
Si buscas una experiencia auténtica en Haro, Bar El Remolino es el lugar que necesitas visitar. Este bar de tapas, ubicado en C. San Martín, 2, en pleno corazón de la zona de vinos y tapas, es pequeño pero acogedor, y siempre está lleno de vida. Aquí, todos los amantes de la buena comida se reúnen para disfrutar de una extensa barra repleta de pinchos, pero sin duda, no te puedes perder la tapita de manitas de cerdo, que es simplemente espectacular. ¡También asegúrate de probar esas piparras en tempura, son un must!
La atención en El Remolino es uno de sus mayores encantos; el personal es super amable y siempre está dispuesto a recomendarte lo mejor del menú. Además, el ambiente es perfecto para disfrutar de un buen vino riojano, especialmente en esos días de invierno con un buen caldo caliente. Con una puntuación de 4.4 de 5 en Restaurant Guru, definitivamente es un lugar que merece una visita. Así que ya sabes, si estás en Haro, échale un vistazo a este pequeño tesoro; ¡te aseguro que te llevará al séptimo cielo!
Horarios Bar El Remolino
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:30–15:00, 19:30–22:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 11:30–15:00, 19:30–22:00 |
| viernes | 11:30–15:00, 19:30–23:00 |
| sábado | 11:30–15:00, 19:30–23:00 |
| domingo | 11:30–15:00, 19:30–22:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar El Remolino
Dónde se encuentra Bar El Remolino
¡Hola, amigos! Si estáis planeando una visita a Haro, tenéis que hacer una parada en Bar El Remolino, un auténtico tesoro de tapas en la C. San Martín, 2, 26200 Haro, La Rioja. La experiencia aquí te deja con un sabor de boca que no olvidarás. Desde el momento en que cruzas la puerta, el ambiente es increíble y se nota que el servicio está a otro nivel, ¡son súper atentos y rápidos! De verdad, no hay que esperar mucho para ser atendido, lo cual es un plus en hora punta.
Y hablemos de los pinchos, que son de otro mundo. Los chicos de aquí saben lo que hacen. La patata con pimientos es pura poesía en forma de comida, y el jamón serrano con queso y champiñones... Ummm, es que ni os cuento. De hecho, la oreja rebozada, el puerro con york y queso y el calabacín también son must-try. Cada bocado es más rico que el anterior. Además, por un precio de 1 a 10 € por persona, ¡qué mejor forma de disfrutar de una buena comida!
Lo mejor es que no importa a qué hora vayas, el ambiente siempre es genial y la gente que trabaja allí se hace notar. ¡Qué simpáticos son! Sientes que estás en un sitio donde realmente les importa que estés disfrutando. Es un lugar pequeño, pero acogedor, y siempre perfecto para hacer unas copas y tapear. Si eres de los que les gusta el buen vino, ¡no te vayas sin probar las recomendaciones que te hacen!
Así que, honestamente, si te preguntas “¿Dónde se encuentra Bar El Remolino?”, la respuesta es que está en el corazón de Haro, en la famosa "Herradura", justo al lado del ayuntamiento. Te aseguro que vale la pena visitarlo, ¡te va a encantar! ¡No te lo pienses más y ve a disfrutar de esta maravilla de bar! ✨
Qué tipo de comida se sirve en Bar El Remolino
Y, mira, no te lo voy a negar, Bar El Remolino fue un auténtico rescate durante mi estancia en Haro. Volví a comer allí y, la verdad, ¡no me arrepentí ni un segundo! Tienen un bocadillo enorme que es una delicia: ternera con pimientos verdes y queso. Sin olvidar el pincho de pepinillo y, si tienes un poco de espacio, los huevos con morcilla son un must. Además, te sorprende encontrar un vino blanco buenísimo de la cooperativa de Haro a solo 0,90 € la copa. ¡Esto sí que es un chollo!
No puedo dejar de mencionar que el ambiente es muy acogedor. Te sientes como en casa desde que entras. El dueño es un encanto, siempre dispuesto a recomendarte buenos vinos. Y si vas con alguien, no te olvides de probar el pincho de alcachofa con jamón; es una auténtica maravilla. Y esas piparras en tempura… ¡uf, qué ricas! Al final, acabamos repitiendo en el mismo día porque fue todo tan bueno que no pudimos resistirnos.
Hablando de camareros, aquí los chicos y chicas son unos verdaderos genios. Te hacen sentir bienvenidos incluso cuando el bar está a tope. La atención es de 10, y eso se aprecia muchísimo. Si a estas alturas no te has convencido, que sepas que la variedad de tapas y raciones es otra razón por la que volver. Puedes encontrar desde morro y oreja de cerdo, hasta patatas bravas que son una pasada.
Y si te preguntas qué tipo de comida se sirve en Bar El Remolino, te diré que aquí puedes disfrutar de un poco de todo: pinchos variados, tapas tradicionales como la tortilla de patata con esos pimientos picantes, que aunque son muy picosos, ¡son parte del encanto del lugar! En definitiva, es un sitio ideal para tapear, con una relación calidad-precio excelente y, sobre todo, un servicio que te deja una sonrisa en la cara. Si estás en Haro, tienes que hacer una parada aquí. ¡No te arrepentirás!
Cuáles son algunos de los platos recomendados en el menú
Así que, ya te la sabes, si estás en Haro, no puedes dejar de pasarte por Bar El Remolino. Desde que entras, sientes esa vibra tan acogedora; la verdad es que reparten buena onda a raudales. El personal es súper amable y se nota que disfrutan de lo que hacen; me dio la sensación de que todo el mundo se siente como en casa. En la barra ya te atrapan con el espectáculo de tapas que tienen. De verdad, ¡no puedes dejar pasar los pies de cerdo! Son increíbles.
Las croquetas de jamón son otro tema. ¡No hay nada como un plato de croquetas bien hecho! Y si tienes un antojo más contundente, el cachopo es la elección perfecta. Lo que tapeamos ahí no tenía desperdicio, pero asegúrate de que hay espacio en el estómago para repetir, porque te lo vas a agradecer. Y no te preocupes por el precio, que es estupendo. Estás hablando de entre 10 y 20 euros por persona para una comilona de esas. ¡Bomba!
Y ¡qué sorpresa!, ni pensaba que al visitar una bodega en Haro terminaríamos quedándonos a cenar aquí. El bar estaba lleno, pero tuvimos la suerte de conseguir un rincón en la barra. Nos atendieron súper bien. Pedimos unos pinchos que, la verdad, estaban para chuparse los dedos. Había una variedad de pimientos rellenos que ni te cuento: los de bacalao y merluza son imperdibles. Los camareros son un encanto, charlan contigo, te hacen sentir como en familia.
Para concluir, si andas buscando qué probar, definitivamente no te pierdas los pinchos variados, la cazuela de callos (te va a recordar a la comida de casa) y, por supuesto, los clásicos pies de cerdo. En resumen, no hay excusas para perderse este lugar en tu próxima visita a Haro. ¡A disfrutar!
Qué hace que la tapita de manitas de cerdo sea tan especial
Y si hablamos del Bar El Remolino, no podemos olvidar lo bien que se siente estar allí. Con un ambiente acogedor y amigable, es el tipo de lugar donde puedes disfrutar de una buena conversación mientras degustas unos exquisitos pinchos. ¡De verdad que el servicio es de 5 estrellas! La gente que trabaja allí es súper cercana y siempre están dispuestos a recomendarte un buen vino. Y hablando de eso, los precios son muy razonables, así que no te preocupes, ¡no vas a romper el banco!
A pesar de que a veces tienen algunas tapas que pueden dejarte un poco indiferente -como los huevos rotos con jamón que, la verdad, podrían estar mucho mejor-, hay que reconocer que hay algunas joyitas en su menú. Las croquetas y el pimiento relleno de carne son un acierto seguro. Así que, ya sabes, si decides probar esos platos, ¡ve con el estómago listo! Y no te olvides de la tortilla de patatas, que siempre es un clásico por aquí.
Una de las cosas que más me gusta de este bar es la variedad de vinos que ofrecen. Si te gusta disfrutar de un buen vino acompañado de unas tapas, no hay mejor lugar. Además, puedes ir solo a picar, con presupuesto de 1 a 10 € por persona, así que no hay excusa para no darte un capricho.
Y, ya que estamos, hablemos de la tapita de manitas de cerdo. ¿Qué hace que sea tan especial? Te cuento que la magia está en cómo las preparan: son tiernas, bien sazonadas, y con un toque justo de especias que hacen que te olvides de todo. ¡Una auténtica delicia! La cazuela que la acompaña siempre es un espectáculo, en serio. Cada bocado es como un abrazo de sabor. Así que no dudes en pedirla, ¡es una de esas cosas que tienes que probar sí o sí en tu visita al Remolino!
Qué son las piparras en tempura y por qué son imprescindibles
¡Y cómo olvidar lo bien que nos lo pasamos en Bar El Remolino! En serio, si alguna vez pasas por C. San Martín, 2, 26200 Haro, no puedes dejar de entrar. El lugar tiene ese encanto de los bares de tapas tradicionales, y la verdad, ¡es IMPRESIONANTE! Mi pareja lo repetía sin parar mientras se zampaba unas albóndigas que estaban de vicio. Además, el caldo que sirven ahí es simplemente para chuparse los dedos, y el pincho de tortilla es de esos que te hacen pensar que has viajado a la gloria de las tapas.
Y no solo eso, también tienen un pincho de penca muy curioso que nunca habíamos probado y que nos dejó a todos con ganas de más. La cosa es que si te decides a ir, asegúrate de pedirlo. La calidad de la comida, el servicio y el ambiente son de 5 estrellas. Todo el equipo es súper amable, los camareros son unos cracks y te hacen sentir como en casa. De verdad, es el tipo de lugar al que vuelves, ¡y yo estoy deseando repetir!
Ahora, no todo es perfecto, claro, y también hay opiniones encontradas. Algunos han mencionado que ciertas tapas estaban un poco recalentadas y las bravas no estaban genial. Pero si te dijera que la tortilla de patatas es el must del lugar, ya te estaría dando un gran motivo para que la pruebes. Hay quienes han dicho que eso es lo único que se salvaba, pero para los que buscamos buenas experiencias, ¡esos comentarios se disipan con la experiencia personal!
Ah, y hablando de sabores, no te puedes ir sin probar las piparras en tempura. Son ese toque crujiente que le falta a la vida. Te traen eso de lo simple a lo sublime, y se convierten en un imprescindible porque tienen un sabor suave y pican solo un pelín, perfecto para acompañar unas cañas. Además, ¡son ideales para compartir y hacer que todos se enamoren de ellas! Así que ya lo sabes, no dejes que te lo cuenten y lánzate a probarlas.








