El Claustro de Los Agustinos

El Claustro de Los Agustinos

El Claustro de Los Agustinos, situado en C. San Agustín, 2, 26200 Haro, es, sin duda, un lugar que no te puedes perder. No solo es el mejor restaurante de Haro en cuanto a servicio, calidad y presentación de los platos; además, estás comiendo en un sitio con historia, ya que antiguamente fue una cárcel. Puedes ver inscripciones en los pilares y paredes que son un recordatorio de su pasado. ¡Imagina eso mientras disfrutas de una comida riquísima!

La experiencia en El Claustro no es solo sobre buena comida, también es sobre el ambiente acogedor que ofrece. Perfecto para ir con la familia o amigos, y cuando veas la carta en TheFork, te aseguramos que querrás pedirlo todo: desde entrantes a postres. Si no quieres quedarte sin mesa, mejor haz tu reserva online. Y no olvides echar un vistazo a su Instagram para ver lo que te espera, ¡los platos son realmente irresistibles!

El Claustro de Los Agustinos

Restaurante
3,9
139Reseñas
Fotos
C. San Agustín, 2, 26200 Haro, La Rioja
941 31 13 08

Horarios El Claustro de Los Agustinos

DíaHora
lunes13:30–15:00, 20:30–22:30
martes13:30–15:00, 20:30–22:30
miércoles13:30–15:00, 20:30–22:30
jueves13:30–15:00, 20:30–22:00
viernes13:30–15:00, 20:30–22:30
sábado13:30–15:00, 20:30–22:30
domingo13:30–15:00, 20:30–22:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Claustro de Los Agustinos

Dónde se encuentra El Claustro de Los Agustinos

¡Hey, equipo! ¿Alguna vez han pensado en cenar en un lugar realmente especial? El Claustro de Los Agustinos en C. San Agustín, 2, 26200 Haro, La Rioja es uno de esos sitios que se quedan grabados en la memoria. Ya lo conocíamos y, les prometo, siempre es una experiencia agradable. El ambiente es precioso, ¡está ubicado en un antiguo claustro que tiene historia por todas partes! De hecho, ha pasado por múltiples usos, incluso como cárcel, pero hoy en día es un rincón encantador donde disfrutar de buena comida.

Si deciden ir, no se pueden perder su jamón ibérico, bacalao y la famosa tarta. Estos platos son siempre un acierto. Aunque el precio oscila entre 50 y 60 € por persona, lo que realmente brilla aquí es la experiencia: comida, servicio y ambiente, todo un 5 estrellas. Pero, ojo, no todos los comentarios son igual de positivos. Hay quien ha tenido experiencias no tan agradables con el servicio, ¡así que prepárense para un par de historias!

Hablando de historias, hay quienes comentan que el entorno es espectacular, pero que los precios y la calidad no siempre se alinean. Algunos se quejan de que un chupito de hierbas cuesta 5 € ¡y lo sirven caliente! ¡Qué locura! Y si pides hielo, a veces te miran raro. Esincreíble que en Haro haya otros lugares con mejor relación calidad-precio donde gastar el dinero, sobre todo en un lugar con tanto potencial como este.

A pesar de algunas opiniones dispares, otros han salido encantados. El menú de tuxleta es un éxito y es ideal para almorzar, gritando por una buena relación calidad-precio. Aún así, quiero ser honesto: hay quienes creen que el servicio no está a la altura del entorno y critican la escasa variedad de la carta. ¿No es frustrante esperar tanto? En fin, la experiencia puede ser un poco irregular, pero siempre vale la pena probarlo por la hermosa atmósfera.

Entonces, para aquellos que se preguntan, "¿Dónde se encuentra El Claustro de Los Agustinos?" ¡Es fácil! Están en C. San Agustín, 2, 26200 Haro, La Rioja! Si deciden explorar, ¡buena suerte! Como siempre, ¡es mejor ir con una mente abierta y, sobre todo, buen humor!

Cuál es la especialidad de El Claustro en comparación con otros restaurantes de Haro

Sin duda, El Claustro de Los Agustinos es un lugar que da mucho de qué hablar. Si bien hay opiniones bien distintas, la verdad es que la experiencia puede cambiar drásticamente dependiendo de cuándo y cómo lo visites. Aquella vez que fuimos, fue un auténtico desastre. Nos trajeron el segundo plato y, sinceramente, ya pedimos la cuenta, ¡y eso que no suele ser lo habitual! Las temperaturas infernales de esa noche de julio no ayudaron en nada, y con la calefacción puesta era como estar dentro de un horno. El solomillo y las chuletas frías, junto a una ensalada con las hortalizas pochas, no es precisamente la experiencia gourmet que uno espera en un sitio así. Y ni hablemos de esos "torreznos" que parecían bacon de tercera categoría, ¡vaya decepción!

En contraparte, hay quien ha tenido experiencias muy positivas. Imagínate entrar a un lugar que ha sido convento y cárcel, ¡algo lleno de historia! El ambiente es elegante y el claustro es simplemente espectacular. La cocina se basa en productos de primera calidad, y las carnes son especialmente recomendadas. Si te cruzas con Flor, la Maître, prepara tus preguntas, porque no solo es un encanto, sino que te va a contar todo sobre los vinos de la zona. Ojo, que ese trato y la atención que recibes te hacen sentir como en casa y, sinceramente, eso marca la diferencia.

Si lo tuyo es buscar un rincón donde comer en paz tras visitar unas bodegas, este sitio puede ser perfecto. La comida que probamos, como la ensalada y el carpaccio, estaba deliciosa. Por supuesto, el medallón de solomillo también valió la pena, aunque no sé si me arriesgaría a repetir después de lo que vivimos en nuestra última visita. Al final, llegamos a un total de 84 euros, ¡y nos dejaron llevar la botella de Muga sin problema! Personalmente, creo que la especialidad de El Claustro está en su capacidad de ofrecerte un entorno tranquilo y elegante, y su enfoque en la cocina de mercado, siempre con buenos productos. Pero eso sí, ¡evita las noches de calor infernal!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en El Claustro

Si alguna vez te encuentras de viaje por Haro, no puedes perderte El Claustro de Los Agustinos. Nosotros paramos a comer y fue un experiencia de 5 estrellas. Ya conocíamos la parte del hotel, y claro, el edificio es un auténtico espectáculo. La comida en el claustro fue perfecta, con una ubicación inmejorable y una calidad excepcional. Además, el ambiente es tan tranquilo que te invita a quedarte un rato más disfrutando de todo lo que te ofrecen. Nos salió todo por unos 20-30€ por persona, y la verdad, ¡mereció cada céntimo!

Aunque no siempre hemos comido allí, sí hemos ido varias veces a tomar algo y es un lugar para los sentidos. La amabilidad de Fernando siempre nos hace sentir como en casa. Es una de esas personas que dan calidez al lugar, lo cual es difícil de encontrar. Siempre tiene una sonrisa y alguna broma simpática para nuestro peque, y creo que necesitamos más gente como él en el mundo. Sin duda, mejor imposible en cuanto al servicio y el ambiente.

La última vez que estuvimos, fue todo un descubrimiento. Entramos solo a visitar el claustro y terminamos quedándonos a tomar un vino. Flor, la gerente, se portó de maravilla; nos dejó probar un vino blanco espectacular y compartió un poco de la historia del lugar. Maialen, la camarera, también estuvo muy atenta, haciendo que nuestra experiencia fuera aún más agradable. Para nosotros, El Claustro es un lugar emblemático, con personal increíble y un servicio que no se olvida.

Y si te preguntas sobre el ambiente, puedes esperar un entorno acogedor y refinado, perfecto para cualquier ocasión. Desde un café o una copa en la terraza hasta celebraciones familiares con música de piano en directo, aquí encuentras un poquito de todo. La verdad es que, ya sea para un evento especial o simplemente para disfrutar de una buena comida, El Claustro de Los Agustinos siempre dejará una buena impresión. ¡No dudes en visitarlo la próxima vez que estés en Haro!

Por qué El Claustro tiene un significado histórico especial

La verdad es que El Claustro de Los Agustinos es un lugar que podría ser increíble, pero la gestión deja mucho que desear. Te cuento que hicimos una reserva con 15 días de antelación, y aún así nos la anularon dos veces. La excusa fue que todos íbamos a comer a la misma hora, pero al final, llegamos y solo nos hicieron esperar en el claustro adjunto, donde no había nada de gente. Se notaba que los trabajadores estaban exhaustos, como si llevaran el mundo sobre sus hombros. Una pena, porque el sitio en sí es espectacular, muy bonito, pero no puede compensar el desastre que fue nuestra experiencia.

Y cuando llegó la comida... ¡menuda decepción! La carta era muy escasa y los platos eran una cocina muy básica, tirando a mala. Recuerdo el bacalao picante que probamos, que ni picante estaba, y un solomillo que estaba más salado que el mar. Los pimientos del piquillo, por no mencionar, eran de lata. Si quieres un buen almuerzo o cena, definitivamente este no es el lugar. La experiencia fue tan decepcionante que no creo que valga la pena volver, no al menos hasta que mejoren un montón.

Hablando del servicio, fue realmente penoso. ¡Imagínate! Le hicieron caso a todas las mesas menos a la nuestra. Estuvimos esperando más de 30 minutos a que vinieran a atendernos, y el lugar estaba vacío. Al final, ni siquiera llegamos a pedir un segundo plato porque las chuletas que nos sirvieron estaban heladas, acompañadas de unas patatas refritas que también eran frías. Todo eso en pleno mes de julio, donde la calefacción estaba a tope cuando deberíamos estar disfrutando de una cena fresca. Simplemente no se puede entender.

Por cierto, ¿sabías que El Claustro tiene un significado histórico especial? Este lugar, además de su decepcionante servicio, alberga una rica herencia cultural. Antiguamente fue un convento, y esa atmósfera histórica sigue presente en los muros de piedra y los arcos que lo rodean. Es un lugar que debería brillar con su historia, pero con esta gestión y este servicio, es difícil apreciar ese legado. ¡Una lástima que un sitio así no esté a la altura!

Es necesario hacer una reserva para comer en El Claustro

Y bueno, después de la experiencia en El Claustro de Los Agustinos, hay que decir que el lugar es realmente precioso y acogedor. La ambientación es un acierto total, especialmente si te gusta cenar tranquilo y rodeado de un sitio con historia. Eso sí, puede que te encuentres con un servicio algo *desigual*. Aunque los camareros y camareras eran todos muy atentos y agradables, parecía que la camarera jefe estaba más interesada en controlar a su equipo que en atender a los clientes. Fue un poco incómodo, la verdad, porque eso le restó un poco de encanto a la experiencia.

En cuanto a la comida, ¡qué pena que no haya sido todo perfecto! Lo que probamos estaba bastante bueno, aunque podría haber sido mejor si nos hubiesen guiado un poco más sobre los entrantes y si mi famosa torrija casera no hubiera llegado casi congelada. Para ser justos, el servicio tiene su parte de culpa, ya que pasamos un tiempo valioso esperando y nuestros platos llegaron con un poco de desfase. Al final, el plato que pedí no tenía nada que ver con lo que esperaba. Vamos, que el mil hojas de patata se transformó en unas patatas fritas frías. ¡Un verdadero mazazo!

Por otro lado, hay que destacar que la encargada del comedor fue toda una joya. Si ella hubiese estado más presente, sin duda, la experiencia habría tenido un nivel mucho más alto. El trato fue muy cercano y amable, pero se sentía que la mayoría del equipo estaba un poco inexperto, lo que a veces provocaba que los tiempos de espera se prolongaran injustamente. A pesar de todo, la calidad de la comida fue un punto a favor y el vino de la casa, un delicioso Martinez LaCuesta, no falló en subir el nivel.

Y ya que estamos, te recomiendo que NO vayas sin hacer una reserva. A pesar de las irregularidades en el servicio, el lugar tiene su encanto, y dado que la fama va creciendo, puede ser una buena idea asegurar tu mesa. Siempre es mejor prevenir que lamentar, porque puede ser complicado encontrar aparcamiento cerca. Si decides ir, ¡que disfrutes mucho!

Dónde se pueden encontrar los menús de El Claustro

Y ya que hablamos de El Claustro de Los Agustinos, no puedo dejar de mencionar lo increíble que se siente estar en ese lugar tan bonito. Sin embargo, hay que decirlo: la comida no es gran cosa. He probado platos que, honestamente, no me han sorprendido en absoluto. Y eso ya es un tema, pero lo que más me irritó fue el precio del vino. ¡29 euros por una botella de Viña Alberdi! En la bodega te sale a 13,50€ y aquí lo pagas como si estuvieses en un restaurante gourmet en Madrid. No tiene sentido, y eso desluce la experiencia en un lugar que podría ser genial.

El servicio también tiene sus altibajos. En una de mis visitas, después de más de 30 minutos esperando ser atendido, vimos que llegaron otros grupos después de nosotros y ellos fueron atendidos antes. La verdad es que eso me pareció muy mal. Estás en un sitio que promete mucho y, sin embargo, la atención es lo que menos brilla. A veces parece que te intentan tomar el pelo, y eso no es algo que te esperas en un hotel de cuatro estrellas. Yo no repetiría la experiencia, y si tengo que ser sincero, no lo recomendaría a nadie, a menos que sea para tomar un café en su bonito ambiente.

Hablando de eso, el ambiente es lo único que se salva. Tiene un aire especial y acogedor, y, aunque el servicio y la comida no sean los mejores, el entorno te hace sentir bien. Aún así, no creo que el sitio justifique los precios que tienen. Si estás buscando carne, lo mejor son las chuletillas, aunque he oído que a algunos les han dejado con un hueso descomunal y poca carne. En fin, hay que reconocer que se esfuerzan por ofrecer un buen entorno, pero a veces parece que no se dan cuenta de lo que realmente importa: un servicio excepcional y comida de calidad.

Ahora, si te estás preguntando sobre los menús de El Claustro, la verdad es que no los encuentras fácilmente en ningún lado. Te recomiendo que, si decides acercarte, mejor que llames directamente al restaurante. Así te aseguras de que te den toda la info que necesitas, porque la experiencia culinaria puede que no sea la que esperas, pero tal vez encuentres algo que te guste a pesar de todo eso. ¡Suerte si decides ir!

Qué tipo de platos se ofrecen en El Claustro

Y después de haber recorrido las calles de Haro, ¿qué tal si echas un vistazo a El Claustro de Los Agustinos? Este restaurante, ubicado en C. San Agustín, 2, es un verdadero tesoro escondido en el corazón de La Rioja. La atmósfera que tiene es simplemente espectacular, con ese toque histórico y acogedor que solo un lugar con un pasado tan rico puede ofrecerte. Uno de esos sitios donde te sientes en casa, pero con un toque de elegancia que lo hace especial para una cena o una celebración.

Además, el servicio es de lo más atento; el personal siempre está listo para recomendarte algo de su variada carta. Y si hablas con ellos, seguro te cuentan un par de anécdotas sobre el lugar. ¡Es como disfrutar de una doble experiencia gastronómica y cultural! Mientras tanto, no puedes perderte la oportunidad de probar alguno de sus deliciosos vinos locales; la región es famosa por su producción vitivinícola, así que mejor disfrutarlo donde realmente saben de lo que hablan.

Ahora bien, en cuanto a la comida, ni te imaginas lo que vas a encontrar. Te ofrecen una propuesta bastante interesante. Puedes empezar con unas tapas tradicionales, ideales para compartir con amigos, y seguir con algún plato más elaborado como sus carnes a la brasa o pescados frescos. Si te gustan las combinaciones inesperadas, no dudes en probar los arroces y guisos de temporada; cada bocado es un viaje de sabor. Y, por supuesto, para los más golosos, elige uno de sus postres caseros, porque son el final perfecto para una buena cena. En resumen, en El Claustro tienes un plan redondo: buena comida, un ambiente acogedor y un trato exquisito. ¿Quién se apunta?

Fotografías El Claustro de Los Agustinos

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