
Mesón Allende es un encantador restaurante que encontramos mientras volvíamos de la Ermita de Allende. Nos detuvimos por el menú del día a 16€, y aunque al principio nos atendieron con un poco de sequedad —quizás por ser un grupo grande—, luego se mostraron realmente amables. ¡Vale la pena no dejarse llevar por las primeras impresiones! Este lugar, ubicado en Av. Navarra, 4, 26280 Ezcaray, La Rioja, se ha ganado el corazón de muchos, con una cocina que promete no dejarte indiferente.
La carta es bastante variada, pero no puedes irte sin probar las albóndigas y el café que todos recomiendan. Además, tienen pinchos del expositor y un ambiente acogedor, ideal para disfrutar de una copa de vino en su terraza. Y lo mejor, está cerca del río Oja, por lo que después de comer puedes pasear tranquilamente. Sin duda, este lugar se convertirá en una parada obligatoria cada vez que estés por Ezcaray. ¡No te lo pierdas!
Horarios Meson Allende
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 8:00–16:00, 19:00–23:00 |
| miércoles | 8:00–16:00, 19:00–23:00 |
| jueves | 8:00–16:00, 19:00–23:00 |
| viernes | 8:00–16:00, 19:00–23:00 |
| sábado | 8:00–16:00, 19:00–23:00 |
| domingo | 8:00–16:00, 19:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Meson Allende
Dónde se encuentra el Mesón Allende
¡Hey, grupo! Si andáis por Ezcaray y estáis buscando un lugar para comer, tenéis que echar un vistazo al Mesón Allende, que está en Av. Navarra, 4, 26280 Ezcaray, La Rioja. La verdad es que encontraréis un *oasis dentro de la locura de precios* que hay por la zona. He probado sus bocadillos y son excelentes. Si hay algo que destaca es la comida, que tiene una calidad brutal. La única pega que le pongo es el servicio; el hombre que nos atendió parecía un poco *cabreado*, lo que fue un poco incómodo, ¿sabes? Pero bueno, no le voy a quitar puntos por eso, ¡es lo que hay!
Si vais en grupo, no os preocupéis. Hay opciones para *todos los tamaños*. Desde picoteos hasta platos combinados, lo tienen cubierto. La carta incluye ensaladas y, créeme, si queréis sentaros a disfrutar de algo rico, ¡no os vais a arrepentir! La comida tiene una calidad que se nota y los precios son bastante asequibles, rondando los 10-20 € por persona. Además, si os gusta el aire libre, tienen una *terraza exterior* genial.
Sin embargo, no todo es perfecto. Algunos amigos se quejan de que cuando pedimos agua nos miraban de forma rara. Aquí, el personal parece tener un *estrategia de servicio* un poco extraña: si quieres agua de grifo, te mandan a la barra… ¡Vaya lío! Y ya ni hablar de las raciones. Aunque lo bueno de la comida es que es casera y deliciosa, hay quien dice que las patatas bravas no están a la altura y que las rabas son congeladas. Pero, bueno, cada uno con su opinión, que si hay algo que sobra en este lugar son las críticas diversas.
Así que, ya sabéis, si queréis una buena experiencia de comida y no le dais mucha importancia a unas caras largas, el Mesón Allende os puede echar una mano. Un lugar para parar antes de seguir con el día, especialmente si lo que buscáis son bocadillos variados y un ambiente casual, aunque un poco extraño a veces. ¡A disfrutar!
Cuál es el precio del menú del día en el restaurante
Y bueno, si decides visitar el Mesón Allende, no te vas a arrepentir. Es una típica taberna de pueblo donde los vecinos son como de la familia. Tienen un pequeño comedor junto a la barra y una terraza exterior que, con cualquier rayito de sol, se convierte en el lugar perfecto para relajarte. Aunque ahora no dan menús del día, eso no es un gran problema, porque su carta de raciones, bocadillos y platos combinados está súper bien. Cada vez que venimos, nos sorprende lo buena que es la comida casera. ¡No te lo puedes perder!
Te cuento que hemos disfrutado un montón comiendo aquí, especialmente en la terraza cubierta, que es ideal para esos días de lluvia, sobre todo si vas con tu mascota. Las ensaladas son sencillamente deliciosas y, aunque hay un combo de raciones clásicas, también montan unos bocadillos que son de otro mundo. De verdad, es un lugar donde la comida nunca defrauda, y el servicio siempre intenta ser amable, aunque a veces algunas opiniones hablan de un camarero un poco más antipático. Pero, hey, cada uno tiene su día, ¿no?
Claro, no todo es perfecto. He escuchado que hay gente que ha tenido experiencias no tan buenas, con comentarios sobre un servicio un poco desagradable o la atención que no fue la mejor. Pero en nuestras visitas, la comida ha estado siempre en el nivel de 5 estrellas, así que quizás fue solo un mal día para esa gente. Y aunque hay que reconocer que el ambiente puede llegar a ser un poquito ruidoso, si encuentras el momento adecuado, seguro que disfrutas de una buena charla con tus amigos.
Al final, si te preguntas por el precio de un menú del día, aquí viene la parte un tanto incómoda: no están ofreciendo menús del día en este momento. Así que tendrás que explorar su carta, que realmente ofrece un montón de opciones deliciosas por unos precios bastante asequibles, entre 1 y 10 euros por algunas de sus tapas y montaditos. Así que prepara el estómago y disfruta de una buena comida en este rincón tan especial de Ezcaray.
Cómo es el servicio en Mesón Allende
El otro día estuve en Mesón Allende y quería compartir mi experiencia. La realidad es que la comida es rica y casera, perfecta para dar un buen bocado antes de salir a recorrer la zona. Te recomiendo probar los bocadillos, especialmente el de tortilla con chorizo; ¡son simplemente espectaculares! Además, si te animas, puedes llevarte un par a la ruta y disfrutarlo al aire libre. El precio por persona está alrededor de 10-20 €, lo que me parece bastante justo para lo que ofrecen. En cuanto al ambiente, es acogedor aunque podría mejorar un poco, le daría un 4.
Sin embargo, la experiencia no fue del todo perfecta. En mi visita, la atención al cliente no fue la mejor. Hubo un momento en que estuvimos casi una hora esperando nuestra comida, mientras la camarera atendía a las mesas vecinas. Cuando finalmente nos acercamos a la barra a pedir, nos dijo que no atendían en mesa, que es un poco desconcertante porque aparentemente sí lo hacían en otras. Y eso que el lugar no estaba ni a tope, ¡una pena! La verdad, el trato podría mejorar mucho y es algo que deberían tener en cuenta.
Aun así, no todo fue negativo. Hay algunos comentarios que hablan de empanadillas y mini bocadillos que son un must si vas. La comida tiene sus altos y bajos; algunos dicen que los platos son bastante escasos y que el precio no justifica lo que ofrecen en ciertos momentos. Pero bueno, hay opiniones variadas.
Y ya que hablamos sobre cómo es el servicio en Mesón Allende, pues en general parece que hay cierta inconsistencia. Algunas personas han tenido una experiencia estelar con cinco estrellas, disfrutando de un servicio excelente y comida deliciosa, mientras que otros se han ido decepcionados por largas esperas y un trato poco amigable. En conclusión, si decides ir, quizás sea una buena idea ir con la mente abierta y tal vez con un poco de paciencia, ¡nunca se sabe!
Qué tipo de cocina ofrece el Mesón Allende
Y, bueno, para seguir con la conversación sobre el *Mesón Allende*, tengo que decir que el lugar no se ha ganado precisamente las mejores reseñas. Algunos se han llevado una sorpresa, y no precisamente agradable. Por ejemplo, hay quien cuenta que te sacan los platos por una ventana y ni te dicen a quién pertenece, lo que resulta en un pequeño lío cuando agarras algo que no era tuyo. Y si eso pasa, prepárate, porque la camarera puede entrar en modo borde y poner las cosas aún más incómodas. Total, que el ambiente allí parece más bien de tensión que de disfrutar de una buena comida, y eso no suena muy agradable, ¿verdad?
Y no solo eso, sino que hay gente que se ha llevado una bronca incluso por querer un trozo de pan extra. Imagínate, has hecho un pedido de 14 euros y luego te dicen que por un trozo de pan te van a cobrar 30 céntimos. ¡Vaya manera de tratar a los clientes! Los que han ido en familia cuentan que la atención sí que es un desastre. Por ejemplo, a una madre no le dejaron calentar el táper de su hijo. A eso le llamo no tener ningún tipo de consideración. ¡Es surrealista!
A pesar de toda esta experiencia, algunos han afirmado que si bien el servicio es un horror, la comida tiene algún punto positivo. Hay gente que ha probado los platos combinados y dice que, bueno, han estado bien. Aunque si soy sincero, no creo que un lugar que sirve esas famosas rabas congeladas al precio de un menú en un buen restaurante, merezca tu tiempo. ¡Eso ya es un insulto!
Y para responder a tu pregunta sobre qué tipo de cocina ofrece el Mesón Allende, la verdad es que no es un lugar conocido por carnes jugosas o platos elaborados. Lo que puedes encontrar allí son más bien bocadillos, tapas y platos sencillos. Pero, por la experiencia de muchos, bien podría ser un bareto de tercera que sirve a turistas sin mucha opción donde elegir. En resumen, no creo que valga la pena arriesgarse aquí, ¡hay mejores opciones por Ezcaray!
Cuáles son los platillos recomendados en el restaurante
Ya te digo, si estás pensando en pasar por el Mesón Allende en Ezcaray, te recomiendo que te lo pienses dos veces. Hay gente que ha tenido experiencias bastante decepcionantes, como esa vez que alguien pagó entre 40 y 50€ por persona y se fue con un sabor bastante amargo. La comida de ahí no parece estar a la altura del precio, y ni hablar del servicio, que también ha dejado mucho que desear. Sin terraza y con precios altos, parece que es un lugar a evitar si quieres disfrutar de una buena comida.
Sin embargo, también hay quienes han tenido algo de suerte. Por ejemplo, una visita reciente donde la camarera fue súper amable y el plato combinado estaba bastante bien. Lo curioso es que, a pesar de que el ambiente tiene su encanto, la carta de raciones podría mejorar un poco, porque en lugar de un plato lleno, a veces te encuentras con un montón de patatas y un par de trozos de verduras, que son un poco decepcionantes. Además, tampoco me gusta que se permitan cosas que están en el cartel de “prohibido fumar” en la terraza, y el trato al pagar tampoco fue el mejor.
Aunque también hay historias más memorables, como esa de la tortilla de patatas. Si no la has probado, no sé a qué estás esperando. Alguien volvió tres años después solo para confirmar que no se trataba de un antojo del momento; es realmente buenísima. Hazme caso, si vas, date el gustazo y pide una, no te arrepentirás. Quizás el resto de los pinchos no sean tan llamativos, pero si hay algo en lo que son expertos, es en esa tortilla.
Y si te preguntas cuáles son los platillos recomendados, definitivamente dale una oportunidad a la tortilla de patatas y quizás el plato combinado si decides arriesgarte. Aunque, sinceramente, mejor asegúrate de pedir la tortilla; porque si hay algo que parece estar claro en todas estas experiencias, es que esa tortilla es un auténtico crack.
Hay opciones para grupos grandes en Mesón Allende
Así que tuvimos una experiencia decente, pero no sin sus altibajos en el Mesón Allende. Cuando llegamos, la primera impresión fue un poco rara: te dicen que tú mismo te coloques el mantel verde de papel. Ciegos por el hambre, nos dejamos llevar y pedimos un menú que resultó costar 17.50€. Y ya para cerrar con broche de oro, al pagar, les pregunté si podía llevarme las bebidas que no había consumido, y oh sorpresa, me dijeron que tenía que pagar por la media botella de vino. Esto me dejó un poco descolocado, así que decidí acabarme el vino allí mismo. Al despedirme, con un toque de ironía, les dije: "¡Bonito detalle lo del vino! Lo comentaré en redes sociales". Espero que esto sirva de lección para cambiar esa actitud un poco tacaña.
La comida, en sí, tiene sus más y sus menos. Es casera y de buena calidad, aunque los postres no destacan. Eso sí, un gran problema fue el trato del dueño: nos obligó a pedir menú para los niños si queríamos sentarnos a la mesa, cuando en realidad solo queríamos pintxos para ellos. El pobre camarero hizo lo que pudo evitando una escena, pero, al final, el dueño se comportó de manera bastante impresentable. Una pena, porque en el fondo la comida no estaba mal, pero aún así, no creo que volvamos.
Sin embargo, hay algo que no puedo negar: siempre que estoy por la zona, este lugar se convierte en una parada obligada. Los pintxos son geniales, y la tortilla es para viajar. Puedo decir que su quesada es bastante buena y, además, tienen una ventanita por la que puedes pedir desde la terraza. También cuentan con un aparcabicis que resulta muy útil para aquellos que van en dos ruedas.
Ahora, sobre si hay opciones para grupos grandes, la verdad es que parece que no están muy preparados para eso. Las experiencias anteriores indican que el servicio deja mucho que desear, especialmente cuando se trata de atender a varios a la vez. Así que si estás pensando en reservar para un grupo grande, puede que lo mejor sea buscar otra opción donde te traten como se debe.
Qué ambiente se puede esperar en el Mesón Allende
Y lo mejor de todo es que, si te decides por el Mesón Allende, vas a tener una experiencia bastante variada. De verdad, hay opiniones para todos los gustos. Por un lado, hay quienes han disfrutado de un desayuno maravilloso con tostadas, tomate natural y jamón. Los que tienen un buen estómago suelen salir felices de allí. Las opciones de minis en la barra también son muy tentadoras. Pero, por otro lado, no todos han tenido la misma suerte, y hay comentarios sobre el servicio un poco áspero que deja que desear.
Hablando de comida, no puedes perderte las patatas bravas. ¡Esas son las estrellas del lugar! La emoción al ver cómo las preparan a mano es impagable. Muchos que las prueban repiten, y no es para menos. Y los torreznos... vamos, que si decides quedarte a comer, esos son un must. Pero asegúrate de que la relación con el dueño no afecte tu experiencia, porque hay quienes han sentido que el servicio no está a la altura de la comida.
Ahora, no todo es perfecto. He escuchado de algunos que salieron decepcionados, incluso de la actitud del dueño, que parece no tener mucha paciencia con los clientes. Han mencionado cosas como que los platos se recogen antes de terminar y que a veces parece que están más preocupados por la rotación de mesas que por hacerte sentir bienvenido. Es una pena, porque el sitio tiene potencial, pero la atención al cliente es esencial.
En cuanto al ambiente del Mesón Allende, puedes esperar un lugar que, a pesar de las críticas, tiene su encanto. La barra llena de opciones para picar, y un ambiente informal donde es fácil pasar el rato con amigos o familiares. Pero claro, si decides ir, prepárate para cualquier sorpresa, ya que no siempre es un viaje placentero según la experiencia de algunos. Lo importante es que vayas con una mentalidad abierta y a disfrutar del sabor de Ezcaray, que al final, esa es la parte que realmente cuenta.
El Mesón Allende ofrece opciones de bebidas
Y ya hablando del Mesón Allende, pues la verdad es que no puedo evitar compartir alguna que otra anécdota. Al principio, pensaba que iba a ser un buen plan, ya que llevaba tiempo escuchando sobre sus pintxos y bocatas. La cosa es que, al estar allí, me di cuenta de que el lugar era un poco más pequeño de lo que imaginaba y no tenía esa calidez que uno esperaría en un bar de pueblo. Tiene 2 estrellas y yo diría que se lo merecen, sobre todo por el trato que se ve que no es el mejor. ¡Qué pena!
A pesar de que la comida es decente y tiene sus cosas buenas, como mencionan las opiniones de otros, la verdad es que el precio del servicio de cubiertos para los niños es un floro total! Cobran 5 euros solo por poner las cosas en la mesa. ¡Nunca había visto nada igual! Imagínate venir aquí con los peques, y que después de años de un trato normal, ahora te pongan pegas por compartir un plato. Te juro que es como si estuvieran dando preferencia a los últimos en la cola, mientras que los de toda la vida a veces nos quedamos esperando más de lo debido. ¡Es incomprensible!
Sobre el tema de las bebidas, pues mira, no te creas que es la parte más espectacular del menú ni nada por el estilo. No he encontrado opciones extravagantes, pero seguro que tienen lo básico que esperarías en un bar. Te puedes hacer con un café o una caña, aunque la atención la verdad es que a veces no es la más amigable. Así que, si estás buscando una experiencia de cuídate que tenga un poco más de amor al cliente, hay opciones más acogedoras en el pueblo. En resumen, creo que el Mesón Allende debe considerar muy en serio cómo mejorar esa relación con los clientes, porque al final somos los que les damos de comer, ¿no?
Cómo es la terraza del restaurante
Y después de todo lo que hemos hablado, no puedo dejar de mencionar el Mesón Allende en Ezcaray. Si buscas un sitio con ambiente, este es el lugar. Las paredes resuenan con una buena mezcla musical que va desde Toto hasta AC/DC, creando un rollo súper agradable. Te puedes acercar a disfrutar de una buena comida por entre 10 y 20 euros por persona. La verdad, la comida está bastante bien, aunque la salsa brava debería darle un repaso o dos. Las patatas son caseras, eso sí, ¡y todo el mundo adora las patatas!
Dicho eso, he oído tanto de las experiencias de la gente que no puedo no compartirlo. Hay quienes han tenido la mejor experiencia posible, con servicio cinco estrellas y comida que te deja deseando más. Me contaron que se comieron unas alcachofas con jamón y unas albóndigas caseras que estaban de muerte. Y lo mejor de todo, no te rompe el banco: un plato con vino y postre por 34,60€ para dos, ¡una auténtica ganga!
Pero no todo es perfecto, porque también hay quien ha salido decepcionado, contando que no solo tardaron en atenderles, sino que la actitud del personal no ayudó mucho. Muchos mencionan que el servicio podría mejorar, especialmente el trato de algún camarero que parece tener un mal día... y se nota, ¿eh? La experiencia de sentirse ignorado es, sinceramente, lo peor. Pero bueno, con un poco de suerte, esto no te pasará a ti.
Ahora, la terraza del restaurante es un buen punto a favor. Es amplia y perfecta para disfrutar del buen tiempo, ideal para tomar algo fresco en esos días soleados de La Rioja. Así que, si decides ir, asegúrate de buscar un huequito en esa terraza grande, ¡te va a encantar! Pero ya te advierto, si sientes que llevas un rato esperando y no te hacen caso, no dudes en buscar otra opción, hay muchos sitios por la zona que te reciben con los brazos abiertos.
Está el Mesón Allende cerca de alguna atracción turística
Lo primero que te voy a contar es que el Mesón Allende tiene su encanto, ya que es un lugar que siempre está en la conversación, pero hay opiniones muy variadas. Muchos lo pintan como un sitio con raciones escasas y algo de discutible calidad, especialmente si se miran los precios que maneja. Con la experiencia que muchos comparten, parece que el tema de las copas de vino es otro punto a considerar. La cantidad que te sirven podría confundirse con un chupito, ¡es que parece que las llenan a la mitad en comparación con otros bares de Ezcaray! Pero eso sí, la cuenta no se va a la mitad, así que tenlo en cuenta.
Por otro lado, también hay quien lo alaba como si fuera su segunda casa. Espectacular, le dicen. “Muy muy ricas las ensaladas”, afirman entusiastas, y no es para menos; porque lo que he escuchado es que todo tiene un sabor increíble. Sinceramente, parece que al menos el trato que ofrecen es de 5 estrellas, con un ambiente acogedor que invita a pasar horas allí disfrutando. Y si decides ir, no puedes dejar de probar el entrecot, que es un clásico que muchos recomiendan, junto a unos fritos de primera y unos postres que son de vicio. ¡Eso sí que es hacer una comida familiar como Dios manda! Y la atención, más que profesional, parece que realmente disfrutan lo que hacen.
Y ya para cerrar, si te preguntas si el Mesón Allende está cerca de alguna atracción turística, la respuesta es que, aunque no está justo al lado de las zonas más conocidas, está en Ezcaray, un pueblo que en sí mismo es un atractivo turístico por sus paisajes y encanto rural. Así que, después de comer, puedes darte un paseo por el pueblo, explorar sus calles o simplemente disfrutar del ambiente relajado que se respira. ¡Perfecto para una escapada!








