La Piedra

La Piedra

La Piedra, ubicado en Pl. Félix Huarte, 5, 31007 Pamplona, es ese lugar que promete una buena experiencia gastronómica, aunque hay que advertirte que puedes salir con un poco de paciencia. Imagínate, aquí es normal que te pasen dos horas y media para disfrutar de una ensalada, unas pizzas y una pasta. Empezamos bien, con dos cañones y una caña, y el camarero, con una libreta en mano, se las apaña para traernos solo una caña y un cañón de los dos pedidos. Pero eso sí, la ensalada de mar, aunque fría, estaba muy rica.

El ambiente en La Piedra es acogedor, con una decoración que destaca por su estilo en piedra, lo que lo convierte en un sitio ideal para charlar sin tener que gritar. La carta ofrece un buen listado de aperitivos y platos italianos, y aunque la rapidez en el servicio deja mucho que desear, la comida vale la pena. Con 1031 reseñas en Restaurant Guru y un 3.8 de 5, parece que a la gente le gusta, así que si tienes tiempo y ganas de disfrutar, te va a encantar.

La Piedra

Restaurante
3,9
840Reseñas
Fotos
Pl. Félix Huarte, 5, 31007 Pamplona, Navarra
948 19 92 15

Horarios La Piedra

DíaHora
lunes12:00–24:00
martes12:00–24:00
miércoles12:00–24:00
jueves12:00–24:00
viernes12:00–1:00
sábado12:00–1:00
domingo12:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Piedra

Dónde se encuentra La Piedra

¡Oye, tienes que conocer La Piedra! Este restaurante es un lugar increíble para cenar, y ya te aviso que no te vas a arrepentir. Está en Pl. Félix Huarte, 5, 31007 Pamplona, y si quieres disfrutar de una buena velada, este es el sitio. Tienen unas 5 estrellas en la comida, ¡y por algo será! Los mejillones de entrantes son una delicia; realmente te los recomiendo. Y no te olvides del risotto de foie, que está de rechupete. La relación calidad-precio es buenísima, así que si andas buscando un buen sitio para comer, este es tu sitio, con un precio que ronda entre 20 y 30 € por persona.

Hablando del servicio, he de decir que es de 10. El camarero fue súper amable y se nota que tienen un buen ambiente. Todo lo que probamos estaba muy bueno, pero la pasta carbonara se llevaba la palma. Te cuento que la carta es bastante extensa, lo que puede ser un poco abrumador, pero eso solo significa que hay un montón de cosas ricas para elegir. ¡Definitivamente merece una visita! Y aunque algunos han tenido malas experiencias, nosotros nos hemos ido contentos y con ganas de repetir.

A veces, el tiempo de espera puede ser un poco más largo si el lugar está lleno, pero si vas un domingo por la tarde, normalmente encontrarás que el sitio no está muy concurrido. Eso permite que el servicio sea rápido y la comida, que además es muy buena, te llega como un rayo. Aparte de la comida, el ambiente tiene su encanto; es un lugar muy elegante y original. La terraza cubierta es un plus y, si tienes peques, hay columpios y zonas verdes alrededor para que se diviertan.

Y para responder a tu pregunta, La Piedra se encuentra en Pl. Félix Huarte, 5, 31007 Pamplona, ¡así que no dudes en pasarte y disfrutar de una buena cena! ¿Te animas? ️

Cuál es la dirección exacta de La Piedra en Pamplona

Ya te contaba antes lo mucho que disfruté mi visita a La Piedra. La verdad es que este sitio en Pl. Félix Huarte, 5, 31007 Pamplona tiene un ambiente muy agradable, perfecto para relajarte con amigos después de un largo día. La comida está bastante bien, especialmente las pizzas y unos nachos bien esparcidos que te permiten disfrutar cada bocado. Si te gusta la variedad, tienen varias clases de cervezas también, lo que siempre es un plus.

Lo mejor sin duda fue la atención que recibimos. El camarero que nos atendió, Asier, se notaba que disfrutaba de su trabajo; siempre tenía una sonrisa y estaba atento a todo lo que necesitábamos. Se lo merece todo, porque hace que la experiencia sea mucho más amena. Yo diría que el servicio en general tiene un nivel alto, aunque me parece que en algunos momentos, sobre todo si el local se llena, podrían hacer un mejor trabajo para que no se sienta tanto la espera.

Ahora, si te animas a ir, no puedes dejar de probar su famosa “Tortipizza” y el risotto de foie con crujiente de jamón y boletus, servido en una tulipa casera. ¡Te aseguro que es espectacular! Aunque, por otro lado, a mí la pizza no me pareció tan destacable, más bien básica. Pero, vamos, las otras opciones compensan por completo. Así que si buscas un lugar que combine buena comida, un toque elegante en la decoración y un servicio de 10, La Piedra es tu sitio.

Ah, y para que no te pierdas, la dirección exacta de La Piedra es en Pl. Félix Huarte, 5, 31007 Pamplona. Si estás por la zona de la universidad, es perfecto para parar a cenar. ¡Ya me contarás!

Qué tipo de experiencia gastronómica se puede esperar en La Piedra

La verdad es que La Piedra es un lugar que te deja con una sonrisa al salir. La comida es de 10, de esas que te hacen recordar por qué amas salir a comer. Me impresionó la pizza, que es gigante, con un diámetro de 30 a 35 cm; tiene ese sabor auténtico que solo se logra cuando la cosas se hacen bien, es decir, al momento y en un horno de piedra. Y si lo tuyo son las combinaciones, ojo, ¡una idea que se me ocurre es pedirles que amplíen la carta de pasta! Imagínate separar la salsa de la pasta y tú crear tu propia obra maestra. Eso le daría aún más chispa al asunto.

Y qué decir del menú del día, que está a 12€ y cuenta con bebida y postre. ¡Un chollo! Aunque sí es cierto que el precio de la comida podría ajustarse un poco más. Por otro lado, el ambiente del lugar es muy especial; esas paredes de piedra, con unas luces LED que dan un toque genial, hacen que sea un sitio muy acogedor. Perfecto para una cena entre amigos o en pareja. Aunque tengo que admitir que el servicio puede ser un poco lento en hora punta; solo había un camarero que parecía un pelín despistado, pero bueno, al final se compensa por la calidad.

Y ya sabes, si pasas por ahí, la ensalada La Piedra, las zamburiñas y el pulpo a la brasa son elecciones que no te puedes perder. Comimos como reyes y el ambiente era tranquilísimo, ideal para una comida relajada. Reconozco que la próxima visita no quiero que pase tanto tiempo como la última vez, ¡vaya que ya son 8 años! Considerando todo esto, La Piedra es uno de esos sitios donde puedes esperar una experiencia gastronómica de calidad, con una presentación cuidada y un trato que, aunque pueda tener sus altibajos, se siente muy cercano. Así que ya sabes, ¡no dudes en pasar un rato en este rincón de Pamplona!

Cuánto tiempo demora normalmente el servicio en La Piedra

Y hablando de La Piedra, ¡qué sitio tan fantástico! La verdad es que tiene esa magia especial que te hace sentir como en casa. La comida es realmente espectacular; no te puedes ir sin probar el risotto de boletus y jamón serrano. Te lo digo en serio, es un festín para el paladar. Además, el camarero que nos atendió fue un amor: super cercano y amable, un auténtico gustazo. Y lo mejor de todo, no tuvimos que esperar nada para que nos sirviesen. Con un servicio así, definitivamente da gusto comer aquí.

Otro punto a favor es el ambiente; es un lugar muy acogedor donde puedes disfrutar de una cena tranquila. El ruido es bajo, así que puedes charlar sin problemas, y aunque éramos ocho y llegaron un poco tarde, todos quedamos satisfechos con nuestros platos. La atención de los camareros es otra cosa que merece un aplauso, especialmente Álex, que a pesar de nuestra tardanza, nos recibió con una sonrisa. ¡Así da gusto!

Por otro lado, ya he escuchado opiniones diversas sobre el servicio a domicilio. Parece que con Glovo no todo es lo que parece, y hay comentarios que apuntan a que algunas pizzas no llegaron en su mejor estado. Así que, si decides quedarte en casa, ¡mejor llévatelo tú mismo! Aunque, honestamente, lo que vale la pena es vivir la experiencia en el local. La relación calidad-precio es buena, aunque hay quienes mencionan que la carne puede resultar algo cara. Pero si la calidad es buena, ¡puedes permitirte ese capricho de vez en cuando!

Y en cuanto a la espera en el restaurante, te cuento que normalmente no deberías tener problemas, ya que el tiempo de espera es bastante corto. Puedes estar seguro de que el servicio es rápido y eficiente, y eso siempre cuenta a la hora de elegir un sitio para comer. Así que, si estás pensando en ir, ¡adelante! No te arrepentirás.

Qué platos se mencionan en la introducción como ejemplos de lo que se puede pedir

La verdad es que La Piedra en Pamplona es un lugar que te deja con ganas de repetir. Nunca había estado y, sinceramente, la comida está buenísima. Desde que entré, la atención fue impecable. César, el camarero, se ganó un 10 en amabilidad. Me sorprendió que estuviera tan pendiente de cómo estaba todo; llegó un par de veces para preguntar si disfrutábamos de los platos. Esos detalles cuentan un montón, y en pocos sitios se siente una atención así. Sin duda, si pudiera llevarme a César a casa, lo haría. ¡Un crack!

Hablando de la comida, el ambiente también es genial. Ya había oído que los entrantes son de lo mejor, y ciertos platos realmente destacan, como las verduritas con romesco y el provolone. Me dejaron impresionado. Pronto me animé a probar la pizza, que, bueno, no me voló la cabeza como esperaba. Era una versión bastante común, pero algunos de mis colegas sí se animaron con gnocchi que, lamentablemente, estaban un poco secos. Ahí es donde el servicio marca la diferencia: a pesar de que algunos platos no fueron perfectos, la atención de César hacía que todo se sintiera más ameno.

Eso sí, si decides sentarte en la terraza, ¡prepárate para el calor! Aunque tienen ventiladores, no parecían suficiente para combatir el ambiente caluroso. Pero entre risas y buena compañía, logramos pasarlo bien. Hay que admitir que la variedad en la carta puede hacerte dudar; algunas combinaciones son arriesgadas, y quizás no todas queden bien. Pero la experiencia es lo que cuenta, y, a pesar de todo, fue divertida.

Si te preguntas por los platos destacados, tienes opciones como el pulpo con patatas panaderas y, por supuesto, sus famosas pizzas. No puedes perderte la pizza con helado de nueces; es una verdadera joya que no tiene competencia. Así que, si te animas, ya sabes a qué atenerte. Por cierto, aunque aparcar puede ser un poco complicado por la zona, vale la pena la visita. ¡Espero que te animes a ir!

Qué bebida se pidió al inicio de la experiencia en La Piedra

La verdad es que La Piedra tiene algo especial, ¿no? Desde que entras, te atrapa su decoración bonita y curiosa que hace que te sientas acogido. No sabía muy bien qué esperar, pero el ambiente es ideal para disfrutar de una charla tranquila y una buena comida. El trato del personal es excelente, siempre con una sonrisa y atentos a lo que necesitas. Me encanta poder disfrutar de una cena agradable sin sentirme apresurado.

Y ya que estamos hablando de comida, ¡no puedo dejar de mencionar el atún a la plancha que probé! Estaba deliciosooo, de esos platos que realmente quedan grabados en la memoria. Pero ojo, que las croquetas también estaban riquísimas y merecen su atención. En otra cena, pedimos una pizza de cinco quesos y una pasta a la carbonara; si soy sincero, la carbonara podía haber tenido un poco menos de nuez moscada, pero es una cuestión de gustos. La buena noticia es que la mayoría de los platos rondan los 14 euros, así que la relación calidad-precio es bastante buena.

Aunque no todo ha sido perfecto. En una ocasión, tuvimos una experiencia algo menos que satisfactoria. Pedimos unas patatas y, tras más de 45 minutos sin recibirlas, decidimos marcharnos. La verdad es que el servicio fue bastante lento, y eso no se siente genial cuando tienes hambre. Pero, por el otro lado, había momentos en que el espacio se sentía tranquilo y cómodo, perfecto para unas cervezas con amigos. La terraza invita a relajarse, aunque a veces se puede ver un poco descuidada.

En fin, cada visita a La Piedra puede ser un poco distinta. Si se quiere redondear la experiencia con una buena bebida, al inicio de la cena pedimos unas cervezas, que siempre son una apuesta segura. Así que ya sabes, si te animas a pasar un rato agradable, este lugar puede ser una buena elección. ¡Recomendado!

Cómo fue la atención del camarero en la experiencia descrita

Y bueno, después de haber paseado un poco por el centro de Pamplona, ¡tienes que dejarte caer por La Piedra! Este restaurante, que se encuentra en la Pl. Félix Huarte, 5, es un pequeño rincón donde la comida y el buen ambiente se juntan para crear una experiencia increíble. No es exagerado decir que la decoración es una de mis partes favoritas; esas paredes de piedra le dan un toque tan acogedor y auténtico, ideal para relajarse después de un largo día.

Ahora, lo que realmente resalta aquí es la comida. Te vas a encontrar con platos que hacen que tus papilas gustativas se despierten de repente. Desde las jugosas croquetas caseras hasta una carne a la parrilla que se deshace en la boca, cada bocado es un verdadero placer. Y si eres fan de los postres, ¡no te puedes perder el tarta de queso! Es cremosa y con ese justo balance entre dulce y salado que te deja queriendo más.

Ah, y no puedo dejar de mencionarte las cervezas artesanales que tienen. Son perfectas para acompañar cualquier plato y seguro querrás pedir más de una. Además, el menú del día es una opción que colma tanto el estómago como el bolsillo. Te invito a que te sientes y te dejes llevar por la creatividad del chef. Nunca sabes qué sorpresas pueden salir ESE día.

Y en cuanto a la atención, déjame decirte que el camarero fue todo un crack. Desde que nos atendió, se notaba que sabía de lo que hablaba y estaba más que listo para recomendar ese plato que a ti te encantará. Fue super amigable, no se sintió para nada distante, sino más bien como si estuvieras hablando con un amigo que también es un experto en comida. Te vas a sentir bienvenido, sin duda. Así que no dudes: cuando estés por Pamplona, La Piedra es una parada obligatoria.

Fotografías La Piedra

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