Fransene

Fransene

Bar-restaurante Fransene es un auténtico hallazgo en Gartzain, justo a un kilómetro de Elizondo. Este negocio familiar, con más de 50 años de historia, te recibe con los brazos abiertos y una oferta gastronómica que no vas a olvidar. Si estás buscando un lugar donde disfrutar con tus peludas, su terraza es ideal y, aunque haga calor, la experiencia es de 10. ¡Y no te olvides del menú de viernes por solo 13€! La ensaladilla rusa te hará sentir como en casa, y el lenguado con salsa de hongos es simplemente irresistible, pero no te vayas sin probar el xamin-goxo, un postre típico que te volará la cabeza.

Aunque Fransene esté un poquito alejado del bullicio del centro, ¡vale totalmente la pena! Muchos lo califican con 4.5 sobre 5 en TodoBares, lo que dice mucho de la calidad que ofrecen. Te recomiendo que reserves antes de las 14:00 hrs, ya que suele llenarse. Desde un caldo de pescado calientito hasta una variedad de platos caseros, todo está preparado con productos de la huerta y mucho amor. Así que, si quieres una buena comida en un ambiente acogedor, Fransene es el plan perfecto.

Fransene

Bar restaurante
4,4
409Reseñas
Fotos
Bo. Etxerri, s/n, 31730 Gartzain, Navarra
948 58 04 05

Horarios Fransene

DíaHora
lunes12:00–15:00
martes12:00–15:00
miércoles12:00–15:00
jueves12:00–15:00
viernes12:00–15:00
sábado12:00–16:00, 20:00–23:30
domingo12:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Fransene

Dónde se encuentra el bar-restaurante Fransene

¡Hey, amigos! Si estáis buscando un lugar increíble para comer en la zona de Navarra, tenéis que probar Fransene, ese bar restaurante que se encuentra en Etxerri, s/n, 31730 Gartzain. Este sitio ha conquistado nuestros corazones, y es que es un lugar de 5 estrellas que no decepciona. Desde el momento en que llegas, te recibes con un ambiente agradable y un servicio que es simplemente excelente.

Nosotros nos decidimos a comer en la terraza, ¡y menudas vistas! Era simplemente precioso. Pedimos un puchero que estaba de muerte y un super entrecot como plato principal. ¿Sabéis lo mejor? Las camareras eran super amables y atentas. Hasta nos movieron la mesa para disfrutar del sol. No sé qué más se puede pedir, la verdad. ¡La calidad-precio es insuperable!

El menú que ofrecen es sencillamente variado. Tienen un par de entrantes como esa fabulosa ensalada templada y unos riquísimos briks de hongos que te dejarán con ganas de más. Y ni hablemos de los segundos, aquí puedes elegir entre una gran variedad de pescado y carnes. No quiero olvidar mencionar que todos los postres son caseros, y sí, ¡son una delicia! Y lo mejor, el precio por persona ronda entre 20 y 30 €, ¡así que es un chollazo!

En cuanto al ambiente, es cierto que el comedor puede sentirse un poco "frío" en algunos días menos concurridos, pero eso no quita que la experiencia general sea increíble. Además, el aparcamiento es sencillo, así que no os preocupéis por eso. Y por si las dudas, Fransene está cerquísima de Elizondo, perfecto para un paseo antes o después de comer. Así que ya sabéis, ¡no os lo penséis más y dadle una oportunidad a este encantador lugar!

Desde cuándo está en funcionamiento el bar-restaurante Fransene

Y ya te digo, si no has pasado por Fransene en Gartzain, te estás perdiendo un gran descubrimiento. La otra vez fuimos un grupo de amigos y no solo nos lo pasamos de maravilla, sino que la comida fue realmente espectacular. Desde el primer plato hasta el último bocado, todo fue una explosión de sabor. Las carrilleras y los saquitos con champiñones… ¡madre mía! La calidad de los ingredientes es evidente, pues todo está preparado con productos de su huerta, así que se notan esos sabores frescos y auténticos. Además, el ambiente es acogedor para charlar y ponerte al día sin el típico ruido de fondo.

Por si fuera poco, el trato de las camareras es algo que hay que destacar. Son realmente encantadoras, atentas y no tienen problema en ofrecerte alternativas, sobre todo si vas con peques, algo que siempre se agradece. Te lo digo porque cuando fuimos con los niños, sin preguntarles, les trajeron platos adaptados a ellos, lo cual siempre es un plus. Y hablando de precios, ¡no te asustes! Con el menú del día te sale bien por unos 10-20 € por persona. Y el menú de fin de semana, que lo probamos, ¡es una ganga por solo 24 €! Incluye primero, segundo y postre, así que te vas a casa más que satisfecho.

Y si quieres disfrutar del buen tiempo, no dudes en sentarte en la terraza. La primera vez que estuve ahí, disfrutamos de unas deliciosas pochas y pimientos rellenos de bacalao, ¡con una salsa de hongos que te deja en las nubes! Los postres son otro nivel también: el flan de café y el yogur casero de limón merecen una mención especial. Solo puedo decir que me arrepiento de no haber sacado fotos, porque ya desaparecieron de nuestros platos antes de que me diera cuenta... ¡estaba todo demasiado rico!

En cuanto a su historia, Fransene ha estado en funcionamiento desde hace unos años, y en este tiempo ha sabido ganarse esas merecidas 5 estrellas en comida y servicio. Así que si no te has dejado caer por allí aún, ¡no esperes más! Te aseguro que, después de tu visita, vas a querer repetir.

Qué tipo de comida ofrece Fransene

A veces es complicado encontrar el equilibrio entre un lugar que suene prometedor y lo que realmente termina siendo, ¿no? En el caso de Fransene, está claro que la experiencia puede ser un poco azarosa. La oferta de su menú del día puede sonar atractiva, pero la realidad es que la ensalada mixta es bastante aburrida, y no hablemos de la pasta boloñesa. Esos fideos gordos con una salsa que no acaba de convencer... ¡una pena! En el apartado de los platos principales, el lenguado se salvaba un poco gracias a la salsa de hongos, pero hay que admitir que, por lo general, es un sitio bastante sencillo y en el que la calidad no brilla por su ausencia, más bien lo contrario.

Y bueno, si hay algo que se lleva a debate, siempre son los postres. Aquí, parece que no puedes cambiar uno por un café, y si pides ese café, lo tienes que pagar aparte. Así que, si no tienes intenciones de comer dulce, ¡mejor que lleves una merienda en la mochila! Para los que buscan algo más que una simple comida, igual sería conveniente que busquen otra propuesta.

Pero, hablando de ocasiones más agradables, entre tantas opciones en Navarra, realmente hay joyitas como sitios donde la comida es digna de recordar. Recuerdo una vez que comí en un restaurante que ofrecía un menú contundente... ¡y madre mía! No solo acabamos a reventar, sino que la atención fue de primera. Ver cómo el personal se movía rápido e incluso te hacía recomendaciones de lo mejor les quedaba en la cocina, eso marca la diferencia, ¿sabes? Esos 63€ por todo, incluyendo sidra y café, fueron más que bien invertidos. Sin duda, si volvemos a Navarra, ese sería destino fijo.

En resumen, ¿qué tipo de comida ofrece Fransene? Pues, en pocas palabras, comida sencilla y básica. Se limita a un menú del día sin grandes propuestas para satisfacer a los paladares más exigentes. Así que si buscas algo que te deje con un buen sabor, quizás debas seguir explorando, hay muchos más lugares que ofrecen esa deliciosa comida casera y atención que valen la pena.

Fransene es un negocio familiar

Y si hablamos de Fransene, la verdad es que es un sitio encantador. A las afueras de Elizondo, lo descubrimos por pura casualidad y nos sorprendió gratamente. Comimos en la terraza y, sinceramente, el menú del día fue todo un acierto. Por solo entre 10 y 20 euros, nos pusieron una comida no solo sabrosa, sino también en abundancia. Lo mejor fue la sopa de pescado, que estaba de rechupete. Fue un regalo para el paladar. Aunque, para ser justos, las carrilleras no estaban tan tiernas como esperábamos, pero eso no nos quitó las ganas de volver.

Los chicos se lo pasaron estupendo, ya que en Fransene son super atentos con los peques. Les sirvieron primero su menú y eso se agradece un montón, sobre todo cuando uno va con niños. Hay algo que me encantó: hay un montón de plazas de aparcamiento y, además, ¡es gratuito! Así que no te preocupes por donde dejar el coche. Y los aseos, muy limpios y con un toque antiguo que le da un aire muy acogedor.

La calidad de la comida también nos dejó sorprendidos. En cada bocado se nota que utilizan productos de la huerta, lo que se traduce en frescura y sabor. Y no puedo olvidarme de la tarta de queso, que estaba… ¡deliciosa! Sinceramente, volví a probarla varias veces porque no podía resistirme.

Así que, para responder a la pregunta… sí, Fransene parece un negocio familiar. La atención es superpersonalizada, las camareras son muy amables y se nota que les importa dar un buen servicio. Nos hicieron sentir como en casa, y eso es algo que no se encuentra en todos los sitios. Sin duda, volveremos en cuanto tengamos la oportunidad, porque realmente es un lugar que vale la pena.

Es pet-friendly el bar-restaurante Fransene

Así que, después de dar una vuelta por el área, decidimos aterrizar en Fransene. La verdad es que no nos arrepentimos ni un segundo. Este bar restaurante en Gartzain es un lugar muy recomendable para comer si estás cerca de Elizondo. Lo primero que pedimos fueron unos platos de pasta con salsa de hongos y, oye, estaba tan buena que casi repetimos. De segundo, optamos por lomo con salsa de pimientos y patatas y un estofado de pavo con patatas. ¡Todo un festín! Y para cerrar la comida, no podíamos resistirnos a la tarta de queso y un sanmin goxo —que es un yogur con mermelada de fresa—. Todo esto por solo 30€, ¡los dos! Menú muy bien de precio, sin duda.

El servicio fue genial, súper amable. Nos dejaron quedarnos en la terraza con nuestra perrita, lo cual siempre es un plus a la hora de elegir un lugar. La terraza trasera es muy acogedora y tranquila. Así que, si buscas un sitio donde tu peludo te pueda acompañar, este es tu lugar. Y si hay algo que destacar, además de la comida, es el ambiente. Un sitio tranquilo, alejado del bullicio urbano, con un montón de plazas de aparcamiento gratis. En serio, ¡puedes aparcar sin problema!

Te prometo que lo que más cuesta es elegir entre la comida casera deliciosa, la amabilidad del personal y el ambiente del lugar. Todos los platos son tradicionales y contundentes, pero de verdad, no te puedes perder los postres. Tanto el yogur como la tarta de crema con almendras son espectaculares. No es fácil encontrar un sitio que lo tenga todo: comida rica, un trato excepcional y un ambiente agradable. Lo digo en serio, si vuelvo por aquí, repetiría sin dudarlo.

Y para terminar, ¿es pet-friendly el bar-restaurante Fransene? ¡Claro que sí! Puedes disfrutar de una comida riquísima con tu amistad de cuatro patas a tu lado en la terraza. Eso siempre suma puntos, ¿no crees? Sin duda, es un sitio que te dejará con ganas de volver.

Cuál es el precio del menú de viernes en Fransene

Como te decía, Fransene en Gartzain es un auténtico hallazgo. Estuvimos la semana pasada y, la verdad, no nos decepcionó para nada. Desde el trato hasta el servicio, todo fue de calidad. La comida está deliciosa y, con un precio de 20-30 € por persona, sentimos que valió cada céntimo. Si tienes ganas de disfrutar de un ambiente cómodo y agradable, este es el lugar perfecto. La puntuación de 4 estrellas es completamente justa por lo que ofrece.

Lo que más nos sorprendió fue la experiencia con los nenes. Se pasaron de amables, y como hay un espacio de juegos y un balancín, nuestros pequeños se lo pasaron bomba. La comida casera y de calidad me dejó con ganas de más. ¡No te puedes ir sin probar la natilla casera, es pura delicia! También pedimos una ensalada de pasta y las albóndigas con tomate que estaban de rechupete. En general, nos faltó tiempo para probar más platillos.

Para los que piensan que salir a comer con niños puede ser complicado, aquí es todo lo contrario. El ambiente relajado y la admisión de niños hacen que todos puedan disfrutar. Además, ¡hay muchas plazas de aparcamiento disponibles y es gratuito! Para nosotros, eso siempre es un punto a favor.

En cuanto al menú de los viernes en Fransene, es de 22 euros. Puede parecer un poco caro, pero la calidad de la comida y el servicio hacen que merezca totalmente la pena. Así que, si buscas un lugar que ofrezca buena comida casera, un trato excepcional y un ambiente acogedor, ya sabes a dónde ir.

Qué platos recomendados se mencionan en la introducción

Y por si no os habíais dado cuenta, el Fransene se ha ganado un buen montón de estrellas gracias a su variedad de platos y un servicio que, aunque a veces parece con prisa, tiene un encanto especial. Es cierto que hay quienes han notado que el personal podría tomarse un par de minutos más para relajarse, pero eso no quita que la calidad de la comida siga siendo bastante buena y el precio sea más que razonable. ¡Ah, y no os olvidéis de dejar un hueco para sus postres caseros! Son la guinda perfecta para una comida que ya de por sí es un festín.

La verdad es que hay respuestas más que positivas por parte del público; la mayoría coincide en que la comida es deliciosa y la atención es de diez. No es solo la comida lo que brilla aquí, sino también esos momentos en los que te sientes como en casa, rodeado de un ambiente acogedor y un par de camareras muy majas que te atienden siempre con una sonrisa. Y si os preocupa dónde aparcar, no os preocupéis, porque tienen parking propio. ¡Todo un plus cuando ya te dispones a disfrutar de la buena comida y la compañía!

Y no me puedo olvidar de las recomendaciones que salen de este lugar. Muchos destacan los brick de verduras, que son pura delicia, y los calamares en su tinta, un plato que ha encantado a un montón de comensales. Y por supuesto, los fanáticos del pescado no deben dejar pasar el bonito con tomate, que se menciona como uno de los favoritos de los que allí han comido. En cuanto a los postres, el samin goxo es el que más se repite. Definitivamente, es un sitio que merece la pena visitar si quieres disfrutar de buena comida y un ambiente agradable.

Fotografías Fransene

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