Restaurante Romano II

Restaurante Romano II

Si te encuentras en C. Campo de San Nicolás, 1, 42240 Medinaceli, Soria, no puedes dejar de visitar el Restaurante Romano II. Este lugar ha conquistado a muchos con su combinación de platos tradicionales y un toque moderno. La especialidad en migas, torreznos, morcilla, asados y escabechados es solo una pequeña muestra de lo que podrás disfrutar. Además, su menú del día, que cuesta alrededor de 20€, es una opción excelente si deseas una comida abundante y sabrosa entre semana. Ojo, ¡reserva una mesa para asegurarte de conseguir un buen lugar!

La carta del Romano II ofrece desde deliciosas tapas y montaditos hasta platos principales muy bien presentados que prometen dejarte con un buen sabor de boca. Varios visitantes lo han calificado con un 4 de 5 en Restaurant Guru, así que deja que esos papilas gustativas se despierte. Y si decides ir, no olvides probar el codillo, judiones, alcachofas y lubina, junto con un postre para cerrar con broche de oro. ¡Definitivamente es un sitio que no te querrás perder!

Restaurante Romano II

Restaurante
⭐4
694Reseñas
Fotos
C. Campo de San Nicolás, 1, 42240 Medinaceli, Soria
643 18 41 69

Horarios Restaurante Romano II

DíaHora
lunes9:00–18:00
martesCerrado
miércoles9:00–18:00
jueves9:00–17:00
viernes9:00–18:00
sábado9:00–18:00
domingo9:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Romano II

Dónde se encuentra el Restaurante Romano II

¡Hola, amigos! ¿Han oído hablar del Restaurante Romano II en Medinaceli? Se encuentra en C. Campo de San Nicolás, 1, 42240 Medinaceli, Soria. Si alguna vez pasan por la zona, puede que tengan ganas de probarlo, aunque debo ser honesto con ustedes y darles una idea de lo que podrían encontrar.

La primera impresión puede ser desconcertante. En una de nuestras visitas, pedimos un café con leche caliente, y ¿adivinen qué? ¡Lo sirvieron templado! Con un precio de 2 € por el café, se siente un poco excesivo para algo que no estaba ni caliente. Y por si fuera poco, la atención de la empleada fue, digamos, algo deficiente. Éramos los únicos clientes y, a pesar de haber pedido el cobro en un par de ocasiones, ella se marchó a la cocina y nos dejó esperando. La vimos charlando alegremente mientras esperábamos… ¡cinco minutos! Un poco decepcionante, ¿verdad?

Pero no todo es negativo. En otra ocasión, disfrutamos de un menú de fin de semana maravilloso. Por solo 20€, la calidad de los platos fue bastante buena. Las croquetas de torrezno y las costillas asadas estaban de rechupete, y la tarta de hojaldre ¡ni les cuento! Compartimos la experiencia con nuestra nena de 2 años, así que es apto para familias.

Sin embargo, no puedo evitar mencionar que algunos platillos como los judiones resultaron ser un poco más modestos de lo que esperábamos. La ración fue pequeña y no encontramos el chorizo que debería haber estado allí. Y aunque había leído reseñas brillantes sobre los postres, la realidad nos dejó un poco decepcionados. Eran escasos y con poco sabor.

En resumen, el Restaurante Romano II tiene sus altibajos. Si planean visitarlo, preparen una mezcla de expectativas. Es un lugar que podría ofrecer un buen menú, pero también experimentar algo más mediocre. Así que, como siempre, ¡vengan con la mente abierta y buen apetito!

Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Romano II

No sé si alguna vez has pasado por el Restaurante Romano II, pero vaya experiencia que tuvimos. Íbamos en plan desayunero, con ganas de algo rico, pero nos encontramos con los vigilantes de las tostadas perdidas. Al parecer, al recién abrir no había esas delicias, y lo que parecía un misterioso hojaldre terminó siendo solo mantequilla, o eso fue lo que nos dijeron. ¡Menuda decepción! La tortilla que pedimos parecía haber estado en la nevera un buen rato antes de llegar a nuestra mesa. A lo que le sugerimos que la calentaran, la respuesta fue silencio. La búsqueda del zumo de melocotón fue otro capítulo de la saga, porque la camarera parecía estresada solo de pensarlo. Al final, con una experiencia así, no creo que volvamos pronto.

Sin embargo, hay que destacar que no todo lo que toca a este restaurante es negativo. En un día, que para muchos restaurantes es crucial, como el Día de la Madre, las cosas cambiaron radicalmente. Sin reserva, mi esposa, mi hermano y yo llegamos y, ¡sorpresa! Abir, el responsable, se esforzó por encontrarnos una mesa. Cuando finalmente nos atendieron, la comida fue espectacular. No pudimos acabar todo lo que nos sirvieron, y debo decir que los cocineros merecen un aplauso. El servicio fue rápido y muy limpio, todo un contraste con mi anterior visita. Para mí, así se hace, y ya le dije a Abir que repetiría sin dudarlo.

En general, si te gusto lo que hay por allí o decides darte una vuelta, ten en cuenta que las instalaciones son decentes y el servicio tiene sus altos y bajos. Algunos precios me parecieron un poco elevados, pero supongo que es la jugada del turismo. Eso sí, hay opciones de aparcamiento gratuitas, así que tus problemas de estacionamiento estarán resueltos. En cuanto a la cocina del Restaurante Romano II, parece que ofrece una mezcla; desde desayunos hasta platos típicos, aunque parece que el nivel de calidad y atención puede variar bastante según el día. No puedo asegurar si es el sitio ideal, pero si decides probar, ¡buena suerte!

Cuáles son algunas de las especialidades del restaurante

Y, hablando del Restaurante Romano II, ¡vaya desastre que hemos tenido! Primero que nada, no tenían ninguno de los platos que íbamos buscando, así que ya empezamos con el pie izquierdo. Pedimos huevos rotos y croquetas de jamón, pero no les quedaba nada. Al final, nos trajeron unas croquetas de torreznos, pero te juro que estaban tan frías por dentro que parecía que las habían sacado del congelador. Y claro, nos las cobraron a 8,70€. ¿En serio? Por ese precio, esperábamos algo decente. Luego, para rematar, la camarera fue bastante descortés y no dejó pasar a unos amigos que venían a sumarse a la comida. Era un grupo de tres jóvenes turistas que querían disfrutar de la experiencia, y la actitud de la chica fue de lo más desagradable.

Ya ni hablo de la comida en sí. Las migas estaban secas y el bacalao, si lo mirabas de cerca, parecía incluso crudo. El postre de mil hojas no sé si estaba más seco que el desierto o qué, pero era incomible. El pan que trajeron no era pan, era como una bola de masa que no podías ni morder. Encima de todo eso, el servicio fue de pena… siempre intentando retirar los platos antes de que hubiéramos terminado. Cuando ni siquiera habíamos acabado el segundo plato, ya preguntaron por el postre, y al minuto ya lo estaban sirviendo. Vamos, que lo único que faltaba era que me presionaran para que comiera más rápido. Por 20€ que pagamos, no vale la pena en absoluto.

A veces, uno se pregunta si el lugar tiene algo bueno que ofrecer. Me dijeron que el ambiente en el interior es agradable con esas paredes de piedra y una chimenea antigua, pero con lo que vivimos, dudo que pueda disfrutarlo. Aunque, alguna vez escuché que el café es muy bueno y que los torreznos están bien, pero después de esta experiencia, no se me antoja arriesgarme. ¿Las especialidades del restaurante? Según parece, los torreznos y el café son lo único que vale la pena, pero ya sabes cómo es esto, hay que tener cuidado porque a veces las apariencias engañan. De verdad, mejor compra un bocadillo en la plaza y ahorra esos euros.

Cuál es el precio aproximado del menú del día en el Restaurante Romano II

Ya os digo, el Restaurante Romano II es uno de esos lugares que hay que visitar si pasas por Medinaceli. Desde que entramos, el encanto del lugar nos atrapó. La limpieza es algo que a mí siempre me importa y aquí no defraudaron para nada. El trato, excelente; el equipo es súper amable y eso siempre suma puntos. Y, wow, la comida… esas flores de alcachofas y las croquetas de torreznos fueron una auténtica delicia. De verdad, teníamos tantos platos en la mesa que era imposible decidir qué estaba mejor. La próxima vez que volvamos, ¡repetiremos seguro!

Aunque, ojo, no todo fue perfecto en algunos momentos. Me enteré de que algunos comensales mencionaron que, si tienes necesidades sin lactosa, puede que no encuentres muchas opciones. También escuché que en ocasiones el servicio puede ser un poco lento. Pero, vamos, si lo que buscas es un ambiente agradable y comida sabrosa, te aseguro que vale la pena hacer una visita. Eso sí, tened en cuenta que en el comedor no sirven platos de picoteo, así que venid listos para disfrutar de un buen menú.

Hablando de menús, ¡no os perdáis el menú del día entre semana por 20€! Aunque el café no está incluido, la cantidad y la calidad de lo que ofrecen lo compensan sobradamente. Por lo que dicen los que han ido, platos como codillo, judiones, alcachofas y lubina son un verdadero festín. Sin duda, recomendaría reservar mesa, porque parece que la gente se lo está tomando muy en serio y es fácil que se llene. Así que ya sabéis, si pasáis por allí y queréis disfrutar de buena comida en un ambiente agradable, ¡el Romano II es el sitio!

Por cierto, si decidís hacer una paradita como yo en vuestro camino a Madrid, no dudéis en mirar ese fantástico arco de Medinaceli. Y si tenéis suerte, el joven que os atienda os hará sentir en casa, y la música de fondo también está chula. En resumen, el precio del menú del día en el Restaurante Romano II es aproximadamente entre 20 y 30 €, dependiendo de cosas como si pides café o algún extra. Perfecto para una escapada gastronómica, ¿no creéis?

Es recomendable reservar una mesa en el Restaurante Romano II

Y después de dar un paseo por el encantador pueblo de Medinaceli, no hay nada mejor que sentarte en el Restaurante Romano II. La primera vez que probé los torreznos 'sorianos', me quedé totalmente enganchado. Estaban tan crujientes que no pude resistirme a pedir más. Y qué decir de la atención, ¡la camarera fue un encanto! Se notaba que disfrutaba de su trabajo y eso siempre hace la diferencia. Si alguna vez vuelvo, tengo clarísimo que volveré a comer allí sin duda.

La comida en el Romano II es de 10. Me sorprendió la presentación y la cantidad de los platos. Aparte de sus famosos torreznos, los postres son una delicia; nunca puedo resistirme a probarlos. Por lo que vi, su menú del día ronda entre los 10-20 € y ofrece un buen equilibrio de calidad y precio. La verdad es que, entre la comida, el servicio rápido y la atención, puedes agrandar la experiencia sin sentir que te arruinas. ¡Ideal para un buen almuerzo después de un día recorriendo la zona!

Si eres vegetariano, no te preocupes, también tienen opciones. A la última cena que fui, hicimos una reservación previa y les comentamos que necesitábamos un menú vegetariano. ¡La comida fue sencillamente riquísima! Los otros comensales se pusieron las botas con las migas y el lomo, que a juzgar por sus caras, estaban impresionantes. Así que la amabilidad y el buen servicio son otra de las cosas que hacen del Romano II un sitio totalmente recomendable.

Ahora, acerca de la pregunta del millón: ¿Es recomendable reservar una mesa en el Restaurante Romano II? Pues, definitivamente, sí. Aunque hay varias plazas de aparcamiento y en general, suele haber suficientes espacios, si quieres asegurarte de que no te quedas sin mesa, lo mejor es llamar antes. Te evitarás sorpresas y podrás disfrutar de una experiencia sin estrés. ¡Así que ya sabes, la próxima vez que estés por Medinaceli, no te olvides de reservar!

Qué tipo de platos se pueden encontrar en la carta del Romano II

Y bueno, si algo hay que destacar del Restaurante Romano II son sus torreznos, ¡vaya delicia! Aparte de eso, me quedé un poco decepcionado en general. Con la buena materia prima que tienen, esperaba algo más que comida insípida. Y ya ni hablemos del postre... honestamente, la ración era exageradamente minúscula, como si estuvieran guardando el tamaño de las porciones para un día de necesidad. Aunque, para ser justos, el camarero del comedor fue bastante agradable, lo que le da un poco de vida al lugar. El otro camarero, el de la barra, no tanto, pero bueno, así es esto a veces. ¿El precio? Entre 20 y 30 euros por persona, y para eso te esperas algo mejor, ¿no?

Por otro lado, tengo que romper una lanza a favor del lugar porque he escuchado que hay quienes han tenido experiencias muy buenas. Por ejemplo, un grupo de seis personas que fueron a comer en la terraza con sus tres perros; lograron un menú por 20 euros y, según cuentan, la comida estaba buena y el trato fue excelente. ¡Eso suena a una buena experiencia! Los camareros fueron muy amables y el ambiente, según dicen, era muy bonito. Así que, en ese caso, parece que el servicio y el ambiente lograron compensar algo la comida.

Y ya que estamos en esto, no puedo dejar de mencionar que hay quien ha adorado el lugar. !Han dicho que es un sitio maravilloso y tranquilo, con una comida riquísima. ¡Amén de los camareros amables! Tiene que ser un lugar agradable si te anima a recomendarlo a todo el mundo. Según estos, la comida fue buena, aunque no creo que variara mucho la carta respecto a lo que he probado. Pero, realmente, a veces es el trato el que hace la diferencia, ¿no crees?

En cuanto a la carta del Romano II, puedes encontrar de todo un poco. Desde platos tradicionales de la zona hasta opciones más modernas. Si te gusta probar lo regional, seguro que hay algo que te va a encantar, aunque, personalmente, iría más por las recomendaciones que por lo que viene en la carta. Al final, eso es lo que más puede ayudar a encontrar un plato que realmente te deje satisfecho. Pero, con las experiencias mixtas que se oyen, mejor ir con la mente abierta y ver cómo te trata el Romano II en tu visita.

Qué opiniones tienen los visitantes sobre el Restaurante Romano II

Ya te digo, el Restaurante Romano II en Medinaceli es un lugar que merece la pena. El otro día, un grupo de amigos y yo decidimos hacer una parada y no nos decepcionó en absoluto. El menú es realmente impresionante, y por un precio que ronda entre 20 y 30 euros por persona, te aseguro que la relación calidad/precio es inmejorable. No te puedes perder las flores de alcachofa, ¡están deliciosas! Y, por supuesto, las chuletillas de cordero son para quitarse el sombrero. Para cerrar con broche de oro, pedimos una milhoja que fue sencillamente divina.

Además, el ambiente del local es muy agradable y limpio, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. Si prefieres disfrutar del aire libre, hay la opción de comer en la terraza y disfrutar de las vistas, que son bastante chulas. Y aunque estaba algo concurrido, la atención que recibimos fue inmejorable. Cristina y Abir, por ejemplo, se encargaron de hacernos sentir como en casa. ¿Y qué te digo del vermut casero? Espectacular, de verdad, no puedes dejar pasar esa oportunidad si vas.

Hablando con otra gente que ha estado allí, la mayoría coincide en que vale mucho la pena hacer una parada en este lugar si andas de viaje. No hay que conformarse con la estación de servicio de la autopista por ahorrarte unos minutos. Los que se decantaron por el aperitivo también lo pasaron genial; el pincho de tortilla es gigante, y los torreznos son insuperables. En general, las opiniones son súper positivas: comida buena, personal amable y un ambiente relajante, perfecto para disfrutar con amigos o familia. Así que si alguna vez tienes la oportunidad, ¡no dudes en visitarlo! ¡Volveré, sin duda!

Qué platos específicos se recomiendan probar en el Restaurante Romano II

Y hablando de la experiencia en el Restaurante Romano II, te cuento que de verdad que no nos decepcionó. Con un menú del día a 20 €, era difícil resistirse. Los judiones estaban increíbles y están altamente recomendados. La ensalada de queso también era un obligatorio para empezar. Y ni se diga de las chuletitas de cordero, que estaban para morirse. Todos esos sabores, además de la guarnición de tiaras de batatas fritas, hicieron que la comida fuera aún mejor. La señora que nos atendió era un encanto, ¡todo un plus!

A veces, uno busca un sitio donde sentarse a comer y se lleva sorpresas agradables, ¿verdad? Pues este lugar en Medinaceli es uno de esos. Las chicas que trabajan allí son súper simpáticas y te hacen sentir como en casa. Incluso si llevas a tu perro, lo tratan con cariño, así que no hay excusa para no ir con la familia completa. Todo el servicio fue genial, con un ambiente acogedor que te hace querer quedarte más tiempo. Sin duda, esto es algo que hay que experimentar si estás en la zona.

Y no puedo dejar de mencionar los postres, ¡es una locura cómo se come aquí! Las costillas barbacoa son un clásico que no puedes perderte, y si te atreves, prueba la copa de chocolate blanco con mango y la matadora tarta de queso. Si vas un poco más tarde, ¡los recuerdos de Medinaceli te pillan con la tiendita que tienen! Así que, ya sabes, si te lanzas a conocer el Restaurante Romano II, no te olvides de los jugosos platos de paletilla de cordero, las migas con torreznos y, por supuesto, el famoso milhojas con mantequilla de Soria para cerrar con broche de oro. ¡No hay pierde! ️

El restaurante ofrece opciones de tapas y montaditos

Y bueno, ya que hablamos de Restaurante Romano II, no puedo dejar de mencionar lo deliciosa que es la comida. Es realmente un sitio en el que uno puede disfrutar de sabores auténticos. Hablando de platillos, las flores de alcachofa son una auténtica delicia que no te puedes perder. Se derriten en la boca, y si eres fan de probar cosas nuevas, esto te va a encantar. No te olvides de probar el yogur de mango como postre, ¡es una explosión de sabor! Aunque tengo que mencionar que, en mi última visita, la chimenea se apagó y hacía un poco de frío. Pero el ambiente sigue siendo acogedor y la atención de la camarera es de lo más amable.

Lo mejor de todo es que, si estás de paso, es un lugar perfecto para parar entre Madrid y Soria. Para un menú muy bueno, la calidad es más que notable por alrededor de 20-30 € por persona. La atención es rápida, y casi nunca hay que esperar mucho, lo que hace todo mucho más cómodo. El espacio interior está bien distribuido y el ambiente te invita a quedarte a disfrutar un rato más. Y sí, es genial para ir con amigos o familia, ya que la camarera tiene una paciencia impresionante con los peques. ¡Definitivamente volveremos!

También hay que mencionar que, a pesar de que en algunas ocasiones puede haber un par de deslices, como esa vez que nos invitaron a un café y no nos cobraron el agua, el balance en general es más que positivo. La comida, aunque a veces podría no ser perfecta, sigue siendo rica, con chuletas que, aunque no eran lechal, estaban buenas. Y oye, eso se valora. El servicio generalmente es de 4 estrellas, lo que demuestra que el restaurante se esfuerza por ofrecer una experiencia agradable.

Y ya para ir cerrando, si eres de los que disfruta de un buen picoteo, es bueno que sepas que el restaurante ofrece opciones de tapas y montaditos. Te puedes sentar en la terraza y disfrutar de una buena cerveza mientras saboreas un par de montaditos. Así que si planeas un día por Medinaceli, ¡no dudes en incluirlo en tu lista!

Fotografías Restaurante Romano II

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