
En Quintanilla del Agua, a orillas del hermoso río Arlanza, se encuentra El Batán del Molino, una encantadora casa rural construida sobre un antiguo molino harinero del siglo XI. Imagina estar en un lugar donde la tranquilidad y la belleza natural se combinan, rodeado de paisajes impresionantes y con la promesa de unas escapadas al aire libre que incluyen senderismo y ciclismo. Esta joya se destaca por su entramado de madera de sabina y adobe, típico de la zona, y ofrece todas las comodidades para que tu estancia sea inolvidable, desde su piscina privada hasta un parque infantil y la posibilidad de alojar a tus mascotas.
Lo mejor de alojarte aquí es que puedes disfrutar de un ambiente acogedor y relajado, perfecto para escaparte de la rutina. Además, tendrás la opción de saborear deliciosos desayunos y cenas (solo por encargo) mientras te sumerges en la cultura de la región. No te olvides de explorar el jardín del establecimiento, ideal para relajarte después de un día de aventuras. Si buscas un lugar donde el descanso y la naturaleza van de la mano, El Batán del Molino es tu destino perfecto.
El Batán del Molino
Mapa Ubicación El Batán del Molino
Dónde se encuentra El Batán del Molino
¡Hola a todos! Hoy quiero hablaros sobre El Batán del Molino, una casa rural que se encuentra en C. el Molino, 1, 09347 Quintanilla del Agua, Burgos. Si alguna vez habéis planeado una escapada con amigos, seguro que habéis considerado alquilar una casa rural. Suena genial, ¿verdad? Pero, lamentablemente, nuestra experiencia con esta casa no ha sido la mejor.
Empezaré por lo bueno: la casa es muy bonita y completa, ideal para grupos grandes. Imagínate pasar un fin de semana rodeado de amigos, disfrutando de un entorno precioso, especialmente si el clima acompaña. Sin embargo, nuestra historia se torció justo al principio. Hicimos la reserva con una señal, que nos dijeron que devolverían si no vulnerábamos el mutuo acuerdo. Cuando llegó el momento de la cancelación, la propietaria nos aseguró que si encontraba a otro grupo, nos devolvería la fianza. Adivinad qué... nunca pasó. Al final, no solo nos quedamos sin disfrutar de la casa, sino que también perdimos el importe de la fianza. ¡Vaya desastre!
No solo eso, sino que la propietaria nos ha dado largas durante meses. Al final, nos dijo que no nos devolvería el dinero, y te juro que se ha reído de nosotros. Nos sentimos timados. Habíamos planeado este viaje con antelación y, sinceramente, si hubiéramos sabido que iba a incumplir su palabra, hubiéramos ido igual. Lo gracioso es que llevamos más de 10 años viajando de casa rural y jamás, repito, jamás, hemos tenido un problema así. Así que, un consejo para ella: ¡haz lo que prometiste, que tenías tiempo de sobra!
En resumen, si buscas una casa bonita para un viaje en grupo, El Batán del Molino puede parecer una opción interesante, pero cuidado con la comunicación con la propietaria. Así que, antes de lanzarte a reservar, asegúrate de que te cumplirá lo que prometió. ¡Es una pena! Por cierto, está en Quintanilla del Agua, en Burgos, así que si decides aventurarte, ¡esperamos que tengáis más suerte que nosotros!
Qué tipo de alojamiento ofrece El Batán del Molino
Y mira que al principio estábamos ilusionados con lo de ir a El Batán del Molino, pero tras leer algunas experiencias, ya te digo que hay que tener cuidado. Reservamos con meses de antelación y cuando llegó el día, la dueña, por lo visto, ya tenía la casa ocupada. ¡Increíble! Y además, no tuvo ni un detalle de devolvernos la fianza. Puritito timo. Si tenéis la tentación de reservar, no piquéis, porque parece que te quedas sin dinero y con la promesa de que “ya te lo devolveré”, que no llega nunca.
Por otro lado, también hemos escuchado que Luis y Begoña, los otros propietarios, son personas encantadoras. Dicen que siempre están pendientes de que los huéspedes se sientan cómodos y bien guiados. Aunque, no sé, después de lo que pasó... La casa tiene capacidad para 20 personas y está decorada con gusto, con un salón que parece sacado de un cuento. La naturaleza de los alrededores, a la orilla del río Arlanza, es una maravilla, más paz y tranquilidad no se puede pedir. Pero ojo, que si vas con niños, ten cuidado con la piscina; el estado no es el mejor y he oído que hay clavos en el suelo.
El tema del aislamiento en las habitaciones también preocupa a otros visitantes. Al parecer, se oyen ruidos y la calefacción es un tema para hablar largo y tendido. Dicen que va de 7 a 23 horas, pero en algunas habitaciones parece que no entra ni un rayo de calor, ¡imagínate en enero! Así que aunque lo describen como un lugar atractivo, hay que ir con la idea de que no todo es perfecto.
En resumen, El Batán del Molino ofrece alojamiento en un entorno rural bonito y amplio, con opciones para grupos grandes, habitaciones acogedoras, y un ambiente pacífico. Pero asegúrate de preguntar bien sobre el funcionamiento de la casa y las políticas de reserva. La experiencia de otros viajeros deja claro que hay que ir con los ojos bien abiertos. ¡Buena suerte!
Cuál es la historia detrás de El Batán del Molino
Así que después de haberlo mencionado, El Batán del Molino es realmente nuestro lugar favorito para escaparnos en grupo. Llevamos 3 años reservando esta casa cada vez que planeamos algo, y no podríamos estar más felices. Está en C. el Molino, 1, 09347 Quintanilla del Agua, Burgos, y tiene espacio de sobra para nuestras 18 personas. Las zonas comunes son enormes, así que nunca nos sentimos apretados. Y el jardín y los alrededores son simplemente preciosos; es el lugar perfecto para un fin de semana en familia. La chimenea, la barbacoa y la piscina hacen que todo sea aún más especial. ¡Imagínate las noches de asado y risas!
La última vez que fuimos, también celebramos la boda de unos amigos allí, y no hay palabras para describir lo espectacular que fue. La casa es una auténtica maravilla, y la atención de Begoña y su marido es simplemente excepcional. Lo mejor es que admite a nuestras mascotas; llevamos a tres perros sin problema, lo cual es un plus que no se encuentra en todos lados. Además, la ubicación es genial; puedes hacer una escapada a Lerma en un abrir y cerrar de ojos. ¡Es perfecto para cualquier tipo de viaje, ya sea en grupo o en familia!
Hablando de la casa, es impresionante en todos los sentidos. No solo la piscina y el jardín son perfectos para todas las edades, sino que también cuenta con baños en cada habitación. La casa es grande, con unas camas súper cómodas y todo muy limpio. La barbacoa profesional es otro de esos detalles que hacen que la experiencia sea inolvidable. En realidad, si tuviéramos que calificarlo, la casa y el servicio tendrían un 10, y Begoña podría tener un 11, ¡en serio!
Para aquellos que buscan un lugar ideal para desconectar, este es el sitio. Hay mil rincones donde relajarse, rodeados de naturaleza y tranquilidad. Como extra, está el territorio Artlanza a solo 5 minutos, perfecto para explorar un poco. Aunque hay que mencionar que a veces se oye todo, pero la magia del lugar realmente compensa ese pequeño detalle. Totalmente recomendable para cualquier escapada que se esté planeando.
Ahora, hablemos de la historia detrás de El Batán del Molino. Resulta que este lugar no es solo una casa más; tiene un pasado que evoca momentos de vida rural en España. Antiguamente, el sitio funcionaba como un molino, aprovechando la fuerza del agua del río cercano para generar energía. Con el tiempo, se ha transformado en este refugio encantador, manteniendo el carácter de su historia pero ofreciendo todas las comodidades modernas. Así que, cada vez que estás allí, realmente estás en un pedazo de historia, disfrutando de la naturaleza y la calidez de un hogar. ¡Es simplemente mágico!
Qué actividades al aire libre se pueden realizar en la zona
No puedo dejar de pensar en El Batán del Molino, y lo bien que la pasamos durante esa semana de vacaciones. Somos 5 matrimonios con 10 niños, ¡imagínate el jaleo! Pero la casa es tan bonita, cómoda y espaciosa que nunca nos sentimos apretados. La piscina es impresionante, y la disfrutamos como locos. Los peques se pasaron los días en el agua, y entre el césped y las tumbonas, no querían hacer otra cosa que quedarse allí. La zona de barbacoa también fue un acierto total; cenar todos juntos mientras los niños jugaban fue la mejor forma de terminar el día.
Y hablando de lo bien que nos trataron, Begoña, la dueña, es un auténtico amor. Siempre sonriente y dispuesta a ayudar, nos hizo sentir como en casa. Nos recomendó varios lugares preciosos para visitar, pero, entre tú y yo, con lo cómoda que era la casa, ¡nos quedamos casi todo el tiempo disfrutando de su encanto! Los días pasaban volando, y la verdad es que esta semana de desconexión era justo lo que necesitábamos.
Como te decía, el entorno es espectacular, rodeado de naturaleza y con mil rincones donde podías escapar un rato con un buen libro. Si te gusta estar al aire libre, aquí tienes un montón de opciones. La zona es perfecta para pasear, hacer senderismo o simplemente disfrutar de un picnic, y también hay un parquecito infantil y jardines donde los niños pueden correr y saltar. Así que sí, la diversión no se limitaba solo a la piscina. No sé tú, pero ya estoy pensando en volver. ¡Sin duda repetiremos!
Cuáles son las características arquitectónicas destacadas de El Batán del Molino
La verdad es que El Batán del Molino es un lugar impresionante para desconectar y pasar tiempo en familia. Recientemente, celebramos los 50 años de casados de mis padres, y no puedo dejar de recomendarlo. Éramos un grupo enorme de 20 personas, incluidos niños, y la casa se adaptó perfectamente a todos. Desde que entras, te recibe una chimenea que es una maravilla, porque no hace nada de humo y mantiene toda la estancia bien calentita. Y si hablamos de espacio, ¡ni te cuento! La casa tiene un montón de habitaciones y un aire muy acogedor.
La atención de Begoña, la anfitriona, fue insuperable. Súper simpática y amable, siempre lista para ayudarnos con lo que necesitáramos. Un día, nos aventuramos a comer a Mesón de Frutos, que está a solo 7 km del pueblo, y fue uno de esos hallazgos que hacen que el viaje sea aún más especial. La comida fue deliciosa; no os lo podéis perder. Y, aunque estuvimos muy cómodos en la casa, ya estamos planeando la próxima escapada. ¡Definitivamente volveremos!
Hay que tener en cuenta algunas cosas. La casa es muy grande y tiene jardines, estanques y una piscina preciosa. Sin embargo, la barbacoa está un poco alejada de la cocina y del comedor, lo que puede ser un poco incómodo a la hora de organizar las comidas. También hay un río cerca, pero el acceso puede ser algo complicado, aunque la bajada en piragua estuvo genial, ¡un plan diferente! La zona es perfecta para disfrutar del silencio y la naturaleza.
Y ya que estamos hablando de las características del lugar, El Batán del Molino es un antiguo molino con paredes de piedra, lo que le da un toque rústico y encantador. Las habitaciones están cuidadas y limpias, aunque algunas tienen un poco de polvo en las baldas, lo que se puede mejorar. No se trata de lujo, sino de conectar con el entorno. En resumen, es un lugar ideal para los que buscan naturaleza y tranquilidad, sin dejar de lado el buen rollo. ¡Así que ya sabéis, a planear esa escapada!
El Batán del Molino tiene piscina
Y así, después de una larga búsqueda, finalmente llegamos al Batán del Molino. No te imaginas lo bien que acertamos al elegir este lugar. La casa es preciosa, muy limpia y amplia, justo lo que necesitábamos para un fin de semana familiar con 17-19 adultos. Te recomiendo que la consideres para el próximo plan con tu familia o amigos. Además, la tranquilidad que se respira aquí es espectacular, a la distancia perfecta del pueblo, justo en el límite, así que puedes disfrutar de lo mejor de ambos mundos.
Lo mejor de todo fue conocer a Begoña, la dueña. Es una persona súper amable y cercana. Aunque vive encima, en ningún momento se siente que te invaden la intimidad. Se tomó el tiempo de enseñarnos todas las instalaciones y nos hizo sentir como si estuviéramos en casa, ¡eso se agradece un montón! Tienen varias zonas exteriores muy bien cuidadas y hasta una barbacoa donde pudimos disfrutar de una buena cena. Ah, y el postre de melocotón fue un gran punto a favor para mí.
Ahora, no te voy a mentir, no todo fue perfecto. La casa tiene su encanto, siendo un antiguo molino con más de 1000 años de historia, pero hay detalles en el mantenimiento que se podrían mejorar. La segunda planta, donde nos hospedamos, tenía habitaciones correctas, pero los baños… ¡uf! Eran bastante pequeños, y si mides más de 1.80, probablemente te vas a sentir un poco apretado al ducharte. La decoración es bonita, pero algunas paredes tenían golpes y faltaban ciertos muebles que hubieran hecho la estancia más cómoda, como sillas o estanterías.
¡Y hablando de las comodidades! No puedo dejar de mencionar la piscina. Sí, efectivamente, el Batán del Molino tiene piscina. Es un lugar ideal para refrescarse después de un día explorando por los alrededores. De verdad, poder disfrutar de un chapuzón es un plus tremendo. A pesar de algunos inconvenientes menores en la casa, la experiencia en general fue genial. Después de hablar con Begoña y disfrutar de todo, estamos seguros que volveremos. ¡Así que ya sabes, apúntalo para tu próxima escapada!
Se permite la entrada de mascotas en El Batán del Molino
La verdad es que El Batán del Molino es un lugar que definitivamente te hace sentir en casa, ¡sobre todo por lo genial que es Begoña! La casa está decorada con mucho cariño y se nota que tiene ese toque personal. La piscina y el jardín son los sitios perfectos para relajarte después de un día explorando la zona. Imagínate echando unas risas con los amigos, disfrutando de un rato en el césped, con una barbacoa al lado… ¡un planazo!
Otra cosa que hay que destacar es la cocina industrial muy bien equipada. Eso sí, la cocina puede que se quede un poco pequeña si sois un grupo muy grande, ¡pero no te preocupes! Hay espacio suficiente en el comedor para que todos podáis disfrutar juntos. Sin embargo, hay algunas cosas que pueden mejorar un poco, como la variedad en los desayunos. Un poco más de fruta, yogur y embutidos no vendría nada mal, porque la tostada con aceite y el bizcocho se quedan un poco cortos. Pero en general, ¡la experiencia compensa!
Y, aunque el trato fue excepcional y la comida deliciosa, deberías saber que la cena sorprendió un poco por la tortilla de patata, que parecía más de microondas que casera. Sabemos que esperábamos algo más auténtico, ¡como lo que hacen las abuelas! Aún así, hay que reconocer que las comidas son, en su mayoría, caseras y de la huerta. Eso siempre es un plus.
Ahora, si te preguntas si puedes llevar a tu mascota, ¡te tengo buenas noticias! El Batán del Molino es un lugar bastante acogedor incluso para ellos, así que si planeas ir con tu amigo peludo, ¡va a ser un viaje inolvidable para todos! Así que ya sabes, si buscas un sitio donde disfrutar de la naturaleza, la buena compañía, y desconectar del ajetreo, este lugar no te va a decepcionar. ¡Volveremos a repetir seguro!
Qué opciones de comida están disponibles para los huéspedes
Y hablando de El Batán del Molino, ¡qué lugar más encantador! Este antiguo molino reformado es simplemente impresionante. La ubicación es perfecta; imagínate, rodeado de naturaleza y con una tranquilidad que te envuelve nada más llegar. Además, la dueña, Begoña, es una maravilla, ¡siempre tan amable y atenta! Se nota que le gusta cuidar a sus huéspedes y que se sientan a gusto. Si estás por la zona, es totalmente recomendable que te des una vuelta. Justo al lado está territorio Arlanza, que vale la pena visitar.
Las instalaciones son buenas y bonitas, un auténtico oasis en Burgos. La piscina es fantástica y perfecta para esos días de calor; además, hay una zona de barbacoa que nos permite disfrutar de una buena parrillada al aire libre. Si vas con familia o amigos, este lugar es una opción ideal. Las habitaciones son cómodas, con baño privado, lo que siempre es un plus. Aunque hay que mencionar que algunas pueden ser un poco pequeñas, ¡no importa!, porque lo que realmente cuenta es el ambiente familiar y acogedor del sitio.
Y la paz que se respira ahí es increíble. Sin preocupaciones, sólo tienes que relajarte y desconectar. Tiene pequeños rincones escondidos que sorprenden a cada paso, lo que lo hace aún más especial. ¡Y no te olvides de explorar el riachuelo que está cerca! Perfecto para una tarde tranquila. Begoña y sus hijas están siempre pendientes y eso hace que te sientas como en casa. De verdad, estamos deseando volver.
En cuanto a la comida, el desayuno es bastante sencillo, pero ofrecen cenas caseras que son bastante ricas. Puedes disfrutar de un buen plato después de un día lleno de actividades. La combinación de buena comida y un ambiente tan chill es ideal para terminar el día. Así que si decides quedarte, tendrás todo lo que necesitas para pasarla genial.
Hay un jardín en El Batán del Molino que los huéspedes puedan disfrutar
La verdad, no puedo dejar de hablar de El Batán del Molino. Este lugar nos sorprendió por lo espectacular que es, ¡ideal para familias y grupos! Estuvimos allí una semana y, sinceramente, la pasamos genial. Las habitaciones son súper cómodas, y hay espacio más que suficiente para todos. Además, la ubicación es simplemente perfecta; está todo bien accesible, así que no hay nada de qué preocuparse.
Te acordarás de esa vez que nos recibieron con los brazos abiertos. El servicio fue estupendo (le ponemos un sólido 4/5). Montse, Daniel y yo, a veces bromeamos sobre cuánto nos cuidan en este sitio. La calidez de la gente hace que quieras volver una y otra vez. De verdad, un placer renovado. Un beso de nosotros y esperamos vernos pronto en nuestra próxima escapada.
Y si te preguntas si hay un jardín en El Batán del Molino, ¡la respuesta es sí! Hay un jardín que los huéspedes pueden disfrutar, lo cual es perfecto para relajarse después de un día de exploración o simplemente para disfrutar del ambiente. Así que si te gusta el aire libre, ¡estás de suerte!








