La Comidilla de San Lorenzo

La Comidilla de San Lorenzo

Si buscas un lugar donde disfrutar de lo mejor de la cocina española en un ambiente acogedor, La Comidilla de San Lorenzo es el sitio perfecto. Ubicado en Calle San Lorenzo, 29, Burgos, este restaurante se destaca por su amplia variedad de platos, desde irresistibles paellas y arroces hasta exquisitos guisos y carnes a la brasa. Ideal para grupos y eventos, aquí también puedes disfrutar de asientos al aire libre, un bar completo, y la comodidad de acceso para silla de ruedas.

Pero eso no es todo; si te interesa aprender un poco más, su blog está lleno de recetas y consejos sobre alta cocina. Con horarios convenientes y opciones para realizar reservas, es fácil planear una visita. Además, La Comidilla de San Lorenzo es conocido por su trato amable y un servicio de calidad que te hará sentir como en casa. ¡No olvides consultar las opiniones de otros clientes y no te pierdas la oportunidad de probar estos deliciosos platos!

La Comidilla de San Lorenzo

Restaurante de cocina española
3,6
1.444Reseñas
Fotos
Calle San Lorenzo, 29, 09003 Burgos
947 25 04 23

Horarios La Comidilla de San Lorenzo

DíaHora
lunesCerrado
martes12:00–16:00, 19:00–1:30
miércoles12:00–16:00, 19:00–1:30
jueves12:00–16:00, 19:00–1:30
viernes12:00–16:00, 19:00–1:30
sábado12:00–16:00, 19:30–1:30
domingo12:00–16:00, 19:30–1:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Comidilla de San Lorenzo

Dónde se encuentra "La Comidilla de San Lorenzo"

¡Hey, amigos! Si andáis por Burgos y queréis un lugar guay para comer o simplemente picar algo diferente, tenéis que visitar La Comidilla de San Lorenzo en la Calle San Lorenzo, 29. Este sitio tiene un ambiente muy chido, con la opción de disfrutar de su terraza o de sentaros cómodamente en sus mesas interiores. ¡Perfecto para cualquier plan! Y lo mejor de todo, tienen una variedad de pinchos y raciones que os van a encantar.

Uno de los platos estrella son los torreznos, que son una auténtica delicia, y no os podéis perder las croquetas variadas. Si sois fans de los sabores intensos, los huevos rotos con jamón son una parada obligada. Y si queréis algo fresquito, la ensaladilla rusa no decepciona. También tenéis opciones como los tigres y la morcilla de Burgos que son irresistibles. Para los amantes de las tostadas, la tosta de pato con queso brie y mermelada es un must, al igual que la tosta de solomillo con queso roquefort y pimiento de padrón. ¡Ah, qué ricos!

El ambiente en La Comidilla de San Lorenzo es muy acogedor y tiene un servicio estupendo. Aunque he leído a algunos que dicen que las tapas no son las mejores de la calle, mi experiencia fue bastante buena. La comida está a un precio razonable, entre 20-30 € por persona, y el servicio suele ser muy amable y rápido. Eso sí, tened en cuenta que no aceptan pagos con tarjeta, así que mejor llevad algo de efectivo.

Finalmente, os preguntaréis "¿Dónde se encuentra 'La Comidilla de San Lorenzo'?" Pues en la Calle San Lorenzo, 29, 09003 Burgos. Así que ya sabéis, preparaos para un buen rato y una buena comida. ¡Nos vemos allí!

Qué tipo de cocina ofrece el restaurante

Y ya que estamos hablando de La Comidilla de San Lorenzo, no puedo dejar de mencionar lo bien que nos lo pasamos la última vez que tapeamos allí. Es la segunda vez que visitamos este lugar y, de verdad, es todo un acierto. Las raciones son grandes y sabrosas, y lo mejor de todo es que los precios son más que razonables. Si andas por la zona y quieres un buen tapeo, este es el sitio ideal. Y ni hablar del servicio, que es rápido y genial.

La variedad de pinchos es impresionante, desde los torreznos hasta las croquetas y, por supuesto, no puedes dejar de probar la morcilla de Burgos. Para los que tienen ánimo de experimentar, están las hamburguesas de morcilla, aunque debo decir que la última vez no nos “supo” tanto a morcilla como esperábamos. Pero bueno, eso no quita que a la mayoría le encante el lugar. Y si eres de los que disfrutan de un buen vermut, aquí también tienes una selección bastante varia.

Además, es bueno destacar que tienen espacio suficiente para que los niños estén cómodos, así que, ¡mis hijos se lo pasaron genial! ¡Y lo mejor de todo! Es que aunque está en una zona peatonal en Burgos, donde estacionar puede ser un pequeño reto, merece la pena dar un paseo y disfrutar del ambiente. De hecho, si bien el interior es un poco estrecho, el acceso para sillas de ruedas es bastante fácil si no hablamos de desniveles.

Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece La Comidilla? En esencia, es una cocina española con un toque de tapeo tradicional, donde se fusionan sabores locales y clásicos de nuestra gastronomía. Perfecto para disfrutar de raciones generosas y un ambiente ameno, así que, si no has hecho aún tu visita, estás tardando. ¡Nos vemos en la próxima ronda de pinchos!

Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú

Y, la verdad, La Comidilla de San Lorenzo es un sitio que no se puede dejar pasar. Te cuento, fuimos un grupo de tres y nos salió todo por solo 50€, ¡y pedimos nueve pinchos, además de cervezas y unas patatas bravas que estaban para chuparse los dedos! Si buscas un lugar donde comer bien sin que se te dispare el presupuesto, este es el sitio perfecto. Las valoraciones son claras: Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¿Quién puede pedir más?

Lo genial es que tienen una relación calidad-precio que es difícil de superar. Las raciones son tremendas. La ración de secreto que pedimos era gigante, y eso que ya estábamos llenos. Los huevos rotos son otro acierto; aunque las patatas no son caseras, lo perdona el precio, la verdad. Me los prepararon sin pimientos, y si eres fan de la morcilla, ¡ni se diga!

Otra cosa que me encantó fueron las brochetas de langostino y bacon, un verdadero manjar. La salsa agridulce que las acompaña le da un toque especial, y no olvides probar los torreznos, que están crujientes pero sin exceso de aceite. Es un local donde te puedes quedar picoteando y probando su variedad de raciones, aunque he de admitir que en alguna ocasión el servicio se volvió un poco caótico. Pero al final reconocieron el error y eso siempre se agradece.

Pasando a los platos destacados del menú, tienes que probar la tosta de solomillo con queso brie, los huevos rotos (aunque ya te dije que pidas sin pimientos, jeje), y no te puedes perder las croquetas de jamón. Si eres un amante del tapeo, las opciones son varias y siempre hay algo nuevo que descubrir. Bueno, si decides ir, me cuentas, ¡que no me voy a perder tu reseña!

Es un lugar adecuado para grupos y eventos

¡Tío, la Comidilla de San Lorenzo! Nos topamos con este restaurante de casualidad y, honestamente, ¡fue un hallazgo increíble! La vibra es pequeña y acogedora, lo que hace que te sientas como en casa desde el primer momento. Si eres amante de los pinchos, este es tu sitio. Tienen una variedad brutal, y la comida es de 10. Te juro que los huevos con setas y queso son una delicia, ¡no te los puedes perder! Además, el trato fue genial, nos pusieron una tapa gratis con la primera consumición. Algo que se agradece, ¿verdad? Eso sí, una pena que no abran por la noche, porque teníamos ganas de repetir.

Sin embargo, no todo ha sido color de rosa para todos. He escuchado a some peña que ha tenido alguna que otra mala experiencia allí. Un amigo contó que, mientras estaba en la terraza, le pasó algo raro con el cambio de un billete. Se sintió un poco incómodo y, aunque le devolvieron un par de euros, el tema del cambio no le cuajó bien. Como siempre hay dos caras de la moneda, esto me hace pensar que, a veces, la atención puede fallar un poco. Y ni hablar de la última visita que hicieron algunos: les prometieron un vaso de agua y les trajeron una botella, ¡y encima les cobraron por ella!

Pero, volviendo a lo positivo, creo que la Comidilla de San Lorenzo puede ser un lugar genial para ir con amigos o para disfrutar de una buena charla en pareja. Su ambiente acogedor te invita a relajarte y compartir unos pinchos. Si tienes un grupo grande y buscas un sitio para eventos, quizás no sea el lugar ideal, ya que es un poco reducido y no está diseñado para grandes aglomeraciones. Pero si lo que buscas es un rato agradable entre unas cañas y buena comida, definitivamente es una buena opción. ¡No dudes en hacer una visita!

El restaurante dispone de asientos al aire libre

Y hablando de la Comidilla de San Lorenzo, pues, vaya sorpresa, ¿no? Al entrar, te da la impresión de un lugar majo, pero en cuanto subes a la parte de arriba, ya te das cuenta de que algo no cuadra. Te prometen un servicio que luego no cumplen; imagina que se equivocan en 7 platos de 3 que pediste. Eso es bastante impresionante, pero en el mal sentido, claro. Y las patatas, como si las hubieran vejado en el fuego, y las croquetas, frías por dentro y claramente de paquete. Es como un juego de 'a ver qué más mal pueden hacer'.

Y ni hablemos de la carne, que es un ejercicio de masticación extremo. Deberías cerrar los ojos al tragar, porque si no, podrías quedarte con la idea de que has mordido un zapato. El ambiente no ayuda nada; si la actitud del camarero es de “aquí no me muevo”, mejor ni pienses en llevar a los niños. Olvídate de la hospitalidad. Además, hay que tener valor con los precios que manejan; 20-30 € por una comida que realmente no lo vale. De verdad, no me atrevería a volver.

Y así te das cuenta de que no es solo el tema de la comida, sino todo lo que rodea al lugar. ¿Y eso de no tener datáfono? Menos mal que me fui, porque me imagino la sorpresa de tener que pagar en efectivo en 2025. Parece un antiguo truco que solo los que quieren aprovecharse de la gente utilizarían. En fin, un desastre total. En cuanto a las terrazas, aunque ofrecen asientos al aire libre, te cobran más por todo si decides sentarte ahí, sin advertencia alguna. Vamos, un lugar que se siente más como una trampa que como un restaurante acogedor. Te lo digo, ¡mejor buscad otras opciones!

Es accesible para personas en silla de ruedas

Y bueno, ¿qué te cuento de La Comidilla de San Lorenzo? Es un bar que queda en Calle San Lorenzo, 29, 09003 Burgos, ideal para hacer un tapeo ligero. Te diré que nos lanzamos a probar varios pinxos porque en la carta parecían bastante atractivos y a buen precio. Sin embargo, al pagar nos llevamos una sorpresa que no nos esperábamos: ¡había un recargo de 50 céntimos por cada producto si estabas en la terraza! Mi marido tuvo que preguntar porque no había ningún aviso al respecto. Yo te digo, a nadie le amarga pagar un poco más, pero al menos que te lo digan antes.

La experiencia de comer ahí tiene sus altibajos, la verdad. Los pinxos estaban bastante ricos: pedimos torrezno, una sorpresa de potro que -si te va el picante, te va a encantarte- la ensaladilla rusa casera, un pinxo de gamba, otro de solomillo con queso brie, y unas pulguitas de atún con anchoa. Todo estaba muy bueno, aunque el servicio fue un poco lento. Tardaron en traer la ensaladilla, cosa que a veces puede desanimar, pero no quita que estemos dispuestos a volver por la calidad de la comida. El lugar tiene un buen ambiente bastante animado, pero el tema de no aceptar pagar con tarjeta es algo de lo que deben revisar, especialmente en 2022.

En cuanto a los comentarios que hemos escuchado, pues hay de todo. Algunos dicen que las tapas son de calidad medianita comparadas con otros locales de la misma calle, y eso siempre es bueno tenerlo en cuenta. La gente se queja de la falta de opciones para pagar, a mí me parece que hay que modernizarse un poco, ¿verdad? Sin embargo, hay también quienes han disfrutado del servicio amable, afirmando que quieren volver. Así que, yo diría que es un sitio que vale la pena probar, pero con la advertencia de que debes estar alerta a esos detalles que pueden mejorar.

Y en cuanto a la accesibilidad, tengo que ser sincera. No tengo mucha información específica sobre si el local es accesible para personas en silla de ruedas, así que es mejor que lo confirmes con ellos directamente. A veces, estos bares pueden tener algunas dificultades con las entradas o el espacio en el interior, así que es una buena idea preguntar antes de hacer el paseo. ¡Espero que disfrutes si decides ir!

Ofrecen opciones para hacer reservas en el restaurante

Y es que La Comidilla de San Lorenzo tiene su gracia y todo, aunque no siempre para bien. En algunas ocasiones, como cuando pedí las patatas bravas, me llevé una decepción brutal. Las primeras llegaron quemadas, y no sé tú, pero a mí eso me parece incomprensible. Y si eso no fuera suficiente, en la segunda ronda, el sabor era raro... como si las patatas hubieran estado paseando un rato por el congelador. Para colmo, el camarero se tardó tanto en aparecer que juraría que no había nadie en la cocina. Pero bueno, a veces el personal es lo que destaca; el chico joven que nos atendió fue súper simpático, al menos.

Ahora bien, no todo es negativo. Si a ti te va más el plan de pinchos y una buena tapa con vino, La Comidilla se puede defender. La carta de vinos es amplia y, en general, los pinchos que sirven tienen buena calidad. ¡Recomiendo la tosta de solomillo con queso brie! Una opción sabrosa y asequible, con precios que rondan entre los 10 y 20 euros por persona. El ambiente es bastante acogedor, ideal para disfrutar con amigos y pasar un buen rato.

Por otro lado, es cierto que el hecho de que amante de la cocina española estés buscando lugares para tapear ya sabrás que hay demasiadas alternativas en Burgos. Así que si lo que buscas es calidad, puede que La Comidilla no sea tu mejor opción. Las raciones pueden estar un poco escasas en sabor, aunque el servicio es eficiente y el personal es bastante amable. Vamos, que para una cerveza rápida y un pincho, puede que sea una opción aceptable, pero nada del otro mundo.

Y para los que se hacen la pregunta importante, ¿ofrecen opciones para hacer reservas en el restaurante? La verdad es que no tengo esa información específica, pero considerando el ambiente y la afluencia de gente, te recomendaría que vayas sin esperar a que te confirmen si puedes reservar, así te aseguras un rato de buena compañía sin sorpresas. ¡Suerte si decides visitarles!

Cuáles son los horarios de apertura de "La Comidilla de San Lorenzo"

Y si estás por el centro de Burgos y buscas un buen sitio para comer, La Comidilla de San Lorenzo es un lugar que no te puedes perder. En plena calle San Lorenzo, 29, te envuelves en ese vibrante ambiente llena de vida, con gente disfrutando y moviéndose de bar en bar, es el lugar ideal para un buen tapeo. Aquí no solo encuentras tostas, montaditos y pulgas, sino que también tienen unos platos que te dejan con ganas de más. Y si eres amante del café, ¡imagínate terminar la comida con un buen cafecito!

La verdad, todo lo que pedimos estuvo muy bien y sabroso, y la relación calidad-precio es bastante justa; puedes comer por 10-20€ por persona. Aunque es cierto que si buscas opciones vegetarianas, puede que no encuentres mucho a primera vista, así que es mejor que consultes al personal. Ellos son bastante amables y están dispuestos a ayudar. ¡No te olvides de preguntar si tienes alguna restricción alimentaria, ya que puede ser complicado para celíacos e intolerantes!

Una cosa a tener en cuenta es el aparcamiento. Sabes cómo es el centro de Burgos, lleno de calles peatonales y, sinceramente, aparcar puede ser un verdadero reto. No te preocupes, porque hay un párquing en la Plaza Mayor, a solo 200 metros, y te lleva con ascensor a la misma plaza. En cuanto a los peques, no hay ningún problema para traerlos, aunque hay que tener un ojo en ellos porque la zona suele estar muy concurrida. Y si vas con silla de ruedas, genial, ya que el acceso es completamente sin problemas.

Ahora, si te preguntas cuáles son los horarios de apertura de 'La Comidilla de San Lorenzo', no te preocupes. Normalmente, el lugar abre por la mañana y se queda activo durante gran parte del día, aunque siempre es bueno que lo verifiques, especialmente si planeas visitarlo en horario específico. ¡Así que ya sabes, buen lugar para un atracón en Burgos!

La Comidilla de San Lorenzo tiene una barra o bar completo

Y, bueno, hablando de mi última visita a La Comidilla de San Lorenzo, ¡la experiencia fue un poco agridulce! Me pedí unas croquetas porque siempre son la elección segura, ¿no? La presentación era buena y todo, pero a la hora de la verdad, ¡sorpresa! Algunas de ellas estaban marrones por dentro y tenían ese sabor a hongos que no esperas encontrar. La verdad es que me quedé un poco decepcionado, porque esperaba algo más. Y, ya que estamos en esto, el menú no tenía información sobre alérgenos. Como consumidor, eso es un detalle importante que deberían cuidar más.

Luego pedí una tosta de pollo que, en teoría, sonaba genial. Pero, ¡oh sorpresa! La berenjena estaba tan presente que prácticamente se adueñó de la tostada. Al final, el conjunto no lo salvó, ya que el pan era duro y no muy agradable. En general, la comida era demasiado cara para lo que te ofrecían. Te hace pensar si vale la pena repetir, ¿verdad?

Ah, y para responder a una pregunta que podrías tener: La Comidilla de San Lorenzo no tiene una barra o bar completo. Así que si estás buscando un lugar donde disfrutar de un par de cervezas antes de la cena, tendrás que buscar en otro sitio. En resumen, bueno para probar, pero no creo que vuelva pronto.

Fotografías La Comidilla de San Lorenzo

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