
El Asador Molino de Palacios en Peñafiel es el lugar ideal para los amantes de la cocina castellana. Este restaurante, ubicado en un antiguo molino del siglo XVI sobre el río Duratón, combina una experiencia gastronómica impresionante con un entorno natural y encantador. Desde que entras, accesando por un pasadizo subterráneo, te sientes como si estuvieras en un rincón mágico. Su especialidad es el lechazo churro, preparado al estilo tradicional, pero también ofrecen una variedad de platos de temporada y deliciosos postres caseros que no querrás perderte.
La bodega del Molino de Palacios se centra en la denominación de origen Ribera del Duero, lo que asegura que cada copa de vino complemente a la perfección tu comida. Con una calificación de 4.4 sobre 5 en Restaurant Guru, y miles de reseñas de clientes satisfechos, este es un sitio que definitivamente merece una visita. Ya sea que busques una cena acogedora o un almuerzo en un ambiente único, no olvides hacer tu reserva para asegurar tu mesa en este querido rincón de Peñafiel.
Horarios Asador Molino de Palacios
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 10:30–17:30 |
| miércoles | 10:30–17:30 |
| jueves | 10:30–17:30 |
| viernes | 10:30–17:30 |
| sábado | 10:30–18:00 |
| domingo | 10:30–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Asador Molino de Palacios
Dónde se encuentra el Asador Molino de Palacios
¡Tienes que conocer el Asador Molino de Palacios si estás en Peñafiel! Te cuento que nosotros llegamos casi por casualidad, y la verdad es que fue una sorpresa agradable. El lugar estaba casi lleno a primera hora y, cuando nos marchamos, ya había gente esperando mesa. Esa es una buena señal, ¿no? Este restaurante tiene esas cuatro cosas que realmente importan: es bonito y emblemático, el producto es natural y está muy bien cocinado, el personal es amable y profesional, y aunque no es lo más barato del mundo, el precio está totalmente acorde con lo que ofrecen. ¡Es un sitio de calidad, sin duda!
Otra cosa que me enamoró fue el ambiente acogedor. El restaurante está situado en un antiguo molino junto al río, lo que le da un toque especial. La atención del personal es simplemente fantástica; nos hicieron sentir como si fuéramos parte de la familia. Comimos unos entrantes deliciosos y un cuarto de lechazo espectacular, que puedo decir que ha sido de los más ricos que he probado. ¡Es un must! Así que, si os apetece disfrutar de la culinaria castellana, este es el lugar ideal. Eso sí, hay que reservar el lechazo, ya que solo se hace por encargo. No te olvides de dejar espacio para las torrijas y las croquetas de jamón.
En cuanto a los precios, mil quejas no tengo. Al final, pagamos entre 40 y 60 € por persona y, al mirar la cuenta, sentí que realmente mereció la pena. Además, todo está tan rico y bien presentado que saldrás con una sonrisa de oreja a oreja. Eso sí, quizás los vegetarianos no lo pasen tan bien aquí... ¡Este es un lugar para los amantes de la carne!
Así que, si estás preguntándote dónde se encuentra el Asador Molino de Palacios, aquí va la info: está en Av. de la Constitución, 16, 47300 Peñafiel, Valladolid. ¡Hazte un favor y ponte en plan foodie, porque este sitio es una parada obligada!
Qué tipo de cocina se ofrece en el Asador Molino de Palacios
Y hablando de ese lechazo, ¡vaya maravilla! La verdad es que si estás por Peñafiel, no puedes dejar de probarlo. Todo el mundo nos lo había recomendado, ¡y no se equivocaron! El sabor era de esos que se te quedan grabados, con ese toque tan especial que solo se logra en horno de leña. Además de eso, hicimos honor a la tradición y pedimos algunos clásicos como la sopa castellana, la morcilla y las croquetas. Todo estaba para chuparse los dedos, ¿verdad? ¡Nada más increíble que una tarde de risas y buena comida!
Lo mejor es que, a pesar de que el lugar estaba lleno, el ambiente era sorprendentemente tranquilo. Te sientes arropado por esa calidez que solo los restaurantes acogedores saben ofrecer. Con ese decorado rústico que enamora, no puedes evitar sentirte como si estuvieras en una película española de época. El servicio fue inmejorable; el personal fue super amable, lo cual definitivamente añade puntos extra a la experiencia.
Ah, y no olvidemos la tarta de queso al horno. O sería un crimen no probarla. ¡Espectacular! Y después de un buen café de puchero para terminar la comida, sentías que habías vivido una pequeña travesía culinaria. Y aquí viene lo mejor: sólo gastamos entre 40-50 € por persona. Qué chollo, ¿no? Fue todo un placer pasar una tarde sin prisa, disfrutando de cada bocado mientras te rodeabas de buena compañía.
Entonces, si te preguntas qué tipo de cocina se ofrece en el Asador Molino de Palacios, la respuesta es clara: cocina castellana de la mejor calidad. Es un lugar que honra la tradición, y lo hace con gran estilo y amor por la gastronomía. Así que, si buscas auténtica comida de la región, no se te ocurra perderte este rincón encantador a los pies de ese histórico castillo. ¡Tienes que probarlo!
Cuál es la especialidad del restaurante
Y ya hablando del Asador Molino de Palacios, no hay nada como su lechazo. La verdad es que es bastante famoso en la zona y, si te gustan las carnes asadas, este es el lugar ideal para disfrutar de un buen festín. Eso sí, si estás pensando en ir, te aconsejo hacer una reserva con antelación, ya que suele llenarse, especialmente los fines de semana. Te prometo que no te arrepentirás, el ambiente es muy acogedor, con una decoración que mezcla lo rústico con lo histórico.
Sin embargo, hay que mencionar un par de detalles que pueden hacerte replantear tu visita. Para empezar, el tema de la botella de agua. Es un poco incómodo que te la abran antes de sentarte, y más aún si no tienes mucha sed, porque al final también te la cobran. Y cuidado con las guarniciones; parece que hay un juego de expectación, ya que el lechazo viene sin guarnición, aunque a algunos les digan lo contrario. Un matrimonio a mi lado preguntó y les dijeron que sí, pero a mí me confirmaron que no. Así que ojo con eso.
En cuanto al postre, no puedo decir que brille como el resto. El ponche segoviano que probé estaba bastante corriente, así que quizás podrías saltártelo. Pero la experiencia general es muy buena, la calidad de la comida es alta, sobre todo por las chuletitas de cordero y la riquísima sopa castellana. Ah, y si eres amante del vino, la carta de vinos es bastante amplia y está bien seleccionada, especialmente del Ribera del Duero.
Así que, resumiendo todo esto, la especialidad de la casa es el lechazo, que se sirve como plato fuerte, y es sin duda un plato que querrás probar. Aunque el ambiente y el servicio son bastante buenos, hay que estar atentos a ciertos detalles. Así que, si decides visitar Peñafiel, ¡asegúrate de pasar por aquí y disfrutar de una buena comida!
Cómo acceder al restaurante desde la entrada
Y ya que estamos hablando de sitios especiales, el Asador Molino de Palacios es de esos lugares que hay que visitar sí o sí cuando andas por Peñafiel. Este antiguo molino, que data del siglo XII, no solo tiene un montón de historia, sino que además te ofrece una experiencia gastronómica de otro nivel. La cocina castellana aquí es algo realmente digno de mención, ¡no te vas a arrepentir! Un lechazo que te hará flipar y además, ese horno de leña le da un toque que no se encuentra en cualquier lado.
La verdad es que es un sitio muy recomendable si quieres disfrutar de un día de buen comer con amigos o en familia. Si decides probar el lechazo (que deberías), mejor haz la reserva con un poco de anticipación, para asegurarte que no te quedas sin él. La última vez que estuve allí, lo pude maridar con un buen vino de la zona y, de verdad, fue una experiencia que recordaré. Y para el postre, no te olvides de pedir la tarta de queso. Es simplemente irresistible.
El ambiente dentro del restaurante es espectacular, con ese toque rústico que te hace sentir como si hubieras viajado en el tiempo. Las paredes, la decoración... todo está pensado para que disfrutes. Y la atención es otro de esos puntos a favor; ya sean las dueñas o el personal, todos son súper amables. Te hacen sentir como en casa y eso cuenta mucho a la hora de comer, ¿verdad?
Por cierto, si te preguntas cómo acceder al restaurante, es muy fácil. Desde la entrada de Peñafiel, solo tienes que dirigirte a la Avenida de la Constitución, y en un instante estarás allí. No hay pérdida, así que ¡anímate y ve a conquistar esos sabores castellanos! Repetirás, te lo aseguro.
Qué siglo data el molino en el que se ubica el restaurante
Y hablando del Asador Molino de Palacios, es un lugar que tendrás que visitar si estás por Peñafiel. Nos sentamos a almorzar y, aunque tuvimos que esperar un rato en el exterior, la verdad es que eso no desmereció la experiencia. Los patos que paseaban por ahí le daban un aire curioso y pintoresco al lugar. La morcilla de Burgos y las costillas de cordero estaban deliciosas, y no te olvides de probar el vino; realza totalmente la comida. Aunque la espera fue un poco larga, valió la pena, y los precios son bastante razonables, entre 10 y 20 € por persona.
La atención es otro de esos puntos fuertes que realmente hacen la diferencia. Las chicas que trabajan allí son súper amables y están atentas a todo lo que necesites. Cuentan con una sonrisa constante que te hace sentir como en casa desde el primer momento. En general, me llevé una gran impresión de la atención y el ambiente. Y ya que estamos hablando de ambientes, el asador tiene un encanto particular y si lo acompañas con una buena compañía, ¡la experiencia mejora aún más! Merece la pena hacer una reserva, especialmente si planeas una visita a la terraza junto al río, que todavía están restaurando. ¡Se ve espectacular!
Ahora bien, si hablamos de los platos imperdibles, la tarta de queso y la cuajada con frutos rojos son un verdadero manjar. La próxima vez que vaya, definitivamente repito con esos postres. En cuanto a la presentación de los platos, es sencilla, pero supongo que refleja la esencia rústica del lugar y del propio molino. Sin embargo, un pequeño toque extra en la presentación haría que todo brille un poco más.
Por cierto, si te preguntas sobre el molino, se dice que data del siglo XV, lo que le añade un toque histórico impresionante a tu visita. Así que, ya sabes, si quieres disfrutar de una buena comida en un sitio con historia y encanto, ¡no dudes en hacer una parada en el Asador Molino de Palacios!
Qué platos de temporada se pueden encontrar en el menú
Y ya que estábamos por Peñafiel, decidimos darnos un festín en el Asador Molino de Palacios. La verdad es que no nos decepcionó en absoluto; tiene 5 estrellas en reseñas y, vaya, ¡justifican esa puntuación! Desde que entramos, el trato fue super amable. La camarera nos dijo que, aunque no teníamos reserva, teníamos suerte porque aún había lechazo disponible. Todo un acierto, si me preguntas. El ambiente también es muy curioso, con una decoración rústica que hace que te sientas como en casa, pero con un toque especial. Definitivamente, un lugar con encanto.
De entrante, probamos las medias raciones de morcilla y alcachofas confitadas, y qué delicia, la combinación de sabores estaba increíble. Y ni se diga del cordero, que es su especialidad aquí; ¡espectacular! Si tienes la oportunidad de venir, no dudes en pedir el cuarto de lechazo asado. Además, compartimos la tarta de queso al horno al final, que aunque fue correcta, no eclipsó lo que habíamos disfrutado antes. Ojo, el precio se puede elevar un poco, especialmente si optas por un buen vino, ¡pero vale la pena!
Por otro lado, también leímos una crítica más crítica. Un grupo se quejó sobre la ensalada de pavo escabechado y un par de platos que no les impresionaron. Les pareció que el ***cordero*** no estaba a la altura, y eso es algo que no quisimos arriesgar, así que optamos por lo que todo el mundo recomienda. Al final, logramos salir satisfechos de allí, y la verdad, el ambiente y el servicio hacen que estés dispuesto a devolver pronto.
Si te preguntas por los platos de temporada, los más solicitados son, sin duda, el lechazo - eso no puede faltar. También es buena idea preguntar si tienen alguna relleno de setas o ensaladas de temporada. Así que, cuando pienses en comida castellana y quieras disfrutar, el Asador Molino de Palacios es una parada obligatoria. Te aseguro que repetiremos esa experiencia. ¡No te lo puedes perder!
Ofrecen postres en el Asador Molino de Palacios
Y bueno, si estás buscando un lugar especial para comer, el Asador Molino de Palacios es realmente un sitio que hay que probar. Aquí, el lechazo es el rey. De verdad, si lo pides, no te vas a arrepentir; tiene un sabor y textura espectaculares que lo hacen irresistible. Además, el vino de la casa es una maravilla, y créeme, ¡no necesitas más! Cada vez que lo visito, me parece que cada trago lo hacen con cariño.
El ambiente es bastante animado, con ese murmullo constante de las conversaciones por todo el local. Eso sí, si te gusta el silencio y la tranquilidad, quizás no sea para ti, ya que se llena bastante. Pero eso no quita que la comida sea simplemente deliciosa y las cantidades estén bien, perfectas para salir satisfecho. Aunque, avisando, la cuenta puede subir un poco; tenlo en cuenta porque algunas veces puedes salir pagando entre 40 a 50 euros por persona sin complicaciones.
Una experiencia que no te puedes perder es el trato del personal: son verdaderamente amables y profesionales. Aunque no tuviéramos reserva una vez, nos encontraron mesa de inmediato y hasta nos reservaron un cordero. Esos gestos hacen que quieras volver. Y por si acaso te quedas con ganas de un dulce, las torrijas son otro de sus fuertes, ¡sabrosas y perfectas para cerrar con broche de oro!
Ahora, sobre la pregunta del millón: ¿Ofrecen postres en el Asador Molino de Palacios? ¡Por supuesto! Si disfrutas de un buen postre, aquí puedes encontrar algunas delicias que completan tu experiencia, como tarta de queso y otras sorpresas dulces. Así que, ya sabes, no dudes en darles una oportunidad a esos postres una vez que termines de disfrutar del lechazo. ¡No te arrepentirás!
Son caseros
Y hablando del Asador Molino de Palacios, la verdad es que tiene su encanto. El lugar en sí está precioso, un antiguo molino decorado con un gusto que te hace sentir que estás en un sitio con historia. Las vistas del río son un espectáculo, perfecto para esos momentos en los que puedes relajarte con un café después de comer. Pero ojo, que no todo es perfecto. Por ejemplo, es cierto que el lechazo está de vicio, pero el precio te puede dejar un poco boquiabierto, especialmente si lo comparas con otras cosas de la carta; 60€ por un cuarto… No sé tú, pero yo creo que podríamos encontrar mejores maneras de gastar ese dinero.
El servicio podría mejorar, sin duda. Me da la impresión de que están un poco *demasiado inquietos*. Es como si no te dejaran disfrutar del momento y ya están ahí, listos para quitarte el plato aunque haya alguien que aún no haya terminado. Te transmiten esa sensación de que todo es un trámite: ¡comer, pagar y salir! No sé, quizás solo me gusta disfrutar de una buena comida a mi ritmo. Pero, bueno, digamos que si le quitan un poco de presión esto podría mejorar.
Aunque no todo son quejas. Muchos han tenido experiencias buenísimas aquí, como esa chica que mencionaba que le atendió Lorena, que parece que le puso mucho cariño. Los platos recomendados, como las torrijas y las croquetas caseras, suenan magníficos. Y la opción de raciones y medias raciones es ideal para aquellos que quieren probar varias delicias.
En cuanto a si los platos son caseros o no, la verdad es que hay opiniones divididas. Algunos se deshacen en elogios, afirmando que todo lo que probó estaba delicioso y hecho con amor. Sin embargo, hay quienes se quedan con la sensación de que podrían mejorar en este aspecto, sobre todo si vas con niños, ya que parece que las opciones son un poco limitadas para los más pequeños. Así que, si decides ir, ¡espero que disfrutes de la experiencia, pero ve con expectativas realistas!
Cuál es la bodega del Molino de Palacios y qué tipo de vino ofrecen
Así que, después de haber probado ese cuarto de lechazo asado, no puedo más que animaros a que vayáis a Asador Molino de Palacios. Imagina un lugar donde la cocina castellana brilla en todo su esplendor. Este restaurante, situado en Avenida de la Constitución, 16, Peñafiel, es realmente un idilio gastronómico. Y sí, es cierto que no es el más barato, pero cada euro que gastas allí se siente totalmente justificado. La atención de los camareros es simplemente encantadora; te hacen sentir como en casa.
La comida, ah, la comida... ¡es que está riquísima! Desde el primer bocado del lechazo, sabes que estás en un lugar que entiende de tradición y buen hacer. No es de extrañar que le den 5 estrellas en todas partes. Para quienes son amantes de los sabores auténticos y deliciosos, el Asador Molino de Palacios es una visita obligada. Os lo recomiendo 100%; es el lugar ideal para disfrutar de una buena comida en buena compañía.
Y, para los que se preguntan sobre la bodega, aquí la cosa se pone interesante. En el Molino de Palacios tienen una selección de vinos que son perfectos para maridar con ese lechazo tan delicioso. La bodega ofrece varios vinos de la región y, sin duda, hay opciones que van a realzar aún más la experiencia gastronómica. Así que, si planeáis una visita, no olvidéis preguntar por el vino adecuado. ¡Seguro que os sorprenderá!








