
La Rima Fast Food Gourmet, situada en Calle Claustrillas 9, Burgos, es el sitio ideal si buscas algo delicioso para llevar. Este local se ha ganado el título a la Mejor Pizza de Castilla y León en 2023, lo que ya habla mucho de su calidad. La experiencia comienza con unas raciones de entrantes, como los totopos y unos fingers de pollo que, aunque están bien presentados, hay que mencionar que un poco escasos para el precio. Pero no te preocupes, ¡la verdadera joya son las pizzas! Las compartimos entre siete y nos quedamos con ganas de más; algunas hasta nos las llevamos a casa.
La atmósfera es más de bar que de restaurante, con varias mesas altas y un ambiente acogedor. Lo que más nos gustó, además de la comida, fue el servicio; nos aconsejaron no ser “demasiado gochitos” y acertaron de lleno. No olvidemos los postres, ¡son de escándalo! Así que si estás en Burgos y quieres disfrutar de una experiencia gourmet sin romper el banco, La Rima es el lugar a visitar. La próxima vez que organices una cena, ya tienes un buen plan en mente.
Horarios La Rima Fast Food Gourmet
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–15:30, 20:00–23:30 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 13:30–15:30, 20:00–23:30 |
| viernes | 13:30–15:30, 20:00–23:30 |
| sábado | 13:30–15:30, 20:00–23:30 |
| domingo | 13:30–15:30, 20:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Rima Fast Food Gourmet
Dónde se encuentra La Rima Fast Food Gourmet
¡Hola a todos! Si estás buscando un lugar para comer que te deje encantado, tienes que conocer La Rima Fast Food Gourmet en C. las Claustrillas, 9, 09001 Burgos. Es un restaurante de comida para llevar que se ha ganado mis 5 estrellas sin duda alguna. Yo tampoco lo conocía y tenía muchas ganas de probarlo. Me atreví con el menú txuleta y, ¡madre mía!, estaba todo increíble. La txuleta se deshacía en la boca, parecía mantequilla. Y no puedo dejar de mencionar el postre; esas torrijas son de las mejores que he probado en mi vida. El camarero, que no le pregunté el nombre, fue súper amable y el trato tanto de él como del dueño fue genial. Definitivamente, lo recomiendo sin dudarlo. ¡Mil gracias por esta increíble experiencia!
Ya sé que no todas las opiniones son tan brillantes, y hay quienes han tenido una experiencia un poco más variada. En un par de reseñas, dicen que aunque la carta es original y variada, el ambiente y el servicio a veces dejan que desear. ¡Ojo! El olor de la comida puede quedarse en tu ropa, así que prepárate para oler a comida deliciosa. A pesar de todo, mencionan que la pizza de cecina estaba buena y que los postres, como la tarta de queso de pistacho y los filipinos rellenos de maracuyá, estaban muy ricos. Así que si decides ir, ¡asegúrate de probar esos postres!
Algunos dicen que el dueño puede parecer un poco serio al principio, pero a ellos les pasó que se portó espectacular y fue muy atento. Eso sí, ¡recuerda reservar con tiempo si quieres chuletón! Parece que hay que encargarlo con antelación. Y no te preocupes, ¡el aparcamiento es fácil! Hay muchas plazas libres, especialmente en la zona universitaria, así que no tendrás problemas para dejar el coche.
En resumen, La Rima Fast Food Gourmet es una parada obligada en Burgos si quieres disfrutar de buena comida y un servicio atento. ¡Síguele la pista en C. las Claustrillas, 9, 09001 Burgos y no te arrepentirás!
Qué hace a La Rima destacar en Burgos
Y si hablamos de la comida, La Rima Fast Food Gourmet es un auténtico descubrimiento. Ya hemos ido varias veces y, la verdad, siempre acabamos sorprendidos con lo ricas que están las pizzas. La última vez, nos lanzamos a probar la Andreu y la Lupy, ¡y ambas estaban para chuparse los dedos! Si alguna vez tienes la oportunidad, no dejes de pedir también el postre trampantojo de fresas, que está muy rico y, además, ¡viene en buena ración para compartir! Imagínate cerrando la cena con eso, es un completo win.
Lo bueno es que el lugar tiene un ambiente acogedor, aunque es cierto que no es muy grande. Eso sí, te recomendamos hacer una reserva porque suele llenarse rápidamente, lo cual es señal de que hacen algo bien. Ten en cuenta que el aparcamiento no es un problema, ya que hay muchas plazas libres y el aparcamiento es gratuito en la zona, así que no tienes que preocuparte por eso.
Además, otro de los puntos fuertes son las hamburguesas. Usan un pan que está crujiente y de calidad, completamente alejado de lo típico. Las bravas de Juan y los torreznos están de lujo, todo bien fritito y crujiente. Las croquetas también son brutales, así que si vas, no dudes en incluirlas en tu pedido. Por cierto, el camarero, Santiago, es un tío muy atento y profesional, te hará sentir como en casa.
Entonces, ¿qué es lo que hace a La Rima destacar en Burgos? Pues, sin duda, la combinación de comida deliciosa, atención personalizada y un ambiente que, aunque pequeño, es acogedor. Las raciones son generosas y los precios están en un rango razonable, entre 10-20 € por persona. Así que si estás buscando un sitio donde comer rico y pasar un buen rato, ¡ya sabes a dónde ir!
Qué premio ha ganado La Rima en 2023
Y así, después de probar La Rima Fast Food Gourmet, tengo que decir que es uno de esos lugares que se queda grabado en la memoria. La comida es espectacular a un precio super razonable. Mi primera visita fue un mediodía bastante ajetreado, a eso de la 13:40, y aunque el local estaba casi pleno, Alex, el dueño, fue un fenómeno y me dejó usar una de las mesas reservadas. Pedí de entrada una empanadilla criolla que estaba recién hecha, con una salsa deliciosa por encima. ¡Vaya locura de sabor! Luego, no podía faltar la famosa pizza que dicen que es la top 1 de España. A ver, no me malinterpretes, estaba buena, pero creo que hay otras opciones en la carta que pueden ganar más aplausos, aunque esos torreznos de Soria le dan un toque interesante. Y para cerrar la comida, el Tranpantojo de chocolate blanco, que es más que un postre, es una experiencia que no puedes perderte.
En cuanto al ambiente, es muy acogedor. Buena música de fondo y un rollo relajado que invita a quedarse un rato más aunque te estés comiendo las uñas porque ya tienes hambre de nuevo. Alex puede parecer un poco serio al principio, pero se nota que le encanta escuchar cosas buenas sobre su comida, y la verdad, no me extraña porque está de fábula. En mi experiencia, le doy 5 estrellas a la comida, servicio y ambiente. ¡Todo un acierto!
Ahora, si te estás pensando en hacer ese viaje de 100 km, créeme, merecerá la pena. Hasta les dije a mis amigos que las croquetas eran espectaculares, y las patatas bravas con torreznos de Soria son un must. La cecina, ni hablar, y los postres te dejarán con ganas de más. Eso sí, te aviso: reservar es clave. A veces hay que ser astuto y llamar con antelación, porque siempre están a tope, ¡y no es por nada!
Un pequeño tirón de orejas a tener en cuenta: en los meses fríos, como enero, el local puede ser un poco fresquito. A mí me tocó comer con chaqueta, y aunque no es lo ideal, la buena comida lo compensa en parte. Así que, si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida rápida gourmet sin rascarte mucho el bolsillo, La Rima es tu sitio.
Ah, y por si no lo sabías, en 2023 La Rima ganó el premio a Mejor Fast Food Gourmet, ¡merecidísimo sin duda! Están haciendo un gran trabajo, y eso se nota en cada plato que sirven.
Qué tipo de comida se ofrece en La Rima
Y bueno, para continuar con esta experiencia que parece sacada de una mala película de terror gastronómico, hablemos de La Rima Fast Food Gourmet, que, la verdad, me dejó más confundido que satisfecho. La ubicación es en C. las Claustrillas, 9, 09001 Burgos, así que te puedes imaginar que tenía expectativas al entrar, esperando algo digno de la etiqueta "gourmet", pero la verdad es que me sentí como en un episodio de "pesadilla en la cocina".
Cuando llamé para hacer la reserva, la atención fue de lo más antipática. ¿En serio, amigo? Un mínimo de decencia es lo menos que puedes esperar si vas a pagar por algo, ¿no crees? Los precios, además, eran más altos que lo que venía en su página web, así que ya empezamos mal. Aún así, la magia de las reseñas positivas me hizo pensar que tal vez estaba ante algo único, pero eso se fue al traste apenas probé el burrito y la hamburguesa.
Hablemos del burrito. Prometía carne desmechada y guacamole, pero lo que llegó fue todo un desacierto. Solo tenía dos nachos quemados y un poco de guacamole del tamaño de mi uña meñique, que se me ocurrió sería un buen bocado, pero no. Y el sabor... uff, era más sabor a carbón que otra cosa. La carne ni desmechada se notaba y todo estaba inundado de arroz. ¿En serio? Yo no sé cómo un burrito de Taco Bell puede superar a lo que me sirvieron en La Rima.
Y la hamburguesa, ni hablar. Era pollo congelado y se notaba que intentaba mantenerse en pie, pero apenas y lograba. Más rúcula que pollo, cebolla caramelizada quemada y SEIS patatas de bolsa congelada. Así como lo oyes. La única cosa que salvó el día fue el pan brioche, que, imagino, vino de un paquete. La sensación de salir de allí con hambre fue lo que realmente me dejó, porque si algo esperaba era al menos saciarme, y tampoco pasó.
A ver, ¿qué tipo de comida ofrecen en La Rima? Honestamente, no es la experiencia gourmet que te imaginas. Más bien te diría que su estilo es una mezcla de fast food con un "toque gourmet" que se queda solo en la etiqueta, porque los sabores y la calidad no están para nada a la altura. Así que mi consejo es que pienses bien antes de quedarte atrapado aquí. De verdad, da mejor resultado cocinar en casa, donde al menos sabrás que el único "carbonizado" será un trozo de pan olvidado en el tostador. ¡Así que mucha suerte y que disfrutes mejor tu próxima comida!
Cuáles son algunos de los entrantes que se pueden pedir
Y, ¡vaya descubrimiento! La Rima Fast Food Gourmet en C. las Claustrillas, 9, se está convirtiendo en uno de esos sitios a los que hay que ir en Burgos. Ya te he comentado lo que probamos, pero hay tanto que contar. De entrada, no te olvides de pedir los nachos de marisco. Son un must, ya que te dejarán con ganas de más. Además, las empanadillas, sobre todo la criolla, son otro acierto total, ¡te lo aseguro! Todo esto, acompañado de la pizza no-nara y esos filipinos de postre que se deshacen en la boca. Perfectos para compartir, aunque te advierto que querrás quedarte con la mayoría para ti solo.
La atención que recibimos fue de alto nivel, gracias a Santiago, el camarero que nos atendió con tanto encanto. La verdad es que el servicio merece un aplauso, ya que se nota que se preocupan por las necesidades de cada cliente. No quiero sonar exagerado, pero me sentí como en casa. La comida está a buen precio, ya que por entre 10 y 20 euros por persona, puedes disfrutar de una cena más que satisfactoria.
También volví un par de veces y cada visita es mejor que la anterior. La carne que ofrecen es insuperable y las bravas de torreznos son simplemente espectaculares. Si tienes la oportunidad, no te vayas sin probar la tarta de queso que tienen de postre. Otra vez, la atención fue de 10; es un detalle que marca la diferencia cuando sientes que realmente se preocupan por cómo va tu experiencia.
Ahora, si te preguntas qué más podés degustar allí, tienes opciones variadas para los entrantes. Desde los nachos de marisco hasta esas empanadillas criollas, hay mucho para elegir. Y con la buena atención que te brindan, definitivamente quiero volver para probar más de su menú. A la próxima, espero que no se alineen los astros solo para mí, ¡sino para que todos podamos disfrutar de una buena cena en este sitio tan acogedor!
El tamaño de las raciones de los entrantes es adecuado para su precio
Como te decía, La Rima Fast Food Gourmet es un lugar que realmente sabe cómo impresionar. Desde que entramos, nos llenaron las expectativas. Las estrellas se alinearon, porque he escuchado maravillas de aquí, y la verdad, no decepcionó en absoluto. Nos pedimos una hamburguesa crunchy y la famosa de Vaca, y te digo, ¡ambas estaban de rechupete! Y esas patatas Juan que llevan torrezno troceado… una explosión de sabor en cada bocado. Las salsas que sirven son el complemento perfecto; definitivamente, nuestro paladar se llevó una grata sorpresa. Y para rematar, esos filipinos rellenos de zeta zeta y la tarta de queso con palomitas dulces. ¡Un acierto total! Si te encanta disfrutar de una buena cena, este lugar es un must. Lo mejor es que también la atención fue 10/10, la camarera fue super amable y profesional, lo que hizo que la experiencia fuera aún más agradable.
La vez que fuimos a comer con el grupo, era un plan entre cuatro adultos y un niño a cuestas con su carrito. Reservamos con antelación y no tuvimos problema alguno al llegar. La mesa que nos dieron fue perfecta; había suficiente espacio para que el carrito estuviera cómodo. El trato del personal fue simplemente encantador, tanto del camarero como de la camarera. Y cuando llegó la comida… ¡madre mía! Cada plato estaba bien elaborado y sabroso. Hay que mencionar esos nachos que nos dejaron con ganas de más. Sin duda, es un lugar al que hay que volver, ya que nos quedamos con ganas de probar su carne.
Por no hablar de otra experiencia, esta vez cenando, donde pedimos las patatas bravas con torrezno, las pizzas Babas y No-Nara, y de nuevo, todo delicioso. Los sabores únicos, diferentes de lo habitual. Es cierto que el precio puede parecer un poquitín alto, pero sigue siendo asequible si comparas con la calidad que ofrecen. En general, la experiencia fue bastante buena y vale la pena probar estos platos distintos.
Ahora, en cuanto al tamaño de las raciones de los entrantes, hay que decir que son adecuadas para su precio. No te quedas con hambre, y lo mejor es que cada bocado compensa con creces lo que pagaste. Así que, si estás buscando un sitio para disfrutar de buena comida sin gastar una fortuna, La Rima Fast Food Gourmet es el sitio. Te prometo que te va a encantar.
Por qué las pizzas son consideradas la joya del menú
La Rima Fast Food Gourmet es un lugar que de verdad sorprende. Fuimos a cenar y, sinceramente, no esperábamos que la comida estuviese tan buena. Las pizzas y burritos nos dejaron con ganas de más, estaban llenos de sabor. Y los postres... ¡vaya delicia! Super mega originales. Sin embargo, hay algo que se puede mejorar. La mesa alta que nos tocó era un poco incómoda, sobre todo al estar en un sitio con tanto tráfico; había que estar esquivando a la gente que pasaba. Si nos volviera a tocar la misma mesa, tal vez preferiría no quedarme. El ambiente era genial, pero después de un rato, te acabas sintiendo agobiado por los que se acercan a la barra o la camarera que pasa con los platos. Un pequeño ajuste en la distribución del local podría hacer maravillas.
Sin embargo, hay que decir que la atención fue muy buena. Nos atendieron rapidísimo y todo llegó perfecto de temperatura. La amabilidad del personal hizo que nuestra experiencia fuera aún más placentera; realmente se nota que quieren que los clientes se sientan bien. Así que si decides pasarte, ¡reserva antes! El local es pequeño y, aunque tiene su encanto, puede llenarse bastante rápido. Por cierto, el aparcamiento no es un dolor de cabeza si decides ir, ya que tienes el parking de la Facultad de Económicas justo enfrente.
A pesar de algunas opiniones negativas, nosotros quedamos encantados. La comida nos pareció espectacular, especialmente la famosa pizza de pulpo y la tarta de queso con palomitas caramelizadas, que son absolutamente imprescindibles. Puede que algunos se quejen del IVA no incluido en los precios, pero en general, la relación calidad-precio es bastante ajustada. Así que, ¿por qué son las pizzas la joya del menú? Bueno, la masa es brutal y hay una variedad de sabores que simplemente no puedes encontrar en otros sitios. La combinación de ingredientes frescos y un toque especial en cada receta hace que sean memorables. Si te gustan las pizzas, aquí seguro que quedas más que satisfecho. ¡Ya estamos pensando en cuándo volver!
Es recomendable compartir las pizzas en grupos grandes
Así que hablábamos de La Rima Fast Food Gourmet, ¿verdad? Te cuento que este sitio lo encontramos en las redes sociales y, sinceramente, no nos decepcionó ni un poquito. La carta está llena de cosas curiosas que te hacen querer probar casi todo. Desde las patatas con torreznos hasta las deliciosas hamburguesas de Angus de 160 gr. Y aunque hay que reconocer que el servicio a veces puede andar un poco agobiado, el ambiente sigue teniendo ese toque informal y acogedor que se agradece. ¡Ah! Y si tienes planes de ir, asegúrate de reservar con tiempo, porque si no, puede que te quedes sin sitio. A nosotros nos funcionó bien eso de reservar con una semana de antelación.
Hablando de ambiente, nos encantó lo limpio y carismático del local. A pesar de que ha ganado popularidad en redes, han logrado mantener los precios bastante razonables: entre 10 y 20 euros por persona. La calidad de la comida es simplemente espectacular, y no hay nada como disfrutar de una buena comida en compañía de amigos o familia. Aunque tengo que admitir que a veces se siente un poco congestionado si alguien pide txuleta, ya que se cocina en la mesa y el humo puede ser un poco molesto. ¡Pero lo bueno es que el servicio es rápido y los camareros son encantadores!
El puente pasado, nos alojamos cerca y teníamos el ojo puesto en La Rima desde hacía días. Así que decidimos arriesgarnos y no hacer reserva. Por suerte, nos hicieron un hueco, aunque tuvimos que dejar la mesa libre antes de las 3. Veníamos con dos niñas y nos quedamos con ganas de probar más cosas, especialmente las famosas pizzas. Todo lo que probamos estaba riquísimo, ¡menos un postre un poco raro para nuestro gusto, los CERE-ALEX! Pero el camarero fue un amor, siempre muy atento y ágil.
Ahora, en cuanto a las pizzas, si estás en un grupo grande, definitivamente es recomendable compartir. Son generosas y si te organizas bien, seguro que todos probarán lo que les guste. La verdad es que la variedad en la carta hace que sea complicado elegir solo uno, así que un par de pizzas para compartir no vienen nada mal. ¡Así que ya sabes, si tienes alguna celebración en mente, La Rima puede ser una excelente opción! Ideal para disfrutar en grupo y degustar un poquito de todo.
Cómo es la atmósfera del local
Y bueno, aquí está la cosa. La Rima Fast Food Gourmet suena bastante bien en papel, pero la realidad deja bastante que desear. Imagínate, _con tantas buenas críticas que leí_, uno entra esperando una experiencia digna. Pero, la verdad, fue una decepción total. El camarero que nos atendió parecía sacado de una película de terror. ¿De verdad? ¡Un déspota en toda regla! A punto estuvo de tirarnos los platos a la mesa. Y la comida... ¡madre mía! Nada que ver con la pinta de las fotos que había visto. Lo único que me llevé de allí fue el recuerdo de una calidad pésima. Ah, y ni te cuento sobre el espacio; metieron a 8 personas en una mesa para 4 y no hubo ni un gesto de amabilidad al repartirme cubiertos. Definitivamente, *no volveremos ni lo recomendaremos*.
Por otro lado, si te vas a Rima Fast Food Gourmet con la intención de hacer una comida para llevar, la cosa mejora un poco. _Las pizzas y las bravas son bastante ricas_, al igual que los postres. Pero, ojo, aquí el servicio es una verdadera ruina. Es casi como si el sitio estuviera tan pequeño que el personal tuviese que apurarse para atender todo, lo que no es una excusa para el trato que hemos recibido, para nada. Si decides ir, mejor que lo lleves a casa, porque _la calidad de la comida es alta_, pero el ambiente y el personal no lo acompañan.
Hablando de la atmósfera del local, es bastante decepcionante. Estoy hablando de un lugar con sensación de viejo y sucio, lo que no ayuda en absoluto a la experiencia. Puede que algunos platos sean buenos, como las bravas o los callos, pero _el ambiente no lo hace del todo atractivo_. Es un sitio que, con un poco más de limpieza y un equipo mejor preparado, podría tener mucho potencial. Pero con lo que hay ahora, la verdad es que uno prefiere llevarse la comida y comer en casa.
Se describe La Rima como un bar o un restaurante
Y hablando de La Rima Fast Food Gourmet, qué decirles, ¡es un sitio para repetir una y otra vez! La experiencia en global es muy buena y con un 5 estrellas en comida y servicio. La calidad de la comida es excepcional, lo cual es bastante notable en un lugar tan accesible. Además, tienen una carta súper variada, así que no importa cuántas veces vayas, ¡siempre habrá algo nuevo para probar! Aunque, de verdad, no se pueden perder las planchas, son un bombazo, aunque un poco cargadas en cuanto al ambiente, que podría beneficiarse de una mejor ventilación.
Hablando del servicio, es otro de los puntos fuertes del lugar. Siempre están atentos a lo que necesites, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. Eso sí, hay que tener en cuenta que el espacio puede ser un poco limitado, así que reservar con tiempo es esencial para asegurarte de que no te quedas sin probar esos platos innovadores y deliciosos que ofrecen. No olvides probar las patatas con torreznos y la tarta de queso con palomitas dulces; son un verdadero acierto.
Ahora, no todo es perfecto. Algunos critican que el local es un poco frío y le falta decoración, lo que puede darle una sensación más de bar que de restaurante. Sin embargo, eso no disminuye la calidad de la comida ni el buen trato del personal, aunque a veces la cordialidad podría mejorar. En resumen, a muchos les parece un lugar perfecto para ir a cenar, aunque quizás con alguna que otra mejora podría ser aún mejor. Así que, si me preguntas si La Rima es un bar o un restaurante, te diría que se siente más como un restaurante que se especializa en comida para llevar, pero con un ambiente bastante desenfadado. ¡Seguro que vuelves a visitarlo!
Qué aspectos del servicio se destacan en la reseña
La Rima Fast Food Gourmet en Burgos ha dado mucho de qué hablar, y no siempre bueno. La verdad es que hay opiniones bastante variadas sobre la experiencia que ofrecen. Por un lado, hay quienes se han llevado gratas sorpresas, probando cosas como la Pizza la No-Nara y los nachos de Susana, que parece que están para chuparse los dedos. Pero, por otro lado, hay gente que ha salido bastante decepcionada. A uno de ellos le tomaron la comanda casi una hora después de su llegada, y cuando llegó el momento de comer, le dijeron que se apurara porque ya venía otro turno. Vamos, que eso no se hace, ¿no? A la gente hay que tratarla mejor.
Hablando de precios, la Rima tampoco se anda con tonterías. Hay quien comenta que pagar entre 30 y 40 euros por una cena no está justificado si lo que te llevas es algo tan seco como una hamburguesa sin salsa y un trozo de queso que ni se había derretido. Y ni hablar del postre, que parecen haberlo definido como “fresas en sopa de chocolate”; al parecer, es muy recomendable que te ahorres esa parte. Aunque parece ser que las bravas con pollo están bien, la diversidad del menú deja un tanto que desear. ¡Un auténtico tira y afloja!
Y si hablamos del ambiente, muchos coinciden en que si no reservas, pueden quedarte sin mesa. La espera para la comida también puede ser un verdadero dolor de cabeza. Algunos han notado que si arrives sin previo aviso, la experiencia puede convertirse en una carrera contra el reloj. Así que, si quieres disfrutar, lo mejor es asegurarte una mesa con tiempo y pedir la comida justo al abrir si vas a llevarla. Un buen consejo que no viene mal para evitar sorpresas desagradables.
En cuanto al servicio, parece que hay varios aspectos negativos a destacar. Por ejemplo, el tiempo de espera parece ser un gran problema, con clientes esperando más de una hora solo para que les tomen el pedido. También se han reportado actitudes poco amigables por parte del personal, lo que deja una muy mala impresión. Así que, en general, el servicio ha recibido críticas duras; no es solo la comida la que necesita mejorar, sino también la forma de tratar al cliente. ¿Valdrá la pena arriesgarse?
Qué se sugiere en cuanto a la elección de platos por parte del personal
La Rima Fast Food Gourmet es un lugar que vale la pena descubrir si te apetece un buen rato. Con cuatro estrellas de valoración, este restaurante en C. las Claustrillas, 9, 09001 Burgos, promete una experiencia de comida rápida pero con estilo. ¿Quién no ama unas croquetas caseras de jamón o unas hamburguesas jugosas? A nosotros nos encantó todo lo que ordenamos. Ah, y si tienes suerte, puedes encontrar una mesa en su encantadora terraza exterior. La atmósfera es perfecta para disfrutar de una cena relajada después de un día ajetreado.
Sin embargo, no todo fue perfecto en nuestra visita. Tuvimos que esperar casi 45 minutos desde que tomaron nuestra nota hasta que llegó la comida. Claro, eso se puede hacer un poco pesado, especialmente si no te traen nada para picar mientras esperas. Aunque el servicio fue bueno, hubo algunos altibajos: uno de los camareros fue super amable y atento, pero no podemos decir lo mismo de todos. En fin, la pizza BBQ casera estaba riquísima, así que si la pruebas, seguro te sientes satisfecho.
Cuando hablamos de recomendaciones, me atrevería a sugerir que, si decides visitar La Rima, apuestes por sus platos más destacados como las croquetas y las empanadillas. También vale la pena probar el burrito con queso de cabra, aunque no es nada del otro mundo. En cuanto al precio, osciló entre 40 y 50 euros por persona en nuestra visita, lo que puede resultar un poco caro en comparación con otros sitios, pero la calidad lo compensa. Si el servicio mejorara y fueran más atentos, ay, seguro que se ganan esa quinta estrella en un abrir y cerrar de ojos. ¡Ah! Y no olvides que al final de la cena te regalan dos piruletas. Un detalle bonito, ¿no crees?








