
El Restaurante Rodero, ubicado en C. de Emilio Arrieta, 3, 31002 Pamplona, es una joya de la alta cocina que acaba de recibir su merecida estrella MICHELIN. Imagina disfrutar de platos que mezclan la tradición navarra con vanguardismo, como su famosa tortilla de patata con trufa o el reconfortante guiso de callos. Además, su chef, Koldo Rodero, lo describe perfectamente: "Rodero es una familia", un lugar donde cada comida es un viaje personal a través de sabores auténticos.
Si buscas una experiencia gastronómica única en Pamplona, este restaurante tiene que estar en tu lista. Con un menú degustación que, por 75€, te permitirá probar lo mejor de su oferta, no hay duda de que cada bocado vale la pena. Con una calificación de 4.6 de 5 en Tripadvisor y más de 1,500 reseñas, aquí te aseguras no solo de comer bien, sino de disfrutar de un ambiente acogedor que te hará sentir como en casa. ¡No te lo pierdas!
Horarios Restaurante Rodero
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–15:00 |
| martes | 13:30–15:00 |
| miércoles | 13:30–15:00 |
| jueves | 13:30–15:00, 20:45–22:00 |
| viernes | 13:30–15:00, 20:45–22:00 |
| sábado | 13:30–15:15, 20:45–22:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Rodero
Dónde se encuentra el Restaurante Rodero
¡Hey! Hoy quiero hablarte de un lugar increíble que he descubierto y que, de verdad, debería estar en tu lista de restaurantes a los que ir: Restaurante Rodero. Está en C. de Emilio Arrieta, 3, 31002 Pamplona, Navarra. Si buscas un sitio con 5 estrellas, este es el lugar. Es el tipo de sitio que te hace sentir especial, ideal para esas celebraciones o simplemente para darte un capricho.
La comida es simplemente creativa y llena de sabores intensos y finos. Yo quedé encantado con los platos de mar; tienen una manera de presentarlos que te hace querer sacar 100 fotos antes de darle un bocado. Además, el personal es súper atento, pero lo mejor es que su trato es tan natural que te sientes como en casa. Ah, ¡y no puedo olvidarme de la barra! Es preciosa, perfecta para disfrutar una copa mientras esperas tu mesa.
Si decides ir, prepárate para un menú cerrado que es una verdadera joya. Te aseguro que todo es espectacular. Bueno, a excepción de las alubias rojas, que no son las mejores, pero, en fin... ¡la anchoa ahumada es todo un hit! La atención es otro punto fuerte del lugar, te hacen sentir como un VIP sin ser pesados. La única pregunta que me queda es: ¿por qué no fui antes? Cada vez que voy, es una experiencia agradable que te deja con ganas de volver.
El ambiente es acogedor y de primera. La calidad de los productos es notable, así que cuando digo que el servicio va a la par, no exagero. Te tratan con una amabilidad que no es tan común hoy en día. Si estás buscando un lugar para una comida especial, te recomiendo que optes por el menú de degustación; te prometo que los platos impresionan —aunque hay dos que, al menos según mis gustos, no son el 10 absoluto, pero eso es personal.
Así que ya sabes, si te preguntas ¿dónde se encuentra el Restaurante Rodero? Está en C. de Emilio Arrieta, 3, 31002 Pamplona, Navarra. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Rodero
Y bueno, hablando de Rodero, lo primero que quiero decirte es que si aún no has tenido la oportunidad de ir, ¡no sé a qué estás esperando! La experiencia que vivimos ahí fue de cinco estrellas en todos los aspectos. Desde que llegamos, el ambiente es acogedor y tranquilo, ideal para disfrutar de una buena conversación mientras te dejas llevar por la comida. Pedimos el menú más pequeño, porque, seamos honestos, al principio queríamos ser un poco cautelosos, pero ¡sorpresa! Las cantidades son más que adecuadas, y salimos satisfechos, de verdad.
Optamos por el menú degustación largo y fue un acierto total. Cada plato llegó en su momento justo, no tuvimos que esperar, y la sumiller estuvo de lujo. Nos guió hacia unos vinos navarros que complementaron perfectamente cada bocado. Lo más impresionante fue la mezcla de sabores y texturas; es como si tomaran recetas tradicionales y las elevaran a obras de arte. En serio, el gallo salvaje estuvo increíble, y cada plato nos dejó con ganas de más.
Un detalle que no puedo dejar de mencionar es el equipo de Rodero. ¡Menuda familia increíble han formado! Todos fueron tan atentos y simpáticos que te sientes como en casa, disfrutando de un servicio impecable que acompaña a la maravilla de la comida. Por cierto, el precio ronda entre 90 y 100 € por persona, pero créeme que realmente lo vale, no vas a salir decepcionado.
En resumen, si te preguntas qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Rodero, la respuesta es simple: un equilibrio entre la sencillez y la sorpresa. Combinan ingredientes de la tierra con un toque innovador que hace que cada bocado sea una nueva experiencia. Es un lugar que, sin duda, vas a querer repetir, ya sea en pareja, en familia o con tus amigos. ¡Eskerrik asko a todo el equipo por una jornada tan memorable!
Qué reconocimiento ha recibido recientemente el Restaurante Rodero
Y ya que hablamos de Restaurante Rodero, déjame contarte que nos decidimos por un menú degustación de oferta y, la verdad, ¡no nos arrepentimos para nada! La comida estaba tremendamente buena, y si te gusta experimentar sabores diferentes, aquí vas a flipar. Desde el momento en que entras, el trato es tan agradable que te sientes como en casa. Eso sí, si prefieres un sitio con un ambiente tranquilo para una cena especial, este es tu lugar. La atención al cliente estuvo top, así que daría un 5 de 5 sin pensarlo. Ah, ¡y la cuenta? Entre 80 y 90 € por persona, pero créeme, bien invertidos.
El ambiente es realmente acogedor y familiar. Te recibirá la señora que regenta el lugar y ya desde ahí tienes esa corazonada de que todo va a ir bien. Los camareros son muy amables y atentos, siempre dispuestos a ayudarte. La comida tradicional tiene un toque de finura que te dejará asombrado. Mucho amor en cada plato y, lo mejor, un menú con una calidad-precio excepcional. Además, viene con vino blanco local y agua, así que si tienes sed, no te preocupes por eso. Vamos, que no me cabe la menor duda de que repetiría una y mil veces.
Por si no fuera poco, el menú degustación que preparó el chef fue magnífico, con sabores que realmente sorprenden en cada bocado. Resaltaron mucho la materia prima de calidad y la atención hacia nosotros. También había un niño en nuestra mesa y el servicio fue muy flexible y profesional, ¡un punto extra! Así que, si buscas un lugar para celebrar o darte un capricho, este es el sitio ideal.
¿Y qué me dices del lugar? ¡Impresionante! La decoración es elegante y sabe combinar bien la modernidad con el buen gusto. Aunque había una familia con niños pequeños, su comportamiento no rompía la burbuja del ambiente, lo que habla muy bien del tipo de clientes que atrae Rodero. ¿Y los platos recomendados? Déjame decirte que no te puedes perder el Txiquito con Magras al Tomate o la Lasaña de Bogavante Azul.
Y algo que no puedo dejar de mencionar: Recientemente, el Restaurante Rodero ha sido reconocido con 4 estrellas. Sin duda, un lugar fantástico para ir a disfrutar de una experiencia gastronómica única. ¡Ya estoy deseando volver!
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú del restaurante
Y hablando de experiencias inolvidables, si te animas a probar el menú “Para gustar” en el Restaurante Rodero, vas a descubrir que cada bocado es una pequeña aventura. 70€ por persona y tienes un festín de 5 platos, postre, bebida y café que hacen que cada euro valga la pena. La presentación es de primera y la calidad de los productos es simplemente excepcional. A pesar de que el pescado realmente se lleva la palma con combinaciones de sabores que van desde lo fresco a lo sorprendente, no se puede dejar de mencionar que la paletilla de cordero, aunque buena, no llegó a la altura de los demás platos. Pero, hey, cada comida tiene sus altibajos, ¿no? Lo importante es que el servicio es de 10, siempre atentos y dispuestos a hacerte sentir en casa.
En lo que se refiere al ambiente, es elegante, un poco clásico, pero eso no le quita su encanto. Quizás no sea el sitio para todos los días, pero definitivamente es para ocasiones especiales donde quieras impresionar a alguien o celebrar algo importante. Recuerda que si vas, puedes optar por escenarios como el maridaje de vinos que complementa el menú degustación; 11 platos y 7 vinos, ¡menuda locura! Realmente, cada plato es una delicia que te transporta a un mundo de sabores explosivos.
Ahora, si hablamos de algunos platos destacados, hay que mencionar que ese pescado reinante del menú “Para gustar” te hará replantearte tu amor por la carne. Cada presentación es un wow en sí misma y los contrastes de texturas son un baile en tu boca. La experiencia te deja con ganas de más, aunque eso puede que sea un arma de doble filo. Al final, salí con ganas de volver, pero con esa sensación agridulce que te deja una mesa ruidosa al lado. Aún así, el Restaurante Rodero sigue siendo una joya en Pamplona, y sin duda, merece una visita para experimentar su encanto y su fama bien ganada. ¡Nos vemos allí, quizás en esa próxima celebración!
Quién es el chef del Restaurante Rodero
Y, la verdad, salir del Restaurante Rodero es como si volvieras de un pequeño viaje culinario, ¿no creen? La ubicación es perfecta, justo al lado de la Plaza de Toros, lo que la hace aún más especial. Te sientas y el ambiente te envuelve: una decoración tradicional y sobria pero con un aire de elegancia que lo hace muy acogedor. Es ese tipo de lugar donde te sientes bien tratado y a gusto desde el minuto uno.
Y hablemos de la comida, porque eso es lo que realmente cuenta. El bacalao al ajoarriero que comí es, de lejos, el mejor que he probado. ¿Y el menú para gustar? 75 euros IVA incluido y cada plato es una sorpresa. No puedo creer lo bien que fusionaron sabores; incluso la trucha, que no pensaba que me iba a gustar tanto, se convirtió en uno de mis favoritos. Y qué decir de la lasaña de bogavante, ¡eso hay que probarlo! La presentación de cada plato es casi un arte. De hecho, la gilda fue otro descubrimiento por su emplatado único.
El servicio fue un gran plus; amable y atento sin ser agobiante. En un momento tuvimos un malentendido con el precio, pero ellos se ofrecieron a solucionarlo sin dudar ni un segundo, lo cual siempre deja una buena impresión. Hay que mencionar que no es un lugar barato, pero cada euro vale la pena; es un placer que realmente se disfruta. Lo recomiendo sin duda, y, si alguna vez estás indeciso sobre dónde ir a cenar en Pamplona, ¡recuerda Rodero!
Ahora, seguro que te estás preguntando quién está detrás de esta experiencia. El chef del Restaurante Rodero, el responsable de esa mágica fusión de sabores y presentaciones novedosas, es Javier Rodríguez, un verdadero maestro de la alta cocina que ha llevado la gastronomía navarra a otro nivel. Así que, si aún no lo han hecho, ¡denle una oportunidad!
Qué significa que el restaurante sea descrito como "una familia"
Siguiendo con nuestra experiencia en el Restaurante Rodero, tengo que decir que cenamos un viernes que se convirtió en una de esas noches memorables. Optamos por el menú Gustar, y debo confesar que estaba todo absolutamente espectacular. Cada plato era una sorpresa que combinaba sabores de una manera tan original que sí, me atrevería a decir que es un viaje culinario para los sentidos. ¡Definitivamente merece su estrella Michelin! La atención del equipo fue excepcional; estaban atentos a cualquier detalle, como si fueras el único cliente en todo el lugar.
La verdad es que me encantó cómo se preocuparon por hacernos sentir bienvenidos. El servicio fue cuidado y muy cercano; parece que realmente disfrutaban lo que hacían. A pesar de que el precio se situaba entre 80-90 € por persona, cada bocado valía la pena. La calidad de la comida y la presentación eran de otro nivel, así que, aunque hay que aflojar el bolsillo, la experiencia es una que sin duda repetiría.
Lo que más me impactó fue la forma en que todo se unía en el ambiente del restaurante. Era acogedor, casi como si estuvieras en casa, pero con un toque de sofisticación que solo un lugar de alta cocina puede ofrecer. Aquí es donde entra la idea de que este restaurante es 'una familia'. En esencia, eso significa que el equipo no solo está allí para servirte, sino que se nota que realmente cuidan de sus clientes, creando una atmósfera donde todos se sienten valorados. Es como si te invitaran a ser parte de su hogar, y es esa conexión personal la que hace que quieras volver, a pesar del coste. En fin, Rodero es un lugar donde no solo comes bien, sino que también sientes que eres parte de algo especial.








