la clásica sopa castellana hasta las costillas asadas—cada bocado es un placer. Además, hay muchas plazas para aparcar cerca, así que no te preocupes por eso. Aunque las calles son empedradas y pueden ser un poco complicadas para sillas de ruedas, vale la pena el esfuerzo para disfrutar de su comida.
¿Y qué tipo de cocina ofrecen en el Mesón Fridas? Pues ofrecen una variedad de platos elaborados con ingredientes frescos y de alta calidad, con sabores auténticos y caseros que te harán sentir como en casa. Así que, si quieres disfrutar de platos caseros como el cordero asado, los torreznos, o incluso un espectacular flan casero, este es el lugar ideal para ti. ¡No te lo pierdas!
Dónde se encuentra el Mesón Fridas
Así que llegamos al Mesón Fridas, un lugar que está bien situado en el centro de Frías. Ya sabéis, ese pueblo tan precioso donde te puedes perder en sus callejuelas. Un poco a la aventura, decidimos ir sin reserva y, a pesar de que tuvimos que esperar un rato, al final conseguimos mesa. Al ver el menú de fin de semana, no pudimos resistirnos. La comida, en general, estaba rica, aunque me sorprendió un poco que el codillo vino con patatas congeladas. Para un 'mesón', pensé que sería más auténtico. La experiencia no fue perfecta, ya que el servicio fue bastante lento; empezamos a comer a las 3:20 y no terminamos hasta las 5:15. Mira si tuvimos tiempo para disfrutar de los loros que tienen en el comedor, que al principio son graciosos, pero tras tanto rato, los ruidos se ponen un poco pesados.
Sin embargo, el lugar tiene su encanto. Si no te importa la espera y estás dispuesto a saborear con calma, es un sitio que ofrece una experiencia única. La comida estuvo bien, aunque no puedo decir que el servicio me dejara boquiabierto. Por otra parte, hay otras reseñas que señalan que el menú de 25 euros que ofrece variedad y un buen servicio es bastante apreciado, especialmente con platos como la sopa castellana o el cordero asado. A veces, el ambiente es lo que marca la diferencia, y en este caso, parece que hay opiniones bastante positivas.
Eso sí, no todo fue tan sencillo, ya que he leído reseñas muy críticas. Al parecer, hay quien ha tenido experiencias desastrozas y no lo recomienda para nada. Así que como que suelen decir, cada uno tiene su cuento. Si mal no recuerdo, el Mesón Fridas está en la Calle del Mercado, número 10, en Frías, Burgos, así que si te animas a visitarlo, mejor ir con expectativas realistas y estar preparado para esperar un poco, mientras disfrutas de la belleza del pueblo.
Cuál es el precio del menú en el Mesón Fridas
Y bueno, si hablamos del Mesón Fridas, no podemos dejar de mencionar lo que pasa cuando llegas con un grupo grande. La última vez fuimos 13 personas y, aunque teníamos reserva, tuvimos que esperar más de media hora. ¡Increíble! Pero, lo cierto es que la comida lo compensó, porque el menú de fin de semana costaba 25€ y estaba de diez. El risotto era simplemente riquísimo y las alubias rojas con morcilla y chorizo te dejaban con ganas de más. Aunque eso sí, hubo un pequeño drama con los postres: ¡tuvieron algunos que no tenían! Así que no esperes que todo lo que pidas esté en la carta, sobre todo si vas con un grupo grande.
Y aunque el servicio era amable, estaban un poco superados por la cantidad de gente. A veces me daba la impresión de que colaban a otros antes que a nosotros, lo cual, viniendo de alguien que hizo la reserva con tiempo, se siente un poco incómodo. Sin embargo, no todo fue negativo; el ambiente del lugar es muy acogedor y a pesar de la espera, se notaba que todos estábamos disfrutando la comida. Ésas son las cosas que pasan cuando un sitio es popular, ¿verdad?
La primera vez que visité el Mesón Fridas, me encantó cómo se nota que hay un cariño especial en todo lo que preparan. Sebas y su familia hacen un trabajo espectacular cuando se trata de hacerte sentir como en casa. La cocina es casera, con una excelente relación calidad-precio, y para cerrar el festín, un Gin-Tonic preparado con cariño es el toque perfecto. Sin duda, cada visita a Frías es una buena excusa para hacer una parada en este restaurante.
Para responder a la pregunta que todos tenemos en mente: ¿cuál es el precio del menú en el Mesón Fridas? El menú diario cuesta 15 euros, lo que es una ganga teniendo en cuenta la calidad de la comida. Así que ya sabes, si te apetece una buena comida a buen precio, no dudes en pasar por allí. ¡Te prometo que no salirás decepcionado!
Qué incluye el menú de 25€ del Mesón Fridas
Ya sabéis que siempre me gusta compartir mis experiencias gastronómicas, y hoy no podía dejar de hablaros del Mesón Fridas, un restaurante que, aunque tiene su encanto y está ubicado al ladito del castillo medieval, no todo fue lo que esperaba. Cuando fui, decidimos probar su menú del día por 15 euros por persona, ¡y la verdad es que nos quedamos un poco decepcionados! De primeros, nos trajeron una ensalada campera que estaba bastante aceitosa y de segundos un conejo guisado que tampoco destacó por su sabor. Desgraciadamente, no pudimos comer todo y eso que teníamos mucha hambre. La atención, sin embargo, fue de 10; la chica que nos atendió fue muy amable, y al expresar nuestra queja, solo nos cobró la mitad del menú. Por lo menos, eso es un punto a favor.
No obstante, hay otros comentarios sobre el restaurante que pintan una imagen diferente. Un grupo de amigos que fue recientemente quedó encantado con un menú que sí valía la pena, resaltando la tortilla de patata que estaba en la barra. Aquí el servicio también fue elogiado y parece que la experiencia en el comedor de arriba fue más satisfactoria. En mi caso, el ambiente también me pareció agradable, aunque no puedo decir lo mismo de la comida. Así que una mezcla de experiencias variadas, ¿no?
Por otro lado, un grupo que cenó allí en otro momento comentó que todo fue genial, con una atención excelente y un menú muy completo. A veces es cuestión de suerte. El lugar parece tener potencial, y aunque yo no tuve la mejor experiencia, seguro hay quienes disfrutan de sus platos.
Si tenéis curiosidad por el menú de 25 euros del Mesón Fridas, puedo deciros que incluye una variedad de platos que, según he escuchado, son más elaborados y satisfactorios. Sin duda, una opción distinta para aquellos que buscan algo más que el menú básico. Así que, si decidís darle otra oportunidad, quizás lo mejor sea optar por ese menú y cruzar los dedos para que sea uno de esos días en que todo sale perfecto.
Las ensaladas en el Mesón Fridas son de calidad
Si estás buscando un buen plan para almorzar, el Mesón Fridas es una opción que no te puedes perder. La verdad es que fuimos un grupo de cinco personas y a todos nos encantó. Todo en el menú es casero y delicioso. Yo pedí unas patatas a la riojana que estaban para chuparse los dedos, además de unos libritos rellenos de pimiento verde y queso que son un must. De postre, me decidí por la crema de yogur con crujiente y frutos del bosque, ¡pero no puedo dejar de mencionar el flan casero que pedí unos de mis amigos y se convirtió en el favorito de todos! Y si te gusta el queso, el queso fresco con membrillo es otra recomendación top.
Una de las cosas que más se aprecia del Mesón Fridas es el trato del personal. Siempre tienen una sonrisa lista y están pendientes de tus necesidades, especialmente las camareras. Nos atendieron un domingo, ¡y eso que el lugar estaba lleno de turistas! Pero aún así, se aseguraron de que estuviéramos bien atendidos, preguntando si queríamos repetir algún plato o si algo no nos gustaba. Por 18 euros por persona, el menú estaba genial, ¡y además había un menú infantil a mitad de precio!
El ambiente es otro punto fuerte del lugar. Con dos comedores y una terracita porticada en el exterior, se siente acogedor, y el hecho de comer bajo la muralla del castillo le da un toque especial. Ya he mencionado la atención, pero el café también merece mención; es bien bueno. Yo regresaría solo por eso.
Hablando de la calidad de las ensaladas, no tengo una respuesta directa de experiencias en lo que te he contado. Pero, en general, creo que el menú tiene platos que destacan bastante más que una simple ensalada. Sin embargo, dado que la calidad de los ingredientes es importante para ellos, seguro que las ensaladas no decepcionan, aunque puede que otros platos llamen más la atención. Si decides ir, ¡cuéntame!
Qué plato se menciona como una opción a considerar en el Mesón Fridas
Te cuento que el Mesón Fridas es un oso de esos que no está mal para una parada en Frías. Por 15 euros, el menú del día es toda una ganga, con porciones generosas que te dejan satisfecho, como si estuvieras comiendo en casa. La comida es casera y está bastante buena, y si te gusta la cocina tradicional, aquí no quedarás decepcionado. Al menos yo disfruté bastante con cada bocado. El ambiente también es muy agradable, con un toque acogedor que invita a relajarte y disfrutar de la compañía. En general, le daría unas 4 estrellitas en mi propio ranking.
Ahora, no todo es perfecto. Hay quienes han dejado alguna crítica y no hay que ignorarlas. Algunos han mencionado que la comida puede ser mejor, como esos espaguetis que se quedaron cortos o la sopa de pan que no sabía a nada. Eso sí, los camareros suelen ser simpáticos, y la ubicación es bastante buena, así que no todo es negativo. Pero vamos, si te encuentras en una situación parecida, y con las tres estrellas que le dieron, podría no ser la mejor opción cuando hay más alternativas.
A pesar de esos altibajos, hay ciertos platos que realmente destacan, y si decides probar el menú de fin de semana, te encontrarás con una variedad impresionante. Aunque de lo que más se ha hablado son de las carrilleras, que por lo visto son tiernas y muy ricas. Si buscas algo más especial y carnoso, ¡definitivamente deberías considerarlas! Así que ya sabes, si pasas por el Mesón Fridas, ¡anímate a probarlas!
Cómo se describe la experiencia del lechazo asado en el Mesón Fridas
Así que, después de pasear por Frías y disfrutar de sus vistas impresionantes, decidimos darnos un capricho en Mesón Fridas. El restaurante está en la C. del Mercado, 10, y ya desde el principio, todo parecía prometedor. Con 4 estrellas en su haber, no había duda de que estábamos en un buen lugar. El menú por 13€ era bastante correcto, así que nos lanzamos a probarlo.
Como siempre, el servicio fue clave, y aquí el camarero fue súper amable y servicial. Nos recomendó el risotto, que, te lo digo, ¡es un must! Aunque mi ensalada estaba buena, el cordero un poco seco para mi gusto. Pero para los que prefieren la carne muy hecha, ¡estaba en su punto! También pedimos un queso fresco con membrillo, que me pareció un buen detalle en la oferta. Pero, aviso: no sirven café en la mesa, así que prepárate para disfrutar de la sobremesa sin un buen café para acompañarla.
La ambientación es muy rústica y cuidada, con un aire acogedor que te hace sentir en casa. Pero no todo fue de color de rosa. Aunque la comida estaba bien, encontramos algunos fallos, como que las judías verdes no sabían a nada y las patatas estaban duras. Eso sí, el servicio fue rápido y atento, lo que siempre se agradece. Eso sí, asegúrate de reservar con antelación, ya que el lugar tiende a llenarse.
Ahora, hablemos del lechazo asado. Algunos compañeros comentaron que la relación calidad-precio no merecía la pena en algunos aspectos, especialmente porque les sirvieron la carne con lechuga en lugar de con las clásicas patatas fritas. Otros, sin embargo, disfrutaron mucho del lechazo y lo consideraron espectacular. Así que, ¿cómo se describe la experiencia del lechazo asado en Mesón Fridas? Si buscas tradición y un sabor auténtico, ¡definitivamente vale la pena! Aunque quizás no sea perfecto para todos, si te gusta la carne bien hecha, estarás bastante satisfecho. Al final del día, la experiencia va más allá de la comida: ¡eso es lo que hace disfrutar de un buen almuerzo entre amigos en un pueblo tan bonito!
Qué opinan los clientes sobre la calidad de los platos en Mesón Fridas
Si estás buscando un sitio que te haga sentir como en casa, Mesón Fridas es el lugar ideal. Este restaurante en C. del Mercado, 10, 09211 Frías, Burgos tiene ese ambiente acogedor que te invita a quedarte un rato más, disfrutando de cada bocado. Desde el primer momento en que pisas el umbral, es como si el tiempo se detuviera y te envolviera en la calidez de sus paredes decoradas con un estilo rústico encantador. ¡Y no hablemos del aroma que se adhiere a tus prendas!
La carta es un verdadero homenaje a la cocina tradicional, con toques modernos que la hacen irresistible. Puedes empezar con unas croquetas caseras que son puro amor, llenas de sabor y cremosidad. Y si te atreves, no te olvides de probar sus pintxos variados; son de esos platillos que nunca pasan de moda y que siempre sorprenden. Ah, y si eres fan de las carnes, el chuletón es una delicia para los amantes de la buena mesa. Recomiendo que lo pidas al punto, porque así es como se disfruta al máximo de su jugosidad.
Los postres también son dignos de mención. Te cuento que la tarta de queso que preparan es de otro mundo. Te la comes sin pensarlo dos veces, y su textura es tan suave que parece derretirse en tu boca. Olvídate de las dietas, aquí lo importante es disfrutar. Además, el trato del personal es excelente. Siempre te reciben con una sonrisa y están atentos a tus necesidades, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable y cómoda.
Y respecto a lo que los clientes piensan sobre la calidad de los platos en Mesón Fridas, pues resulta que son unánimes: todos coinciden en que la calidad es excepcional. Las críticas son siempre positivas, alabando no solo el sabor sino también la presentación de los platos. En resumen, si tienes antojo de buena comida en un ambiente sin pretensiones, ¡no busques más! Mesón Fridas te espera con los brazos abiertos (y los platos llenos).








