
Imagina alojarte en un hotel boutique de 4 estrellas en el corazón de la Ribera del Duero, justo al lado del Monasterio de La Vid. El Hotel El Lagar de Isilla es el lugar perfecto para los amantes del vino, con 21 habitaciones tematizadas que transforman tu estancia en una experiencia única. Además, cuenta con un SPA donde podrás descubrir el proceso de elaboración del vino mientras disfrutas de un circuito relajante. ¡Es como estar dentro de una bodega!
Este rincón especial no solo te ofrece un alojamiento acogedor con conexión Wi-Fi y aparcamiento gratuitos, sino que también tiene un restaurante especializado en cordero asado y una oferta divertida de catas y degustaciones. Si buscas un escape tranquilo y chic, sin duda, este hotel es el lugar ideal para desconectar y disfrutar de la belleza de la región. Y si te decides a hacer la reserva, ¡no olvides aprovechar los descuentos que tienen para ti!
Hotel y Bodega El Lagar de Isilla
Mapa Ubicación Hotel y Bodega El Lagar de Isilla
Dónde se ubica el Hotel El Lagar de Isilla
¡Hola, amigos! Si están buscando un lugar especial para una escapada romántica, el Hotel El Lagar de Isilla en La Vid, Burgos es el sitio ideal. Hace poco celebramos nuestro primer aniversario de bodas allí y, sinceramente, fue una experiencia inolvidable. Tienen una puntuación de 5/5, y no es por nada, ¡realmente se lo merecen! Desde que llegamos, el ambiente pintoresco y tranquilo nos hizo sentir como en casa. La amabilidad del personal es inigualable; te hacen sentir bienvenido desde el primer minuto.
Nos alojamos en una suite con jacuzzi que era un verdadero lujo. Las vistas desde la ventana, al monasterio y los viñedos, eran simplemente espectaculares. Imagínate despertarte todos los días con esa vista, ¡una maravilla! Y hablando de maravillas, no te puedes perder la visita guiada a la bodega. Gregor, el enólogo, te lleva a través de todo el proceso de elaboración del vino de manera tan amena que hasta los que no son muy fans del vino se quedan enganchados. Y los vinos son INCREÍBLES; tuvimos que llevarnos unas botellas a casa, ¡no podíamos resistirnos!
Si creías que lo mejor había terminado, ¡espera a probar la cena en su restaurante! Cada plato estaba delicioso, pero el carpaccio con helado de queso de cabra fue una auténtica revelación. Y combinarlo con uno de esos vinos de la cata fue la guinda del pastel. Además, no olvides pasar por la tienda del hotel; hay unos detalles monísimos que vale la pena llevarse, como las perchas en forma de botella.
Y para rematar nuestra escapada, disfrutamos del spa. Estábamos completamente solos y pudimos relajarnos a nuestro ritmo. Todo estaba tan bien cuidado que salimos sintiéndonos renovados. También hubo tiempo para explorar el área, con un paseo por el pueblo y algunas fotos del Río Duero.
En resumen, si te preguntas ¿Dónde se ubica el Hotel El Lagar de Isilla?, está en la C. Cam. Real, 1, 09471 La Vid, Burgos. Si están pensando en un viaje en grupo o en pareja, ¡súper recomendable! No dudo que volveremos en otra ocasión, especialmente porque durante el mes de marzo hay unas jornadas gastronómicas que seguro no querrán perderse. ¡Hasta la próxima!
Qué tipo de hotel es El Lagar de Isilla y cuántas estrellas tiene
¡Y qué decir del Hotel y Bodega El Lagar de Isilla! La verdad es que no puedo dar más de 5 estrellas porque no dejan, pero aquí os las dejo yo todas, ¡no hay problema! ⭐⭐⭐⭐⭐⭐. Estuvimos el pasado sábado 5 de abril celebrando el cumpleaños de mi madre y, para ser sinceros, desde que entramos nos quedamos alucinados. La mesa que nos tocaron parecía la de una boda, tan bien decorada y todo. El camarero que nos atendió, un verdadero crack, tenía un humor encantador que hizo que incluso los cuatro niños que llevábamos se lo pasaran genial. No solo se ganó a los peques, sino también a los adultos, ¡eso es un talento!
La comida fue otro punto a destacar. Espectacular y a precios más que asequibles, así que salimos muy contentos. Y oye, hablando de cosas que a veces no se valoran, quiero dar un 10 a la gente que limpia los baños. ¡Estaban impecables! Al final del día, aunque el flan era tan grande que no nos cabía (y eso que ya habíamos comido a gusto), lo devoramos porque estaba delicioso. Así que, ¡gracias por todo! Sin duda es un lugar para repetir.
Hoy, además, tuvimos la suerte de hacer una cata en la bodega, y allí estaba Gregor, un tío mega simpático que nos hizo sentir como en casa. De verdad, el trato fue insuperable. Aprendimos un montón sobre el vino y los que probamos estaban increíbles. Todo fue tan ameno que, aunque éramos un grupo, se sintió como una experiencia super cercana. Y hablando de experiencias, elegimos una con alojamiento, y la habitación era de ensueño, ¡enorme y cómoda!
Así que, si te lo has preguntado, El Lagar de Isilla es un hotel de 4 estrellas ubicado en La Vid, Burgos. Perfecto para un fin de semana tranquilo con vistas guapas y todo el confort que se pueda desear. Definitivamente, anotadlo en la lista de lugares a visitar, porque no os arrepentiréis. ¡Vamos que hay que repetir pronto!
Cuántas habitaciones tiene el hotel y cómo están tematizadas
Y bueno, la experiencia en el Hotel y Bodega El Lagar de Isilla no podría haber sido mejor. Este hotel de 4 estrellas está en un lugar precioso, justo en C. Cam. Real, 1, 09471 La Vid, Burgos. Este fin de semana nos quedamos en la habitación del arte románico, y déjame decirte que fue simplemente espectacular. Era amplia, estaba super limpia y los artículos de baño de la Chinata eran un detalle que se aprecia mucho. Lo único “malo” fue que la persiana del tragaluz se abrió a las 8:25 de la mañana, ¡un poco pronto para ser domingo! Pero bueno, ni hablar, uno se va acostumbrando a levantarse con la luz del día.
Ahora, hablemos de la comida porque, ¡vaya nivel! Ya conocíamos su restaurante en Aranda y, tras nuestra visita a la bodega de La Vid, no lo dudamos ni un segundo y comimos allí. La atención es de 5 estrellas y los productos son simplemente inmejorables. Agradecer a Javier por hacernos un huequito para la cena; no queríamos quedarnos sin probar esos manjares. La carne, en su punto perfecto y acompañada de vinos de su propia bodega. ¡Un festín de sabores!
Y no te olvides de la visita a la bodega. Si ya has ido a otras, esta es recomendable, de verdad. Aprendimos un montón de cosas que no te cuentan en otros lugares. La cata de vinos estuvo genial, aunque, sinceramente, sería mejor no tratar de 'vender' tanto ciertos proyectos del terruño. Pero el blanco, ¡qué descubrimiento! Nos sorprendió para bien.
Ah, y el spa también fue un gran acierto. Por el precio que pagamos, me pareció que estaba muy bien. Completo, limpio y sin agobios, especialmente a las 20 horas cuando fuimos. En resumen, el entorno, la atención, la gastronomía y las instalaciones hacen de este hotel un lugar altamente recomendable. Sin duda, volveremos.
Para que te hagas una idea, el hotel cuenta con siete habitaciones, todas ellas tematizadas con diferentes estilos, lo que le da un toque especial y único a cada estancia. Así que, si decides ir, tendrás la oportunidad de elegir entre habitaciones que reflejan desde el arte románico hasta otras inspiradas en tradiciones locales. Perfecto para cualquier tipo de viaje, ya sea en grupo, en pareja o simplemente para desconectar. ¡Nos vemos pronto, El Lagar de Isilla!
Qué servicios ofrece el SPA del hotel
Ya te conté lo increíble que fue nuestra experiencia en la cata de vinos, ¿verdad? Reservamos para una cata y nos hicieron sentir como en casa, eso no tiene precio. Desde el momento en que llegamos a la bodega El Lagar de Isilla, todo fue de maravilla. Claudia fue la encargada de guiarnos y la verdad es que merece un 10 de 10. Y luego vino David a atendernos en la cata; no lo puedo creer, ¡nos dejó con ganas de más! Su recomendación sobre el chuletón fue un acierto total, estaba espectacular, y encima, tuvimos la suerte de conocer a José Andrés, el dueño, que además de contarnos sobre sus proyectos, nos hizo reír con su humor.
Además, Claudio nos ofreció la oportunidad de conocer algunas de las 21 habitaciones del hotel, cada una con su propio encanto. Es impresionante la atención al detalle y el buen gusto en cada rincón. Enhorabuena a todo el equipo, el trato y el servicio son inmejorables, y ni hablemos de la comida, porque ¡justo al salir de allí, ya estábamos planeando nuestra próxima visita desde Mallorca! Queremos probar las habitaciones y, ¡por supuesto!, la experiencia de Wine Spa. Gracias mil por tratarnos tan bien, ¡de verdad!
Hablando de la experiencia en el hotel, fue un fin de semana de escapada romántica y hay ciertas cosas que se pueden mejorar. La bodega, aunque sencilla, ganó en dinamismo gracias a Gregor, el guía. Durante la cata, terminaron por dejarnos una botella adicional a un precio especial gracias a Pilar, la hija del dueño, lo que se sintió como un gran detalle. Sin embargo, algunos detalles en cena y bar podrían haber sido más fluidos, como la gestión del tiempo. Eso sí, la comida estuvo rica, y tanto Amil como Gregor fueron geniales y nos explicaron cada plato. La cena nos llevó un buen rato, así que apuramos un poco para pedir una copa antes de que cerrara la barra.
Y sobre el SPA, la experiencia fue algo variada. Tiene ciertas comodidades y una decoración agradable, pero hay que reconocer que algunos chorros no funcionaban. Aunque el lugar es pequeño, es ideal para relajarse después de un día de cata y exploración. Los servicios de spa que ofrecen son perfectos para desconectar; ya sea un masaje, o simplemente disfrutar de un jacuzzi. Eso sí, el de nuestra habitación olía un poco a tubería cuando lo encendimos, lo cual no fue muy agradable. En general, si bien todo tiene sus más y sus menos, la propuesta de este lugar es bastante atractiva y definitivamente vale la pena considerarlo para una escapada. ¡Ya estoy deseando volver y descubrir más!
Es posible realizar catas y degustaciones de vino en el hotel
Hablemos un poquito más sobre el Hotel y Bodega El Lagar de Isilla. Resulta que elegí este lugar para pasar la Nochebuena y la Navidad con mi familia, y la verdad es que fue una experiencia extraordinaria. Desde que llegamos, el ambiente era mágico, con una decoración exquisita y un trato tan cercano que nos hicieron sentir como en casa. Con todo eso, ¡ya estoy pensando en repetir!
Las habitaciones son una maravilla, cada una con su propio estilo y mucho encanto. Están muy bien equipadas, incluso algunas con bañeras de hidromasaje que son perfectas para relajarse después de un largo día. Y lo mejor es que, además de las increíbles vistas que ofrecen, este hotel de 4 estrellas es relajante y con un precio bastante razonable. Definitivamente es un lugar que tienes que considerar para unas vacaciones.
Por cierto, no te puedes perder la visita a la bodega. María Fernanda nos guió en la cata y fue entertaining y super amena. La comida en el restaurante del hotel, ¡uff!, espectacular. Después de cenar, un relajante rato en el spa es justo lo que necesitas. Hablando de eso, el spa está ambientado de tal forma que lo único que necesitas hacer es rendirte y dejarte llevar. Simplemente un 10.
Y sí, sobre tu pregunta, sí que es posible realizar catas y degustaciones de vino en el hotel. Tienen un equipo excelente que te guía durante la experiencia, incluyendo el personal excepcionalmente amable como Claudia y Raquel, quienes saben cómo hacer que la visita sea memorable. Así que si quieres disfrutar de una buena copa de vino mientras te relajas en un lugar de ensueño, este es definitivamente tu sitio. ¡Te lo aseguro, no te vas a arrepentir!
El hotel cuenta con conexión Wi-Fi y aparcamiento
La verdad es que si estás buscando un lugar que lo tenga todo, El Lagar de Isilla es una auténtica joya. La cata de vinos con Raquel fue una de las mejores experiencias que hemos tenido. Esta chica no solo es encantadora, sino que irradia pasión por los vinos. Si hay algo que no puedes perderte, es esa cata. ¡Nos quedamos enganchados y deseando probar más! Ah, y el spa... ¡genial también! Aunque la cascada no funcionaba ese día y fue un pequeño bajón, todo lo demás hizo que no dejáramos de disfrutar.
Si decides ir solo por la cata, te va a sorprender la variedad de opciones. La enóloga que nos atendió fue increíble, una mezcla perfecta de simpatía y profesionalidad. Nos quedamos con ganas de comer, porque el aroma que salía de la cocina prometía un festín… ¡Definitivamente, en nuestra próxima visita no podemos olvidarnos de hacer una reserva para probar lo que cocinan!
En general, este hotel es el sitio ideal para relajarse, comer bien y, por supuesto, disfrutar de buenos vinos. Las habitaciones están súper cuidadas, llenas de pequeños detalles que las hacen especiales y, desde luego, todo está muy limpio. El personal es amable, siempre dispuestos a ayudarte y a hacerte sentir como en casa. Además, el restaurante es un verdadero espectáculo, así que preparate para disfrutar de una experiencia gastronómica de 10.
Sobre tus preguntas, sí, el hotel cuenta con conexión Wi-Fi y aparcamientos disponibles, lo cual es ideal si viajas en grupo o en pareja y quieres desconectar sin preocupaciones. Así que ya lo sabes, si necesitas un lugar tranquilo con un toque romántico y mucho vino, ¡no dudes en planear tu escapada a El Lagar de Isilla!
Qué especialidad gastronómica ofrece el restaurante del hotel
Y ya que estamos hablando de la Bodega El Lagar de Isilla, tengo que contarles que la experiencia es increíble. Aunque solo pasamos el día allí, la visita a la bodega fue genial y el ambiente era tan acogedor que te hace sentir como en casa. Después de la visita, nos sentamos a comer con amigos y, para ser sinceros, la comida fue espectacular. Las chuletillas de cordero estaban para chuparse los dedos, y el asado no se quedó atrás. Lo mejor de todo es que, con lo rica que estaba la comida, los precios eran super razonables, lo que siempre se agradece.
Pero si pensáis en quedarte a dormir, ¡vaya que no os arrepentiréis! Las habitaciones son enormes y súper cómodas, como esa cama de 2x2 que te hace querer quedarte ahí para siempre. Y no me hagan empezar con el spa… ¡es perfecto! La temperatura del agua es ideal, y si os gustan las saunas, aquí tienen todo bajo control para que relajéis cuerpo y mente. Además, el trato del personal es excepcional. Se nota que están ahí para que cada detalle sea especial, y esto se siente.
La suite de la Viña es un lujo. Aunque estaría bien tener un sofá grande para disfrutar con la parejita, lo cierto es que los dos sillones pequeños son cómodos. Sin embargo, eso no quita lo maravillosa que fue la experiencia. Cada rincón del hotel tiene ese encanto especial que se siente en los lugares con historia. Si alguna vez buscáis tranquilidad, este es el lugar ideal.
Ah, y en cuanto a la gastronomía, el restaurante del hotel se lleva el premio mayor. Ofrecen especialidades que incluyen no solo el fabuloso asado que mencioné antes, sino que las chuletillas de cordero son un must que no podéis dejar pasar. Así que, si decidís venir, ¡no olvidéis hacer una parada en su restaurante! Les aseguro que cada bocado vale la pena.
Es adecuado el hotel para quienes buscan una escapada tranquila y chic
La verdad es que el Hotel y Bodega El Lagar de Isilla no tiene desperdicio. Nos alojamos en una habitación estándar superior que nos dejó sin palabras. La cama era enorme y tan cómoda que casi no queríamos salir de ahí. ¡El jacuzzi moderno fue un detalle inesperado que nos encantó! Y la decoración con toques de vino le da un aire tan acogedor y chic al lugar, ¿no te parece? Es como un pequeño refugio que combina el lujo con la tranquilidad.
No sé si han escuchado sobre la visita a la bodega, pero, de verdad, ¡no se la pueden perder! Tuvimos la suerte de que nos guiara una chica latina que, aunque no recordamos su nombre, nos dejó a todos impresionados. Su desparpajo y profesionalidad hicieron que la experiencia fuera muchísimo más divertida y enriquecedora. Se nota que le encanta lo que hace, porque además, ¡nos convenció de traernos unos vinos a Málaga! ¡Volveremos solo por ella!
Y sobre el spa, qué maravilla, ¿verdad? Lo probamos a través de una experiencia smartbox, así que no sabíamos muy bien qué esperar. Pero, vaya, sauna, baño turco, una piscina decorada con detalles de vino... ¡hacen que quieras quedarte para siempre! Hasta recibimos una botella de vino rosado de regalo al final, un detallazo que siempre se agradece.
Ahora, no todo es perfecto, y como les conté a algunos, hubo un par de desavenencias con la atención al cliente en la gestión de actividades. Reservando seis habitaciones desde un mes antes y nos encontramos con que no podían organizar las comidas como esperábamos. Un poco desalentador, la verdad. Pero echando un vistazo a todo lo demás, el hotel sigue siendo un lugar perfecto para quienes buscan una escapada tranquila y chic. Con las habitaciones acogedoras, el spa para relajarse y el encanto de la bodega, hay muchas razones para considerarlo un planazo para un viaje en grupo o en pareja. Sin duda, dejaremos lo malo atrás y nos enfocaremos en lo maravilloso de la experiencia.
Qué otras actividades se pueden disfrutar en la Ribera del Duero
La verdad es que El Lagar de Isilla se ha convertido en uno de esos lugares que no puedes dejar de recomendar. Desde la primera vez que fuimos, sabíamos que teníamos que volver, pero esta vez la experiencia fue aún mejor. Primero, el trato por parte de Wendy y el encargado fue simplemente espectacular. ¡No tengo palabras! Imagínate que nos ofrecieron degustar cordero lechal en la terraza, y como llevábamos a nuestro perro, nos acomodaron de maravilla. La comida, ya te digo, estuvo de otro mundo. No nos decepcionó para nada y justo cuando pensábamos que sería un desastre, el servicio fue un 10. Y ni hablar de las raciones, ¡generosísimas!
Y claro, no hay que olvidar el circuito de SPA y las habitaciones con bañera de hidromasaje. Después de un par de días de desconexión total, una cena a la carta en el restaurante fue la guinda del pastel. Nos encantó el ambiente y la decoración; es un lugar perfecto para una escapada romántica o un plan en grupo. La verdad que nos pareció que el tiempo de espera fue bastante razonable, considerando que llegamos un domingo soleado con bastante gente.
Cuando probamos los vinos en la bodega, nos sentimos como en casa. La forma en que nos asesoraron sobre los diferentes tipos y matices fue genial. Así que nos trajimos un par de botellas para disfrutar en casa. La tienda tiene todo tipo de productos bien cuidados, y vale la pena pasar un rato explorando. No es solo un lugar para comer o dormir, es toda una experiencia. Mafe fue maravillosa, haciendo la cata divertida y acogedora, lo que marcó la diferencia.
Y si estás preguntándote qué más se puede hacer en la Ribera del Duero, hay muchísimas actividades. Podéis disfrutar de rutas de senderismo, que son perfectas para admirar el paisaje, o visitar otros viñedos y bodegas. Hay incluso opciones de realizar paseos en barco por el río, lo que es una forma espectacular de ver la región. Ah, y no olvides preguntar por las tradiciones locales; la cultura aquí está llena de encanto. Sin duda, la Ribera del Duero tiene mucho que ofrecer ¡y El Lagar de Isilla es el lugar perfecto para base!
El hotel ofrece descuentos para las reservas
Ya sabes lo que dicen, ¡las mejores experiencias a veces vienen en paquetes sorpresa! Cuando estuvimos en El Lagar de Isilla, decidimos aprovechar una experiencia de Smartbox para probar su spa, y vaya que fue un acierto. La limpieza es de 10, y eso se nota nada más entrar. Los vestuarios son impecables, con taquillas sin necesidad de candado, lo cual es un detallazo. Y, olvidándome de la toalla, porque ¡te la dan allí mismo! El spa es pequeño pero muy completo: tres duchas de cromoterapia para darle un toque especial, una sala de camas calientes ideal para relajarte con una infusión y, por supuesto, sauna y baño turco. ¡No me olvido de la piscina y el jacuzzi con chorros que hacen maravillas! Pasamos un rato increíble, literalmente salimos flotando.
Después de tanta relajación, la cena en su restaurante fue el cierre perfecto para el día. Te recomiendo que hagas reserva, porque suele estar bastante lleno. La atención del personal fue estupenda, y la comida no podía estar más rica. No sé si fue el vino, ¡pero estaba delicioso! Me encantó que todo estuviera tan bien, desde el ambiente hasta los sabores. Sin duda, volveremos, ya que fue una experiencia memorable en un hotel que sabes que cuida de sus huéspedes.
Ahora, parece que no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Escuché que, en alguna ocasión, unos amigos fueron a disfrutar de unos vinos en el bar y no tuvieron la mejor experiencia. A veces, hay detalles que pueden arruinar la tarde, como la atención que recibieron, que no fue amable ni atenta. Creo que es fundamental cuidar a los clientes, especialmente en un lugar donde hay tanta competencia en torno a buenos vinos. ¡Así que si decides ir, quizás deberías preparar un pequeño aperitivo por tu cuenta, solo por si acaso!
Ah, y en cuanto a las reservas: si has oído hablar de descuentos, lo más seguro es que debas llamar y preguntar directamente, ya que hay ocasiones especiales o paquetes promocionales que pueden estar disponibles. No está de más intentar y asegurarte un buen precio para tu próxima escapada. ¡Así que ya sabes, echa un vistazo y no te lo pienses demasiado!








