Restaurante Casa Marcelino

Restaurante Casa Marcelino

En Casa Marcelino, ubicado en la Calle Mayor de El Burgo de Osma, te espera un festín de sabores que rinde homenaje a la tradición castellana. Este asador es el lugar perfecto para disfrutar de una experiencia culinaria auténtica, donde cada bocado tiene su propia historia. Con una calificación de 3.8 de 5 en Restaurant Guru y más de 1012 reseñas, sus platos destacan por su preparación meticulosa y la calidad de sus ingredientes. Aquí, la parrilla se convierte en el corazón del menú, que cuenta con 29 deliciosas opciones.

El ambiente acogedor y el servicio amigable hacen que comer en Casa Marcelino sea como estar en casa, pero con la ventaja de no tener que lavar los platos después. Desde carnes tiernas hasta opciones más saludables, aquí hay algo para todos los gustos. Además, no olvides explorar su completa selección de bebidas y postres; seguro encontrarán algo que les haga agua la boca. ¡No se lo pierdan!

Restaurante Casa Marcelino

Restaurante
3,9
616Reseñas
Fotos
C. Mayor, 42300 El Burgo de Osma, Soria
975 34 12 49

Horarios Restaurante Casa Marcelino

DíaHora
lunes13:00–16:00
martesCerrado
miércoles13:00–16:00
jueves13:00–16:00
viernes13:00–16:00, 20:30–23:00
sábado13:00–16:00, 20:30–23:00
domingo13:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Casa Marcelino

Dónde se encuentra Casa Marcelino

¡Hey, gente! Hoy quiero contarles sobre un lugar al que fui recientemente: Restaurante Casa Marcelino, situado en la Calle Mayor de El Burgo de Osma, Soria. ¡Vaya experiencia! La verdad es que el ambiente es tranquilo, perfecto para ir a relajarse y disfrutar de una buena comida con los amigos. Pero, como siempre, hay cosas buenas y cosas no tanto, así que aquí va mi opinión.

Empecemos con los torreznos... ¡qué decepción! No sé qué pasó, pero estaban desastrosos: sin suflar la piel y con una carne más dura de lo que me hubiera gustado. Total, ¡no hay comparación con los torreznos del círculo! Las alubias estaban correctas, pero, sinceramente, les faltaba un poco de chispa. El rabo de toro también necesitaba un ajuste; demasiado especiado y con una salsa cortada de tanta grasa. La guarnición de pimientos a la plancha... ¡ni mención! Era un plato que prometía, pero se quedó corto. Sin embargo, no todo fue malo; el servicio fue bastante amable, aunque no le puedo dar más de 2 estrellas en general.

Por otro lado, en mi visita anterior, el ambiente me pareció tranquilo y el camarero se movía con una profesionalidad impresionante. La codorniz escabechada que probé estaba bien rica, aunque un poco escasa en cantidad. Los asados tienen buen renombre allí, así que esa es otra opción a considerar si te desplazas. El precio por persona oscila entre 20-30 euros, y puedo decir que el ambiente merecía la pena, así como el servicio, que se lleva un 5 estrellitas de mi parte.

Y no se me olvida mi última visita en la que disfruté de croquetas finas, que estaban bien, pero no impresionaron. En cambio, el entrecot a la parrilla estaba en su punto y el estofado de ciervo con setas me dejó buenos recuerdos. Las patatas caseras le dieron un toque especial, y el hojaldre relleno fue un gran final. Tuvimos suerte de encontrar mesa sin reserva, así que eso siempre eleva la experiencia. Todo esto, por un rango de 30-40 euros, y ¡vaya si valió la pena!

Si están buscando Casa Marcelino, ya saben que está en C. Mayor, 42300 El Burgo de Osma, Soria. Así que si deciden pasar por allí, ¡espero que tengan una experiencia más rica que la mía en algunos platos! ¿Qué tal una escapada para ir juntos? ¡Nos vemos en la mesa!

Qué tipo de comida se ofrece en Casa Marcelino

Si alguna vez te encuentras paseando por El Burgo de Osma, definitivamente vale la pena parar en el Restaurante Casa Marcelino. Te cuento que, aunque no teníamos mesa reservada, el personal hizo un esfuerzo y nos buscó un hueco. ¡Eso sí, estaba a rebosar! Alrededor, la gente hacía cola esperando su oportunidad de entrar, así que ya te imaginarás que el ambiente era un poco caótico. Pero mira, si puedes sobrellevar el descontrol un poco, ¡la espera vale la pena!

Hablemos del servicio, que definitivamente es un tema a parte. El ritmo en el que van los camareros parece una coreografía descoordinada; pasan por las mesas sin recoger nada, como si quisieran hacer malabares con los platos. Eso sí, hay un camarero que se nota que tiene experiencia en el mundo de la hostelería y, la chica del office, que además preparó una tarta de piña que estaba espectacular. En resumen, el servicio es lento y caótico, pero si eres paciente, conseguirás disfrutar de una buena comida.

Centrémonos en la comida, que es lo que realmente importa. No te voy a mentir, los precios son un poco altos; pagar 57€ por un cuarto de lechazo sin guarnición me pareció un poco desmedido. Hay mejores opciones por ahí, como en Aranda o Lerma. Lo que sí es cierto es que todo lo que pedimos estaba bien, y la presentación era notable. En este contexto, se destacaron platos como la morcilla de Burgos, la sopa castellana y el rabo de toro. De hecho, muchos dirían que el restaurante es un buen lugar para disfrutar de platos típicos de la zona.

Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en Casa Marcelino? Pues se trata de una propuesta con un fuerte enfoque en lo tradicional, donde podrás encontrar desde escabeches interesantes con codorniz y pollo hasta elaboraciones como el bacalao al ajillo. En definitiva, aunque el servicio y los precios podrían mejorar, el restaurante ofrece una experiencia culinaria que, si se aborda con expectativas claras y un poco de paciencia, puede ser bastante exquisita. ¡Así que anímate a visitarlo!

Cuál es la calificación de Casa Marcelino en Restaurant Guru

Y hablando de restaurantes en El Burgo de Osma, no puedo dejar de mencionar el Restaurante Casa Marcelino. Si lo que buscas es un lugar donde la comida sea de buena calidad y bien castiza, este es tu sitio. Lo primero que querrás probar son los torreznos de Soria. ¡Sinceramente, son una maravilla! La mezcla de ese sabor crujiente y la textura perfecta no se puede superar. Además, la atmósfera se vuelve aún más amena porque, a veces, el camarero empieza a cantar mientras atiende. ¡Es todo un espectáculo!

Claro, no todo es perfecto. Algunos dicen que el restaurante está un poco subido de precio por la localización. No te voy a mentir, un agua pequeña te puede costar 3 euros, y eso puede parecer un pelín excesivo. Pero si tu prioridad es disfrutar de una experiencia gastronómica con un buen ambiente, no te arrepentirás. La comida, según he visto, tiene una calificación de 5 estrellas, y el servicio está a la altura. Es el tipo de lugar al que definitivamente deberías ir si estás cerca.

Aprovechando una visita a la ciudad, decidimos hacer una parada allí. La verdad es que fue todo un acierto. La cocina tradicional está bien ejecutada, y hay una carta amplia para elegir. Te aseguro que es uno de esos sitios de obligada visita si quieres disfrutar de un buen almuerzo. Aunque los precios por persona varían, generalmente rondan entre 10 y 30 euros, dependiendo de lo que pidas. Duermo mejor sabiendo que hay sitios así donde se cuida tanto el producto como el servicio.

En cuanto a la calificación de Casa Marcelino en Restaurant Guru, ¡puedes estar tranquilo! Ha logrado una puntuación global muy buena, así que tendrás la certeza de que no te va a decepcionar. Así que, ya sabes, ¡anímate y ve a probar esos torreznos!

Cuántas reseñas tiene Casa Marcelino en Restaurant Guru

Ya te digo que cuando llegamos a Casa Marcelino no nos esperábamos el ambiente tan cargado, había mucho humo en el aire que te envolvía desde el primer momento. Así que imagínate, íbamos con nuestra hija y nos sentimos un poco desilusionados. Les preguntamos si tenían algún menú infantil y, al final, solo logramos que le trajeran unas croquetas. La atención no fue muy amable, y aunque no había mucha gente, se tardaron en traerla. Ese día, el plan de una comida tranquila se tornó un poco complicado. ¿Una pena, verdad?

Por otro lado, sí que es verdad que en otra ocasión probamos el cordero asado y no puedo más que decir que merece la pena. Así que si decides visitarlo, no dudes en pedirlo. El restaurante está en la calle mayor, con fácil acceso y opciones de aparcamiento. Eso sí, te recomiendo reservar, porque aunque es un local pequeño, estaba decorado con un estilo castellano muy acogedor. El precio medio de la comida creo que ronda entre 30 y 50 € por persona, así que no es tan desorbitado si piensas en la calidad de la comida. Lo único que me pareció un poco excesivo fue el precio del café.

Por cierto, si planeas ir un poco tarde, ten cuidado. Hay un momento en el que parece que te están echando; cerraron las luces y empezaron a recoger mientras nosotros seguíamos ahí. Fue un poco incómodo, la verdad. Pero, si alguna vez hay que destacar algo, son sus postres caseros, que valen la pena, y aunque jugamos con una calificación de 4 estrellas, el tema de adaptación de la comida para los niños debería revisarse.

Hablando de reseñas, Casa Marcelino tiene varias opiniones en Restaurant Guru, y la verdad es que aunque algunos aspectos no han copado las mejores puntuaciones, el sabor de los platos ha sido siempre bien valorado. Así que, a resumir un poco, si buscas un sitio donde la comida esté buena y el cordero sea una de las estrellas, Casa Marcelino podría ser una buena opción, pero ¡cuidado con esa sensación de “ya es hora de irse”!

Cuántas opciones hay en el menú de Casa Marcelino

¡Y claro, lo que viví en Casa Marcelino el fin de semana fue algo de no creer! Desde que entré, me recibió la amabilidad de Pablo, quien estaba al mando en el bar. En serio, hacía tiempo que no encontraba un trato tan acogedor en un lugar. La comida fue simplemente inmejorable; no puedes irte sin probar la morcilla y la paletilla. ¡Son para quitarse el sombrero! Si buscas un sitio donde la atención, la comida y el ambiente se lleven una nota de 5 estrellas, este es el lugar.

Hablando de la calidad, tengo que mencionar el chuletón de 700 gramos que pedí. ¡Por solo 23 euros! Me pareció una oferta increíble, especialmente considerando lo riquísimo que estaba. La relación calidad-precio es algo que no puedes dejar pasar. Además, las chuletillas, el revuelto de setas y las croquetas de jamón son otras delicias que deberías probar si tienes la oportunidad. Y cuando llegue el momento del postre, no te olvides de la tarta de queso. Es deliciosa, una experiencia que amarga y dulce al mismo tiempo, ¡perfecta para cerrar tu comida!

A los que comimos allí en grupo, todos coincidimos en que la sopa castellana era espectacular. Y si quieres un plato contundente, el estofado de ciervo no decepciona en absoluto. Aunque, ¡atención! Puede que el precio se suba un poco por ser caza, pero lo vale. La experiencia es una combinación perfecta de buena comida y un ambiente que resulta bastante acogedor, ideal para pasar un rato agradable con amigos o familia.

Y ya que estamos hablando de menús, hay una variedad de platos que van desde la típica morcilla hasta su estrella, el lechazo, que te va a dejar con ganas de más. En general, ofrecen suficientes opciones para satisfacer a grupos de todos los tamaños. Así que, si te preguntas cuántas opciones hay en el menú de Casa Marcelino, la variedad es bastante amplia, con algo para cada gusto, ¡y siempre con ese toque especial de la tierra de Soria!

Qué destaca en la preparación de los platos de Casa Marcelino

Y hablando de nuestra visita a Casa Marcelino, no puedo dejar de mencionar cómo nos sorprendió desde el primer momento. Nos tomamos un café de buena mañana y nos dimos cuenta de que no habíamos reservado para comer. Con un poco de nervios, nos dirigimos allí y, sinceramente, no nos arrepentimos en absoluto. Desde entonces, estoy convencido de que es el mejor restaurante de la ciudad, sin duda. La gastronomía exquisita nos hizo sentir como si estuviéramos en un festín; cada plato era una delicia. Y el servicio, que estaba lleno de personal muy juvenil, siempre sonriendo y con ganas de ayudar. La señora que regentaba todo, simplemente maravillosa.

¡Ah! Y no puedo olvidarme de los postres, que eran MARAVILLOSOS. Estoy deseando que vayáis para que lo probéis porque, de verdad, son un manjar. No quiero desvelar demasiado, pero solo os diré que fueron la guinda perfecta a una comida de diez. Salimos con un buen sabor de boca y una sonrisa en los labios, lo que es bastante raro, sobre todo en puentes donde uno espera cierto caos. Así que, ¡mejor imposible!

En una visita anterior, me decidí a probar la sopa de entrante y unos torreznos, típicos de Soria. Ambas elecciones se ganaron su lugar en mi corazón, y si te gusta la comida tradicional y casera, ¡este es el lugar! Además, el 1/4 de lechazo para compartir fue todo un acierto; muy bien de punto y sabor. El servicio allí también fue bastante atento, aunque no puedo obviar que un secador del baño no funcionaba. Pero nada que arruine la experiencia, ¿verdad?

Como en cualquier restaurante, siempre puede haber una experiencia menos favorable, pero en general, la mayoría de la gente que hemos conocido tras visitar Casa Marcelino coincide en que la comida está muy bien. Desde los entrantes hasta los segundos, aunque eso sí, en algunas ocasiones la calidad puede fluctuar; he escuchado críticas sobre la chuleta y la perdiz que no hicieron justicia al menú.

Entonces, ¿qué destaca en la preparación de los platos de Casa Marcelino? Sin duda, es la forma en que mezclan sabores tradicionales con una atención al detalle que te hace sentir que cada bocado es especial. Utilizan ingredientes frescos y locales, lo cual se nota en cada bocado, y la pasión con la que los preparan es realmente contagiosa. Así que, si lo tuyo es disfrutar de buena gastronomía, no olvides darle una oportunidad a este encantador restaurante. ¡Volveremos y lo recomendaremos a todos los amantes de la buena mesa!

Cómo es el ambiente en Casa Marcelino

Y bueno, cuando llegamos a Restaurante Casa Marcelino, no teníamos muchas expectativas, la verdad. Era una elección al azar en El Burgo de Osma, pero ¡menuda sorpresón! Desde el momento en que entramos, el servicio fue de 10. Los dueños son un encanto y se aseguran de que todo esté a tu gusto. Te pasan por la mesa y te preguntan si todo está bien, lo que suma mucho al ambiente del lugar, que ya se siente acogedor desde el primer momento.

Y hablemos de la comida, porque, en serio, el cochinillo asado es un manjar. La piel estaba tan crujiente y la carne tan tierna que se deshacía con solo mirarla. Si vas, no dudes en pedir también los torreznos de Soria; son otra delicia que no te puedes perder. Y el lechazo... uff, impresionante. Todo lo que probamos fue espectacular, y eso que pedimos un par de platos para compartir. Definitivamente, aquí la calidad de la comida es digna de esas 5 estrellas que le daría sin dudarlo.

El ambiente es muy cálido y amigable, en especial si te sientas en la zona del bar. Hay un aire de tradición que se mezcla con la modernidad, ideal para disfrutar de una buena cena después de un día explorando la zona. Aunque, ojo, también hemos escuchado alguna queja sobre que el servicio puede ser un poco lento en horas punta o que a veces hay un poco de presión para desocupar la mesa, pero en nuestra experiencia, fue un lugar muy agradable para relajarse. Es recomendable elegir una buena botella de vino de la Ribera para acompañar la comida, ¡te va a encantar!

En resumen, si te preguntas cómo es el ambiente en Casa Marcelino, es cómodo y familiar, pero con un toque de profesionalidad. Puede que a veces el ritmo de servicio flaquee un poco, pero la calidad de los platos y la amabilidad del personal hacen que valga la pena. Así que, si andas por El Burgo de Osma, no dudes en pasar; seguro que te dejan buen sabor de boca para volver. ️ ‍

El servicio en Casa Marcelino es amigable

La otra noche decidimos probar el Restaurante Casa Marcelino en El Burgo de Osma, ¡y menuda experiencia! Aunque ya estaba cerrado cuando llegamos, nos atendieron con una sonrisa y nos acomodaron en una mesita al lado de la barra. No sé cómo lo hicieron, pero la atención fue súper amable incluso a esa hora, lo cual es de agradecer. De la carta, nos lanzamos a por platos típicos de la zona, que siempre son una buena elección. Los torreznos y la sopa castellana estaban de rechupete, y el revuelto de boletus hizo que se me hiciera la boca agua. Y ni hablar del postre, una crema casera que hizo que todo valiera la pena. Definitivamente, habrá que volver para probar más del menú.

Lo bueno es que Casa Marcelino no solo es recomendable para picar algo, sino que también es un sitio perfecto para comer cochinillo. Se nota que trabajan con productos de la tiERRA de alta calidad. En nuestra visita, los camareros, incluido Pablo, fueron súper atentos y se aseguraron de que todo estuviera en orden. ¡Ideal para disfrutar de una buena comida y luego prepararse para una siesta!

No todo el mundo tiene la misma experiencia, claro. He escuchado críticas sobre ciertos platos como la cecina, que algunos dicen que la sirven como si fuera un carpaccio transparente y de calidad dudosa. También hay quienes se han sentido menospreciados por el servicio, como si no supieran nada de vinos. Eso la verdad es que da un poco de pena, teniendo en cuenta lo importante que es la buena hostelería.

En resumen, ¿el servicio en Casa Marcelino es amigable? Por lo que vivimos esa noche, , la atención fue genial. Pero parece que hay opiniones divididas. Es un lugar bonito y acogedor, así que tal vez vale la pena intentarlo y ver qué te parece a ti. Al final, siempre hay que dar una segunda oportunidad, ¿no crees?

Fotografías Restaurante Casa Marcelino

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