Restaurante La Gallina que cantó

Restaurante La Gallina que cantó

Si andas por el centro histórico de Santo Domingo de la Calzada y te topas con La Gallina que Cantó en la C. Mayor, 32, no lo dudes, ¡tienes que entrar! Este restaurante no solo destaca por su menú del día con platos típicos como la menestra, el cocido o la merluza rebozada, sino que también cuenta con un ambiente agradable que te hará sentir como en casa. La competencia en la zona es fuerte, pero aquí la calidad y el buen servicio brillan, con un toque especial que lo hace destacar.

En La Gallina que Cantó, cada plato es un homenaje a la cocina tradicional de La Rioja, desde las irresistibles chuletillas al sarmiento, hasta un magnífico codillo al horno. Además, la relación calidad-precio es excelente, y el personal te tratará como si fueras parte de la familia. Con más de 600 reseñas en Restaurant Guru y 203 comentarios en Tripadvisor, ya es obvio que este lugar es un favorito entre los lugareños y visitantes. Así que, si buscas un rincón gastronómico donde disfrutar de los sabores auténticos de la región, ¡este es tu sitio!

Restaurante La Gallina que cantó

Restaurante
3,9
403Reseñas
Fotos
C. Mayor, 32, 26250 Santo Domingo de la Calzada, La Rioja
941 34 26 55

Horarios Restaurante La Gallina que cantó

DíaHora
lunesCerrado
martes11:00–22:00
miércoles11:00–22:00
jueves11:00–22:00
viernes11:00–22:00
sábado11:00–22:00
domingo11:00–22:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Gallina que cantó

Dónde se encuentra ubicado el restaurante La Gallina que Cantó

¡Hey, gente! Hoy quiero hablarles de un lugar que he descubierto en Santo Domingo de la Calzada y que me ha encantado: el Restaurante La Gallina que cantó. Este sitio, que está en C. Mayor, 32, 26250, se ha convertido en uno de esos rinconcitos donde se puede disfrutar de una buena comida a un precio razonable. Su menú completo cuesta 18 euros y, aunque puede que parezca un pelín caro, lo que sirven vale cada centavo. Les recomiendo encarecidamente el arroz meloso con langostinos, ¡una delicia total! Y no se olviden de probar sus postres, que son verdaderamente excelentes.

La comida aquí es, sin duda, exquisita. Pedí unas patatas a la riojana y unas alubias con chorizo como primer plato, y la verdad, ¡me sorprendieron! De segundo, degusté las carrilleras y la picaña, y, créanme, están para chuparse los dedos. Por supuesto, los postres como la cuajada y la tarta de queso son una perfecta manera de cerrar la comida. La comida casera que hacen aquí es insuperable, y aunque el servicio puede ser lento en ocasiones, la atención del personal es amable y rápida.

En cuanto a la experiencia, hay que ser realistas: el ambiente no es el más espectacular, pero hace que te sientas cómodo. El menú de fin de semana a 15 euros también está bastante bien, especialmente si tienes ganas de algo generoso y delicioso; el arroz meloso y los pimientos rellenos están espectaculares, aunque les pondría un pero a las patatas congeladas que a veces sirven. En general, la calidad se nota en cada plato.

Si alguna vez te encuentras por Santo Domingo de la Calzada, definitivamente dale una oportunidad al Restaurante La Gallina que Cantó. ¡Está en C. Mayor, 32! Es uno de esos lugares donde la buena comida y la tradición se encuentran, y definitivamente merece la pena. ¿Te animas a probarlo? ️

Qué características hacen que La Gallina que Cantó se destaque entre otros restaurantes en el centro histórico de Santo Domingo de la Calzada

Y bueno, ¿qué tal la experiencia en La Gallina que Cantó? La verdad, acabamos de comer ahí y ha sido un gran acierto. Un menú por 18€ todo incluido es una maravilla, y la comida casera está de locos. Las alubias pintas que sirven son, sin duda, ¡las mejores que hemos probado! Además, la atención fue espectacular; nos hicieron sentir como en casa, como si estuviéramos comiendo en la mesa de la abuela. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5 no se puede pedir más.

Sin embargo, no todo el mundo tuvo la misma suerte. Escuchamos alguna que otra queja sobre platos que no superaron las expectativas. Un menú algo pretencioso, dicen que el arroz caldoso no estaba a la altura y las carrilleras a veces dejan un poco que desear. También, que les cobraron extra por el pan y las bebidas... como que no es lo mejor, ¿verdad? Como comentó alguien, la experiencia no fue tan positiva y dio una puntuación más baja: Comida: 2, Servicio: 4, Ambiente: 3. Así que, si visitas, asegúrate de preguntar por lo más popular del menú.

Hoy, después de almorzar, decidimos repetir pero optando por la carta. Nos encontramos con un huevo sin romper que quedó un poco soso y una 'parrillada' que no fue la mejor opción. Pero, ¡ay! El postre fue la salvación. Y el camarero, mega simpático, siempre hace que la experiencia sea más agradable. ¡No os perdáis la traducción de los postres!

Ahora, ¿qué hace que La Gallina que Cantó se destaque entre otros restaurantes del centro histórico de Santo Domingo de la Calzada? Pues, primero, la calidad del producto y el esfuerzo que ponen en sus platos. Es un lugar donde se respira tradiciones y sabores de la región; platos típicos bien cuidados y llenos de sabor. Y no podemos olvidar la magnifica atención del matrimonio que lleva el sitio; son muy atentos y serviciales, ¡eso marca la diferencia! Todo esto lo convierten en el tipo de lugar que con ganas de volver, ya sea por sus deliciosos postres o sus platos cargados de cariño. Sin duda, una joya en La Rioja.

Cuál es el tipo de cocina que ofrece La Gallina que Cantó

Ya te digo, La Gallina que Cantó en C. Mayor, 32 es un lugar que no te puedes perder si andas por Santo Domingo de la Calzada. Este restaurante ha acumulado un montón de buenas críticas, y no es para menos. Con un servicio de 4 estrellas y un ambiente acogedor, es perfecto tanto para una cena tranquila como para un buen almuerzo. Te aseguro que la relación calidad-precio es más que justa, lo que significa que por 10-20 € por persona puedes comer muy bien sin que eso te arruine el mes.

De verdad, si pasas por ahí, no puedes dejar de probar las carrilleras de cerdo al vino tinto. ¡Están de escándalo! La tarta de queso es otro de los platos que se llevan muchos aplausos junto con el arroz meloso con langostinos. ¿Te imaginas saborear eso en una placita tranquila? Además, también tienen un menú del día sin bebida por 15 € que te deja elegir entre una variedad de platos que son un deleite para el paladar. La elección de 8 primeros y 8 segundos te garantiza que siempre haya algo que te llame la atención.

Y si te gusta la comida abundante y sabrosa, las chuletillas de cordero son un must. Cuando estuve allí con mi padre, disfrutamos de raciones generosas de calamares y morcilla que estaban impecables. Y la nota de los camareros, ¡simplemente genial! Se nota que cuidan la atención al cliente y eso siempre hace la diferencia. También pudimos saborear esas patatas a la riojana que son un clásico y que, por cierto, vuelven locos a todos.

Entonces, ¿cuál es el tipo de cocina que ofrece La Gallina que Cantó? La respuesta es que el lugar se especializa en una hermosa mezcla de comida tradicional riojana, donde los platos son sencillos pero llenos de sabor. Puedes sentarte a disfrutar de todo, desde buenos arroces hasta deliciosos postres, y eso lo convierte en un lugar 100% recomendable. En resumen, si buscas buena comida a buen precio en un ambiente amigable, sabes que aquí tienes tu sitio.

Cuáles son algunos de los platos típicos que se pueden encontrar en el menú del día de La Gallina que Cantó

Entonces, después de pasar un rato caminando por Santo Domingo y ver el ambiente del lugar, decidimos probar suerte en el Restaurante La Gallina que Cantó. ¿Qué tal puede salir, verdad? Pero ya desde el principio, empezamos a notar que el restaurante se encuentra en la calle Mayor, 32, un poco alejado de la animada plaza porticada donde tienen la terraza. Eso convierte a los camareros en verdaderos atletas con tantas idas y venidas, aunque por desgracia, eso hace que el servicio sea bastante lento.

El menú no es que sea la gran cosa; te cuesta 18€, y pensábamos que eso era excesivo para lo que ofrecían. Al final, decidimos optar por varias raciones, pensando que así tendríamos más variedad. Pero, ¿te imaginas unas croquetas que no saben a nada? O unos huevos rotos con tres míseros trozos de morcilla. ¡El tamaño de las raciones era irrisorio! Así y todo, lo que sí se salvó un poco fueron las tiras de pollo, que resultaron ser lo único pasable.

A pesar de que no todo fue un desastre, definitivamente no puedo recomendarlo por la relación calidad-precio. Aunque, por otro lado, si buscas algo más ligero, como un café, hay veces que vale la pena sentarse en la terraza. Yo lo probé un día y me encantó la atención del camarero, que era un hombre ya con unos añitos y muy simpático. De hecho, ¡hasta me sonrió al despedirse! Siempre es un placer encontrarte con alguien así en un viaje.

Así que, en resumen, si te preguntas cuáles son algunos de los platos típicos que puedes encontrar en el menú del día en La Gallina que Cantó, lo más probable es que te topes con ese intento de menestra o unas raciones de calamares que parecen más rebozados que otra cosa. Pero ten cuidado, porque si pides un menú único con bebida, la cuenta podría sorprenderte más de lo que esperas. Así que, mejor que mires otras opciones antes de caer en la trampa. ¡A explorar! ️

Qué opiniones tienen los clientes sobre la relación calidad-precio en La Gallina que Cantó

Y bueno, hablando de La Gallina que Cantó, hay que decir que es un lugar que ha ganado varias 5 estrellas por parte de los comensales, lo cual, la verdad, habla bastante bien de su propuesta. Muchos han coincidido en que hace tiempo que no disfrutaban tanto de un menú, ¡todo de 10! El ambiente es acogedor y te hacen sentir como en casa. Es ese tipo de sitio donde puedes relajarte y disfrutar de una buena charleta mientras comes.

El servicio también suele ser un punto fuerte aquí. Hay quienes han alabado lo rápido y eficaz que es, destacando la atención amable de los camareros. Por lo general, sientes que te cuidan, y eso siempre suma. Y aunque el precio por persona esté rondando de 10 a 20 €, hay un par de opciones que no incluyen la bebida, lo que puede ser un poco decepcionante. Pero, honestamente, hay quienes opinan que por lo que ofrecen, sigue siendo un buen negocio, al menos si te encuentras disfrutando de sus platos. ¡Enhorabuena al cocinero!

Ahora, no todo es perfecto, y hay quienes han tenido malas experiencias. Como aquella vez que un grupo de amigos se encontró con alubias y una costilla recalentada, lo cual no es la mejor opción, la verdad. Los comentarios sobre el menú a 15 € pero sin bebida resultan un poco tirados. Es como si quisieran aprovecharse del turismo que pasa solo un día. Algunos mencionan que han comido mejor en el camino por un precio similar, lo cual hace que te pienses bien si vale la pena.

Entonces, ¿qué opinan los clientes sobre la relación calidad-precio en La Gallina que Cantó? Bueno, parece ser un tema bastante debatido. Mientras algunos destacan que el menú está bien por 15 €, hay quienes se sienten un poco decepcionados porque no incluye vino, y eso puede cambiar la percepción de valor. El reconocimiento de que la calidad de los platos puede variar también influye; por un lado, hay quienes lo disfrutan todo, y por otro, hay quienes se van con sabor a poco. En resumen, es un sitio donde el servicio y la experiencia pueden brillar, pero la comida debería estar a la altura de las expectativas.

Cómo es el ambiente dentro del restaurante La Gallina que Cantó

La verdad es que este lugar, La Gallina que Cantó, tiene un encanto especial, aunque es un poco irregular. Tuvimos la suerte de llegar a las 14.15 sin reserva y, para nuestra sorpresa, nos encontraron un hueco. ¡Menos mal! Aquí, el arroz caldoso es el total hit; no entiendo cómo no lo probaste antes. La pasta a la carbonara también es bastante correcta y fácil de disfrutar, y los pimientos rellenos estaban de rechupete, ¡con una guarnición generosa de patatas fritas que son un pecado! La torrija de postre, bueno, digamos que hay que hacer un esfuerzo para no dejarle un hueco en el estómago, porque está para llorar de buena. Me parece que hoy no voy a cenar... ¡Definitivamente volveré!

Pero ojo, que no todo son risas. Hay algunas críticas que levantan cejas. Unas personas mencionaron que el que parecía el “jefe” no tenía la mejor actitud, lo que realmente puede arruinar la experiencia, ¿no crees? Aunque en general dijeron que la comida estaba bien y el ambiente “regular”, se echaba un poco en falta una mejor atención al cliente. Y es que, si el servicio no acompaña, la mejor comida del mundo puede quedar un poco empañada.

De hecho, había un par que tuvieron un lío monumental con su reserva, y el trato fue bastante frío. Para colmo, sintieron que los estaban tratando casi como turistas de paso, sin la educación o el cariño que uno esperaría en un lugar como este. No está bien que sientas que no te valoran como cliente, más cuando uno está esperando disfrutar de una buena comida. La comida puede estar bien, pero si el servicio es un desastre, termina eclipsando todo lo bueno. Así que, aun con algunos deslices, hay que ser realistas y estar preparados para ese tipo de situaciones.

En general, el ambiente del restaurante es modesto y amigable, pero puede tornarse un poco caótico si hay mucha gente. A veces puedes notar un ligero calor, e incluso alguna mosca volando de más. Siento que si buscas un lugar íntimo y tranquilito, puede que aquí no lo encuentres del todo. Pero aún con sus altibajos, parece que se puede disfrutar de una buena comida, ¿no te parece? Por eso, si decides visitarlo, ¡ve con la mente abierta!

Qué especialidades de la región de La Rioja se pueden degustar en este restaurante

Ya te conté que mi experiencia en La Gallina que cantó fue realmente decepcionante. La verdad, fue una de esas veces en las que llegas con mucha expectativa y te topas con un menú que hace que te desilusiones. Pedí para empezar un arroz meloso de langostinos, que más bien era arroz frío y pasado, como si solo le hubieran tirado un poco de salsa de tomate a lo loco. Y después, los pimientos rellenos de bacalao... ¡menuda sorpresa! Eran tan evidentes que eran de marca y congelados. De postre, opté por una cuajada con miel y nueces que parecía un intento fallido de hacer algo casero. En fin, todo esto por 15 euros, sin incluir la bebida. ¡Qué horror!

Para que te hagas una idea de lo que puedes terminar probando, imagínate pedir carne. De verdad, no te lo puedo recomendar. Mi amigo pidió unas costillas y se lamentó de que una estaba tan seca que parecia una suela, mientras que la otra ¡estaba cruda! Y mira, que estaban bañadas en salsa barbacoa, pero nada salvaba la situación. Me quedé con la sensación de que en Santo Domingo hay mil sitios mejores para saciar el hambre.

Lo que sí puedo decir es que si decides arriesgarte a probar algo, al menos tienen algunos caldos decentes, y el trato es amable. Eso es un punto a favor, aunque no creo que compense la falta de calidad en lo que sirven. En ferias y fiestas, parece que se saturan y aún así, la comida de menú por 12 euros suena casi como un milagro. Aunque, claro, no sería mala idea reservar antes, porque suelen estar a tope.

En cuanto a las especialidades de la región de La Rioja, espero que si encuentras un mejor restaurante, puedas probar platos como patatas a la riojana y carnes a la brasa que, según dicen, son lo mejor de la zona. Puede que encuentres también un arroz con leche casero que sea todo lo que esperabas y mereces, alejado de las decepciones que vivimos aquí. ¡Buena suerte en tu búsqueda de un mejor lugar para comer!

Qué dicen las reseñas de Restaurant Guru y Tripadvisor sobre La Gallina que Cantó

Siguiendo con lo de La Gallina que Cantó, si decides ir, no puedes perderte la variedad de platos que ofrecen. La comida es, sin duda, muy buena, con muchas opciones que te hacen querer pedir de todo. Pero, ojo, que el vino, el agua y hasta el pan te lo cobran por separado, algo que no me parece del todo correcto. Antes de la pandemia, el menú incluía esas cosas y ahora esto ha cambiado un poco la experiencia. No es que sea un desastre, pero parece que se están aprovechando un poco, ¡¿no te parece?!

Por supuesto, no todo es negativo. Si te gusta la carne a la brasa, estás de suerte, porque es uno de los fuertes del lugar. Las paellas, digamos que son un poco tímidas en cuanto a marisco, y a veces el tamaño de las raciones te deja con ganas de más. Recuerdo que pedí un segundo plato y me llegaron apenas cuatro chipirones con una hojita de lechuga. Nunca me había sentido tan triste al pagar 12 euros por un menú que, entre otras cosas, dejaba mucho que desear en cantidad.

Y bueno, aunque el menú ha subido un poco a 15 euros, todavía hay opciones como el plato único a 9 euros, que son un poco más grandes que los del menú. ¡Así que si no quieres salir con hambre, ya sabes qué hacer! Por otro lado, en cuanto al ambiente del sitio, no está nada mal, y el aire acondicionado hace que te sientas a gusto.

Ahora, hablando de las reseñas de Restaurant Guru y Tripadvisor, parece que hay una mezcla de opiniones. Algunos destacan que se come bien a un precio asequible, mientras que otros se quejan de que el menú es muy escaso y los precios son un poco abusivos. Las críticas sobre la paella y los chipirones parecen ser recurrentes, así que quizás sería mejor optar por otra cosa de la carta. Así que, ya sabes, si decides ir, elige bien y disfruta. ¡Que no te sorprenda lo del pan y la bebida!

Fotografías Restaurante La Gallina que cantó

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