
Mesón Egüés es el lugar ideal si buscas disfrutar de carnes rojas a la brasa y productos locales en un entorno moderno que combina paredes de ladrillo visto y muebles de época. Situado en C. la Campa, 3, 26005 Logroño, este restaurante se destaca por su acogedora atmósfera que hace sentir a todos como en casa. Con una calificación de 4.6 de 5 en Restaurant Guru y ocupando el puesto n.º 18 de 654 restaurantes en Logroño, no es de extrañar que sea tan popular entre los amantes de la buena comida.
Además de ser un refugio para los amantes de la carne, el Mesón Egüés también ofrece una propuesta mediterránea con productos de temporada. Ideal para una comida en grupo o una cena especial, aquí puedes explorar un menú que resalta la calidad de las materias primas con preparaciones sencillas pero exquisitas. Si quieres sumergirte en un festín culinario, no olvides reservar tu mesa y preparar tu estómago para una experiencia de sabores que, seguro, no olvidarás.
Horarios Mesón Egüés
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 14:00–16:00, 21:00–23:00 |
| martes | 14:00–16:30 |
| miércoles | 14:00–16:30, 21:00–23:00 |
| jueves | 14:00–16:30, 21:00–23:00 |
| viernes | 14:00–16:30, 21:00–23:00 |
| sábado | 14:00–16:30, 21:00–23:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón Egüés
Dónde se encuentra el Mesón Egüés
¡Tienes que conocer el Mesón Egüés! Este lugar es simplemente espectacular. Con un equipo joven tanto en la cocina como en las mesas, la atención es de primera. Desde el momento en que llegas, sientes esa buena vibra porque el personal es super amable y siempre está pendiente de todo. Te aseguro que si pides recomendaciones, ¡te van a aconsejar de maravilla!
Y hablemos de la comida, que es lo que realmente importa, ¿no? El chuletón de vaca de los Pirineos es una maravilla; prácticamente se deshace en la boca como mantequilla. También tienes que probar los boletus a la plancha con foie, y no te olvides de dejar espacio para la tarta de queso con membrillo... ¡es de escándalo! La carta de vinos es muy amplia, así que puedes maridar con lo que más te guste. Y aunque tiene ese típico olor a brasa que a veces puede ser un poco molesto (advertido quedas), te aseguro que vale la pena salir con un poco de 'peste'.
Si planeas ir, el precio ronda entre 60 y 80 euros por persona, pero lo que recibes a cambio es un festín. La comida, el servicio, el ambiente… ¡todo se lleva un 5 estrellas! Un tip: trata de llegar con tiempo porque aparcar por la zona puede ser algo complicado.
Y para que lo tengas claro, el Mesón Egüés se encuentra en C. la Campa, 3, 26005 Logroño, La Rioja. Si yo viviera ahí, sería mi sitio de cabecera sin dudarlo. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de comida se ofrece en Mesón Egüés
Y hablando de Mesón Egüés, tengo que decir que esto es un auténtico descubrimiento. Si buscas un lugar donde la comida sea de gran calidad y esté siempre en su punto, este es el sitio. Te hablo de un restaurante donde el pescado y la carne son deliciosos, y eso no es solo una opinión, ¡la experiencia habla por sí misma! El personal es súper atento y se nota que tienen un trato agradable, así que te sentirás como en casa. Si planeas ir, ten en cuenta que el precio por persona ronda entre 50-60 €, pero te aseguro que vale cada céntimo.
No sé si ya mencioné que el ambiente es insuperable. Es perfecto para disfrutar de una buena comida y olvidarte del estrés. ¡Ah! Y si tienes alguna intolerancia, no te preocupes, son muy atentos con eso. Recuerdo que una vez fui con un amigo que no podía comer gluten y lo atendieron fenomenal. Escogimos varios entrantes, como los pimientos de piquillo y el steak tartar, que estaban de rechupete. Lo mejor llegó con el postre: un soufflé de pistacho que nos dejó a todos sin palabras. Un 10 en servicio, así que si vas a disfrutar, ¡prepárate!
La última vez que estuve, decidimos probar el lubina y el rodaballo a la brasa, ¡y madre mía! Estaba tan bueno que no querrás compartirlo. Los acompañamientos son igualmente geniales, con esos pimientos asados que complementan a la perfección. Y si eres de los que siempre tiene frío, no te preocupes, ¡te ponen un brasero debajo de la mesa! Es un detalle súper original que le da un toque acogedor y auténtico.
En cuanto a la comida que ofrecen, en Mesón Egüés te puedes encontrar con una variedad que va desde el chuletón de vaca vieja hasta croquetas de jamón o de chuleta. También hay buenas opciones vegetarianas, así que todos encuentran algo que disfrutar. En definitiva, aquí se esfuerzan por ofrecer una experiencia gastronómica fabulosa que combina calidad y buen servicio. ¡No dudes en repetir y recomendarlo!
Cuál es la especialidad de Mesón Egüés
Y hablando del Mesón Egüés, la verdad es que no hay nada como la sensación de entrar y sentirte como en casa. Desde el primer momento, notas ese buen ambiente que tienen los camareros; son súper amables y siempre están dispuestos a hacerte sentir bien. La camarera Ángela fue un gran hallazgo, si te la cruzas, no dudes en pedirle recomendaciones, ¡tiene un don! Todo lo que probamos fue espectacular, pero, sin duda, hay algunos platos que son imperdibles.
Por ejemplo, no puedo dejar de mencionar el revuelto de setas trufado y el steak tartar de vaca vieja; son de otro nivel. ¡Te lo digo de verdad! Además, nos pedimos unas piparras de temporada, unas croquetas de jamón y una chuleta del Pirineo que, aunque para mí no estaban al 100%, se complementaron a la perfección con el resto de la cena. Todo eso, y al final, salimos por 139,5€ entre seis, lo que está genial para la calidad y cantidad que ofrecen.
Y hablando de celebraciones, fuimos a cenar por el cumpleaños de mi padre y, sinceramente, no tengo nada malo que decir. El servicio fue increíble; todos, desde los camareros hasta el jefe de sala, estaban muy atentos. La experiencia fue perfecta, y la comida… ¡vaya nivel! Si te gusta la carne, este lugar es un must; son auténticos expertos de la brasa. ¿Y qué me dices de los postres caseros? Tienes que probar el Goxua y la tarta de queso con membrillo. ¡Bocatto di cardinale!
En cuanto a la especialidad de Mesón Egüés, sin duda que sus platos a la brasa, sobre todo el chuletón de vacuno, son lo que más destacan. La mezcla de la carne de calidad, cocinada a la perfección, crea una experiencia gastronómica que se te queda grabada. Así que, si piensas ir, ¡no olvides pedir esos platos! ¡Te van a dejar con ganas de volver!
Qué ambientes decorativos se pueden encontrar en el restaurante
Y bueno, si hablamos de Mesón Egüés, ya te adelanto que es un lugar con una gran variedad de platos. Justo cuando llegamos, pedimos las croquetas de chuletón y ¡vaya manjar! Un 10/10 sin duda. Luego llegó el revuelto de setas con trufa, que también se lleva mis aplausos. Pero no todo fue fiesta en la mesa; el rape y el txuleton fueron un poco decepcionantes respecto a la calidad. El rape simplemente no aportaba mucho sabor y el txuleton, aunque tenía buena pinta, no cumplió con las expectativas. Para colmo, la ensalada era la típica de bolsa, nada especial. Pero hey, el pan estaba de lujo, así que algo es algo.
Otro tema es el servicio... Uy, sí. Nos tocó esperar bastante por la comida, y eso que el sitio no estaba a tope. Nos sentimos un poco olvidados en la mesa. Así que ya te puedes imaginar que, a pesar de lo rico que estaba todo, el trato dejó un sabor agridulce. Aunque no todo fue negativo, porque luego, en otra visita, todo cambió a mejor. La tortilla de bacalao me volvió loco, el servicio fue mucho más atento y hasta nos ofrecieron probar el chuletón de vaca vieja que mostraron antes de asarlo. Y la segunda chuleta llegó en su punto, ¡perfecto!
El ambiente, bueno, tiene su toque rústico, con esas decoraciones que recuerdan a los mesones de antes. La madera y las paredes de piedra le dan ese aire acogedor; es un sitio que te invita a quedarte un rato con amigos y disfrutar. Aunque a veces puedes sentirte un poco agobiado porque no es el lugar más grande del mundo, se siente bastante familiar. Así que si alguna vez te animas a pasar, ya sabes que lo mejor es ir con ganas de disfrutar de su comida y no desesperarte con el servicio. ¡Un plan que repito sin dudarlo!
Qué calificación tiene Mesón Egüés en Restaurant Guru
Y la verdad es que no podemos dejar de hablar de la ensalada de tomate que nos presentaron. Esas de su huerta que, sinceramente, no necesitan más que un toque de aceite y sal en escamas. A veces, menos es más, y en este caso, ¡fue un acierto total! Después, las piparras fritas con jamón fueron como un viaje directo al placer. No sé si estáis en temporada de piparras, pero pidiendo un par de ellas, ¡podríais acabar sudando un poco, como nos pasó a nosotros!
Luego llegaron las txuletas de vaca vieja, y vaya manjar. Aunque la primera nos llegó un poco más hecha de lo que solemos disfrutar, la calidad era indiscutible. La segunda, además, era Premium, una opción que nos sorprendió como fuera de carta y nos emocionó. Ah, y para cerrar con broche de oro por supuesto, el queso con membrillo de postre fue delicioso, ¡nos dejó con ganas de más!
Todo esto, regado con una buena sidra, hizo que la experiencia fuera aún más agradable. Y cuando pensábamos que ya no podía mejorar, nos trajeron cafés y chupitos de la casa. ¡Un detalle precioso! Para rematarlo, de casualidad descubrimos que la familia que lleva el Mesón es de nuestra tierra. Quizá por eso nos sentimos tan a gusto, como en casa, hablando con Susana, Marta y el resto de la familia. Se notaba que todo lo que hacen viene de la tradición familiar y de esas ganas de trabajar con una sonrisa.
Así que si estáis pensando en una escapada a Logroño, no podíais elegir un lugar mejor. El Mesón Egüés se merece un aplauso por su atención, calidad y el ambiente tan cálido que ofrecen. De hecho, en Restaurant Guru tienen una calificación de 5 estrellas, y, con razón, porque la experiencia es de diez. ¡No olvidéis hacer la reserva, que se llena rápido!
En qué puesto se encuentra Mesón Egüés entre los restaurantes de Logroño
Y ya te digo, qué buena elección hemos hecho al ir al Mesón Egüés en nuestro último viaje a Logroño. Desde el primer momento, la atención fue inmejorable; la persona que nos tomó la reserva por teléfono fue super amable, incluso cuando tuvimos que posponerla por la nevada que nos pilló en Zaragoza. Pero, en cuanto llegamos al restaurante, el personal fue increíble: atentos, simpáticos y muy profesionales. La comida... ¡ni te cuento! Normal que hayamos prometido volver, porque tenemos un plan de arrasarlo con un chuletón cada uno. Eso es un verdadero festín, y te aseguro que el precio está más que justificado por la calidad de lo que sirven.
Es cierto que, aunque el lugar tiene encanto y buen ambiente, concedí solo 4 estrellas en el ambiente porque, con todo el respeto del mundo, los aseos podrían estar más limpios; es un detalle que no debería pasar desapercibido cuando la comida es tan espectacular. Aparte de eso, la experiencia fue de 5 estrellas en todo lo demás. Comimos tan bien que no podíamos dejar de comentar lo bien que nos trataron.
Hablando de la comida, los chuletones eran de otro nivel. La cocción perfecta, y el sabor... ¡madre mía! Terminé incluso lamiéndome el hueso. Si decides ir, te recomiendo dejarte llevar por las recomendaciones de la casa. La huerta que tienen es una pasada, con unos tomates y pimientos que son para chuparse los dedos. Y por supuesto, no te vayas sin probar el soufflé de pistacho; es excelente, y el tiramisú me llevó de paseo por las calles de Italia. El detalle de los postres es otro plus, así que asegúrate de dejar espacio.
Así que, ¿en qué puesto se encuentra el Mesón Egüés entre los restaurantes de Logroño? Con los comentarios que he leído y lo que vivimos, parece que escalan puestos alto, ¡definitivamente merece estar entre los mejores! Calidad, servicio y sabor lo hacen un sitio que no puedes dejar pasar. Si buscas buena comida y un trato genial, ya sabes dónde ir.
Es necesario reservar con anticipación en Mesón Egüés
Y qué decir de Mesón Egüés, ¿eh? La verdad es que si buscas un lugar donde disfrutar de una comida rica, este sitio debería estar en tu lista. Ya nos habíamos dejado llevar por la recomendaciones de los amigos y, sinceramente, no defraudó. La calidad de la comida es sencillamente espectacular. Desde los pimientos del piquillo que están para morirse hasta el chuletón de ternera que, si te soy sincero, es uno de los mejores que he probado. También hay que hacer una mención especial a esa tarta de queso con membrillo que te deja con ganas de más.
Pero, vamos, que lo que realmente hace que la experiencia sea inolvidable es la simpatía del personal. Todos, desde que entras, hacen que te sientas como en casa. Si le sumas eso a un buen ambiente y a las brasas que llenan el lugar de un olorcito que promete, no hay duda de que repetir será un placer. Y así fue, hoy regresamos y puedo confirmar que mantienen el nivel. ¡Con tantas ganas de volver que ya estamos planeando la próxima visita!
Y si vas en grupo, asegúrate de invitar a tus amigos, porque con nueve personas, el menú de entrantes se convierte en una fiesta. La carne a la brasa es solo la punta del iceberg; el servicio siempre atento y cordial convierte cada comida en una gran experiencia. Así que si te preguntas si necesitas reservar con anticipación, la respuesta es un rotundo sí. Siempre que hay gente, la experiencia es mejor, y para asegurarte una buena mesa, vale la pena hacer esa llamada. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de ambiente se puede esperar al visitar Mesón Egüés
Y bueno, no puedo dejar de mencionar el increíble servicio que recibimos. Desde que entramos al Mesón Egüés, el ambiente estaba impregnado de ese olor a brasa que solo un buen asador puede ofrecer. La atención fue de diez, con camareros que parecían estar siempre listos para lo que necesitáramos, y se notaba que disfrutaban de su trabajo. La música de fondo era perfecta, se notaba que habían elegido temas que hacían que la cena fuera aún más relajante. ¡Eso cuenta un montón!
La comida, ni se diga. Si te gusta el chuletón, este es el lugar. Nos pedimos varios entrantes, entre ellos la famosa tortilla de bacalao, que estaba para chuparse los dedos, y unas croquetas ricas, ricas. Para rematar, ¡un postre de lujo! La tarta de queso con membrillo es una delicia que no puedes dejar pasar. Estábamos tan a gusto que se nos coló una canica entre las croquetas , pero eso no hizo más que hacer la noche aún más memorable. Además, como detalle de la casa, nos invitaron a cafés y nos ofrecieron unos chupitos para cerrar la cena, lo que siempre se agradece.
Si te preguntas qué tipo de ambiente puedes esperar al visitar Mesón Egüés, te diré que es acogedor y tranquilo, ideal tanto para una cena romántica como para una buena noche entre amigos. Todos los detalles están cuidados, desde la decoración hasta la música que te envuelve mientras disfrutas de los platillos. Aunque puede que no sea el lugar más fácil de aparcar, merece la pena dar ese paseíto ya que, una vez que entras, te sientes como en casa, cómodo y muy bien atendido. ¡Definitivamente volveremos pronto!
El menú de Mesón Egüés cambia según la temporada
Si hay un lugar en Logroño que destaca entre la multitud, ese es Mesón Egüés. Cuando se habla de un buen chuletón a la parrilla, no hay duda de que aquí están en la cima. De verdad, no importa cuántas veces vayas, siempre es un placer volver. La carne está curada a la perfección y el punto del asado es simplemente insuperable. Una recomendación: acompáñalo con sus exquisitos pimientos de piquillo confitado. Mmm, ¡es el combo perfecto! Y ni hablar del pan, que es imposible resistirse a una barra entera.
Y el servicio es otra cosa que merece una mención especial. Sivia, la camarera, es un amor. Te trata como si fueras de la familia, lo que enriquece aún más la experiencia. Mientras esperas a que te traigan el chuletón, te sorprenderán con un plato de jamón y unas piparras fritas. ¿Quién puede quejarse de eso? Esos detalles son los que hacen que Mesón Egüés se sienta como un verdadero hogar para los amantes de la buena comida.
Si estás pensando en pasar por Logroño, este asador es un imprescindible. A los que vivimos aquí, no hace falta ni recomendarlo, porque ya es un clásico que todos conocen. Y lo mejor es que la calidad nunca baja, incluso con el paso del tiempo. Cena o comida, el resultado siempre es el mismo: 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.
En cuanto al menú, pues sí, tiene su magia. Aunque el chuletón es la estrella, el menú de Mesón Egüés cambia suavemente con las estaciones, lo que significa que siempre hay algo nuevo por descubrir. Así que, si te pasas por allí, espera sorpresas del plato siempre deliciosas y frescas, adaptadas a lo que la temporada tiene para ofrecer. ¡No te lo pierdas!








