
La Puentecilla es ese lugar en Oruña de Piélagos donde realmente se siente la esencia de Cantabria en cada bocado. Desde que abrió sus puertas en 2007, ha ganado el corazón de muchos, incluyendo el nuestro. Rosa y Víctor, al frente del restaurante, hacen que cada visita sea especial, rodeados de un ambiente amigable y un servicio que te hace sentir como en casa. Su menú del día es una joya: con opciones como pasta negra con langostinos o bacalao asado, ¡no puedes dejar de probarlo!
Este sitio se destaca no solo por su deliciosa comida, sino también por su compromiso con la calidad, utilizando ingredientes de la zona. La Puentecilla ha acumulado más de 1500 reseñas con una calificación de 4.4 de 5 en Restaurant Guru, lo que habla de la satisfacción de sus clientes. Si buscas un restaurante donde disfrutar de platos bien elaborados y un trato cercano, La Puentecilla es tu mejor elección. ¡No dudes en darle una oportunidad y descubrir por qué la recomendamos al 100%!
La puentecilla
Horarios La puentecilla
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–24:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 10:00–24:00 |
| jueves | 10:00–24:00 |
| viernes | 10:00–24:00 |
| sábado | 10:00–24:00 |
| domingo | 10:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La puentecilla
Dónde se encuentra La Puentecilla
¡Hola, amigos! Si están buscando un lugar encantador para comer en Cantabria, La Puentecilla en Oruña de Piélagos es una opción que no se pueden perder. Recientemente fui con unos amigos y, sinceramente, fue una experiencia de 5 estrellas. Nos decidimos por el menú del día, que estaba súper bien por solo 20€. Empezamos con un guiso delicioso y pasta, y déjenme decirles que ambas estaban muy sabrosas. De segundo, optamos por pescado y carne, y no se quedaron atrás. Pero el verdadero ganador del día fue el postre: una mousse de tarta de queso con compota que me pareció realmente original y riquísima. ¡No hay duda de que es super recomendable!
Otra cosa que me encantó es que hay un bar restaurante con un ambiente acogedor, una terraza exterior y un salón comedor. La atención fue rápida y amable, lo que siempre se agradece. Si bien la carta no es súper extensa, están centrados en ofrecer productos de calidad. Probamos unas croquetas caseras de aperitivo que estaban para chuparse los dedos, y un arroz negro con chipirones y marisco que fue un espectáculo. Además, los postres se lucieron con un helado de queso manchego y frambuesa que, aunque un poco peculiar, estaba muy bueno.
Eso sí, hay que mencionar un par de cositas. En horas punta, el lugar puede llenarse y el ruido puede ser un poco molesto. Ah, y algo de lo que muchos se quejan: aparcar es un poco complicado. Pero hay opciones de aparcamiento gratuito en la calle, aunque no siempre hay muchos sitios disponibles.
Así que, ya saben, si están en la zona y se preguntan, "¿Dónde se encuentra La Puentecilla?" La respuesta es fácil: está en Bo. el Puente, 18, 39477 Oruña de Piélagos, Cantabria. ¡No podrían elegir un mejor lugar para disfrutar de una comida rica y agradable!
Cuándo se abrió La Puentecilla
Y ya que estamos hablando de La Puentecilla, tengo que decirte que es un lugar que realmente se siente especial. La calidad de la comida es simplemente excepcional, y eso no lo digo a la ligera. He estado en varios restaurantes, pero aquí la presentación y el sabor van siempre de la mano. Imagina llegar y sentarte en un comedor acogedor, con mesas amplias y un ambiente relajante. La atención es otra de sus grandes estrellas, siempre amables y atentos a tus necesidades. ¡Y ni hablar del vino de la casa! Va a juego perfecto con el menú, de verdad que sorprende lo bien que complementa los platos.
Cuando estuve cenando en su terraza, me quedé maravillado. Pedimos una ensalada de queso de cabra, unas croquetas que son caseras y un pulpo que estaba para chuparse los dedos. Las raciones son generosas, así que no te preocupes si llegas con hambre. A pesar de los 40-50 € que puede costarte por persona, te aseguro que sales más que satisfecho, ¡vale cada céntimo! Aunque, por cierto, si te decides por la terraza, ten en cuenta que la carta no es la misma que la del comedor, ¡un detalle a tener en cuenta si quieres probar algo específico!
Lo que sí me gustaría mencionar es que existe una pequeña sombra en el servicio. Una vez, al ir con amigos, noté que a unas mesas les ofrecían una croqueta de cortesía, mientras que a nosotros no. Pero, en general, esos son solo pequeños detalles, porque todo lo demás, desde la comida hasta el ambiente, son de 5 estrellas. Así que, hey, si llegas a Oruña de Piélagos, ¡no dudes en hacer una parada aquí!
Ah, y por cierto, si te lo estabas preguntando, La Puentecilla abrió sus puertas hace un mes, así que todavía está todo fresquito y nuevo. ¡Espero que pronto te animes a probarlo!
Quiénes son los propietarios del restaurante
Y cuando llegas a La Puentecilla, enseguida te das cuenta de que el lugar tiene un encanto especial. Apenas entras, te reciben con una sonrisa y una atención que hace que te sientas como en casa, algo que se agradece muchísimo. Te lo digo porque hemos tenido una experiencia de 5 estrellas desde la reserva hasta que nos levantamos de la mesa. Es genial saber que hay gente comprometida con ofrecer un servicio tan amable. Eso siempre invita a volver, ¿verdad?
El comedor es pequeño, con unas 8 mesas que lo hacen muy acogedor, así que te recomiendo hacer una reserva, ¡no querrás llevarte ninguna sorpresa a última hora! Y no te dejes engañar por el tamaño del menú, porque te aseguro que, por cómo sirven los platos, parece que estás comiendo a la carta. Por solo 17€ con café, la calidad de la comida es de nivel alto. Cada plato es una delicia, como ese revuelto de trigueros con gambas que está para morirse. Te aseguro que sales sin hambre, y eso que soy de buen comer.
Los postres son otro punto a favor; el arroz con leche y el brownie de fresas están muy ricos, aunque ninguno supera la explosión de sabor de los chipirones que pedí. ¡A esos también les doy un 10! La compañía en la mesa le suma mucho a la experiencia, no hay nada como disfrutar de una buena comida en buena compañía. Y si te soy sincero, el ambiente es muy agradable, aunque la decoración podría mejorar un poco. Pero lo que importa es la calidad y el sabor, que son innegables.
En cuanto a los propietarios, se nota que tienen la experiencia de la hostelería bien dominada. Víctor y Rosa, que son los que están al mando, aportan un toque personal que hace que el lugar respire calidez y profesionalismo. Así que ya sabes, si buscas un rincón gourmet en Oruña de Piélagos, La Puentecilla es la parada obligada. ¡Nos vemos allí!
Qué tipo de ambiente ofrece La Puentecilla
Ya te conté que el restaurante La Puentecilla en Oruña de Piélagos es todo un hallazgo. La otra vez que fui, nos lanzamos a probar un par de platos del menú del fin de semana y la verdad que nos sorprendió. Los risottos estaban realmente buenos y hasta las carrilleras que pedimos fueron una delicia, aunque, ojo, no todo fue perfecto; recuerdo que había un par de trozos de carne asada que estaban un poco secos. Pero con lo que fallaron, compensaron con esos postres maravillosos que compartimos, como el tiramisú y la tarta; ¡se me hace agua la boca solo de recordarlo!
De verdad, si buscas un lugar agradable para una buena comida y quieres disfrutar de un ambiente familiar, La Puentecilla es el sitio ideal. La terraza es amplia y soleada, perfecta para disfrutar de un vermut mientras te relajas. Además, los baños son un punto a destacar; siempre están limpios y huelen bien, que es un plus en cualquier restaurante. Me encantó la atención del personal, son super amables y se ve que saben lo que hacen. Cada plato llega bien presentado y la calidad es innegable.
Y hablando de las rabas, hay que mencionar que son de las mejores de Cantabria. Un imprescindible si decides ir. El ambiente se siente muy jovial, ideal para quedar con amigos o en familia. A menudo lo recomiendo a nuestros clientes en el compraventa de vehículos porque, sinceramente, están haciendo un gran trabajo. Además, son muy profesionales, lo que siempre se agradece a la hora de pedir. Así que, ¿qué te parece? Si estás buscando un lugar donde pasar un rato agradable, definitivamente La Puentecilla te está esperando. ¡No te arrepentirás!
Cuál es el menú del día más destacado de La Puentecilla
Ya te digo que La Puentecilla es un lugar que no te puedes perder si estás por Oruña de Piélagos. No solo tiene una carta variada que se adapta a todos los paladares, sino que cada plato que te traen está bien presentado y es muy sabroso. Me quedé impresionado por la atención del personal: ¡te hacen sentir como en casa! Y lo mejor de todo es que la relación calidad-precio es realmente buena. Si vas con amigos y están buscando un sitio tranquilo para disfrutar de una buena cena, este es el lugar ideal. Te aseguro que hemos estado un par de veces más y cada vez es de 10.
La última vez que fuimos, nos lanzamos con un par de raciones y la verdad es que el pulpo estaba riquísimo. La costilla, ni hablar, ¡espectacular! Te recomiendo que le preguntes al personal sobre las cantidades, porque los platos son bastante abundantes y a veces dan ganas de pedir más, pero luego ya sabes lo que pasa, ¡es un tira y afloja de estómago! Y claro, lo de las croquetas de chorizo tiene su encanto, pero estaría bien que lo avisen antes, ¡no todo el mundo está preparado para esa sorpresa!
Y no puedo olvidar la primera vez que probé las rabas. Te dejo por aquí la foto de la ración y no te miento, ¡16 euros parecía mucho para eso! Mira, claramente me dejé llevar por la emoción de este sitio y debería haber anticipado unas raciones más abundantes. Entonces, ya te aviso, ¡no caigas en la trampa si tienes mucha hambre!
Si hablamos de platos recomendados, sería un pecado no mencionar los langostinos en tempura y las croquetas caseras. De hecho, al final de la velada, si tienes un buen postre que probar, no dudes en pedir la tarta de mascarpone con fresa; es la guinda del pastel. ¡Volveremos seguro!
Y si tienes curiosidad, uno de los menús del día más destacados que ofrecen incluye precisamente esos langostinos o la ensalada de queso de cabra. Sin duda, ¡es una opción que no te querrás perder!
Qué platos puedo encontrar en el menú del día
Hoy he vuelto a La Puentecilla y, la verdad, hacía tiempo que no me pasaba por allí. Y qué alegría me he llevado al encontrar un menú del día que, aunque ha subido un poco de precio, ¡sigue siendo un chollo! Por solo 17€, con café incluido, me he dado un festín. Para empezar, pedí una crema de marisco con rape y mejillones, y eso estaba de rechupete. Mi acompañante no se quedó atrás, eligiendo un timbal de verduras con queso de cabra que debía estar para quitar el hipo. Luego, ambos cayeron en la tentación: un cogote de merluza que era todo sabor. Y de postre, ¡qué maravilla! Ella pidió la triple tarta que, según dice, estaba de otro mundo, y yo opté por una mousse de chocolate y mango que pasó a ser mi nueva obsesión. Salí de allí con una sonrisa de oreja a oreja, deseando volver y contárselo a todo el mundo.
Ayer, para no variar, nos fuimos a por un pintxo y, al final, cenamos como reyes. Empezamos con una ensalada de ventresca con verduras que estaba fresca y deliciosa, y unas croquetas caseras que eran del tipo de "cuando pruebas una, no puedes parar". Luego llegaron los mejillones en salsa picante que estaban para chuparse los dedos, y unos txipirones con pisto que fueron la guinda del pastel. Bebimos una cerveza que estaba tostada y fresca en copa, ¡todo un acierto! Y para rematar la noche, un postre helado de queso manchego, que simplemente me dejó sin palabras. Normal que hoy repitiéramos, ¡es que es un sitio en el que siempre aciertas!
Ahora, si te estás preguntando sobre los platos que puedes encontrar en el menú del día, aquí tienes un par de ejemplos que seguro te hacen la boca agua: la ya mencionada crema de marisco con rape y mejillones, el timbal de verduras con queso de cabra, y un cogote de merluza que es una joya del menú. Además, ya sabes que pueden tener otras delicias como ensaladas y distintas opciones de pescado. La verdad es que cada vez que voy, me sorprenden, ¡y eso es lo mejor! ¡Ya estás tardando en hacerte una escapada!








