
Si buscas un lugar especial donde desconectar, Doña Lola en el acogedor pueblo de Izarra, Álava, es el sitio ideal. Este hotel con una historia que se remonta al siglo XVI mantiene su encanto original, a pesar de la reforma que tuvo en los años 90. ¡Imagina disfrutar de tus días en un entorno natural y rural, rodeado de paisajes impresionantes! Aquí no solo tienes un jardín precioso para relajarte, también cuentas con terrazas, restaurante y un bar que le dan a tu estancia un toque extra.
Además, su ubicación es fantástica, a solo 45 km de la Catedral de Santiago y cerca del Teatro Arriaga, perfecto si quieres explorar la zona. Con un alojamiento que incluye wifi gratis y parking privado, Doña Lola se presenta como la opción que crea memorias inolvidables, ya sea para una escapada de fin de semana o un viaje de negocios. ¡No te olvides de probar su carta actualizada y disfrutar de las opiniones de otros visitantes que certifican su calidad!
Mapa Ubicación DOÑA LOLA
Dónde se encuentra el hotel Doña Lola
¡Hola, amig@s! Si estáis buscando un lugar donde disfrutar de una buena comida y una estancia acogedora, tenéis que conocer Doña Lola en Izarra, Álava. Hace poco estuve allí y, ¡madre mía!, la experiencia fue brutal. La camarera Lucía fue una auténtica joya, no paró de hacerme sentir como en casa. Y el menú del día es una pasada, solo 16 euros por un montón de cosas ricas: un plato principal, otro segundo, vino o agua, y, claro, ¡postres y café! Las pochas y los postres caseros estaban para morirse de ricos. Sin duda, volveremos.
Ahora, hablemos un poco más del hotel. Eso que llaman todo un descubrimiento. En estos momentos estoy alojado aquí, y la verdad es que me ha sorprendido mucho. Este edificio histórico lleva tres años siendo regentado por Roberto, y vaya que sabe cómo dar cariño al lugar. Cada rincón es acogedor y tiene un encanto especial que hace que se te despierte el alma. Si lo llego a saber, me quedo más días, pero bueno, soy un viajero de paso. ¡Hay que vivirlo para creerlo!
En cuanto a la tranquilidad, ¡espectacular! La atención al cliente es de 5 estrellas. Tanto el hotel como el restaurante son inmejorables. Es un sitio ideal para quienes buscan un buen precio y un ambiente tranquilo. Las habitaciones están súper limpias y decoradas con mucho gusto, y tienen unos espacios comunes en los que te puedes relajar como en tu propia casa. De hecho, he pasado unos días increíbles aquí, descansando 100%.
Y para rematar, la ubicación es fantástica. Doña Lola es una casa antigua muy acogedora, con un hermoso jardín y una terracita perfecta para relajarse al aire libre. El personal es súper amable y atento—they realmente se preocupan por hacer de tu estancia algo especial. La comida es de 10; los platos son maravillosos y si vuelvo, ¡me haré un festín de postres!
Así que, si te estás preguntando ¿dónde se encuentra el hotel Doña Lola?, la respuesta es que está en el pintoresco Izarra, en Álava. No te lo pienses, ¡te va a encantar!
Cuál es la historia del hotel Doña Lola
La verdad es que Doña Lola en Izarra es una joya escondida que no te puedes perder. Pasamos solo un día, pero vaya que valió la pena. Desde que llegamos, la atención fue de 10 y la comida… ¡uff, ni te cuento! Aquí la relación calidad-precio es sencillamente espectacular, algo que se agradece un montón cuando viajas. Las habitaciones, amplias y super cómodas, te hacen sentir como en casa. Sin duda, es uno de esos lugares donde te olvides del estrés y solo disfrutas.
Aparte de eso, el sitio está impecable, no sé cómo lo hacen, pero todo brilla. Hablamos con el personal y se nota que realmente disfrutan su trabajo. Roberto, por ejemplo, es de esos tipos que te hacen sentir como en familia; su entusiasmo es contagioso y te hace como más llevadero el día. Además, la zona es súper tranquila, perfecta para desconectar y relajarse. Si tienes la oportunidad, el desayuno es un verdadero festín que te prepara de maravilla para la jornada.
Aunque, sí, me dio pena tener que cancelar una reserva que hice debido a imprevistos, la manera en que el equipo se manejó me dejó muy impresionado. Desde el primer contacto, se notó una profesionalidad y amabilidad excepcionales. Por más que no pude disfrutar del lugar, ahora sé que tienen un servicio al cliente impecable, lo cual siempre es un plus. Sin dudarlo, este hotel se convertirá en nuestra primera opción cuando planeemos de nuevo una escapada.
Ahora, te cuento un poco sobre la historia del hotel Doña Lola. Este sitio ha sido transformado de una pequeña casa antigua en un lugar acogedor con muchísimo encanto. En su esencia, se ha mantenido ese aire familiar que hace que los visitantes se sientan como en casa. La atención es tan cercana que, aunque solo estuve un día, sentí la calidez del trato humano. En resumen, si buscas un sitio encantador para pasar unos días tranquilos o para explorar la zona, Doña Lola es la elección ideal. ¡Nos encantaría volver pronto!
Qué siglo se menciona en relación con la historia del hotel
Y ya hablando del fin de semana que pasamos en Doña Lola, bueno, ¡qué decir! Nos alojamos el sábado y la experiencia no pudo ser mejor. Desde que llegamos, el trato fue excelente. Roberto, el dueño, se mostró súper amable y nos informó de todo. Nos comentó que la cama de la habitación era de 1,35 m y que otras tenían camas más grandes, pero la nuestra nos pareció perfecta. A veces esas cosas de las camas pueden ser un poco preocupantes, pero de verdad, ¡no nos faltó nada!
La habitación era un verdadero encanto; han combinado materiales nuevos con objetos restaurados, y eso le da un toque de personalidad único. Cuando entras, sientes que estás en un sitio especial, como si cada detalle tuviera su historia. Y por solo 52 € para dos personas con desayuno incluido, la calidad-precio es de lo mejor. ¿Qué más se puede pedir? El lugar es tranquilo, romántico y con buenas vistas. Solo puedo recomendarlo al 100%.
Además, el servicio fue simplemente espectacular. Lucia también fue un encanto, siempre sonriente y servicial. De esas personas que te hacen sentir como en casa. Hay muchas actividades cercanas, y si te gusta el senderismo, ¡¡estás en el paraíso!! Todo el aire de la naturaleza y buenas rutas para explorar.
No quiero olvidar mencionar algo que nos comentó Roberto: el hotel es muy antiguo y ha pasado por varias etapas de restauración. De hecho, él mencionó una conexión con el siglo XIX, que le da un aire de historia muy especial al lugar. Sin duda, vamos a volver, porque este sitio se ha ganado un pedacito de nuestros corazones.
Qué tipo de entorno ofrece el hotel Doña Lola
La verdad es que la experiencia en Doña Lola fue una muy buena aventura. Simplemente llegamos y el lugar nos encantó al instante. Ya sabéis, son esos sitios que te atrapan desde el primer momento: tranquilo, agradable y acogedor. La atención del personal es de otro nivel, siempre dispuestos y muy amables. Te hacen sentir como en casa, como si estuvieras entre amigos en lugar de en un hotel. Vamos, que repetirlo es un del todo aconsejable.
Si te gusta la buena comida, no puedes perderte Lola Enea. Es un sitio muy agradable y bonito. Probamos el menú de fin de semana y, ¡wow!, ¡estaba todo de vicio! Especialmente la tarta de manzana y las peras al vino, los postres eran una auténtica delicia. Ah, y el trato del personal en el restaurante fue igual de genial. Salimos encantados y ya estamos haciendo planes para volver, porque la comida estaba tan bien preparada que se convirtió en un momento especial de nuestras vacaciones.
Hemos estado también con la familia durante las últimas navidades, y no os puedo describir lo candi que estuvimos. Las habitaciones eran amplias y hermosas, todo pulcro y con un ambiente tan relajante. En cuanto a la cena, increíbles platos que, francamente, ofrecen una calidad-precio inmejorable. El trato fue excepcional, así que no me extraño que todo el mundo quiera volver a Doña Lola, porque es un sitio que conquista a cualquiera.
En una sola noche que nos quedamos, la atención fue digna de un cinco estrellas. El hotel tiene aparcamientos privados, y aunque solo estuvimos de paso, aseguré a mi familia que, si se presenta la oportunidad, lo haremos sin duda.
Entonces, ¿qué tipo de entorno ofrece el hotel Doña Lola? Te lo digo: es un lugar romántico, tranquilo, perfecto para cualquier tipo de viaje, ya sea en pareja o en grupo familiar. Con buenas vistas y un precio muy razonable, es ideal para desconectar y disfrutar de una experiencia auténtica. ¡Trust me, no os arrepentiréis de pasar por allí!
Qué instalaciones tiene el hotel para relajarse
Y, ya que estamos hablando de Doña Lola, no puedo dejar de mencionar lo recomendable que es este sitio. Si buscas un menú del día fabuloso por solo 13,5€, te va a encantar. Con una variedad de 5-6 primeros y 5-6 segundos, ¡no hay forma de que no encuentres algo que te guste! Y si decides visitar durante el fin de semana, el menú a elegir por 22€ es otra opción que merece la pena. La terraza es perfecta para esos días soleados, ¡tan tranquilita y sin peligros para los peques!
Y hablando de disfrutar, los fritos que ponen son estupendos. Si vas a la hora del vermú, tienes que probarlos. El ambiente es espectacular, y la verdad es que te da una sensación de calma que es difícil de encontrar. Además, hay un buen aparcamiento privado, que siempre es un alivio. Lo mejor de todo es la atención del personal, que son muy amables y serviciales. Todo esto hace que la experiencia sea aún más agradable.
En cuanto al alojamiento, es ideal si buscas algo sencillo pero bonito. Las habitaciones son amplias, con un ventanal que le da un toque especial y un baño con bañera. ¡Perfecto para relajarte después de un día de exploración! Y el jardín común con sus luces y terraza es el lugar perfecto para desconectar un rato. Se come bien aquí y se nota una excelente relación calidad-precio, especialmente si no optas por comer a la carta.
Si alguna vez te has preguntado qué instalaciones tiene el hotel para relajarse, ¡te lo cuento! Tienen unas zonas comunes que son muy acogedoras, hacen que te sientas mejor que en casa. Además, hay una fabulosa terraza donde puedes disfrutar de la tranquilidad del entorno. Es ideal para pasar un buen rato con amigos o simplemente para leer un libro. Y no olvidemos que también está rodeado de preciosos senderos y paisajes, así que después de comer, puedes dar un paseíto por el monte y disfrutar de la naturaleza. ¡Sin duda, Doña Lola tiene todo para que te sientas como en un oasis!
A qué distancia se encuentra el hotel de la Catedral de Santiago
Y, oye, lo de Doña Lola en 01440 Izarra es de otro nivel. Te cuento que el sitio es muy agradable y tranquilo, perfecto para desconectar de la rutina. La amiga que nos llevó tuvo un acierto total, porque nada más llegar, el jardín grande te invita a tomar algo y relajarte. Y si llevas a tu perro, ¡genial! No hay problema, aunque recuerda que Izarra no es Málaga, así que no esperes solecito veraniego todo el año.
La experiencia en Doña Lola, de verdad, es un sueño. Pasamos unas horas allí y el lugar me dejó encantado. Ya te digo, el entorno es una maravilla: ¡la naturaleza te envuelve! Escuchar el sonido del riachuelo de fondo mientras te tomas una buena bebida en la terracita es pura felicidad. Y si decides quedarte algunos días, las habitaciones son cómodas y bien cuidadas, además de limpias, que eso siempre se agradece.
Y ni te cuento de la comida. La cocina casera es simplemente espectacular: desde el conejo guisado hasta esos postres que hacen que quieras volver a pedir más. La atención es otra cosa que merece mención; el trato es cercano y te hacen sentir como en casa. Lucía, la encargada, es un verdadero encanto. No lo pienses dos veces y prueba la tartas de queso, ¡una delicia!
Si te preguntas sobre la ubicación, ¡estás de suerte! Desde Doña Lola hasta la Catedral de Santiago hay unos 300 kilómetros. Así que, si decides hacer una escapada, asegúrate de darte un salto por allí. Sin duda, Doña Lola es un lugar para volver una y otra vez. ¡Nos vemos por allí!
Está cerca el hotel Doña Lola de alguna atracción cultural importante
Y ya que estábamos hablando de Doña Lola, déjame contarte que los dueños son absolutamente encantadores. Desde el momento en que llegamos, nos hicieron sentir como en casa. El hombre que nos atendió es un verdadero crack, siempre sonriendo y lleno de recomendaciones. Nos aconsejó sobre varias rutas que, tengo que decir, fueron un acierto total. No hay nada mejor que perderse un poco y disfrutar de la tranquilidad del lugar, porque te lo prometo, se está genial allí.
La habitación era un oasis de paz, y aunque tengo que buscarlas en mis fotos, sé que las vistas eran espectaculares. La combinación de un buen servicio y una buena cama es difícil de encontrar, y aquí lo lograron a la perfección. Además, aunque llegamos tarde y la cocina ya había cerrado, se hicieron un hueco para darnos de cenar, ¡no se puede pedir más!
Aunque hay opiniones encontradas sobre la comida, nosotros, por suerte, disfrutamos de algunos platos realmente sabrosos. La comida era casera y se notaba la calidad de los ingredientes. La terraza es otro punto a favor, perfecta para disfrutar de una charla relajada con amigos o familia mientras saboreas un buen vino. Eso sí, mejor ir con hambre, porque de la comida buena y abundante, no hay que quejarse; siempre te dejan con la barriguita contenta.
Por si te lo preguntas, Doña Lola está muy bien situado en Izarra, así que si te animas a explorar un poco, hay varias atracciones culturales cercanas que valen la pena. Así que, si buscas un lugar donde descansar y al mismo tiempo disfrutar de un entorno tranquilo, este sitio es una apuesta seguro. ¡No te arrepentirás!
Qué servicios de alojamiento ofrece Doña Lola
Y, cuando hablas de Doña Lola, no puedes dejar de mencionar lo excepcional que es su menú del día. La verdad, es que te lleva a otro nivel, sobre todo si pensabas que los restaurantes de pueblo no podían ofrecer tanto. Aquí, la relación calidad-precio es increíble; por lo que pagas, ni te imaginas los platos sabrosos que te sirven. ¡Es una maravilla! Además, el ambiente es tan acogedor que te sientes como en casa. ¡Ya hasta conoces a los camareros por su nombre!
Luego está el entorno, que es de esos sitios que te hacen suspirar. Izarra tiene su propio encanto, con esas vistas que te alegran el día. Siempre hay gente disfrutando, pero el lugar nunca se siente abarrotado. Puedes comer tranquilo, y si tienes suerte, hasta escuchar alguna anécdota graciosa del dueño. ¡Esos momentos son los que hacen que cada visita sea especial!
Y ya que hablamos de lo bonito que es todo, también es bueno saber que Doña Lola ofrece servicios de alojamiento. Así que, si decides quedarte un par de días, ¡estás de suerte! Tienen habitaciones cómodas y acogedoras, ideales para relajarte después de un día de turismo. Además, la atención es genial, y te hacen sentir como en casa desde el primer minuto. ¿Vas a dejar pasar la oportunidad de disfrutar de un buen plato y un descanso bien merecido? ¡Yo no!








