La Taberna de la Frasquita

La Taberna de la Frasquita

La Taberna de la Frasquita, en C. Bebricio, 67, Calahorra, La Rioja, es ese rincón perfecto donde la comida sencilla y sabrosa se encuentra con un ambiente acogedor. Con una calificación de 3.6 sobre 5 en Restaurant Guru y una reputación de atención al cliente excelente, este bar-restaurante se convierte en una opción ideal para un plan informal con amigos o para disfrutar en familia. No te preocupes si vas a pasar un rato, la rapidez en el servicio y los precios razonables del menú hacen que te sientas como en casa sin romper la hucha.

Lo mejor de La Taberna es la atmósfera amigable: tanto los dueños como el personal son súper atentos y amigables, lo que te hace sentir bienvenido desde el primer momento. No hay página web oficial, pero puedes llamar al 941897160 si quieres preguntar algo antes de ir. La carta es bastante sencilla, pero lo que ofrecen está lleno de sabor. Así que si buscas un lugar para salir del paso con comida deliciosa, ¡ya sabes dónde dirigirte!

La Taberna de la Frasquita

Bar restaurante
3,6
613Reseñas
Fotos
C. Bebricio, 67, 26500 Calahorra, La Rioja
941 89 71 60

Horarios La Taberna de la Frasquita

DíaHora
lunes8:30–24:00
martes8:30–24:00
miércoles8:30–24:00
jueves8:30–24:00
viernes8:30–24:00
sábado8:30–24:00
domingo8:30–15:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Taberna de la Frasquita

Dónde se ubica La Taberna de la Frasquita

¡Hola, gente! Hoy quiero hablaros de un sitio que, honestamente, ha tenido mejores días: La Taberna de la Frasquita. Está en C. Bebricio, 67, 26500 Calahorra, La Rioja, y si alguna vez pensaste en visitar, quizás debas pensártelo dos veces. No quiero ser el aguafiestas, pero en mi experiencia, no he comido tan mal en un restaurante en la vida. La comida era escasa y no muy bien hecha. De verdad, el menú del finde es de 17 €, que me parece bastante caro para lo que ofrecen. Así que, si buscas comer decentemente, quizás debas probar en otro lado.

Por otro lado, hay algunas opiniones que no son tan negativas. Algunos han tenido una experiencia normal y tranquilita, incluso es un lugar donde puedes disfrutar de un café en la terraza. El trato fue correcto, pero el servicio se sintió un poquito lento y algo distante. Además, se menciona que los baños están descuidados y, si van con silla de ruedas, es mejor buscar otro lugar porque hay tragaperras que bloquean el acceso. Además, el ambiente es tranquilo, así que si sólo queréis un café, a lo mejor vale la pena.

Sin embargo, hay quienes han elogiado el lugar. En serio, hay reseñas que dicen que el menú está bien por el precio que tiene, y que la comida está buena con porciones generosas. El servicio, en algunos casos, ha sido rápido y con personas amables, lo que siempre ayuda a mejorar la experiencia. Algunos incluso dicen que la tarta de queso está para repetir. Pero, eso sí, si vais en grupo, ¡mejor reservar! Las mesas son poquitas.

La realidad es que La Taberna de la Frasquita tiene momentos buenos y otros no tanto. Así que si estáis pensando en ir, tal vez os sirva saber que, aunque está en una buena ubicación y hay mucho espacio para aparcar, las experiencias pueden variar bastante dependiendo del día. ¡Decidir es cosa vuestra!

Cómo se califica La Taberna de la Frasquita en Restaurant Guru

A veces uno se encuentra con sorpresas en el camino, y eso nos pasó a nosotros cuando decidimos parar en La Taberna de la Frasquita. Veníamos de un viaje largo y, sinceramente, a primera vista el lugar tenía buena pinta. Pero aquí fue donde la cosa se tornó un poco complicada. El servicio no entendía español, lo que hizo que la experiencia de pedir fuera un verdadero rompecabezas. Entonces, ya puedes imaginarte el hambre que teníamos y lo frustrante que fue no poder pedir lo que realmente queríamos comer. Comida: 1, en serio, no fue lo mejor del mundo. Al menos el ambiente tenía algo de encanto, lo que le dio un ligero respiro, aunque no suficiente para salvar la situación.

Pero claro, no todo es tan malo. En otra ocasión, también paramos ahí casi por casualidad en un día festivo. El menú de 15,95€ nos sorprendió gratamente. Empezamos con unos gambones a la plancha y una ensalada con jamón y rulo de cabra templada, lo que despejó toda idea negativa que había quedado de nuestra primera visita. De segundo, un libreto de pechuga con jamón y pimientos y un entrecot que estaba de rechupete. Sin olvidar el postre, unas natillas y cuajada que nos dejaron con una sonrisa. El trato fue amable y rápido, un verdadero cambio respecto a la primera experiencia.

Después de varias visitas, creo que hay que decir que el servicio es lo mejor del lugar. Aunque también hemos tenido momentos donde la comida no cumplía del todo con expectativas, hay que reconocer que, en general, ofrecen buenas tapas y el personal suele ser bastante amable. En nuestras últimas visitas, el ambiente ha sido muy agradable, con un ambiente que invita a relajarse y disfrutar.

Lo que más me gusta de La Taberna de la Frasquita es que, a pesar de algunas desavenencias, la calidad-precio es bastante razonable. Así que, si buscas un lugar donde comer sin arruinarte y sin pretensiones, ¡no dudes en pasar! Y si te preguntas cómo se califica La Taberna de la Frasquita en Restaurant Guru, parece que la cosa se ha equilibrado un poco más hacia lo positivo, rondando el 4 sobre 5 según los comentarios, lo cual no está nada mal. Al final, es un lugar con potencial y algunas joyas escondidas en su menú.

Qué tipo de comida se ofrece en La Taberna de la Frasquita

Y bueno, ya que estamos hablando de La Taberna de la Frasquita, no puedo dejar de mencionar las críticas que he escuchado. La verdad es que hay de todo. Hay quienes han salido muy contentos con la comida, como la gente que dice que su menú diario a 10 € es un acierto; pero también hay quienes piensan que la comida es más bien justita. No sé, quizás dependía de lo que eligieras, aunque es cierto que hay muchos platos para elegir. Pero, ¡vaya! que la actitud de algunos de los que trabajan allí deja un poco que desear. Algunos comensales han mencionado que la dueña parecía que les iba a lanzar los platos por la cabeza, ¡qué ansiedad!

En cuanto al ambiente, parece que no es precisamente acogedor. He oído que la atención podría ser muy variable; hay casos de camareras que son un encanto, pero también hay quienes han tenido que lidiar con un servicio que, bueno, no será de los mejores. Algunos han comentado que el local tiene un aire un poco hostil: te intentan atender, pero con esa actitud de que no les gusta que nadie se cuele en su espacio. ¡Menudo contraste! A ver si logran mejorar eso, porque la ubicación es bastante buena si estás de paso hacia Logroño.

Y ahora, hablando de la comida, me sorprende que se ofrezca de todo un poco. Desde carnes hasta pasta, pero claro, la calidad parece ser el punto más controvertido. Lo que sí se puede deducir es que no parece ser el mejor lugar para un asado, ya que han mencionado que las carnes pueden salir grasas y chamuscadas. Otros han tenido experiencias muy críticas con sus macarrones a la boloñesa y su flan de sobre, así que yo tendría cuidado con lo que pido. En general, parece que te puedes llevar tanto una buena experiencia como una bastante regular, dependiendo del día. ¿Te animas a probarlo?

Cuál es el ambiente del bar-restaurante

Ya sabes que estuve en La Taberna de la Frasquita ayer, esperando a unos amigos. Pedí una caña y decidí disfrutar del sol en la terraza mientras me tomaba la bebida. La verdad, el sitio tiene su encanto, pero la camarera me preguntó un par de veces si quería algo más. Cuando le dije que estaba esperando, parecía un poco impaciente, como si otros clientes estuvieran presionando. Eso me dejó un poco chafado, pero bueno, finalmente mis amigos llegaron y decidimos movernos a otro lugar. La comida parece ser el fuerte del sitio, aunque el servicio me dejó un poco desconcertado. En general, la calidad y el ambiente son bastante variables, pero hay algo que siempre me atrae de los bares, ¿verdad?

En otras ocasiones, he disfrutado de un menú de fin de semana excelente. Las raciones eran amplias y sabrosas, y la atención del personal fue de lujo. Recuerdo un postre que me dejó queriendo más. Aunque los precios han subido un poco, ¡la comida vale la pena totalmente! Sin duda, ese ha sido un momento donde lo disfruté al máximo y podría recomendarlo al 100%. Cada vez que tengo la oportunidad, me gusta volver.

Sin embargo, no todo ha sido perfecto. Una vez fui con la familia y la experiencia fue bastante decepcionante. La calidad de los platos no estaba a la altura, y además, había demasiadas moscas. No sé si han cambiado de propietarios, pero sinceramente, recordaba el lugar mejor. La falta de un menú infantil también me hizo pensar que podrían mejorar un poco más la experiencia familiar.

Hablando del ambiente, se puede decir que La Taberna de la Frasquita tiene su encanto, especialmente cuando te sientas al sol en la terraza; pero también tiene sus altibajos. Por un lado, hay días en los que el ambiente es perfecto, ideal para disfrutar de un buen pintxo o una comida más elaborada con amigos. Pero por otro lado, también surgen esos detalles que a veces lo ensombrecen, como la calidad de la comida o el servicio que no es tan amable como debería. En resumen, hay momentos en los que te haces querer volver y otros en los que prefieres buscar nuevas experiencias. ¿Qué te parece, le damos otra oportunidad?

Es adecuado para ir con amigos o en familia

Así que, hablemos un poco más de La Taberna de la Frasquita. La verdad, mi experiencia no fue la más brillante. Fui con unas expectativas moderadas, ya saben, pensando que un menú de fin de semana a 15€ podría ofrecer algo decente, pero la realidad fue muy diferente. Para empezar, lo que prometían en la pizarra de la calle no estaba disponible. ¡Vaya chasco! Solo éramos tres comensales en ese momento y ya se habían quedado sin muchas opciones. Al final, terminó siendo un menú muy limitado y, sinceramente, la comida tenía poca gracia.

Hablando del servicio, la chica que nos atendió era muy amable, lo cual se agradece siempre. Aunque, honestamente, hubo que esperar un buen rato entre plato y plato. Se notaba que tenía un poco de dificultad con el idioma, pero hizo todo lo posible por comunicarse. Sin embargo, el ritmo de atención fue tan lento que sentí que estaba disfrutando de una saga de películas en vez de una comida. Si buscas rapidez, quizás este lugar no sea el ideal.

Ese día, la única razón por la que se salvó la comida fueron unas natillas caseras que estaban de rechupete, aunque eso no fue suficiente para cambiar mi opinión general. Algunas mesas gozaban de un ambiente más alegre, pero hasta eso fue arruinado por un par de comentarios desafortunados de las camareras, que, sinceramente, no parecían tener mucha empatía. La manera en que hicieron juicios sobre los que estaban allí por un funeral fue bastante inapropiada. Esos momentos duros requieren respeto, y no es gracioso burlarse de las circunstancias de otros.

Ahora, en cuanto a si es adecuado para ir con amigos o en familia, creo que todo depende de lo que busques. Si quieres un lugar tranquilo donde disfrutar de una comida sin demasiadas expectativas, quizás sea factible. Pero si lo que buscas es un buen servicio y una experiencia gastronómica positiva, yo diría que hay mejores opciones por ahí. Tal vez mejor ir con amigos que tengan buen sentido del humor y estén listos para improvisar, pero, sinceramente, no lo recomendaría para momentos especiales con la familia.

Cómo es la atención al cliente en La Taberna de la Frasquita

Ya sabemos que La Taberna de la Frasquita es el plan perfecto para quienes buscan un sitio agradable y tranquilo donde disfrutar de un buen pincho y tomar algo fresquito. La amplia terraza es un verdadero lujo, sobre todo cuando el clima acompaña, ¡es ideal para charlar y relajarse un rato! Si te da pereza el finde, puedes estar seguro de que aquí el atendimiento es rápido y eficaz. No falta la buena vibra, porque la mayoría de las reseñas hablan maravillas del ambiente, y no es para menos.

La verdad es que la comida también se lleva las 5 estrellas en la mayoría de las opiniones. Hay recomendaciones para todos los gustos: desde unos sabrosos calamares fritos hasta un pollo asado que deja huella. Y si eres fanático del postre, asegúrate de probar la tarta de queso, que se menciona como insuperable. Con un precio por persona que ronda entre 10 y 20 euros, es una opción perfecta para disfrutar con amigos o en familia sin que se te dispare el presupuesto.

Ahora bien, no todo es perfecto en este paraíso de pinchos. Si bien hay quienes han tenido experiencias maravillosas y elogian la atención de lujo por parte de los dueños y las camareras, también hay quien se ha sentido un poco desilusionado. A veces, las sonrisas parecen brillar por su ausencia y hay quienes se quejan de que las camareras no siempre tienen el mejor trato. No lo digo yo, lo dicen los clientes. Veamos, entiendo que la hostelería puede ser estresante, pero la amabilidad nunca sobra, ¿verdad? Hay un par de historias que hacen reír, como aquel "sablazo" por un bocadillo que dejó a más de uno con cara de incredulidad. Al final, parece que el servicio puede ser un poco inconsistente... Hay quienes se van encantados y otros buscando otro lugar.

Entonces, ¿cómo es la atención al cliente en La Taberna de la Frasquita? A grandes rasgos, tendrás un trato muy bueno si te da la suerte de aterrizar en el turno adecuado. Pese a los altibajos, hay muchos que se sienten como en casa y hasta afirman que se volverían a dejar caer por allí. Pero bueno, como siempre digo, ¡hay que ir y comprobarlo uno mismo!

Es necesario hacer una reserva para visitar La Taberna de la Frasquita

Y bueno, antes de seguir hablando de la comida, no puedo dejar de mencionar el gran parking gratis y espacioso que hay justo enfrente. La verdad es que, cuando estás de paso, como me pasó a mí, es un alivio encontrar un lugar donde dejar el coche sin preocupaciones. Eso sí, asegúrate de ir con hambre, porque cuando te sirvan el menú del día, ¡te va a costar decidir! El secreto de cerdo de bellota, la sepia y el entrecot son opciones que, de verdad, te van a dejar con ganas de más.

Mi experiencia fue en domingo y el menú costaba solo 12,50€; para lo que recibí, fue una ganga. La comida estaba bien, aunque las porciones de las patatas sí que me parecieron un poco *justas*. Pero, ¡hey!, el trato de las chicas que atienden es tan amable y rápido que eso lo compensa. Al menos, eso fue lo que sentí. La camarera Liseth fue un encanto, muy atenta, como si nos conociera de toda la vida. Eso suma mucho, ¿no crees?

Es verdad que he oído comentarios mixtos sobre el lugar. Algunos dicen que el ambiente se ha vuelto un poco menos acogedor tras el cambio de dueños y que se nota un aire diferente. Pero, al final del día, si estás buscando calidad a buen precio, aquí la comida casera y las raciones abundantes te harán salir satisfecho. No todo el mundo ha tenido la misma suerte con su comida, pero yo salí bastate contento.

Y para aquellos que se preguntan si es necesario hacer una reserva para visitar La Taberna de la Frasquita, la respuesta es un poco complicada. Si vas en hora punta, como a la hora del almuerzo, podrías tener problemas para encontrar mesa. Yo diría que, si quieres asegurarte un buen lugar y no esperar, mejor llama y haz una reserva. Así puedes disfrutar sin preocupaciones y con el estómago preparado para deleitarse. ¡Ya me contarás cuando vayas!

Cuáles son las características del servicio en La Taberna

Ya te conté lo que me pareció La Taberna de la Frasquita y, francamente, me parece un lugar con un balance interesante. Te digo que el menú del día está bastante bien de precio, especialmente entre semana, por lo que si quieres comer bien sin arruinarte, es una opción que vale la pena considerar. Las raciones son generosas y el servicio, en general, es muy amable, lo que siempre suma puntos. Volver allí es una idea que me hace sonreír, porque tantas veces hemos estado en sitios donde sientes que te están robando cada euro.

Por otro lado, no todo es perfecto. He escuchado que hay personas que han tenido algunas experiencias no tan agradables, como la vez en que la comida salió fría o que la paella no era precisamente un manjar. La verdad es que siempre hay que correr el riesgo de que un plato no sea lo que esperabas. Pero lo bueno es que su relación calidad-precio es razonable, y eso no se puede pasar por alto. En ocasiones, es un sitio acogedor, ideal para tomar algo y relajarse un poco después de un día largo. Además, tienen una terraza que si el tiempo acompaña, es una delicia.

En cuanto al servicio, hay opiniones muy variadas. Para unos, el personal es muy atento y se nota que tienen ganas de agradar. Para otros, pueden haber encontrado caras largas y malentendidos. Es curioso cómo cada uno tiene su propia historia que contar, ¿verdad? En general, parece que la mayoría se lleva una buena impresión de que los camareros quieren hacer su trabajo lo mejor posible, aunque hay quienes han tenido un par de deslices que podrían mejorar.

Así que, si estás pensando en ir, la amabilidad del personal y su esfuerzo por hacerte sentir cómodo son parte de la experiencia, pero también hay margen para algunas mejoras. Cuando combines la comida con un servicio donde el buen rollo predomine, seguro que La Taberna de la Frasquita te dará un buen día.

Qué tan razonables son los precios en el menú

Y hablando de buena comida, no puedo dejar de mencionar la Taberna de la Frasquita. Si estás por la C. Bebricio, 67 en Calahorra, tienes que hacer una parada allí. Es un bar-restaurante que tiene ese aire acogedor que te hace sentir como en casa desde el primer momento. La decoración es un poco rústica, con madera y azulejos que le dan mucho encanto. Imagina disfrutar de una cervecita fría en una de sus mesas, ¡para qué más!

Y no solo es bonito el lugar, sino que la comida es para morirse. Tienen una variedad que va desde tapas clásicas y pintxos que no podrás resistir, hasta platos más elaborados que son una delicia. Te recomiendo que pruebes sus famosas patatas bravas; la salsa que preparan es simplemente irresistible. Además, no dudes en preguntar por las sugerencias del día, ¡siempre hay algo nuevo y fresco! ¿Y quién podría resistirse a un buen vinito de La Rioja para acompañar?

Y si tienes antojo de algo dulce, no te pierdas sus postres caseros. Desde la tarta de queso hasta el flan, cada bocado es una explosión de sabor. Perfecto para cerrar la comida con broche de oro. Además, el ambiente siempre está animado, así que no dudes en venir con amigos o familia. ¡Las risas están aseguradas!

En cuanto a los precios, la verdad es que son bastante razonables. Tienen opciones para todos los bolsillos y, con la calidad de la comida, sientes que estás haciendo una buena inversión. Puedes disfrutar de una comida completa sin que se te suba el precio, lo cual es un gran plus. Así que, si buscas un lugar donde pasar un buen rato y comer delicia tras delicia, la Taberna de la Frasquita es una opción que no te decepcionará. ¡Hazme caso y ve!

Fotografías La Taberna de la Frasquita

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