La Brasa de la Laurel

La Brasa de la Laurel

En Calle El Laurel, 16 de Logroño, se encuentra La Brasa de la Laurel, un restaurante que vale la pena descubrir. Aunque está un poco escondido, no te preocupes; una vez que llegas, te encuentras con un ambiente acogedor y mesas repartidas en varios pisos, lo que hace que sea perfecto para disfrutar de una buena comida sin el ruido típico de otros sitios. Aquí, cada plato que pruebes es una explosión de sabores, y si vas con amigos, no te puedes perder las croquetas de buey, los espárragos con yema de huevo y los puerros. Simplemente, ¡deliciosos!

La Brasa de la Laurel ha sido un éxito entre los visitantes, logrando una calificación impresionante de 4.5 sobre 5 en Restaurant Guru, con cientos de reseñas que destacan la calidad de sus platos. Durante tu visita, asegúrate de probar su famoso menú temático en el que el cerdo ibérico brilla, desde un caldito de verduras con jamón crujiente hasta tacos de cerdo ibérico. Si quieres experimentar una combinación de productos locales y el auténtico sabor de la brasa, este lugar es un must en Logroño.

La Brasa de la Laurel

Restaurante
4,4
619Reseñas
Fotos
Calle del Laurel, 16, 26001 Logroño, La Rioja
941 50 25 92

Horarios La Brasa de la Laurel

DíaHora
lunes13:30–15:30, 20:30–22:30
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves13:30–17:30, 20:30–22:30
viernes13:30–17:30, 20:30–22:30
sábado13:30–17:30, 20:30–22:30
domingo13:30–15:30, 20:30–22:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Brasa de la Laurel

Dónde se encuentra "La Brasa de la Laurel"

Si estás buscando un sitio donde disfrutar de una comida deliciosa en el corazón de Logroño, no puedes dejar de ir a La Brasa de la Laurel. Este restaurante, ubicado en Calle del Laurel, 16, es como un pequeño rincón en altura donde la buena comida se encuentra con un ambiente genial. Desde que entras, puedes sentir que vas a vivir una experiencia única. Te lo digo yo, ¡vale la pena!

La atención en La Brasa de la Laurel es de 5 estrellas, ¡y no es para menos! Las camareras son súper simpáticas y siempre están dispuestas a aconsejarte sobre los platos del día. Es genial cómo te hacen sentir como en casa. Si tienes la suerte de que te atienda Ariadna o Lorena, ¡prepárate para ser mimado! Ellas hacen que todo sea aún mejor, y eso se agradece mucho cuando sales a comer con amigos.

Hablando de la comida, lo que realmente destaca aquí son los sabores. Ayer cené rodaballo y, déjame decirte, ¡sabía exquisito! Además, el ambiente es super acogedor. Tienen incluso zonas apartadas donde puedes charlar tranquilamente con tu grupo. La chuleta que pedimos fue otra maravilla; se deshacía en la boca. Y si decides probar el aguacate a la brasa con ceviche, ¡te va a encantar!

Y si te preocupa el precio, se adaptan a cualquier bolsillo. Puedes disfrutar de una comida increíble y un servicio de primera por un rango que va de 20 a 60 € por persona, dependiendo de lo que decidas ordenar. Sin duda, La Brasa de la Laurel se convierte en una parada obligada si visitas Logroño. Así que ya lo sabes, la próxima vez que estés en la ciudad, no dudes en visitar este rincón tan especial. ¡Te va a encantar!

Qué tipo de ambiente ofrece el restaurante

Y nada más llegar a La Brasa de la Laurel, ya sientes que estás en un lugar especial. La atención es de 10, ¡no puedo decirlo de otra manera! Las camareras son súper amables, siempre con una sonrisa lista para ayudarte a elegir entre sus platos tan deliciosos. A mí me encanta empezar con la ensaladilla con langostinos asados y cecina. En serio, es uno de esos entrantes que no puedes dejar de probar. Las alcachofas y las croquetas de buey también son una locura, ¡no puedo recomendarte lo suficiente!

Dependiendo de tu antojo, el chuletrón es otro de los platos que tienes que probar. Se deshace en la boca y está preparado a la perfección. Sin olvidar la tarta de queso, que aunque no es la estrella, su textura es maravillosa. Todo esto por un precio más que razonable, entre 40 y 50 € por persona. Te aseguro que vale cada céntimo, y salir de allí satisfecho y contento está garantizado.

El lugar tiene un ambiente muy acogedor y se presta a buena conversación, perfecta para disfrutar entre amigos. Aunque no es un lugar ruidoso, puedes hablar sin problemas. Las mesitas están bien distribuidas, así que no te sentirás apretujado. Si vas en grupo, habrá una sala genial para ti y tus amigos; será como tener una pequeña fiesta privada. Vamos, que es el sitio ideal para comer bien y pasar un buen rato. Así que, si estás en Logroño, no te lo pienses más y da una vuelta por La Brasa de la Laurel. ¡Te va a encantar!

Cuántos pisos tiene "La Brasa de la Laurel" y cómo están distribuidas las mesas

Así que, después de esa primera impresión, realmente no puedo dejar de hablar de La Brasa de la Laurel. La comida que ofrecen es de 10. No te puedo describir lo deliciosa que estaba la ensalada, fresquísima y llena de sabor. Y ¿la carne? Imagínate un trozo de vaca gallega que es tan tierno que se deshace en la boca, casi como mantequilla. Sin duda, una experiencia que no puedes dejar pasar, sobre todo si le acompañas con un buen vino Azpilicueta. El maridaje estuvo de lujo, y, sinceramente, creo que todo el menú estaba perfecto. La atención fue igual de maravillosa y, además, el ambiente del txoko en el que comimos hizo que todo fuera aún más especial. Definitivamente vamos a repetir y no puedo dejar de aconsejarlo.

Ahora, volviendo a la atmósfera, el lugar en sí es acogedor y llenito de vida. Me recuerda un poco a las películas del gran Alfred Hitchcock—por las escaleras que suben y bajan las camareras. Es fascinante ver cómo se mueven tan rápido entre los diferentes niveles del restaurante. Y hablando de niveles, La Brasa de la Laurel tiene un par de pisos. Sí, varias alturas donde están distribuidas las mesas, creando un ambiente íntimo pero con ese toque animado de la famosa Calle Laurel. Cada rincón tiene su encanto, y la verdad que el servicio es impecable.

Si tienes pensado ir, asegúrate de que tu grupo lleve apetito, porque hay mucho por descubrir. Al final, todos coincidimos en que la experiencia fue espectacular, con un precio por persona que ronda entre 90 y 100 €. Te prometo que no te arrepentirás. ¡Ve y disfruta de un festín!

Cuáles son algunos de los platos más recomendados en el menú

¡Y hablando de La Brasa de la Laurel, no hay manera de no emocionarse! Este lugar se merece sus 5 estrellas sin lugar a dudas. Honestamente, a mi pareja y a mí nos encanta, y siempre que pasamos por Logroño, reservamos 120 euros solo para disfrutar de esa genialidad que es su chuletón de vaca. Y es que no solo es la carne; la calidad de los productos es inmejorable y el personal es de diez. Los vinos que tienen en la carta son bien buenos también, ¡perfectos para acompañar el festín!

La comida es simplemente espectacular. Ya solo los entrantes merecen la pena: esa ensaladilla rusa que preparan es nada menos que sublime, y ni hablemos de las alcachofas y la ensalada de tomate con ventresca. Si te gusta el marisco, el pulpo a la brasa es todo un espectáculo, aunque ten cuidado, que a veces se puede poner un poco complicado de manejar. La chuleta de ternasco y el chuletón que hemos mencionado son un must, siempre tiernos y llenos de sabor. Y si eres amante de los postres, no te puedes ir sin probar el arroz con leche, ¡es absolutamente insuperable!

Sin embargo, esto no es un cuento de hadas, porque en algunas ocasiones las despedidas de solter@ pueden hacer que tu experiencia en el comedor se convierta en un auténtico circo. ¿Te imaginas compartir el espacio con un grupo de chiquillos ansiosos de fiesta? Bueno, pues eso nos pasó una vez y, aunque entendemos que quieren pasarlo bien, fue complicado disfrutar de la cena rodeados de gritos y risas ensordecedoras. Pero en fin, eso es parte del encanto de Calle Laurel, siempre alborotada y llena de vida.

Ahora, si te preguntas qué platos no puedes dejar de probar cuando estés allí, definitivamente el arroz con leche y el chuletón de vaca gallega están en la lista. Así que ya sabes, si decides darte un capricho en La Brasa de la Laurel, asegúrate de dejar espacio para esos manjares, ¡no te decepcionarán!

Qué calificación tiene "La Brasa de la Laurel" en Restaurant Guru

Y bueno, si hablamos de La Brasa de la Laurel, tienes que saber que la experiencia puede cambiar bastante según el día. Un sábado que fuimos, el trato de las camareras fue espectacular, super atentas y amables. Nos decidimos por la carta y probamos un montón de cosas: los espárragos estaban de 10, la ensalada templada muy rica, y el bacalao y el pulpo también estuvieron a la altura. Ah, y los postres caseros... ¡ni te cuento lo bien elaborados que estaban! Sin duda, un lugar para dejarte llevar por el sabor.

Sin embargo, no todo fue perfecto. Recuerdo que había otra vez que el local se sentía un poco pequeño y en algún momento, parece que el servicio se volvió un poco lento. Pedimos el pisto, que no estaba mal, pero tampoco me dejó flipando. El revuelto de perretxicos era un poco decepcionante porque ni siquiera sabías que llevaba parmentier de patata hasta que te lo llevaban. Y, ups, ese crujiente de queso que está duríiiiisimo no ayudó a mejorar la situación. La carne que esperábamos con ansias, al final nos presentó una tapa de solomillo de ternera que tenía una de durísima y otra llena de nervios. La verdad, un poco frustrante. Aun así, cuando vimos la cuenta, nos cobraron un par de euros de más y lo corrigieron en un plis, así que bien por ellos en ese aspecto.

Un punto a favor que debo mencionar es que la calidad de la comida es bastante buena. La ensalada de marisco, aunque me esperaba un toque más original, estaba rica, y el entrecotte me dejó satisfecho, aunque sí que se notó un poco el humo en el aire, como si hubieras estado en una barbacoa. Al final, si comimos unos 100 euros entre dos, la calidad y el servicio hicieron que lo valorara positivamente, pero el ambiente necesitaba un poco de cuidado.

Hablando de valoraciones, "La Brasa de la Laurel" tiene una buena calificación en Restaurant Guru, pero, dependiendo de tu experiencia, puede que te lleves una sorpresa. En general, se mueve entre las 3 y las 5 estrellas. ¡Así que ya sabes, puede que un día disfrutes de un 10 y otro no tan alto, depende de la suerte que tengas!

Cuál es el plato destacado en el menú temático del restaurante

Y hablando de La Brasa de la Laurel, ¡qué sitio más chulo! No sé tú, pero yo siempre que estoy por Logroño busco una parada obligatoria y este restaurante se lleva las 5 estrellas por donde lo mires. La comida está exquisita y, lo mejor de todo, ¡tienen opciones para celíacos! Es super inclusivo, y las camareras son encantadoras, de verdad. Siempre te hacen sentir bienvenido y te tratan fenomenal. Te lo recomiendo 100x100.

Ahora, no todo es perfecto, claro. Hay quien ha tenido alguna experiencia con el rodaballo que dejó un poco que desear. Un platillo que por lo que pagas debería ser más generoso. Pasa que a veces, el sabor se ve influenciado por cómo se prepara. Con el rodaballo, se notaba un toque a carne, como si lo hubieran cocido en la misma parrilla que el chuletón. Para algunos, eso fue una decepción. Aunque, hay que darle al servicio un 5 de 5: las camareras son super atentas y te tratan genial, eso no se discute.

Y por otro lado, si buscas calidad, el chuletón de vaca a gallega es otro rollo. Eso sí, si decides pedirlo, prepárate para desembolsar 48 euros por kilo. La calidad es de 10, pero algunos opinan que molesta un poco cuando cocinan en la mesa con la piedra, porque el humo se puede meter en el ambiente y fastidiar a los que están cerca. Por fin, ¿y lo que son los postres? Generosos y super ricos, ¡no olvides dejar espacio para ellos! En resumen, un lugar muy agradable, con ambiente chido y buena atención.

En cuanto a la pregunta del plato destacado, sin duda, el chuletón es el rey del menú temático. Todos lo mencionan como algo imperdible. Así que ya sabes, si decides darte una vuelta por La Brasa de la Laurel, asegúrate de pedir ese chuletón y disfrutar de la experiencia completa. ¡Te va a encantar!

Qué ingredientes se utilizan en el famoso menú de cerdo ibérico

Y, bueno, hablando de La Brasa de la Laurel, ¿qué te voy a contar? Es un lugar que te deja con ganas de volver. El sitio, aunque pequeño, está muy bien organizado y es súper acogedor. Te sientes como en casa, y eso es gracias al personal, que es realmente amable y atento. Desde que llegas, te hacen sentir bienvenido y te cuidan en todo momento. Lo que pidas, no te va a decepcionar, porque la comida es de alta calidad y bien elaborada. Eso sí, hay que prepararse para el precio; no es de los más baratos, pero honestamente, vale la pena cada euro que gastas.

Recuerdo que estuvimos cenando allí para la despedida de soltera de una amiga y fue todo un acierto. Nos pusieron en una mesa en la tercera planta, solo para nosotras, así que había mucha intimidad, ideal para la ocasión. El menú que elegimos estaba delicioso, con porciones generosas y un precio más que razonable. Y el vino, dos tipos de Rioja —uno tinto y otro blanco— que además de estar riquísimo, ¡acompañaban perfectamente nuestra elección! Además, la ubicación en plena calle Laurel es magnífica, así que ya puedes imaginar lo bien que lo pasamos. Sin duda, si volvemos a Logroño, repetimos seguro.

El ambiente del restaurante también es un punto positivo, porque es tranquilo y te deja disfrutar de la comida sin prisas. Una de las cosas que más nos sorprendió fue la cortesía de la casa, un chupito de gazpacho con aceite de perejil que estaba de cine. Y el pan, ¡ni te cuento! En cuanto a los platos, la cecina de Angus fue un descubrimiento total, y la ensalada de tomate con cebolla y ventresca estaba increíble. Y claro, no podíamos dejar de lado el famoso chuletón de ternera, que ¡vaya sabor! Nos pusimos las botas y casi no dejamos espacio para el postre, pero es que era difícil resistirse.

Ahora, si hablamos del famoso menú de cerdo ibérico, lo que puedes esperar es una mezcla de ingredientes que te van a encantar. Utilizan carne de cerdo ibérico de alta calidad que se caracteriza por su jugosidad y sabor inigualable. La selección de especias y el proceso de cocción que siguen realzan la esencia del cerdo y hacen que cada bocado sea una experiencia increíble. Así que, si piensas en darle una oportunidad, ¡no te arrepentirás!

Es recomendable visitar "La Brasa de la Laurel" con amigos

La verdad es que La Brasa de la Laurel nos dejó a todos impresionados. Cuando llegamos el pasado 7 de agosto, mis cinco amigos moteros y yo estábamos listos para una gran cena y no nos decepcionaron. El servicio fue súper amable y nos hicieron sentir como en casa desde el primer momento. Lo mejor de todo fue la variedad de platos que tenían, decidimos dejarnos llevar y probar un poco de todo. Desde el gazpacho de sandía con helado de aceite de oliva, que era refrescante y muy original, hasta el increíble chuletón de 1,3 kg que nos encantó, ¡aunque se nos hizo corto! Por supuesto, acompañamos todo con un par de vinos de la región que estaban de lujo.

Y los postres, ¡madre mía! Creo que me quedé sin palabras. Todo estaba delicioso y, si te soy sincero, era un deber probar la goxua y la panchineta. La atención, además, fue de 10; nunca nos faltó nada y las camareras eran súper majas. De hecho, mientras cenábamos, me di cuenta de que el local tiene un ambiente muy acogedor, ideal para pasar un rato agradable con amigos.

Por si fuera poco, en nuestra mesa también había diferentes opciones, como menús de degustación y platos aptos para celíacos, lo que hizo que una de nuestras amigas se sintiera muy bien atendida. Al final de la cena, todos coincidimos en que La Brasa de la Laurel es un lugar que vale la pena visitar. Entonces, ¿recomendaría este lugar para ir con amigos? Absolutamente, sí! La combinación de buena comida, excelente trato y un ambiente agradable hace que sea una opción perfecta para una cena memorable. ¡No olvidéis hacer reserva cuando vayáis!

Qué caracteriza a la comida del restaurante en términos de sabor

Ese lugar es, sin duda, un must si te encuentras por la calle Laurel. La Brasa de la Laurel combina ese ambiente amigable y acogedor que todos buscamos al salir a cenar, y la atención al cliente es de 5 estrellas. La última vez que estuvimos, Aida y Zuriñe nos atendieron de maravilla, haciéndonos sentir como en casa desde el primer momento. El parmentier de boletus es una auténtica delicia, un plato con tanto sabor que, sin dudarlo, lo pedirías mil veces. Y no puedo dejar de mencionar el entrecot de Black Angus; era tan tierno que se deshacía en la boca. La guinda del pastel fue la tarta de queso, que está tan cremosa que podrías comértela de un tirón.

Sin embargo, he escuchado que algunos han tenido experiencias menos ideales. Hay quien ha mencionado una mala racha con el servicio, como esperas muy largas entre platos y comida que llega fría. Nada que ver con nuestras visitas, pero entiendo la frustración. En ocasiones, la calidad puede flaquear, y los precios están ahí para recordar que la experiencia culinaria tiene que compensar. Pero, en líneas generales, la comida sigue siendo buena y vale la pena por el trato que recibes.

Lo que realmente caracteriza la comida en La Brasa de la Laurel es su atención al detalle y el cariño con el que preparan cada plato. La ensaladilla tiene un sabor impresionante y el chuletón es de esos que no se olvidan. Se sienten los sabores de la buena cocina riojana. La apuesta por ingredientes de calidad y una atención especial en la cocción hacen que casi todo esté, en su mayoría, a la altura. Si te gusta disfrutar de platos bien elaborados y un ambiente cercano, ¡este restaurante es una parada obligatoria en Logroño! Sin duda, vamos a repetir y a seguir descubriendo más de su menú.

Por qué "La Brasa de la Laurel" es considerado un lugar "must" en Logroño

Hablando de La Brasa de la Laurel, ¡qué experiencia más chula! Si te gusta un lugar acogedor, este es el sitio perfecto. El comedor es pequeñito, repartido en varias plantas, lo que le da un encanto especial. Puedes sentirte casi como en casa, un lugar donde puedes disfrutar de una buena comida y sentirte cómodo al mismo tiempo. Cuando fui, solo había una camarera, pero la chica se movía como si tuviera ocho manos, atenta a todo. Se notaba que sabía lo que hacía.

Y cuando se trata de la comida, simplemente no hay palabras. De verdad, merece la pena pagar un poco más porque lo que sirven es una delicia. Recuerdo que hicimos un desgaste de unos 50-60 € por persona, pero vaya si valió la pena. Cada plato que probé se sentía como si estuviera hecho con cariño y dedicación, y no es por exagerar, pero la comida era tremenda. Todo estaba en su punto y cada bocado hacía que mi estómago se sintiera en el paraíso.

En cuanto al ambiente, le doy un 5 en todo: comida, servicio y el mobiliario que invita a quedar más rato. Si llevas ganas de comer bien y disfrutar de un buen rato, lo que menos te preocupa es el precio, porque estás asegurando una experiencia increíble. La perfecta combinación de un ambiente guay y atención de primera.

Entonces, ¿por qué La Brasa de la Laurel es un lugar "must" en Logroño? Pues porque aquí no solo comes, sino que vives una experiencia completa. La atención, la comida y la atmósfera hacen que desees volver una y otra vez. Es el tipo de lugar que se queda grabado en la memoria y que quieres recomendar a todos tus amigos. Así que ya sabes, ¡no te lo pierdas!

Fotografías La Brasa de la Laurel

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