Florentza – casa de sidras

Florentza - casa de sidras

En el corazón de la pintoresca localidad de Alborge se encuentra Florentza - Casa de Sidras, un lugar donde la tradición vasca se mezcla con la hospitalidad aragonesa. Situada en la Calle Mayor, 18, esta casa centenaria no solo es un restaurante, sino una auténtica sidrería donde puedes disfrutar de una jornada increíble rodeado de amigos y buena comida. Con un ambiente que invita a relajarse, su jardín interior y el área chill out son perfectos para disfrutar de un buen rato al aire libre.

Florentza ofrece una experiencia gastronómica única, incluidas delicias de la cocina aragonesa y una excepcional selección de sidras de diferentes barricas. No olvides probar sus pintxos al estilo vasco, especialmente los fines de semana. Y, por supuesto, ¡no te vayas sin degustar sus postres top! La sidrería está abierta dos días a la semana, así que si buscas un plan diferente para tu próxima salida, este lugar es sin duda una opción que no querrás perderte. Para más info y reservas, puedes llamar al +34 691 66 00 55 o visitar su sitio web.

Florentza - casa de sidras

Restaurante
4,4
146Reseñas
Fotos
C. Mayor, 18, 50781 Alborge, Zaragoza
876 50 39 63

Mapa Ubicación Florentza - casa de sidras

Dónde se ubica Florentza - Casa de Sidras

¡Hey, grupo! Si están buscando un lugar espectacular para comer en la Ribera Baja del Ebro, tienen que hacer una parada en Florentza - Casa de Sidras. Este restaurante está en la C. Mayor, 18, 50781 Alborge, Zaragoza, y lo mejor de todo es que está en una casa centenaria que le da un toque rústico y acogedor. Imagínense disfrutar de su comida en un jardín interior mientras se empapan de la atmósfera del pueblo. ¡Es simplemente perfecto!

La atención es estupenda. Los camareros son súper amables y parecen que te hacen sentir como en casa. Ellos son los verdaderos MVP de la experiencia. Y, si son amantes de la carne y el sabor ahumado, están de suerte, porque aquí tienen brasas para hacer las delicias de todos. Optamos por su menú sidrería que es una joya: por 30,90 € por persona, puedes elegir entre varios entrantes, un plato principal, un postre y ¡sidra ilimitada que te sirves tú mismo del barril! Es como un sueño para los fans de la sidra.

¿Qué pedimos? ¡Déjame contarte! Los corazones de alcachofa fritos con patata asada estaban de rechupete. Luego, nos sorprendieron las yemas de espárragos gratinadas al queso azul, súper sabrosas. Y no puedo dejar de mencionar el jarrete de ternasco asado, que se deshacía en la boca. ¡Eso fue otro nivel! Aunque la pantxineta (un milhojas típico vasco) me dejó con ganas de algo más crujiente, la tarta de queso natural fue buena, aunque no me volvió loco.

En resumen, si andan por Alborge, no pueden dejar de visitar Florentza. La gente siempre habla de la buena comida y el ambiente agradable; ¡así que no se lo pierdan! Recuerden que están en la C. Mayor, 18, un lugar perfecto para disfrutar de una excelente comida y una sidra bien fría. ¡Nos vemos allí! ✨

Qué tipo de establecimiento es Florentza

Y si hablamos de la experiencia completa en Florentza, ¡madre mía! La verdad es que es un lugar que se lleva mis 5 estrellas sin dudarlo. Primero, la comida es un espectáculo. Este sitio tiene un ambiente muy especial. La atención que recibimos fue estupenda; te hacen sentir como en casa desde el primer momento. Y no hay que olvidar la terraza en la parte de atrás, que es perfecta para tomarte un café después de comer. ¡Un planazo!

Hablando de comida, el menú que probamos fue una auténtica delicia. Los entrantes para compartir son de lo mejor, y la carnes a la brasa, ¡oh, la brasa! Todo bien aliñado y con mucho sabor. Además, el hecho de que sirvan toda la sidra que quieras te deja con una sonrisa de oreja a oreja. No voy a mentir, me ha sorprendido la calidad, sobre todo las croquetas y los postres, que estaban de chuparse los dedos.

Lo que me encanta de Florentza es cómo ese lugar te transporta; parece que entras en una casa del pueblo y no solo en un restaurante. La decoración está cuidado al detalle y los baños, ¡impecables! Todo esto, sumado al trato cercano del personal, hace que sea un sitio que quiero repetir sin falta. Si piensas ir, hazte un favor: reserva con antelación, porque este lugar se llena rápido.

Entonces, ¿qué tipo de establecimiento es Florentza? Es una sidrería-restaurante en Alborge, en una casa antigua y rehabilitada. Ofrecen una experiencia gastronómica única, perfecta para picar o disfrutar de una cena completa, siempre con el mejor ambiente y un servicio que se nota que ama lo que hace. No dudes en hacer una visita; tienes que conocerlo. ¡No te arrepentirás!

Cuál es la especialidad gastronómica de Florentza

Y hablando de Florentza, no puedo dejar de recomendar su menú de chuletón. ¡Madre mía, qué delicia! Si eres amante de la buena carne, este plato es un must que tienes que probar. La sidra también está a la altura; realmente hace que la experiencia sea aún mejor. Aunque, si me pides una sugerencia, los gintònics podrían mejorarse un poco y servirse en copas. Pero, oye, no hay que ser quisquillosos, porque el sitio tiene un ambiente tranquilo y acogedor, perfecto para relajarse después de un día ajetreado cerca de Escatrón.

He escuchado a más de uno decir que el servicio es digno de cinco estrellas. La amabilidad del personal siempre sorprende, y el dueño se preocupa de que todo esté perfecto. ¡Eso se agradece un montón! La presentación de los platos es otra cosa que llama la atención. Todo eso junto hace que la comida sea aún más sabrosa. ¿Y qué tal un vermú mientras disfrutas de unas tapitas? Suena genial, ¿verdad? Es uno de esos lugares que te invitan a quedarte un rato más.

Hablando del ambiente, Florentza está decorada con un gusto impresionante y tiene esa calidez que te hace sentir como en casa. La terraza es un verdadero plus; imagina cenar al aire libre, con la buena compañía y una buena conversación. Y si decides ir a comer de menú del día, no te arrepentirás. Asegúrate de probar las yemas de espárragos gratinados; están riquísimas. La experiencia es tan buena que, sin darte cuenta, ya estás pensando en cuándo volver.

Y en cuanto a la pregunta del millón: ¿cuál es la especialidad gastronómica de Florentza? Sin duda, el chuletón se lleva el título. Es el plato que ha conquistado a muchos y se convierte en un reclamo imprescindible para los que buscan satisfacer su antojo. Pero no te olvides de disfrutar también de los entrantes como las papas con mojo picón; ¡y no me hagas empezar con el hojaldre de crema de postre! En resumen, este sitio no solo cumple con lo que promete, sino que sorprende a cada paso.

Qué tipo de ambiente se puede encontrar en Florentza

Tienes que escucharlo. En Florentza, la experiencia de la cata de sidras es simplemente fantástica. El dueño, un auténtico crack, te hace sentir en casa. La forma en que te cuenta sobre las diferentes sidras es divertida y única. Si eres de esos que gustan de probar cosas nuevas, esto es una experiencia que no te puedes perder. Y hablando de perderse, ¡no te preocupes por el precio! Por entre 60 y 70 euros por persona, ¡la comida de primera te deja más que satisfecho!

Ahora, si decides ir con los peques, te voy a contar un secreto: en la parte de atrás tienen un jardín con mesas super agradables. Literalmente, un lugar perfecto para que los niños jueguen y tú te relajes después de comer. Eso es lo que se dice un plan redondo. Vas a disfrutar de buena comida, mientras ellos están felices jugando. ¡Todo el mundo gana!

Pero no todo es perfecto, ¿verdad? He oído algunas quejas sobre el servicio, así que ten cuidado con eso. Suena como que a algunas personas les ha tocado una experiencia menos que ideal. Platos pequeños y cubiertos que no siempre han estado a la altura. Y no me hagas empezar con esos baños descuidados... Una pena, la verdad. Pero si te enfocas en la comida, no te decepcionará. ¡Corona de la queja!

Ahora, en cuanto al ambiente, imagínate un lugar precioso y acogedor. Florentza resalta por su decoración cuidada y ese toque de familiaridad que le da el trato de su personal. Es un sitio donde no solo vas a comer, sino que también vas a sentirte arropado. Ya sea una cena familiar o una celebración especial, la atmósfera es sencillamente invitante, y después de una buena comida, vas a querer volver sin duda. ¡Ve por esas sidras y disfruta!

Florentza ofrece algún área al aire libre

Y mira, no sé tú, pero después de escuchar algunas opiniones sobre Florentza, tengo sentimientos encontrados. Por un lado, hay quien dice que la relación calidad-precio es excelente, especialmente si optas por ese menú de 29 euros que incluye sidra y raciones generosas. Eso suena muy bien, pero, por otro lado, hay quienes han tenido experiencias para olvidar. Me contaron que el servicio fue bastante lamentable; ni siquiera les preguntaron cómo querían la carne. Y si lo que buscas es un sitio donde salir bien comido, más vale que vayas preparado para comer algo después, porque hay quienes han dicho que se quedan con hambre.

Pero, ¡espera! No todo es negativo. También escuché que hay cosas que se salvan, como la comida abundante y sabrosa. Muchos coinciden en que la sidra es deliciosa y que la experiencia en familia o en grupo puede ser muy divertida. Hay un par de anécdotas donde hasta con grupos grandes de personas el trato fue excelente, así que eso hay que tenerlo en cuenta. Aunque claro, siempre es un poco frustrante que, a veces, te sirvan la comida fría o un poco problemática. Vamos, que el sitio tiene potencial, pero algunos piensan que deberían poner más cuidado en los detalles si quieren que la experiencia sea realmente satisfactoria.

Ahora, sobre si Florentza tiene algún área al aire libre, he visto que sí, tiene una terraza que puede ser ideal en días bonitos. Así que si te apetece disfrutar de una buena comida al aire libre, podría ser una opción. Eso sí, asegúrate de ir bien abrigado si decides sentarte fuera en un día un poco fresco. En resumen, la gente tiene opiniones dispares: puede que sea un gran plan o puede que te lleves un chasco. Pero, vamos, ¿qué es la vida sin un poco de aventura, no?

Qué tradiciones culinarias se combinan en Florentza

Y, la verdad, qué hallazgo haber encontrado Florentza mientras “viajaba” por Google Maps. Quiero decir, es una pequeña joya escondida en Alborge que, si no fuera por este precioso restaurante, probablemente no hubiera encontrado. Nos decidimos por el menú, y, ¿puedes creer que por solo un suplemento de 6€ compartimos un chuletón de 1 kg? ¡Sí, un kilo! Y déjame decirte que la carne estaba excelentemente madurada. Para mí, todo un acierto, sobre todo con la sidra que puedes escanciar a discreción. Esa experiencia de comer con una buena sidra al lado es simplemente sublime. En cuanto a la comida, el servicio y el ambiente, nada menos que 5 estrellas en todo.

Lo que también me encantó fueron los camareros. Todos súper amables y atentos, pero lo más destacado fue el gerente, que es un auténtico encanto. La música en directo le da un toque especial al lugar. Además, tienen un patio exterior súper acogedor donde es un placer disfrutar en buena compañía. Voy a ser sincero, es un sitio 100% recomendable, y nunca imaginé que encontraría un lugar tan especial en un pueblito como este. ¡Fue una grata sorpresa!

Hablando de sorpresas, no puedo dejar de mencionar que fue un gusto volver a ver al equipo de la sidrería Begiris. Han renovado todo el espacio, y el lugar tiene un encanto impresionante. Han logrado crear estancias de comedor con mucha personalidad y una decoración cuidadísima. Además, la calidad de la comida sigue siendo de primera clase, como en su local anterior. Optamos por su famosa flor de alcachofa, ensalada de perdiz, un surtido de croquetas de bacalao, chuletón, y pulpo a la parrilla. ¡Ni hablar del surtido de 4 barricas de sidra que tenían! Cada vez que escuchábamos el grito de Txotx!!, sabíamos que era hora de disfrutar. Y de postre, un pastel ruso y una tarta de queso que nos dejaron bocas abiertas.

En cuanto a las tradiciones culinarias, Florentza es un reflejo de la rica en cruce de sabores tradicionales del norte de España, especialmente de la cultura de la sidra, combinada con platos típicos aragoneses. Podrás ver cómo se unen esas raíces con una presentación moderna y un ambiente familiar y acogedor, que hace que cada visita sea una celebración de la buena comida y la compañía. Sin duda, un rincón donde la tradición y la modernidad se abrazan en cada bocado. ¡No puedo esperar para volver!

Qué horarios tiene abierta la sidrería

Y ya que estamos hablando de Florentza, hay que decir que la atención es digna de mención. El personal es súper amable, lo que siempre mejora la experiencia. La comida es realmente buena, especialmente el chuletón, que te arranca alguna lágrima de felicidad. Pero ojo, hay un pequeño detalle que puede pasar factura: en el menú no incluyen vino, así que si eres fan de un buen tinto, tendrás que considerar que la sidra, aunque te puedes empiporrar, puede encarecer un poco el menú. Por este motivo, puede que tarden un poco en convencerme de volver, pero la experiencia sigue siendo bastante top por sí misma.

Hablando de la comida, las raciones son generosas y eso siempre es algo que se agradece, sobre todo cuando el precio ronda entre los 30-40 € por persona. Si decides ir, asegúrate de tener en cuenta lo que pides; la carta suele salir más barata que el menú, así que elige con sabiduría. ¡Las patatas con tiras de pollo y el txuleton de vacuno maduro son un par de platos que no te puedes perder! Son un clásico que te dejará con ganas de más.

El ambiente también juega su papel, muy acogedor y un poco al estilo de taberna griega, con un exterior perfecto para disfrutar en buena compañía. Si estás por los meandros de Ebro o la Ribera Baja, es un alto obligatorio. La decoración y el buen rollo del lugar te hacen sentir como en casa, y estoy seguro de que te sentirás como un rey.

Y para los que se pregunten sobre los horarios, la sidrería está abierta hasta tarde, así que no hay excusas para no ir a disfrutar de una buena cena. Si realmente quieres vivir una experiencia memorable, pasa a saludar al dueño; es un fenómeno, y se nota que le encanta lo que hace. ¡No te arrepentirás, y es probable que termines repitiendo!

Se pueden hacer reservas en Florentza

La verdad es que Florentza es un lugar al que hay que darle una oportunidad. He escuchado de todo sobre este sitio en C. Mayor, 18, Alborge, Zaragoza. Por un lado, muchas personas dicen que la comida está buenísima y el servicio, sin duda, es amabilísimo. Todo el mundo se va contento, y es que las estrella de 5 le llueven por la buena atención y la calidad de los platos. A veces, solo necesitas una comida rica y un buen vino para salir con una sonrisa, ¿no crees?

Eso sí, hay quienes mencionan que el lugar en sí tiene un toque un poco rústico que, aunque a algunos les puede gustar, a otros les parece que le falta un poco de estilo. Además, a veces puede resultar un pelín ruidoso, lo que le quita un poco de sosiego. No obstante, a mí me parece que si lo que buscas es disfrutar de una buena comida en buena compañía, te puedes olvidar de las minucias. ¡Ese postre lo vale todo! Las tartas se ven tan bien que nadie puede resistirse a comerse un trozo de cada una. ¡La vida es corta!

Y si surge la pregunta de ¿se pueden hacer reservas en Florentza?, pues has de saber que sí, lo mejor es asegurarte de tener tu mesa lista para disfrutar de esta experiencia espectacular. Así puedes relajarte y preparar tu paladar para toda esa deliciosa comida y esos espléndidos vinos. No dudes en llamar y asegurarte esa mesa, que el buen comer y disfrutar, siempre hay que aprovecharlo al máximo.

Fotografías Florentza - casa de sidras

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