
Imagina pasar unos días en la Casa del Cura de Calatañazor, un encantador hotel de 4 estrellas en Soria donde la comodidad y la belleza natural se unen. Este lugar tiene todo lo que necesitas: seis habitaciones cómodas equipadas con televisión de pantalla plana y wifi gratis, además de un jardín y una terraza perfectos para relajarte después de un día explorando la zona. Su ubicación es ideal, cerca del Monumento Natural La Fuentona y otras maravillas que te dejarán sin aliento.
Y no te olvides de su restaurante, donde podrás disfrutar de la gastronomía tradicional de Soria. Ya sea que busques un fin de semana tranquilo o una escapada con amigos, aquí hay espacio para todos, ya que la posada tiene capacidad para hasta 14 personas. Con precios que van de 69 € a 101 €, seguro encontrarás algo que se ajuste a tu presupuesto. Así que si quieres disfrutar de un entorno natural, un servicio de primera y un aire de tranquilidad, la Casa del Cura es tu destino.
Casa del Cura de Calatañazor (Hotel Restaurante)
Mapa Ubicación Casa del Cura de Calatañazor (Hotel Restaurante)
Qué tipo de hotel es la Casa del Cura de Calatañazor
¡Hola, viajero! Si estás pensando en hacer una escapada y quieres disfrutar de un lugar encantador, definitivamente la Casa del Cura de Calatañazor es una opción que no puedes pasar por alto. Este hotel de 4 estrellas, situado en el hermoso pueblo de Calatañazor, Soria, te ofrece todo lo que buscas para desconectar y recargar energías. La ubicación es simplemente increíble, rodeada de naturaleza y esa sensación mágica que solo los pueblos medievales pueden ofrecer.
Hemos estado allí un par de veces y, la verdad, siempre salimos contentos. Las habitaciones son amplias y cómodas, perfectas para relajarte después de un día explorando la zona. Además, el trato del personal suele ser exquisito; aunque, hay que mencionar que en esta última visita un camarero no fue el más amigable del mundo. Si ves a un tipo alto y delgado con pelo un poco largo, ¡puedes intentar evitar su mesa! Aun así, ¡la comida es para morirse! Las cenas y desayunos son caseros y te dejarán sorprendido. Te aconsejo optar por la media pensión: merece totalmente la pena.
Otra cosa que me encantó fue poder disfrutar de la terraza del restaurante, especialmente durante el calor intenso de agosto. ¡Imagina comer con un ventilador y agua pulverizada para que no te achicharres! Los platos, como el solomillo y el entrecot, estaban muy bien preparados y deliciosos. Solo un pequeño punto a mejorar: un poco más de cantidad en las migas. Pero, en general, ¡recomendadísimo!
Ahora, si me preguntas qué tipo de hotel es la Casa del Cura, te diría que es un lugar que mezcla lujo y tranquilidad, ideal para una escapada romántica o un viaje en grupo con amigos o familia. Tiene buenas vistas, es adecuado para niños y tiene un ambiente que te transporta a otra época. Sin duda, ¡volvimos encantados y con ganas de repetir! Además, lugares como la playa de Herreros, Numancia y la Fuentona están a tiro de piedra. Si buscas un sitio donde relajarte con un toque medieval, ¡este es tu lugar!
Cuántas habitaciones tiene el hotel
Como te contaba, estuve hace un rato en el restaurante de la Casa del Cura con la familia y la verdad es que salimos encantados. Nos preocupaba un poco el clima, ya que se veía que podía llover, pero nos habilitaron una mesa dentro, ¡y hasta pudimos ir con nuestros perritos! Eso siempre es un plus, ¿no? La comida es todo casera y de buena calidad, algo que valoro mucho. Pedimos varios platos y, sin duda, el entrecot que me traje a la boca fue la estrella de la jornada. Estaba en su punto justo de maduración y cada bocado era puro placer. Prometido, volveremos, ¡así que ya sabes!
El ambiente del restaurante es súper acogedor, ideal para celebrar ocasiones especiales. Justo eso hicimos cuando fuimos a festejar el cumpleaños de mi hijo, que cumplió 10 años. Éramos un grupo de 11 personas, así que imagínate la animación. Los peques, incluida mi niña de 3 años, se lo pasaron genial, y nosotros lo mismo. El personal es un encanto, muy simpático y dispuesto a hacer que la experiencia sea aún mejor. No puedo dejar de recomendarlo, es el lugar perfecto para disfrutar en familia.
Ahora, a pesar de que he ido en varias ocasiones y algunas cosas han estado mejor que otras, sigo pensando que sigue siendo un buen lugar. Recuerdo un par de platos que no fueron lo que esperaba, como el revuelto de hongos, que me pareció un poco soso, y las migas, que estaban un poco secas. Pero, la verdad, los asados siempre son una apuesta segura aquí, así que eso me anima a volver. Me da la sensación de que, con un pequeño empujón, podrían recuperar el brillo de antaño.
Y es que, además de la buena comida, el hotel en sí es un remanso de paz y tranquilidad. Pasear por sus callejuelas empedradas es casi como entrar en un cuento. Las habitaciones son amplias y cómodas, con bañera y ducha por separado, y están bastante cuidadas. Ojo, que estuvimos con nuestra peluda y un buen grupo de amigos, y todos salimos muy contentos de la atención que recibimos, especialmente de David. Es un sitio ideal para hacer noche en un viaje largo.
Para que lo tengas en mente, el hotel cuenta con un total de 20 habitaciones, así que no solo es acogedor, sino que también resulta muy fácil encontrar un huequito para quedarse a disfrutar de la tranquilidad que ofrece este lugar con tanta historia. ¡Sin duda, un sitio para repetir!
Qué comodidades se ofrecen en las habitaciones
Te cuento que la Casa del Cura de Calatañazor es un lugar que realmente sorprende. Ahora, no todo es perfecto, ¿eh? El restaurante tiene un par de fallos que se notan. La vez que fuimos, el personal parecía más interesado en el móvil que en atendernos. Pasaron 25 minutos y nada, así que decidimos levantarnos y explorar mejor el pueblo. Aunque eso sí, el lugar tiene un encanto especial, con calles empedradas y esos restos del castillo que te hacen sentir en una película medieval. Definitivamente, vale la pena visitarlo.
Pero no todo es negativo, porque nuestra experiencia en el hotel fue de 10. Al llegar, el personal nos recibió como de la familia. La habitación que nos tocó era amplia y espectacular, con unas vistas que te dejaban sin palabras. Si te gusta la tranquilidad, este lugar es ideal. Y te lo digo, hay rincones por explorar que son simplemente preciosos, perfecto para relajarte y disfrutar. Además, el desayuno es contundente; con productos locales, no vas a salir con hambre.
Las vistas son una maravilla, sobre todo al atardecer. Nos sentamos a disfrutar de una cena muy buena, sencilla, pero con ese toque local que tanto gusta. Las raciones no son excesivas pero son justas para salir bien alimentado. Y en cuanto a las habitaciones, son espaciosas y limpias, simplemente perfectas si viajas en familia o incluso si llevas a tus peques contigo, porque el personal es increíblemente atento y flexible.
En cuanto a las comodidades que ofrece el hotel en las habitaciones, podemos hablar de amplios espacios, limpieza impecable, y un entorno que invita a la desconexión. Además, las vistas son un espectáculo, perfecto para disfrutar desde la comodidad de tu cama. El lugar te hace sentir como en casa, así que no me extrañaría que tú también quieras repetir la experiencia. ¡Anímate a visitarlo, que seguro no te arrepentirás!
Hay acceso a wifi gratuito en la Casa del Cura
La Casa del Cura de Calatañazor es un lugar que realmente te deja con ganas de volver. Durante nuestra visita, cenamos en la espectacular terraza, y la verdad es que la experiencia fue maravillosa. Empezamos con una ensalada de escabeche, que estaba fresquísima, luego pasamos a una tabla de patés de setas que resultó ser un deleite para los sentidos. Pero lo mejor de todo fueron las migas con uvas; ¡no hay palabras para describir lo ricas que estaban! Y ojo, no olvides dejar espacio para el helado artesano de miel que pedimos de postre, ¡es simplemente irresistible! Los chicos de la casa son super amables, y la atención que nos brindaron fue de 10. Sin duda, ¡repetiré cuando vuelva a Soria!
El ambiente del pueblo de Calatañazor es realmente encanto puro. Es uno de esos lugares que parece sacado de un cuento, y la Casa del Cura complementa esa magia de una manera increíble. Si te quieres escapar de la rutina y disfrutar de la tranquilidad de un hotel de 4 estrellas, este es tu sitio. La decoración tiene un aire rústico y acogedor que te hace sentir como en casa. Además, si estás pensando en hacer excursiones por la provincia de Soria, la ubicación es perfecta para ello. Te aseguro que el pueblo es imprescindible de visitar, ¡te quedarás con ganas de explorarlo todo!
Ah, y hablando de desayuno, cuando estuvimos allí nos detuvimos a tomar algo y, como no habíamos desayunado, pedimos el desayuno completo que estaba a 6€ por persona. ¡Totalmente vale la pena! Lo disfrutamos en la terraza con unas vistas que simplemente te dejan sin palabras. Sobre el wifi gratuito, sí, cuentan con acceso, así que puedes compartir todas tus fotos de este mágico rincón de España sin ningún problema. En resumen, un lugar extraordinario donde la atención, la comida y el ambiente se combinan para una experiencia memorable. ¡Definitivamente, un 10 en todo!
Qué tipo de restaurante tiene el hotel
¡Hey, amigos! Déjenme contarles sobre nuestra experiencia reciente en la Casa del Cura de Calatañazor, un hotel-restaurante que está en un lugar de Soria realmente impresionante. Hemos estado comiendo en la terraza y, ¡vaya delicia! El ambiente es superagradable, con unas vistas que te dejan sin aliento. La especialidad de la casa es la comida a la brasa, y se nota que saben lo que hacen. Se me hace agua la boca solo de pensar en las migas, los torreznos y ese cordero que tienen, además de las costillas que están para chuparse los dedos. Ah, y no olvidemos los postres caseros que son la guinda del pastel, ¡un auténtico festín!
Sin embargo, no todo fue perfecto. Recuerdo que cuando estuvimos allí, llegamos con un bebé y nuestro perro. Hicimos una reserva anticipada y pedimos que nos dejaran una cuna, pero, ¡cuál fue nuestra sorpresa! La cuna estaba sin hacer cuando llegamos. Y aunque cenamos en el restaurante, el servicio dejó un poco que desear. Las raciones eran pequeñas y, sinceramente, un poco caras. Por ejemplo, las migas estaban a 8€, pero en otros lugares eso se considera un aperitivo. En fin, tuvimos que lidiar con algunas cuestiones incómodas, como que no querían calentarnos el agua para el biberón y, para colmo, al pedir la cuenta nos cobraron 15€ de más por cafés que nunca pedimos. El trato del personal fue bastante seco, lo que no es lo que uno espera cuando sale a disfrutar de una buena cena.
A pesar de todo, hay quienes han tenido experiencias fenomenales. Escuché a un grupo que también cenó en la terraza intermedia, y al parecer, todo estaba bien presentado y elaborado. Si el lugar tiene sus encantos, la verdad es que quizás valga la pena intentar darles otra oportunidad, sobre todo porque su ubicación es céntrica y el paisaje es precioso. En mi última visita, volví con mi perro labrador y fue todo genial, incluso la habitación era acogedora y muy limpia, con una cama comodísima. Así que sí, ¡repetiría sin pensarlo!
Entonces, para responder a la pregunta: el restaurante del hotel tiene una propuesta muy atractiva que destaca en comidas a la brasa y ofrece una variedad de platos típicos de la zona a buenos precios. Si lo tuyo es disfrutar de la gastronomía local en un entorno acogedor, definitivamente puedes darle una oportunidad a la Casa del Cura. Pero ya saben, ¡sólo vayan preparados!
Qué tipo de gastronomía se puede disfrutar en el restaurante del hotel
La Casa del Cura de Calatañazor tiene ese ambiente único que solo se puede encontrar en un lugar donde historia y naturaleza se entrelazan. Aunque hay opiniones encontradas sobre el restaurante, hay algo que es innegable: las vistas desde la terraza son increíbles. Imagínate disfrutando de una comida rodeado de un paisaje medieval, ¡es espectacular! Claro, siempre hay un pero, y en este caso, hemos oído que el servicio puede dejar mucho que desear. En nuestra última visita, la atención estuvo lejos de ser excepcional; nos atendieron con desgana y hubo que reclamar varias veces durante la comida. Un poco decepcionante, ¿verdad?
Por otro lado, no se puede negar que la comida tiene su encanto. La gente que regresa a la Casa del Cura siempre habla maravillas de los platos que preparan con ingredientes de la zona. Aquellos que han ido han mencionado su amor por las setas y los platos vegetarianos, mientras que los carnívoros del grupo siempre quedan satisfechos. Todo suena delicioso y, aunque el servicio no fue el mejor esta vez, los que han ido antes aseguran que vale la pena una visita. ¡Ah! y para los niños, sería bueno que consideraran un menú específico; no hay nada como unos macarrones o un filetito empanado para que los más peques estén contentos.
En cuanto a la estancia en el hotel, aunque hay detalles como toallas algo ásperas y un poco de polvo en las habitaciones que se podrían mejorar, las grandes camas cómodas y las vistas de ensueño hacen que todo valga la pena. Imagina salir a pasear por las callejuelas del pueblo o admirar las ruinas del castillo al caer la tarde. La combinación de historia, buena comida —con un toque local— y un ambiente tranquilo lo convierten en un lugar especial para disfrutar de unas vacaciones en grupo o en familia. Sin duda, aunque hubo fallos en el servicio, hay algo en la Casa del Cura que te invita a volver. ¿No crees?
Cuántas personas puede acomodar la Casa del Cura
Y después de explorar un poco, te recomiendo que te acerques a la Casa del Cura de Calatañazor, especialmente si buscas un lugar donde disfrutar de una buena comida en un ambiente relajado. La verdad es que su restaurante es una joya. La terraza tiene unas vistas espectaculares que hacen que comer allí sea toda una experiencia. Tuvimos la suerte de probar algunas de las mejores carnes de la zona, y déjame decirte que están para chuparse los dedos. Aunque, ojo, el servicio a veces puede estar un poco colapsado, pero el personal se esfuerza por ser amable y eficiente.
Sin embargo, no todo fue un cuento de hadas. También escuché alguna que otra crítica sobre el restaurante. Hay quienes se sintieron un poco decepcionados, mencionando que la atención dejaba que desear y que la comida no cumplía con las expectativas. Pese a esto, parece que hay bastante acuerdo en que los torreznos son un must y que, aunque algunas cosas pueden no estar al nivel esperado, las vistas y el ambiente compensan. Eso sí, si decides ir, mejor haz una reserva, sobre todo si tu visita es un domingo o festivo, ya que parece que la demanda sube y no querrás quedarte fuera.
Ah, y si te preguntas cuántas personas puede acomodar la Casa del Cura, ellos tienen capacidad para recibir a más de 80 comensales, lo que significa que es perfecto tanto para grupos grandes como para una cena más íntima. Así que, ¿qué te parece? Suena como un buen plan para tu próxima escapada, ¿verdad?
Cuáles son los precios aproximados por noche en el hotel
¡Y ahí va nuestra experiencia en la Casa del Cura de Calatañazor, que fue simplemente espectacular! Estuvimos por allá en abril, y qué suerte tuvimos con la nieve; el paisaje se veía de cuento. Pero no solo eso, el comedor tiene una vibra muy acogedora, ideal para esas cenas en grupo o en pareja, donde simplemente te sientes en casa. El personal, súper atento, siempre con una sonrisa. Recuerdo que pedimos una ensalada de escabeche y el lechal, ¡y qué decir de los postres y el café! De verdad, todo estaba tan bueno que el precio me pareció más que razonable. No puedo más que recomendarlo, y ya estamos pensando en volver.
No te puedes perder el ambiente de este lugar: lo hemos visitado varias veces en agosto durante los últimos cuatro años y siempre ha sido maravilloso. La Casa del Cura es uno de esos sitios que te roban el corazón. La comida es simplemente estupenda, y lo mejor es que los precios no son una locura. Me muero de ganas de regresar a Soria este agosto y repetir esa experiencia culinaria que tanto nos ha encantado. Es que se siente como un lugar donde todo fluye, y siempre terminamos con una sonrisa.
Y hablando del hospedaje, me gustaría contar lo de nuestra última estancia. Es una casa rural que captura muy bien el ambiente que uno busca en un lugar como este. El personal es profesional y súper amable, lo que hace que todo sea más agradable. Si te despiertas con un desayuno impresionante, ya tienes el día ganado. Los platos en el restaurante son raciones importantes y deliciosas, perfectas después de una excursión. Y esos postres caseros… ¡no te los puedes perder! En cuanto a los precios, rondan alrededor de 100 euros por noche, dependiendo de la época. En resumen, nuestra experiencia fue excelente y sin duda repetiremos, ¡así que ya sabes a dónde ir cuando planifiques tu escapada!








