Hostal Rural San Andrés

Hostal Rural San Andrés

Si estás buscando un lugar acogedor en tu camino por el Camino de Santiago, el Hostal Rural San Andrés en Torres del Río es tu mejor opción. Situado en C. Jesús Ordóñez, 6, este refugio no solo es perfecto para recargar energías, sino que también cuenta con una piscina al aire libre para relajarte después de un día de camino. Además, podrás disfrutar de WiFi gratuito y habitaciones con baño privado que acomodan hasta tres personas. Es como tener tu pequeño oasis en medio de la aventura.

Este hostal es mucho más que un lugar para dormir; es un punto de partida ideal para explorar los impresionantes paisajes naturales y el patrimonio histórico de Navarra. Con 496 valoraciones y una media de 4/5 en Google My Business, quienes se han alojado aquí lo recomiendan por su atmósfera cálida y el típico toque de hospitalidad que caracteriza a los peregrinos. Así que, si planeas un descanso auténtico en tu travesía, el Hostal Rural San Andrés te espera con los brazos abiertos.

Hostal Rural San Andrés

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Fotos
C. Jesús Ordóñez, 6, 31229 Torres del Río, Navarra
948 64 84 72

Mapa Ubicación Hostal Rural San Andrés

Dónde se encuentra el Hostal Rural San Andrés

¡Hola, grupo! Si estáis pensando en hacer una escapada por Navarra, realmente tenéis que considerar el Hostal Rural San Andrés. Este lugar está en Torres del Río, un pueblito encantador que prácticamente es un oasis de tranquilidad. Y, de paso, se cruza el Camino de Santiago, así que si os encontráis peregrinando, ni lo dudéis. La dirección es C. Jesús Ordóñez, 6, 31229 Torres del Río. ¡Ubicación perfecta!

Lo primero que hay que mencionar es el trato del personal; de verdad, son un encanto. Fernando, que creo que es el dueño, es súper amable y siempre está dispuesto a ayudar. La limpieza del lugar es impecable, así que os sentiréis muy cómodos. Las habitaciones son amplias y están bien equipadas, lo que es un plus si viajáis en grupo o con familia. Además, ¡tienen piscina! Perfecto para refrescarse después de un día explorando.

En cuanto a la comida, el bar del hostal tiene opciones bastante ricas como platos combinados, hamburguesas y raciones. Es lo justo y necesario para recargar energías sin complicaciones. Yo diría que el ambiente es muy acogedor y el servicio es muy atento, ¡os vais a sentir como en casa! A pesar de que algunos comentarios mencionan que hay detalles que mejorar, la mayoría de la peña se va encantada.

En resumen, si buscáis un lugar tranquilo y bien ubicado, el Hostal Rural San Andrés es justo lo que necesitáis. A menos de un paso de la Iglesia del Santo Sepulcro del siglo XII, ¡haréis un viaje a la historia sin querer! Así que, la próxima vez que planeéis una escapada, no olvidéis visitar este hostal. ¡Su atención y buena onda lo valen!

Qué servicios ofrece el Hostal Rural San Andrés

Ayer, después de una pequeña experiencia complicada con el albergue hermano, Casa Mariela, decidimos que necesitábamos hacer un cambio. Suponíamos que podríamos relajarnos en su piscina después de haber pagado un suplemento por ello, pero resulta que no tenían piscina. Así que, tras una rápida llamada, cancelamos sin problemas. La chica de recepción fue bastante amable, aunque al final nos cargaron los 28€ de la reserva. Pero bueno, somos peregrinas y a veces esas cosas pasan, ¿verdad? Lo importante es que nuestra estadía en el Hostal Rural San Andrés fue un sueño, especialmente después de días de andar bajo el sol.

Al llegar a San Andrés, nos recibieron con una sonrisa y la atención fue inmejorable. El chico de la recepción nos trató con un respeto que te hace sentir como en casa, como si te conociera de toda la vida. Sabes que lo has hecho bien cuando el personal te hace sentir así, ya sea que seas peregrino o simplemente un viajero buscando descanso. La verdad es que la calidad del servicio aquí es difícil de encontrar en otros lugares; he estado en muchos hoteles y albergues, y el trato aquí vale su peso en oro.

Y no puedo dejar de mencionar al camarero del restaurante. Fue súper amable y su atención fue verdaderamente exquisita. Después de varios días de peregrinar, encontrar un lugar que te cuida así se siente como un verdadero oasis en medio del desierto. Si alguna vez vuelvo a esta zona, sin duda me alojaré aquí de nuevo.

Ahora, hablando de los servicios que ofrece el Hostal Rural San Andrés, tienen todo lo necesario para hacer que tu estancia sea cómoda y relajante. Además de habitaciones acogedoras, también cuentan con un restaurante donde puedes disfrutar de una cena deliciosa. Y aunque no está en el mismo edificio, la atención al cliente es excelente; realmente hacen un esfuerzo extra para asegurarse de que tu experiencia sea memorable. Así que, si decides quedarte aquí, ¡garantizado que no te arrepentirás!

El hostal cuenta con piscina

Si estás buscando un lugar donde relajarte después de una larga jornada de caminata, el Hostal Rural San Andrés en Torres del Río es definitivamente una opción a tener en cuenta. Lo que más me impresionó es lo atentos y simpáticos que son los del personal, ¡se nota que les gusta lo que hacen! Fernando, uno de los recepcionistas, es todo un crack: nos recomendó un pantano cercano donde podíamos hacer actividades acuáticas y fue la guinda del pastel en nuestra escapada. Las habitaciones son de 10, con aire acondicionado, ventilador y hasta ducha de hidromasaje. La relación calidad-precio es excelente, sin duda volvería a ir.

Ahora, no todo fue perfecto, y es que encuentro que la comida podría mejorar un poco. Entiendo que en un lugar pequeño como este no siempre haya mucha variedad, pero cuando llegas cansado de caminar 20 km, un bocadillo o algo ligero para picar sería lo ideal. Me impactó algo que le sucedió a un grupo de amigos: después de su largo recorrido, llegaron a la hora de la cena y se encontraron con que ya no había nada para comer. La situación no fue muy amable, especialmente por la actitud de una recepcionista que no tuvo mucho tacto. Pero bueno, siempre hay algún malentendido y eso no debe empañar la experiencia global.

Y para los que se lo estaban preguntando, sí, el hostal cuenta con piscina. Después de un día ajetreado, es un lujo poder relajarse al borde del agua. Ideal para remojarse, refrescarse, y simplemente disfrutar del ambiente tranquilo del lugar. Así que ya saben, si alguna vez pasáis por allí, disfrutar del chapuzón es casi un must. ¡Anímense a visitar!

Se ofrece WiFi gratuito en el hostal

Y mira, te cuento que el Hostal Rural San Andrés está súper bien situado a la entrada de Torres del Río, lo que resulta ideal si llegas caminando, especialmente si estás haciendo el Camino de Santiago. A mí me atendió José y, la verdad, fue un crack, siempre atento y dispuesto a ayudarme con lo que necesitaba. Las instalaciones son buenas y limpias, así que eso se agradece mucho después de un día de caminata. Ah, y las camas son muy cómodas, lo que es un plus cuando llegas cansado de andar.

Una de las cosas que más me gustaron fue que tienen restaurante para comidas y cenas, así que no tienes que ir muy lejos para disfrutar de algo rico (aunque, ya te advierto, la experiencia variará según el día). El desayuno es bastante simple, pero práctico, especialmente si necesitas salir temprano a caminar, ya que abren pronto. Eso sí, si te toca una de esas mañanas en las que no hay mucho disponible para almorzar, ¡es que te puedes encontrar con bolsas de patatas y poco más!

Por otro lado, el hostal tiene su lado tranquilo, que es ideal si quieres desconectar un poco, pero el trato del personal... bueno, varía según a quién le preguntes. A veces, puede que encuentres a alguien un poco antipático, lo que podría arruinar un poco la experiencia. Además, te cuento que el WiFi gratuito no está mencionado, así que si dependes del Internet... te tocará preguntar directamente si lo tienen. En general, creo que la relación calidad-precio es buena, siempre y cuando no te topes con un mal día.

Cuántas personas pueden alojarse en las habitaciones del hostal

Y bueno, después de un día movido, nos pasamos por el restaurante del Hostal Rural San Andrés para cenar algo rápido. Opté por el menú del peregrino, que la verdad no estaba mal, pero tampoco fue nada del otro mundo. Una ensalada mixta con aceitunas, un cuarto de huevo y un poco de atún desmenuzado de primero, y de segundo, un secreto ibérico que venía en tiras con patatas fritas congeladas. La cena se fue un pelín de las manos con el postre: un arroz con leche que, sinceramente, no tenía nada especial. Al final, con una cerveza 0,0 y un café con hielo (sí, ¡de esos que te cobran el hielo!), nos salió el total por 21,25€. No quiero ni imaginar cuánto podrá costar en un festivo.

A pesar de eso, el chico de recepción fue un verdadero descubrimiento. Si decides alojarte aquí, ten por seguro que te va a tratar genial. Es uno de esos tipos que vale su peso en oro porque realmente se preocupa por los huéspedes. Aunque la cena, como te dije, no fue la mejor experiencia, el ambiente en el hostal sí que es acogedor. Eso sí, hay que mencionar que la chica que estaba sirviendo en la cena tenía una actitud un poco… digamos que no era la más amigable. Pero bueno, siempre hay una oveja negra en el rebaño.

Noche se nos pasó volando. Pasa que al día siguiente, cuando bajamos a desayunar, la historia se repitió con una de las dos chicas que estaban en la barra. Borde y maleducada a más no poder. Me pareció un poco raro que para un bocadillo pequeño y un zumo me cobrarán 5,50€, y eso que el zumo me lo tuve que servir yo misma porque no me ofrecieron ni vaso. Un detalle que no suma, la verdad. Y con el lío de la limpieza, había más desperdicios en la papelera de la terraza que en cualquier otra parte. ¡Con la hora a la que habíamos cenado, un poco de limpieza extra no hubiera hecho daño!

En cuanto a las habitaciones, si te preguntas cuántas personas pueden alojarse, la mayoría son bastante amplias, y suelen tener espacio para dos personas, y puede que alguna opción más para grupos pequeños. Una buena opción si vas en pareja o con amigos. A pesar de todo, creo que es un lugar que tiene su encanto, aunque deba mejorar en algunos aspectos. ¡Seguiré compartiendo mis aventuras por aquí!

Las habitaciones del Hostal Rural San Andrés tienen baño privado

Y ya que hablamos de comida, la cosa en el Hostal Rural San Andrés no siempre es color de rosa. Aunque, se entiende que sigan abiertos solo porque no hay más opciones en el pueblo, el trato que reciben algunos clientes puede dejar mucho que desear. Te puedes encontrar con situaciones raras; por ejemplo, hay quienes comentan que les pareció una vergüenza pagar 20 euros por medio filete de vaca, un pimiento enano y unas patatas fritas congeladas. Y ni te cuento de los macarrones con tomate de bote… Vamos, es como si se aprovecharan del camino de Santiago. Si quieres saber más sobre estas experiencias, te animo a consultar Tripadvisor. Al final del día, no todo es perfecto.

A pesar de estos detalles sobre la comida, hay quienes aseguran que el servicio del personal es realmente amable. Por ejemplo, si estás viajando en moto, te dejarán entrar las motos dentro, lo cual es un punto a su favor. Además, las habitaciones suelen estar limpias y cómodas, aunque eso sí, el agua puede jugarte una mala pasada y estar más tibia por la noche o casi fría por la mañana. Pero bueno, esos son solo pequeños detalles en una mezcla general que suele ser muy positiva.

Hablemos de lo bueno: si estás haciendo el Camino de Santiago, este hostal es altamente recomendable. La relación calidad-precio es bastante atractiva y, después de una larga etapa, ¡lo sabrás agradecer! Tienen una pequeña piscina en la que puedes relajarte un poco, y el menú casero parece ser un hit entre muchos de los que pasan por allí. Se nota que intentan dar todas las facilidades a los peregrinos, incluso para resguardar bicicletas. Y aunque no tienen aire acondicionado, un ventilador puede hacer maravillas para que no pases calor en verano.

En cuanto a las habitaciones, sí, tienen baño privado, lo que le suma puntos al sitio, aunque quizás no te esperes el lujo de un hotel de cinco estrellas. Pero en general, son cómodas y cuentan con lo suficiente para una buena noche de descanso, algo fundamental después de un día en el camino. Así que, si te decides a hacer una parada allí, más allá de los platos a veces cuestionables, creo que vas a disfrutar de tu estancia. ¡Buen camino!

Cuál es la calificación del hostal en Google My Business

Y bueno, hablando del Hostal Rural San Andrés, la verdad es que la habitacion nos sorprendió. Era todo limpio y moderno, y tuvimos la suerte de que nos tocara un baño con bañera. Ideal para relajarte un poco después de un día largo de rutas por el camino de Santiago. Y ojo, que con los radiadores que tienen, es super práctico para secar la ropa si es que te ha pillado un chaparrón. ¡Ya sabes, esas cosas que pasan cuando menos te lo esperas!

La ubicación del hostal también es un punto a su favor. Perfecto para los que andan siguiendo el camino de Santiago. Te deja a un pasito de esas etapas que se dice fácil, pero que son todo un reto. Sin embargo, hay que mencionar que, en abril, aunque la piscina se veía genial, no pudimos disfrutarla porque estaba cerrada. Y en ese momento, el resto del restaurante tampoco estaba operativo, así que imagino que ahora, ya con la situación más relajada, es posible que todo esté funcionando perfecto.

Aunque hubo un par de detalles que no me encantaron. Por ejemplo, el servicio no siempre fue el mejor. Hubo momentos donde el personal parecía un poco desganado, y hasta no nos dieron buena información sobre el desayuno, que fue algo básico y con prisa. Me imagino que ahora ya se han puesto las pilas, especialmente si consideramos lo amables que fueron otros huéspedes al hablar de los dueños. De todas formas, mientras estuve allí, la habitación se llevó mis mejores puntuaciones.

En general, si hay que darle una calificación al Hostal Rural San Andrés en Google My Business, mirar los comentarios de todos da una idea clara de que parece estar rondando un 4 de 5. ¡Es una buena opción para quienes busquen un lugar acogedor y con carácter!

Qué tipo de atmósfera se puede esperar en el hostal

Te cuento que el Hostal Rural San Andrés se ha convertido en una de mis paradas favoritas. Desde que llegamos, la vibra del lugar te hace sentir como si estuvieras en casa. Las habitaciones son súper limpias y cómodas, con camas que parecen abrazarte después de un largo día de caminar. Y no solo eso, ¡el baño y la ducha son una maravilla! Sinceramente, tras horas de caminata en el camino de Santiago, nada como una ducha refrescante y luego desplomarse en una cama tan cómoda.

Y no podemos olvidar la comida; ¡es simplemente deliciosa! He de mencionarte que el menú es casero y reconfortante. Probamos la hamburguesa que estaba de rechupete, y además, el trato de Fernando fue el cherry en la cima del pastel. Siempre con una sonrisa y gestionando cualquier cosa que necesitáramos con una profesionalidad impresionante. Totalmente recomendado para cargar pilas y seguir con el camino.

Ahora, aunque las opiniones son variadas, yo te diría que no te dejes llevar por comentarios negativos. Un par de críticas mencionaban que el menú era normalito, pero, oye, para el nivel de hambre que llevábamos después de caminar, todo nos supo a gloria. La piscina también es un punto a favor, aunque sí que he escuchado que el agua puede estar un poco fría, al final eso depende de cada uno.

En cuanto a la atmósfera, expectarás un ambiente tranquilo, perfecto para relajarte después de un día de aventuras. Los trabajadores son todos amables, y Fernando no es el único, todos se esfuerzan por hacerte sentir bienvenido. A veces, hay un poco de jaleo por los aldeanos que se reúnen cerca, pero eso forma parte del encanto rural. Así que ya sabes, si decides hacer un alto en tu camino, el San Andrés es definitivamente una parada obligatoria.

Por qué es el Hostal Rural San Andrés recomendado para peregrinos en el Camino de Santiago

Y luego está el Hostal Rural San Andrés, que es todo un descubrimiento. Está en C. Jesús Ordóñez, 6, Torres del Río, Navarra, y no sé cómo no lo conocíamos antes. El lugar es muy bonito y bien cuidado, ideal para una escapada en familia o con amigos. Desde que llegas, el trato del personal te hace sentir como en casa. Fernando, el dueño, es súper simpático y se preocupa por que todos los huéspedes estén a gusto. Realmente, la amabilidad de todo el equipo hace que la experiencia sea aún más especial. ¡Gracias a todos ellos por la atención!

Y hablando de instalaciones, tienen una piscina exterior con cascada que es un auténtico paraíso en los días calurosos. Eso sin contar lo bien que está el restaurante, donde la comida es rica y a un precio muy económico. Te invito a que no te pierdas el chuletón; aunque sea un poco más pequeño, el sabor está que flipas. He comido en otros lugares, y aquí he notado que el menú, aunque sencillo, está muy bien elaborado. Ah, y lo mejor de todo es la seguridad y limpieza que se respira en el hostal, ¡todo impecable!

Por si fuera poco, la ubicación es perfecta para explorar Navarra. Si piensas visitar Logroño, Pamplona o Vitoria, San Andrés es un punto de partida ideal. La combinación de tranquilidad y buenos servicios (¿has visto esas vistas?) te van a dejar sin palabras. Si decides ir, asegúrate de disfrutar de la terraza mientras tomas algo al atardecer.

Entonces, ¿por qué el Hostal Rural San Andrés es tan recomendado para peregrinos del Camino de Santiago? Por la atención excepcional, el ambiente amigable y, sobre todo, por sus comodidades, como habitaciones limpias y equipadas, además de ser un lugar adecuado para los niños y a buen precio. Sin duda, es un lugar que deja huella y por el que volverás, como tantas familias y grupos que hemos visto repetir. ¡Es un sitio del que te llevarás gratos recuerdos!

Qué actividades se pueden realizar cerca del hostal

Después de nuestra experiencia en el Hostal Rural San Andrés, la verdad es que estamos un poco decepcionados. Nos trataron fatal. En serio, fue una de las peores atenciones que hemos tenido. No solo nos chillaron, sino que la camarera no tenía ni idea de cómo atender a la gente. Éramos un grupo de 11 personas haciendo el Camino de Santiago, y, hasta estuvimos a punto de llamar a la guardia civil porque nos faltaban cosas que habíamos pedido. Y para colmo, no nos quisieron dar el libro de reclamaciones. Un verdadero desastre. Así que, la verdad, no puedo recomendarlo a nadie.

A pesar de la mala experiencia con el servicio, hay que reconocerle ciertas cosas al lugar. La ubicación es bastante buena, a unos 20 minutos en coche de Logroño, así que no está del todo mal para hacer una escapada. Tienen una piscina, lo cual suena genial para relajarse después de un largo día de camino. Las habitaciones son sencillas pero prácticas, aunque hay que admitir que nos encontramos con algunas arañas haciendo su aparición en la cortina. Aun así, hay buenas vistas y es un sitio tranquilo, perfecto para descansar.

Por otro lado, lo que sí disfrutamos fue el momento que pasamos en la terraza. Pedimos jamón, queso y cervezas para reponer energías, y debo decir que el jamón estaba muy bueno, pero el queso curado con membrillo fue lo mejor de la experiencia. Además, el dueño fue super amable, lo que nos hizo sentir un poco mejor tras el mal rato. El precio fue fenomenal para la calidad de lo que comimos, así que no todo fue negativo.

Si te preguntas qué actividades se pueden realizar cerca del hostal, pues estás de suerte. Al estar en el Camino de Santiago, siempre hay otros peregrinos con los que compartir historias y experiencias. Además, es un lugar ideal para hacer senderismo y descubrir el entorno natural de Torres del Río. El pueblo es tranquilo, y se puede aparcar sin problemas, lo que lo convierte en un buen punto de partida para explorar la zona. Si decides aventurarte a los alrededores, ¡seguro que te encontrarás con un par de sorpresas agradables!

Fotografías Hostal Rural San Andrés

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