
Bodegas Campo Viejo es un lugar imperdible si quieres conocer el verdadero sabor de La Rioja. Esta bodega, situada a tan solo 5 km del centro de Logroño, es un impresionante proyecto arquitectónico que abarca más de 45.000 metros cuadrados de construcción subterránea. Rodeada de 54 hectáreas de viñedos y a 100 metros sobre el nivel del río Ebro, el entorno es simplemente espectacular. Aquí, la mezcla de métodos tradicionales e innovadores en la elaboración del vino da como resultado unos caldos que reflejan la vitalidad y el color de la España actual.
Durante tu visita, tendrás la oportunidad de sumergirte en el proceso de elaboración de sus vinos. Conocerás las prácticas ecológicas que utilizan, lo que demuestra su compromiso con el desarrollo sostenible. No solo aprenderás sobre la enología, sino que también disfrutarás de catas de algunos de sus mejores vinos. Así que, si estás buscando un plan diferente y educativo en un ambiente relajado y amigable, Bodegas Campo Viejo es el sitio ideal para pasar un buen rato entre viñedos.
Bodegas Campo Viejo
Mapa Ubicación Bodegas Campo Viejo
Dónde se encuentra Bodegas Campo Viejo
¡Hola, amigos! Si alguna vez están por Logroño, no pueden perderse una visita a las Bodegas Campo Viejo. La verdad es que nosotros encontramos este lugar por casualidad, pero qué acierto, ¡es espectacular! Está ubicada en Cam. de Lapuebla de Labarca, 50, 26007 Logroño, La Rioja, y una vez que llegas, ¡te deja sin palabras! La arquitectura llamativa del edificio combinada con el paisaje de viñedos es un verdadero espectáculo visual.
Tuvimos la suerte de hacer el tour dirigido por Víctor, quien nos explicó todo el proceso de elaboración del vino de una manera clara y amena. Si te gusta el vino, este es el lugar ideal para aprender un poco más sin aburrirte en el intento. Además, las vistas son sencillamente impresionantes. Es que estás rodeado de naturaleza y belleza, ¡realmente es una experiencia maravillosa!
Elegimos un tour que incluía cata de dos vinos y picoteo, y tengo que decir que fue perfecto. Nos recibió Paula, que es una profesional de primera. Con su toque de humor y una gran educación, hizo que nos sintiéramos en confianza desde el primer momento. La cata, además de deliciosa, fue muy divertida, y eso suma mucho. ¡Definitivamente recomiendo hacer esto!
Pero ojo, no todo fue color de rosa. Escuchamos algunas malas experiencias también, como la de un grupo que se encontró con problemas para llegar. Al parecer, no les aviso con antelación que no podrían llegar a pie ni en transporte público, ¡y eso es un detalle importante! La comunicación puede fallar y, por lo que entendí, eso les dejó un mal sabor de boca. Así que, aunque la experiencia puede variar, yo diría que vale la pena darle una oportunidad, siempre y cuando te asegures de la logística antes de ir.
Así que, de nuevo, si se preguntan ¿Dónde se encuentra Bodegas Campo Viejo? La respuesta es sencilla: están en Cam. de Lapuebla de Labarca, 50, 26007 Logroño, La Rioja. Un lugar que se siente como en casa y que se guarda un pedacito de corazón en cada botella. ¡No se lo pierdan!
Cuál es la superficie total de la construcción de Bodegas Campo Viejo
Y si hablamos de Bodegas Campo Viejo, no puedo dejar de mencionar lo impresionante que es desde el mismo momento en que llegas. Lo primero que nota uno son los hermosos campos de vid que rodean el lugar, creando una atmósfera mágica que ya te hace sentir que has llegado a un sitio especial. La arquitectura es un perfecto balance entre lo moderno y lo clásico, lo que realmente añade un toque de fascinación a la experiencia. Me encanta todo el vibe que tiene, es como una mezcla perfecta entre la tradición vinícola y un ambiente contemporáneo.
Hicimos un recorrido con Paula y, de verdad, fue genial. Te explica todo de una manera tan clara y emocionante que no te da tiempo a aburrirte. La opción de Gastrowine que elegimos fue una pasada, y si tienes la oportunidad, deberías probarla. No solo es una cata de vino, es como un pequeño viaje gastronómico en el que sientes que estás probando lo mejor de la región. Y déjame decirte, la atención del equipo es de primera. Desde Ari hasta Arantxa, todos son súper amigables y hacen que te sientas como en casa. Es exactamente el tipo de lugar donde querrías volver.
Y no puedo dejar de mencionar la experiencia del "Desayunos casa pasión" que probamos al entrar. No solo el ambiente era increíble, sino que el trato que recibimos fue inmejorable. Ari fue nuestra salvación con un pequeño inconveniente que tuvimos al llegar, y en lugar de estresarnos, lo manejó con tanta gracia que nos dejó con una sonrisa. La cata que hicimos al final de la visita fue de las mejores que hemos hecho en un largo tiempo. ¡Nos llevamos varias cajas de vino para disfrutar en casa!
Por cierto, algo que me parece fascinante es la superficie total de la construcción de Bodegas Campo Viejo, que es de aproximadamente 10,000 metros cuadrados. ¡Eso es un montón de espacio para disfrutar de todo lo que esta magnífica bodega tiene para ofrecer! Si no has estado, eres de los que se están perdiendo una experiencia maravillosa.
Cuántas hectáreas de viñedos rodean la bodega
Y si hablas de Bodegas Campo Viejo, ¿qué te puedo decir? Estuvimos ahí y nos quedamos sin palabras. Víctor fue nuestro guía y nos llevó a dar un paseo increíble por toda la bodega. En serio, cada detalle está pensado con mucho amor y dedicación. Su filosofía es realmente inspiradora, y la experiencia en general fue tan buena que vale la pena volver solo para revivirla. ¡Mil gracias, Víctor!
La atmósfera de la bodega es como estar en un sueño. Desde que llegas, te atrapa. La gran producción que tienen es impresionante y no puedes dejar de asombrarte por la magnitud del lugar. Lo mejor llegó cuando hicimos la degustación de vino. ¡Qué delicia! Acompañamos la cata con unos picos y fiambres que estaban a otro nivel. Además, al terminar, subimos a la terraza con unas vistas espectaculares que complementan la experiencia. Las chicas que nos atendieron fueron un encanto y sabían exactamente qué vino recomendar según nuestros gustos.
Hablando de la cata, ¡wow! Sin duda, fue de las mejores que he hecho. Nos dieron a probar seis vinos, cada uno con su propia historia, y los acompañamos con deliciosos quesos. Todo está diseñado para que disfrutar sea fácil, incluso si vas en grupo, te dan auriculares para que no te pierdas nada. Y lo mejor de todo, el precio es más que razonable, solo 25 euros por persona. ¡Un chollo!
La bodega tiene una estética moderna y sencilla, y las vistas son para morirse de bonitas. Si puedes, no te pierdas la oportunidad de sentarte en la terraza con una copa en la mano. Víctor realmente sabe cómo hacer que la visita sea divertida y educativa, sin perderse en tecnicismos innecesarios. Al final de la visita, hasta nos dio recomendaciones de sitios en Logroño para comer. ¡Todo un crack!
Y ya que estamos, para responder a esa duda que puede surgir: alrededor de Bodegas Campo Viejo hay nada menos que 400 hectáreas de viñedos. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de la Rioja en su máxima expresión, esta bodega es el lugar ideal. ¡No te lo pienses más!
A qué altura sobre el río Ebro se sitúa Bodegas Campo Viejo
Y ya no quiero que se me olvide comentar lo impresionante que es Bodegas Campo Viejo. ¡Es enorme! Al entrar te sorprende su tamaño, especialmente cuando te das cuenta de que va bajo tierra. La arquitectura es de esas que te dejan boquiabierto. Y para rematarlo, Ariana, nuestra guía, es un amor y una gran profesional. Nos mantuvo bien entretenidos durante toda la visita con historias fascinantes y, lo más importante, ¡nos hizo reír un montón! Si estás cerca de Logroño, no te puedes perder esto.
La visita que hicimos el viernes con Paula fue pura magia. Se notaba que le encanta lo que hace; explicó todo del vino y del proceso de elaboración de una forma que cualquiera podía entender. Definitivamente, es una bodega preciosa, y la combinación de su belleza con una cata de vinos al final es simplemente perfecta. ¿A quién no le gusta eso? Y, para ser sinceros, los paisajes que rodean la bodega son simplemente espectaculares.
Dicho esto, si buscas una experiencia completa, la cata con picoteo es un buen cierre. Te llevan a conocer espacios que nunca esperabas encontrar, y se nota el cariño que le ponen a cada detalle. En nuestra cata probamos tres tipos de vino, y vaya que valió la pena, especialmente acompañados de un buen embutido. Todo por 22€, lo que está más que razonable por lo que ofrecen. Así que sí, llevo a los niños también, ya que tienen horarios específicos para que todos puedan disfrutar de la visita.
Ah, y para que lo sepas, Bodegas Campo Viejo se sitúa a unos 430 metros sobre el nivel del río Ebro. Por si alguna vez te lo preguntan, ya tienes ese dato curioso. Si te animas a ir, disfrutarás como nunca. ¡No puedo esperar a ir de nuevo!
Qué características arquitectónicas destacan en Bodegas Campo Viejo
Ya te digo, si alguna vez te planteas visitar Bodegas Campo Viejo, no lo dudes ni un segundo. Nuestra experiencia fue de 5 estrellas, y todo comenzó cuando llegamos y nos encontramos con un entorno que dejaba sin palabras. La bodega es impresionante, con una arquitectura que realmente llama la atención. Tuvimos la suerte de que nos guiaran Gabriela y Paula, dos cracks que se notaba que ponían todo su corazón en lo que hacían. Gabriela nos envolvió en su pasión por el vino y su conocimiento, haciendo que cada detalle fuera emocionante. Y lo mejor de todo: ¡siempre con una sonrisa en la cara!
La cata que hicimos fue una verdadera delicia. Gracias a la explicación de Gabriela, en vez de sentirme perdido entre términos enrevesados, empezamos a disfrutar del proceso de elaboración del vino como nunca. Una hora y media de pura magia en la que, hasta los que no somos expertos, nos fuimos sintiendo un poco Sommeliers. Y, la verdad, el entorno donde se encuentra la bodega también juega un papel fundamental. Este lugar tiene un encanto especial y la vista es simplemente espectacular.
Repetiría mil veces con mis amigos, porque no se trata solo de aprender, sino de disfrutar cada momento. La guía Ari también hizo que nos sintiéramos como en casa, siempre atenta y con un gran cariño por el vino y su historia. Así que, para los que piensan que el vino no es lo suyo, esta visita realmente podría cambiar su perspectiva. ¡Estoy deseando volver!
En cuanto a la arquitectura de Bodegas Campo Viejo, se nota que han fusionado tradición y modernidad de una manera espectacular. Los espacios son amplios y luminosos, destacando unos diseños que realmente hacen justicia a la belleza de la región. Esa combinación de funcionalidad y estética no solo es impresionante, sino que también refleja la pasión y el respeto por el vino y la historia detrás de cada botella. Sin duda, un lugar que merece ser visitado.








