
Si andas por Aranda de Duero, no te puedes perder El 51 del Sol, un restaurante que se sitúa en C. Sol de las Moreras, 51. Aquí, el chef David Izquierdo mezcla lo mejor de la cocina tradicional castellana con toques más atrevidos y contemporáneos. Imagínate disfrutando de un lechazo asado en horno de leña o de un crujiente cochinillo elaborado a baja temperatura. Además, su menú variado y bien pensado te garantiza que cada visita sea única, así que siempre hay motivos para regresar.
Lo mejor es que no solo puedes disfrutar de su deliciosa comida en el local, sino que también ofrecen reparto a domicilio a través de Glovo. Los comensales han dejado claro su aprecio, con una puntuación de 4.5 en Restaurant Guru y numerosas reseñas elogiosas. Si buscas buena comida, una atmósfera relajada y un toque de tradición canalla, El 51 del Sol es el lugar ideal donde deleitarte con sabores auténticos. ¡No te quedes sin probar sus tapas y raciones!
Horarios El 51 del Sol
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
| jueves | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
| viernes | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
| sábado | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
| domingo | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El 51 del Sol
Dónde se encuentra El 51 del Sol en Aranda de Duero
¡Hola, amigos! Quiero contarles sobre un lugar que me dejó impresionado en Aranda de Duero: El 51 del Sol. Este restaurante tiene 5 estrellas y, sinceramente, se lo merece. La primera vez que fui, pedimos comida para cuatro personas y, cada plato fue un espectáculo. ¡Todo genial! La atención fue espectacular y la comida simplemente deliciosa. Para que tengan una idea, no puedes dejar de pedir las croquetas de jamón, los torreznos y, por supuesto, el lechazo. ¡Un verdadero placer para el paladar! La verdad, repetiremos 100%.
El ambiente del lugar es súper acogedor y está muy bien decorado, se nota que lo han hecho con cariño. Cuenta con una zona de barra donde puedes picotear algunos buenos productos, lo cual es ideal si buscas algo más informal. La carta es reducida pero tiene lo esencial: no dejen de probar las croquetas de la Abuela Monse y el cordero por encargo, ¡es un acierto garantizado! Además, tienen una amplia carta de vino con algunas opciones muy chulas. Y los postres... ¡ni se diga! La tarta de queso y la de pistacho son ay, son un MUST. Si estás por la zona, no lo dudes ni un segundo, porque es un lugar totalmente recomendado.
Lo que también me encantó fue el servicio; se nota que a ellos les importa que todo salga bien. El personal es muy profesional y el local es, en verdad, precioso. Los tiempos entre plato y plato son perfectos, y si eres amante del vino, creo que es ideal para ti. Lo que más me sorprendió fue el magret; estaba increíble. El precio es muy acorde para la calidad de la comida y el servicio que ofrecen.
Para los que buscan un buen bocado en Aranda, este lugar le da una vuelta a lo tradicional, pero con los mejores ingredientes de la zona. De hecho, nuestra primera cena en Aranda fue aquí, gracias a una recomendación, ¡y nos gustó tanto que decidimos volver al día siguiente! El trato que recibimos de los camareros, un hombre y una mujer, fue muy bueno, así que eso también suma.
Y si se están preguntando, “¿Dónde se encuentra El 51 del Sol en Aranda de Duero?”, la dirección es C. Sol de las Moreras, 51, 09400 Aranda de Duero, Burgos. ¡No se lo pueden perder!
Quién es el chef del restaurante El 51 del Sol
Y hablando de este lugar increíble, el 51 del Sol en Aranda de Duero, ¡no puedo dejar de repetir lo bien que nos trataron! Desde el momento en que entramos, los camareros fueron súper amables y sonrientes, haciendo que la experiencia fuera aún más agradable. La verdad que, no sé cómo, pero tienen un don para hacerte sentir como en casa. Si alguna vez estás por la zona, ¡hazte un favor y pasa!
La comida… ¡madre mía! Lo que más nos sorprendió fueron las morcillas de autor, que estaban simplemente buenísimas, y esos torreznos de Soria que te dejaban con ganas de pedir más. La carne madurada fue otra de las estrellas de la noche. Suave y jugosa, cada bocado era pura felicidad. Y cómo olvidar el postre: una tarta de pistacho con helado que elevó nuestra experiencia a otro nivel con su sabor espectacular. ¡Quedamos encantados y con ganas de volver!
Para que te hagas una idea del ambiente, todo estaba cuidado al detalle. La decoración te envolvía en una atmósfera que te invita a quedarte a cenar más de una vez. De hecho, nuestros amigos pidieron las zamburiñas y las croquetas de la abuela, y no puedo dejar de recomendarlas. Y si tienes un antojo de postre, no le falles a la tarta de queso o la de pistacho, ¡la primera vez que probé eso fue como encontrar el Santo Grial culinario!
Nosotros nos llevamos recuerdos inolvidables de esa comida, cuyos precios por persona se movían entre los 20 y 50 €. Pero lo más sorprendente es que, aunque esperábamos calidad, nos sorprendieron con lo bueno que era todo en general. Y sí, para responder a la gran pregunta que muchos se hacen: el chef de El 51 del Sol está detrás de cada uno de esos platos deliciosos, creando una experiencia gastronómica que realmente merece la pena disfrutar. ¡Nosotros ya estamos pensando en cuándo volver!
Qué tipo de cocina ofrece El 51 del Sol
Y para continuar con la charla sobre El 51 del Sol, si estás buscando un lugar en Aranda de Duero que realmente te deje impresionado, este es el sitio. La atención que recibes es de 5 estrellas, ¡y la experiencia vale cada céntimo! Te lo aseguro: es una visitación obligada para disfrutar de una cena de tapeo. No puedes dejar de probar el torrezno y los huevos rotos, son simplemente divinos. Y si eres fan del vino, el Valduero que tienen es una recomendación que no falla. Por un precio de 20-30 € por persona, sales más que satisfecho de ahí.
Recuerdo que una vez fui a comer el cocido y me quedé muy sorprendido por la calidad; es excelente y siempre me ha gustado. Aunque, para ser honesto, a veces siento que podrían ser un pelín más generosos con la cantidad. Lo bueno es que el lugar es amplio pero acogedor, así que puedes disfrutar de una comida sin sentirte agobiado. De verdad, si planeas ir en día de cocido, te aconsejo que reserves, ¡el sitio se llena rápido!
Recientemente, fui otra vez y esta vez decidimos cenar en la terraza. ¡Qué gran descubrimiento! La terraza es muy tranquila y agradable, especialmente por la noche, y el mural que tienen es todo un acierto estético. Además, las sillas son cómodas y las mesas son grandes, lo que invita a pedir varias raciones para compartir. Cada ración que probamos esa noche era más sabrosa que la anterior, ¡no puedo esperar a volver! Cada uno de nosotros cenó bien acompañado de una botellita de vino, y sí, siempre te recomendaría el torrezno de Soria.
Ahora, en cuanto a lo que ofrecen en el 51 del Sol, es una mezcla bastante acertada de platos tradicionales con un toque moderno. La cocina se centra en productos frescos y locales, así que desde zamburiñas a la plancha hasta las croquetas de boletus, sabes que estás disfrutando de lo mejor de la gastronomía. La variedad es suficiente para satisfacer a cualquier grupo, así que ¡espero que te animes a ir y probarlos todos!
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú
Así, después de escucharlo de varios amigos, decidimos probar El 51 del Sol en Aranda de Duero. La verdad, íbamos con unas expectativas altísimas después de todas las buenas reseñas que habíamos leído, pero… no todo fue oro. La realidad del lugar tiene más sombras que luces. A pesar de que un par de platos tuvieron una mención especial, como la carne de caza que estaba deliciosa, otros dejaron mucho que desear. La morcilla, por ejemplo, ¡vaya desastre! La primera llegó completamente quemada y reseca, una verdadera zapatilla. Tuvimos que devolverla a la cocina y, para ser justos, la segunda versión estaba mucho mejor, ¡pero aún así no era nada del otro mundo!
En cuanto a las zamburiñas, esas sí que estaban jugosas y en su punto, un placer al paladar. Pero el problema vino con la parpatana de atún, que directamente se presentó cruda en el interior. Imagínate la cara de todos al probarla; la textura era bastante desagradable. A pesar de todo, creo que le daría un 6 de nota en general por la experiencia.
El precio también me pareció excesivo. Por lo que pedimos —dos entrantes, un plato principal, dos copas de vino, un postre y dos cafés— acabamos soltando 83€. No es que sea una locura, pero tampoco es lo que te esperas cuando algo no brilla mucho. En algo positivo, el chef salió a conversar con nosotros, eso siempre se agradece. Es un buen detalle que le da un toque personal al servicio, que aunque correcto, no llegó a deslumbrar.
Si estás pensando en qué pedir, definitivamente no te puedes perder las zamburiñas a la plancha y, si tienes suerte, la carne de caza sería una buena elección. Pero si te animas a probar el cordero lechal, ¡avisad al hacer la reserva!, porque seguro que no querrás quedarte sin él. Sin duda, un lugar que tiene sus momentos de brillo y vale la pena visitar un día, pero lleva un par de precauciones.
El 51 del Sol ofrece opciones para llevar o entrega a domicilio
¡Ya te digo que no hay visita al 51 del Sol sin que salgas satisfecho! Esta ha sido nuestra tercera vez y, como siempre, nos han dejado con ganas de más. El menú mercado es una auténtica joya; cada plato está pensado con tanto cuidado que es casi imposible no disfrutarlo. Y, como soy celíaca, me hace muy feliz saber que en este lugar siempre se adaptan los platos para que pueda comer sin gluten. Es uno de esos sitios que tenemos en la cabeza cuando pensamos en salir a comer, y de verdad que esperamos volver muy pronto.
Y no hablemos solo del menú; la carta también tiene bastante que ofrecer. El ambiente es súper chulo, con una terraza fresca y acogedora que te invita a quedarte un rato más. Si te gustan las croquetas, ¡tienes que probar las de boletus! Y ni se te ocurra irte sin probar el torrezno; es simplemente espectacular. La tarta de chocolate resulta ser la guinda del pastel, ¡totalmente recomendable! Aunque, entre nosotros, las patatas bravas no me llamaron tanto la atención. Pero el resto compensa con creces.
El local está muy bien ubicado, a solo 5 minutos de la Plaza del Trigo, y el ambiente es fenomenal. Los camareros son de lo más amables y siempre dispuestos a ayudarte. Los pimientos con ventresca son frescos y servidos con mucho estilo, y el torrezno… ¡Madre mía! Sumado a una copa de Ribera, es el combo perfecto. La morcilla de Burgos se lleva la palma por su sabor tan recurrente y especiado. Y si eres fan de la fusión, no te pierdas la Sardina al Humo Acevivhada; de verdad que es sublime con un toque de ralladura de lima. Para cerrar con broche de oro, el guisado de callos es la forma ideal de terminar tu comida antes de hacer una buena siesta.
Respecto a si tienen opciones para llevar o entrega a domicilio... bueno, la verdad es que esa parte no me la confirmaron en mis visitas. Pero te puedo asegurar que vale la pena visitar el local y disfrutar de todo lo que ofrecen al momento. Solo con probar esas delicias en el restaurante ya queda una experiencia inolvidable. ¡Tienes que hacerlo!
A través de qué servicio se puede solicitar el reparto a domicilio de El 51 del Sol
Y, bueno, si te cuento cómo fue nuestra experiencia el sábado 3 de mayo en El 51 del Sol, no puedo olvidarme de mencionar ese asado delicioso y tierno que pedimos. La carne estaba de miedo, aunque, ay, el encanto un poco se me fue cuando el camarero, un poco de malas maneras, nos dijo que "¿por qué nos tenía que poner nada?" cuando le pedimos un licor. Ya sabes, no es que fuera obligatorio, pero un poco de educación no estaría de más, ¿no? A veces un camarero puede arruinar un instante si no sabe llevarlo bien. La comida estuvo en su mayoría genial, pero ese servicio, no te voy a engañar, nos dejó con mal sabor de boca.
Por otro lado, en otra ocasión, me he comido allí un surtido de croquetas que volaban de buenas, y los huevos rotos con jamón fueron un acierto total. Los camareros parecían realmente amables y atentos, lo que se agradece un montón. Y, si te pones a pensar en precios, por entre 10 y 20 euros por persona te puedes dar un festín. ¡Mejor plan no hay!
La vez pasada pedimos también unas patatas bravas, una morcilla de autor, y unas croquetas de boletus que, madre mía, no puedo dejar de pensar en ellas. Y qué decir de la tarta de chocolate de postre: ¡deliciosa! El ambiente es muy acogedor y la atención... ¡genial y rápida! Creo que cada vez que visitemos Aranda de Duero, será una parada obligatoria. De hecho, le voy a dar un cinco a la calidad de la comida, porque todo estaba perfectamente presentado. Aunque el servicio podría ser un poco más cercano.
Por cierto, si estás pensando en pedir a domicilio, puedes hacerlo a través de Uber Eats. Es una forma cómoda y sencilla de disfrutar de sus platos sin moverte de casa. Si decides visitar El 51 del Sol o hacer un pedido, ¡no te arrepentirás!
Cuál es la puntuación del restaurante en Restaurant Guru
Y esa experiencia en El 51 del Sol, ¡ufff! Superó todas mis expectativas. Estuve ayer y, de verdad, amigos, si buscan un lugar donde la comida sea un espectáculo de sabores, no se lo pueden perder. La morcilla es del tamaño de una bomba, y su sabor... ni se lo imaginan. Además, la carne que sirven es perfecta; no exagero cuando digo que es de las mejores que he probado. Y los postres, ¡madre mía! La tarta de queso es simplemente de muerte.
El ambiente también ayuda mucho; el lugar tiene un diseño moderno que te hace sentir como en casa, pero también un poco especial. Además, la atención es de diez, porque el personal está en todo y hasta el cocinero salió a preguntar si nos había gustado todo. Eso sí, vayan con un poco de hambre, porque las raciones son generosas. Y si son fans del vino, ¡la carta de vinos de la zona es de lo mejor que he visto!
No quiero dejar de mencionar los entrantes, que son un acierto total. Las croquetas de la Abuela Monse son algo que debes probar, y el torrezno... ¡imperdible! Y si están buscando algo dulce para terminar, la torrija con helado puede que les haga llorar de felicidad. En cuanto a los precios, se puede cenar por unos 20-30 € per cápita, lo cual es más que razonable por la calidad de la comida.
Ah, y por si se preguntan, en Restaurant Guru, tienen una puntuación de 5 estrellas. Así que ya saben, si alguna vez están por Aranda de Duero, Burgos, hagan un alto en su camino y disfruten de esta joya. ¡No se arrepentirán!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en El 51 del Sol
Si estás buscando un lugar top para disfrutar de una buena comida en Aranda, El 51 del Sol es sin duda el sitio que tienes que probar. La verdad es que todo lo que pedimos estuvo buenísimo. Desde las zamburiñas a la plancha hasta las famosas croquetas de la abuela Monse, ¡no hay nada que te decepcione! El servicio fue muy atento, lo que hizo que la experiencia fuera aún mejor. Eso sí, ten en cuenta que si te apetece un buen lechazo, tendrás que reservarlo con antelación; a nosotros no nos avisaron al hacer la reserva y nos quedó esa espina. Así que, ¡tendremos que volver!
La calidad de la comida es un 5, sin duda. Y digo esto con conocimiento de causa, porque he probado varios restaurantes y este se lleva la palma. El ambiente también es bastante agradable. A pesar de que el aparcamiento puede ser un poco complicado, una vez que estás dentro, el ambiente es donde deberías estar. La iluminación, la decoración y ese toque moderno hacen que te sientas a gusto. Eso sí, que no se te olvide probar la torrija con helado y la tarta de queso; son un auténtico manjar.
En cuanto al servicio, aunque hay alguna que otra queja sobre la amabilidad de los camareros, en mi experiencia, fueron todo un amor. Había mucha gente el día que fui, y aun así hicieron un esfuerzo notable por atendernos bien. Sin embargo, entiendo que, si llegas un poco tarde como hice yo, puede que no recibas la misma atención. Pero no te dejes llevar por eso; la comida es el verdadero protagonista aquí, y eso es lo que cuenta, ¿no?
Respecto al ambiente, puedes esperar un lugar amplio y acogedor donde la calidad de la comida y del servicio se conjugan a la perfección. Es un sitio moderno que invita a disfrutar en buena compañía. Así que, si quieres una experiencia increíble, apunta bien la dirección y no te lo pienses dos veces: ¡El 51 del Sol te espera!
El menú de El 51 del Sol es fijo o varía en cada visita
Así que, de verdad, El 51 del Sol es una joya escondida en Aranda de Duero. Si buscas un lugar que se aleje del típico asador y te ofrezca algo más 'diferente', este es tu sitio. Desde que entramos, el ambiente nos atrapó. Es el tipo de local con un diseño vanguardista, que te hace sentir a gusto tanto si vas en pareja como con amigos. El personal también tiene una actitud súper amable y están más que dispuestos a ayudarte con cualquier recomendación.
Nosotros empezamos con unas croquetas de la abuela y otras de boletus que estaban para morirse. ¡Eran cremosas y con el sabor justo! También probamos unas zamburiñas; aunque la calidad del producto era muy buena, esperábamos que tuvieran un poco más de punch en el sabor. Luego, un cuarto de lechazo para compartir fue el plato principal. Estaba delicioso, aunque a veces alguna parte estaba un poco más seca de lo que deseábamos. Pero, honestamente, lo que realmente nos hizo flipar fue la tarta de queso al final, que estaba riquísima y solo cuesta 8 euros. Total, nos salió el menú entre 40 y 50 euros por persona, ¡super justo para lo que ofrecen!
La experiencia en general fue fantástica. Después de un día de cata en la zona, terminamos comiendo en este restaurante y, ¡vaya elección! La calidad de la comida es increíble y el trato del personal se siente como en casa. Me atrevería a decir que la tarta de queso ha entrado en mi top 3 de postres. Y lo mejor de todo, el ambiente es magnífico, con un servicio que se lleva un 5 estrellas de mi parte.
Sobre el tema del menú, parece que no hay un menú fijo, así que se pueden esperar sorpresas en cada visita. Siempre hay opciones de temporada, lo que hace que cada experiencia sea única y renovada. Si te gusta comer bien y disfrutar de un buen entorno, El 51 del Sol es definitivamente un lugar al que querrás regresar. ¡Nos vemos allí!
Se pueden probar tapas y raciones en El 51 del Sol
¿Sabes qué es lo que más me sorprendió de El 51 del Sol? La forma en que han conseguido mezclar un ambiente moderno y distendido con platos que son un verdadero deleite para el paladar. Estás en un lugar donde el diseño es tan acogedor que te hace sentir como en casa, y al mismo tiempo, te sorprendes cada vez que llega un nuevo plato a la mesa. El local está dividido en dos espacios: un área de gastro bar y un restaurante, lo que significa que ya tienes opciones para diferentes ocasiones, ya sea un picoteo casual o una cena más formal.
Hablando de la comida, la carta es escueta pero variada, y déjame decirte que cada plato es una experiencia única. La calidad del producto es excelente, desde las croquetas de jamón y boletus que pedimos (y eso, ¡vaya que yo soy exigente con las croquetas!) hasta la ensalada de fruta con foie de pato, que me dejó con ganas de más por lo original y bien presentada que estaba. Aunque, si tengo que ponerle un pero, es que las comportas de mango y pera aparecían en demasiados platos. Hubiera preferido ver un poco más de variedad.
Y no quiero olvidarme de mencionar el servicio. Fue de 5 estrellas. Desde que llegamos, el trato fue amable y atento. Además, fue un gesto maravilloso que el chef y dueño, David, se pasara a saludar a las mesas al final de la cena. Eso añade un toque personal que hace que la experiencia sea aún más especial. Terminamos con una tarta de queso al horno que estuvo perfecta: ni líquida ni densa, justo en su punto. ¡Y esa botella de Protos cosecha 2021 maridó a la perfección!
Ahora, para responder a la pregunta que seguro te está rondando: ¿se pueden probar tapas y raciones en El 51 del Sol? Absolutamente, ¡claro que sí! La propuesta abarca desde el picoteo en la zona gastro hasta opciones de menú degustación, lo cual es perfecto si buscas algo ligero y compartido o si quieres disfrutar de su variada carta. Sin duda, es un lugar que tienes que visitar cuanto antes. ¡No te lo vas a querer perder!
Qué características hacen que la comida de El 51 del Sol sea única
¡Vaya descubrimiento que hicimos al parar en Aranda de Duero! Sin querer, nos topamos con El 51 del Sol, un restaurante que realmente nos sorprendió. Veníamos de viaje y, buscando un sitio para cenar cerca de nuestro hotel, este lugar brilló entre las opciones. Le pusimos la mirada en él, y lo mejor es que no se quedó corto en nuestras expectativas.
Llegamos un poco tarde, lo que nos tenía un pelín nerviosos, pero la gente de El 51 del Sol fue un encanto. No les importó en absoluto nuestro retraso; todo lo contrario, nos recibieron con una sonrisa y una amabilidad que se agradece muchísimo. En un mundo donde el servicio a veces puede ser seco, esto fue un soplo de aire fresco. ¡Un agradecimiento especial a esos profesionales tan cuidosos en su trabajo!
Y hablando de la comida… ¡madre mía! Todo estaba increíblemente rico y la presentación de cada plato era digna de fotografía. Cada bocado era una fiesta de sabores. Nos encantó que tenían ese enfoque en el detalle, tanto en la calidad de los ingredientes como en cómo los presentaban. Sin duda, volveremos si alguna vez nos vuelve a cuadrar estar por la zona.
¿Y qué es lo que hace que la comida de El 51 del Sol sea única? Pues, además de la atención al cliente excepcional, cada plato está diseñado con sabores auténticos y un toque de cuidado que se nota en cada bocado. La combinación de frescura, presentación y un poco de amor por la gastronomía se siente en todo lo que sirven. ¡Un verdadero hallazgo!








