MARIN MUDEJAR

MARIN MUDEJAR

Si estás buscando un lugar donde saborear especialidades aragonesas en un ambiente fresco y acogedor, tienes que hacer una parada en Marín Mudéjar, situado en la A-23, A-1304, 50460 Longares, Zaragoza. Este restaurante es perfecto tanto para disfrutar de un menú diario, como para llevarte unas raciones, tapas o bocadillos a casa. Y no te olvides del pan recién hecho y la deliciosa repostería que te espera.

Aquí, la cocina brilla con una fusión de tradición y modernidad, así que podrás deleitarte con entrantes como croquetas caseras y ensaladas frescas, y platos principales que incluyen carne a la brasa y pescado fresco. Además, el amplio salón con capacidad para 100 comensales se llena de luz natural, creando el ambiente perfecto para disfrutar con amigos o familia. No dudes en llamar al +34 876 67 87 85 si necesitas más info o quiere hacer una reservación. ¡Te va a encantar!

MARIN MUDEJAR

Restaurante
4
242Reseñas
Fotos
A-23, A-1304, 50460 Longares, Zaragoza
876 67 87 85

Horarios MARIN MUDEJAR

DíaHora
lunes8:00–18:00
martes8:00–18:00
miércoles8:00–18:00
jueves8:00–18:00
viernes8:00–18:00
sábadoCerrado
domingo9:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación MARIN MUDEJAR

Dónde se encuentra el restaurante Marín Mudéjar

¿Buscando un lugar para comer en la A-23? ¡Déjame hablarte de Marín Mudéjar! Este bar restaurante es una joyita en la ruta de Zaragoza a Valencia, y la verdad es que merece una visita. No solo por su amplio comedor y terraza exterior, sino también por el ambiente acogedor que se respira aquí. Ya he ido un par de veces y, no te voy a mentir, me han tratado de 10. Es genial encontrar a camareras que son simpáticas y super atentas; yo fui con un amigo y nos sentimos como en casa.

Hablemos de la comida: ¡una maravilla! Tienen un montón de opciones para elegir, así que ya puedes imaginarte lo difícil que es decidirte. Pero si eres fan de las carnes a la brasa, esto es tu sitio. Y no te olvides de dejar espacio para un postre casero, porque son simplemente deliciosos. Además, el menú está entre 10 y 20 € por persona, ¡un chollo! Y si te preocupa el tiempo de espera, olvídate, nunca he tenido que esperar más de la cuenta, lo cual siempre es un alivio.

Un consejo: si puedes, ve un poco más temprano. Así evitarás cualquier tipo de espera y te aseguras las mejores opciones del menú. Por cierto, los baños son otros de sus puntos fuertes; siempre están limpios, lo que siempre se agradece. De hecho, el entorno es tan tranquilo que puedes mantener una conversación sin problema, incluso si hay algo de ruido.

Entonces, ¿te preguntas dónde se encuentra Marín Mudéjar? Pues lo encontrarás justo en la A-23, A-1304, 50460 Longares, Zaragoza. Un lugar fácil de alcanzar y con muchas plazas de aparcamiento gratuito. Si estás por la zona, ¡no dudes en pasarte!

Qué tipo de cocina se ofrece en Marín Mudéjar

Y hablando de Marín Mudéjar, no puedes dejar de mencionar que este sitio está justo al lado de la autopista. ¡O sea, que no se desvía demasiado de tu ruta! Si estás de viaje y te apetece un menú rico sin perder mucho tiempo, este es el lugar. Por solo 18 euros, te aseguro que la comida está muy buena y sí, hay una cantidad muy decente. Te recomiendo, sin duda, las lentejas con morcilla; son, simplemente, una delicia que no te puedes perder.

Aunque alguna que otra crítica dice que los segundos podrían ser un poco más abundantes, no te preocupes, porque aquí no te vas a quedar con hambre. La atención es rápida y el servicio es de 5 estrellas, además, el ambiente es bastante agradable y siempre limpio. La verdad, es un excelente restaurante de carretera, y vale la pena hacer una parada.

Por supuesto, hay algunas opiniones que no son tan positivas. Una vez escuché a unos viajeros que tuvieron una experiencia desafortunada con la atención, donde pidieron unos bocadillos, pero acabaron decepcionados por la espera y la poca profesionalidad del personal. Sin embargo, esas son anécdotas que no nos pueden quitar las ganas de volver, porque la mayoría de nosotros hemos disfrutado de un buen rato ahí.

Así que, ¿qué tipo de cocina se ofrece en Marín Mudéjar? Principalmente, un mix de cocina casera y platillos sencillos de bar que cuidan los detalles. Tienen desde croquetas y bocadillos hasta platos de cuchara como las lentejas que mencionaba. Lo mejor es que todos los platos son sabrosos y se pueden disfrutar en un ambiente amigable y cómodo. ¡Así que ya sabes, la próxima vez que pases por allí, no dudes en parar!

Cuál es la especialidad del restaurante

Y si habéis estado buscando un lugar chido para parar en la A-23, no podéis dejar pasar el Restaurante Marin Mudéjar en Longares, Zaragoza. Este sitio es de esos que se merece una estrella de 5 en tu lista. La comida es excelente, y el ambiente acogedor y luminoso hace que quieras quedarte más tiempo del que planeabas. Además, no os olvidéis de Vio y Gabi, ¡las gemelas del buen rollo! Siempre con una sonrisa en la cara y dispuestas a hacerte sentir como en casa. ¡No dudéis en parar aquí!

Sin embargo, como en todas partes, hay dos caras de la moneda. Algunos han tenido experiencias menos brillantes, como esa vez que tardaron casi una hora en servir los segundos y dejaron a algunos decepcionados, con pescado duro y platos mal preparados. Y sí, he escuchado que no hay muchas opciones vegetarianas. Así que si eres veggie, tal vez te toque planear mejor esa parada. Aun así, el menú, con un precio aproximado de 16€, para lo que ofrecen es bastante razonable.

Pero no todo está perdido, porque el lugar es enorme y tiene un montón de espacio para aparcar, y eso siempre es un punto a favor. Al fin y al cabo, la variedad en el menú y el buen servicio son un gran aliciente para darle una oportunidad. Y si vas acompañado de tu mascota, aún mejor, ¡que las costillas de ternasco no se van a comer solas!

En resumen, si te preguntas cuál es la especialidad del restaurante, el secreto ibérico a la brasa y las costillas de ternasco parecen ser la elección número uno de muchos. Y sí, el brunch y el gazpacho también están bien valorados. En resumen, si andas por la A-23, Marin Mudéjar es un buen sitio para hacer una parada, relajarte y disfrutar de una buena comida. ¡Nos vemos allí!

Qué opciones de menú están disponibles en Marín Mudéjar

Ya te digo, si alguna vez paras por la A-23, no te puedes perder Marín Mudéjar. Es un sitio que, aunque pueda parecer un poco alejado de la autovía, destaca por su buena presencia y un ambiente que invita a relajarse. Me paré allí para estirar las piernas y tomar un refresco, y la verdad que me sorprendió. El personal es superamable, lo que siempre hace que la experiencia sea mucho más agradable. La calidad se nota desde el momento en que entras y ves lo bien cuidado que está todo, eso ya le suma puntos.

Y hablando de la comida, ¡vaya que tiene buena pinta! He escuchado que, por unos 18€, puedes disfrutar de un menú bastante completo. A mí me pareció genial que tengan esa opción, especialmente cuando estás de viaje y no quieres gastar una fortuna. Aunque también he escuchado que hay algunas críticas al respecto, pero la gente suele salir muy contenta con lo que pide. La comida en sí tiene buena calidad, a juzgar por las opiniones de otros que han comido allí. ¡Incluso hay quien dice que han comido muy bien por 13€! La verdad que es un rango de precios bastante accesible, sobre todo si consideramos que vienen con un servicio de 5 estrellas.

Eso sí, en algunas ocasiones he oído que se les acaba la oferta antes de la hora de comer, lo cual puede ser un poco frustrante si decides llegar a última hora. Aun así, tienen un amplio parking gratuito, así que si te preocupa dónde dejar el coche, no hay problema. Aparte, el local es accesible, y eso suma tanto si llevas cochecito o tienes alguna necesidad de movilidad.

En cuanto a las opciones de menú, te cuento que tienen un menú por 18€ que incluye varios platos, aunque a veces pueden quedarse sin algún primero o segundo. Parece que lo mejor es ir pronto para asegurarte de no perderte esas delicias. En general, parece que si te das una vuelta y vas con el tiempo suficiente, Marín Mudéjar puede ser un buen lugar para hacer una parada y disfrutar de una comida rica. ¡Así que ya sabes, no dudes en darles una oportunidad!

Se pueden llevar raciones o tapas para casa

Así que, si alguna vez pasas por Longares, no dudes en hacer una parada en Marin Mudéjar. La verdad es que el lugar me sorprendió bastante. Solo tomamos un café, pero el ambiente era tan acogedor y bien decorado que ya me quedé con ganas de volver a probar más de su comida. Además, estaba todo limpio, y eso siempre cuenta, ¿no? El servicio estuvo a la altura, aunque un poco más de atención no habría estado mal. Pero, overall, le daría unas 4 estrellas.

Luego, la próxima vez que fuimos a comer, la experiencia fue brutal. La comida estaba exquisita—no hay otra forma de decirlo. Nos atendieron rápido y con una amabilidad que se agradece, sobre todo cuando estás con el estómago rugiendo. La situación del servicio y la calidad de la comida me hicieron pensar que merecían un sólido 5 estrellas. No solo eso, la carrillera al vino que pedimos fue todo un descubrimiento. Si tienes la suerte de pasar por allí, no la dejes escapar.

Lo mejor de todo es que, aunque no teníamos idea de lo que íbamos a encontrar, nos sorprendimos gratamente. El restaurante era tan limpio y el personal tan atento que estoy convencido de que repetiré en mi siguiente viaje. Recuerda, si comes allí, no te olvides de pedir su café, ¡es increíble! Y, por si te lo estás preguntando, tienen un amplio aparcamiento gratuito y accesible, así que no tendrás problemas para aparcar. La terraza también es un plus, perfecto para esos días de clima agradable.

Por cierto, si viniste con la idea de llevarte un poco de comida a casa, parece que tienen opciones para raciones. Sin embargo, deberías preguntar directamente porque no siempre ofrecen tapas para llevar. Pero sin duda, vale la pena intentarlo, sobre todo para disfrutar de esos bocadillos jugosos en casa. En resumen, Marin Mudéjar es un sitio que merece la pena visitar, ¡ya me contarás cómo te va!

Qué tipo de entrantes puedo encontrar en el menú

Y hablando de hacer paradas, Marin Mudéjar es un lugar que ha levantado bastante revuelo últimamente. Por un lado, hay quienes dicen que es una joya en la carretera. Con 5 estrellas en su haber, es perfecto para estancias de cualquier grupo, desde un par de amigos hasta una familia numerosa. La atmósfera es lo que se dice un 5 en ambiente, y el nivel de ruido es muy bajo, ideal para relajarte un rato. Puedes sentarte cómodamente en la barra, y la verdad es que es un sitio donde no tienes que esperar nada para que te sirvan. ¡Imagina eso!

Pero no todo es color de rosa. Hay quien ha tenido experiencias bastante decepcionantes. Alguna vez han entrado con la ilusión por los comentarios positivos, solo para encontrarse con una única camarera atendiendo y que no quedaran platos básicos de su carta: ¡ni morro, ni croquetas de jamón! Y aunque los bocadillos tienen su encanto, con la espera y el ajetreo, te deja un sabor agridulce. Algunos piensan que se siente un poco la falta de organización, y eso puede igual hacer que no quieras volver.

En el lado positivo, si decides arriesgarte, te esperan unos bocadillos buenísimos con una mezcla que te hará querer pedir más. Además, si te encuentras con la camarera rubia que comentan muchos, ya no tendrás que preocuparte por el servicio, que parece ser de 5 estrellas también. Y qué decir del aparcamiento; salir a la carretera ya no es un problema.

Ahora, en cuanto a entrantes, la carta parece que ofrece un poco de todo, aunque hay que tener la suerte de que estén disponibles. Por lo que dicen, podrías encontrar la famosa ensaladilla rusa, pero ojo, que a veces solo tiene porciones pequeñas y no raciones generosas. Croquetas y calamares también están en el menú, pero no siempre están disponibles. Así que, si decides pasarte, quizás valga la pena preguntar antes de hacer el pedido, ¡no vaya a ser que te quedes con las ganas!

Hay opciones de carne y pescado en los platos principales

Y después de ese ratito de carretera, llegamos a Marin Mudejar, un restaurante que, aunque está ahí a la vista en la A-23, te sorprende por lo que ofrece. La verdad, la primera impresión fue un poco mixta. No voy a engañarte, el menú era corto y, a veces, eso no es muy atractivo, ya que parece que hay días en que se acaban rápido los platos. Sin embargo, entre un bocadillo y un garnacha, decidimos darle una oportunidad, y vaya que lo hicimos bien. La atención fue genial, con unas camareras muy majas que hacían que el servicio brillara más que la comida.

Hablando de la comida, si buscas un sitio para el brunch o desayuno, este es el lugar. Las medias tostadas son simplemente enormes y el jamón que sirven es de agradecer. Te digo que si llegas antes de las 10:00h, puedes disfrutar de un desayuno a 4€ que está de lujo. Disponible también una buena variedad de opciones en la barra, aunque cuando te sientas a la mesa, el menú se siente un poco limitado, especialmente en platos principales. Ah, y ni te preocupes por el aparcamiento, hay muchas plazas libres y es gratuito.

Pero no todo es brillar. El ambiente tiene un toque de carretera y está más que claro que a veces, las raciones podrían ser un poco más generosas para un menú de 17€, sobre todo si te encuentras con lentejas que saben a poco o un pollo con patatas que no destaca. Así que si buscas ****opciones de carne y pescado en los platos principales, puede que te sientas un poco decepcionado, pues parece que la variedad no es uno de sus fuertes. En resumen, un lugar que cumple pero que podría dar un poco más en la carta y en la cocina. En cualquier caso, si necesitas un alto en tu ruta, vale la pena hacer la parada.

El restaurante ofrece pan y repostería fresca

Y, bueno, después de hablar de varios lugares chulos, no puedo dejar de mencionar Marin Mudéjar, que lo encontramos en la A-23, justo en Longares, Zaragoza. El sitio es bastante nuevo y está bien diseñado, ¡de verdad! Tiene ese aire espacioso y limpio que siempre se agradece. Aunque el menú está a 17 euros, que puede parecer un pelín caro para lo que es, la experiencia en general no está nada mal. La única pega fue que pedí un entrecot al punto y me lo trajeron un poco más hecho de lo que esperaba. Esos pequeños detalles, sobre todo cuando pasas de cierta cantidad, son los que marcan la diferencia, ¿no crees?

El ambiente es otro tema. Hay mucha luz natural y el espacio es cómodo, perfecto para relajarte después de un buen viaje. Ahora, la calidad del servicio estuvo a la altura; diría que un 4 sobre 5. La única cosa que no me convence del todo es la musical ambiental. A veces se pone un poco alta y estridente, y eso puede quitarte las ganas de disfrutar cada bocado. Pero, por lo demás, el trato de los camareros estuvo más que bien, lo cual siempre suma a la experiencia.

Lo que me sorprendió gratamente fue que es un sitio ideal para familias. Tienen tronas y cambios para los pequeños, lo que es un plus. En cuanto al menú, tanto si vas a tomar un café rápido como si decides quedarte para un buen almuerzo, el trato es siempre amable. De hecho, hicimos una parada rápida para un café y, sinceramente, los servicios estaban impecables. ¡Menos mal! No es tan común encontrar eso en la carretera.

Por cierto, en cuanto a la pregunta del pan y la repostería fresca, no tengo información concreta de eso. Sin embargo, en un restaurante con buena puntuación y críticas tan positivas, espero que se aseguren de tener un toque fresco en su oferta. ¡Definitivamente, un lugar para volver a visitar!

Cuántos comensales puede recibir el salón del restaurante

Y ya que estamos con el tema de Marin Mudejar, te contaré que mi experiencia fue una mezcla de sensaciones, y no todas positivas. Comenzamos con unos canelones tiesos que parecían más bien una prueba de resistencia que un plato de comida. Y bueno, para ser justos, las judías blancas estaban decentes; al menos eso logró salvar un poco la situación. Pero cuando llegó el jarrete de cordero, tenía muchas esperanzas... hasta que probé esas patas fritas rancias que tenían un sabor a aceite horrible e incomible. Esas patas no deberían haber salido de la cocina, en serio. Y ni hablar de los postres, que prefiero olvidar. El menú era de 15 euros, pero ojo, que los refrescos y cervezas van aparte. ¡¡2 euros por un vaso de cola que ni siquiera era Coca-Cola!! Más bien, solo había un sabor a decepción en vez de alegría culinaria.

Sin embargo, no todo es tan negativo; hay quien lo ve de otra manera. Leí que algunos ciclistas se detienen para tomar un cortado y, según ellos, el café está de 10. No tengo dudas de que eso contribuye a que el servicio obtenga buenas calificaciones. Aunque el ritmo puede ser un poco lento, al final, esos momentos de espera pueden valer la pena si la comida es buena y abundante. Si no tienes prisa, tal vez valga la pena darle otra oportunidad... siempre y cuando no te importe un poco la fruición.

Ahora, te preguntarás cuántos comensales puede recibir el salón del restaurante. Pues he escuchado que tiene un espacio bastante ajustado, así que lo más probable es que pueda acoger a unas 30-40 personas cómodamente. Así que si planeas ir en grupo, asegúrate de reservar o llegar temprano para evitar sorpresas. ¡Buena suerte si decides probarlo de nuevo!

Fotografías MARIN MUDEJAR

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