
Bar La Mejillonera es el lugar ideal para disfrutar de unas tapas ricas en Burgos. Situado en C. Paloma, 33, este bar tiene una vibra tradicional que te hará sentir como en casa. Lo mejor de todo es su especialidad, ¡los mejillones! Están preparados de mil maneras, y si a eso le sumas unas patatas bravas que, aunque algunos dicen que podrían ser más crujientes, tienen su propio encanto, tienes una combinación ganadora. Con más de 3,500 reseñas y una calificación de 4 de 5 en Restaurant Guru, la calidad aquí está más que garantizada.
El ambiente es relajado y el servicio es amable, así que no te sentirás apurado al sentarte en la barra y disfrutar de una buena charla. La Mejillonera está justo al lado del conocido Bar Morito, así que es una parada obligatoria si andas por la zona. Si buscas un lugar para picar y pasar un buen rato con amigos, este bar es la respuesta. ¡No olvides probar los mejillones a la vinagreta, son un verdadero lujo!
Horarios Bar La Mejillonera
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:30–14:45, 18:30–23:00 |
| martes | 11:30–14:45, 18:30–23:00 |
| miércoles | 11:30–14:45, 18:30–23:00 |
| jueves | 11:30–14:45, 18:30–23:00 |
| viernes | 11:30–14:45, 18:30–23:45 |
| sábado | 11:30–15:00, 18:30–23:45 |
| domingo | 11:30–15:00, 18:30–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar La Mejillonera
Dónde se encuentra Bar La Mejillonera
¡Hey, amigos! Si están por el centro de Burgos, tienen que hacer una parada en el Bar La Mejillonera. Este lugar es un clásico para ir a tapear y disfrutar de un buen vermut antes de comer. Aquí, la especialidad son los mejillones, preparados de cuatro maneras diferentes, ¡y son una delicia! Y si les gustan las tapas, no se pueden perder las patatas bravas y los calamares, que son un must. La relación calidad-precio es increíble, ¡puedes salir por solo 1-10 € por persona!
La atención es otro punto fuerte de La Mejillonera: el servicio es rápido y eficaz. Te traen lo que pides en un abrir y cerrar de ojos. Así que si andan con hambre, aquí no se van a quedar esperando. Y ya saben, el ambiente es muy acogedor, perfecto para disfrutar con amigos. Aunque, ojo, algunos dicen que el lugar tiene mucha fama, pero quizás no se ajusta a las expectativas de todos. Los mejillones pueden venir con varias salsas y algunos no quedan del todo convencidos.
Si son de los que prefieren algo más tradicional, también hay opiniones de que las patatas pueden fallar un poco… A veces hervidas y no tan crujientes como uno esperaría. Pero bueno, siempre hay quien vuelve por la nostalgia, así que si han estado antes, puede que se lleven una grata sorpresa con esos mejillones, ¡porque siguen siendo ricos a pesar de las críticas!
Ahora, si se preguntan dónde encontrar el Bar La Mejillonera, está en la Calle Paloma, 33, en pleno corazón de Burgos. Si buscan un lugar donde tapear y disfrutar de un buen rato, ¡este bar es una parada obligatoria! Así que ya saben, ¡a darle una oportunidad!
Qué tipo de comida se ofrece en Bar La Mejillonera
Y hablando de Bar La Mejillonera, si hay algo que me encanta de este lugar es que te tratan como si fueras de la familia, ¿no crees? Desde que pones un pie dentro, sientes ese buen rollo típicamente español. Ah, y la atención es rapidísima, así que si tienes un antojo, no te va a dejar esperando. Pero lo mejor de todo es cuando te regalan una tapita de caldo de ajo. Con el frío que hacía cuando fuimos, ¡nos vino de lujo!
Ya ni hablar de las patatas bravas; tienen su propia receta que, sinceramente, nos encanta. Esa salsa brava tiene ese toque especial que hace que parezca que has llegado a un parada obligatoria en el centro de Burgos. Es raro encontrarlo sin gente, lo cual lo convierte en un buen síntoma de que aquí se come bien. Perfecto cuando quieres tapear rápido y con buen trato. Y no te preocupes, el precio por persona no da miedo: entre 1 y 10 €, ¡te lo puedes permitir!
Si buscas un sitio más informal, este local es ideal para un aperitivo a buen precio. Junto a la Catedral, tiene ese cosquilleo de estar en el centro de acción. Además de los mejillones, que son, sin duda, su plato estrella, también puedes disfrutar de otras delicias como los calamares fritos o los mejillones picantes, ¡te van a encantar! Pero ojo, a algunos les ha dejado un poco fría la calidad de la comida. Así que, si eres exigente, ten en mente que no todos los platos son un 10.
En resumen, si te preguntas ¿qué tipo de comida se ofrece en Bar La Mejillonera?, la respuesta es clara: ¡mejillones con diferentes salsas, tapas típicas como las bravas y calamares, todo a un precio muy asequible! Así que no dudes en pasar cuando estés en Burgos. ¡Prometido que no te vas a arrepentir!
Cuáles son las especialidades del bar
Así que, ya que estamos hablando de La Mejillonera en C. Paloma, 33, ¡déjame contarte un poco más sobre este lugar! Si buscas un sitio auténtico, de los de siempre, este es el sitio perfecto. La barra de acero fría te recibe mientras el bullicio de las risas y las cervezas invita a quedarte un ratito más. Y aunque la carta es bastante cortita, ¡no te dejes engañar! La calidad de los platos que ofrecen es impresionante. A medida que te vas acomodando, ya te imaginas ese plan entre mejillones, bravas y buena compañía. ¿Alguien se apunta? La verdad, el precio por persona ronda entre 10 y 20 €, así que es un chollo.
Cuando vas, tienes que probar esas patatas bravas que son una delicia; ¡el toque perfecto de fritura y esa salsa picantona que pica lo justo! Y ya que hablamos de mejillones, no te vayas sin degustar los mejillones a la marinera. La salsa es espesa, calentita y llena de sabor; se nota que los preparan con cariño. Ojo, que también tienen mejillones al vapor que están buenos, aunque a veces pueden salir un pelín pasados de cocción. Pero, ¡qué más da! La combinación de sabores y lo bien que lo pasas hace que todo valga la pena.
Ah, y aunque suele estar bastante lleno y es difícil aparcar -ya sabes, en el centro histórico la cosa se complica- hay que decir que siempre hay tiempo para esperar un poquito por una buena mesa. La Mejillonera está muy bien situada, cerquita de la catedral, y el ambiente siempre es genial. Por cierto, si quieres disfrutar de un buen rato con amigos, este es el sitio ideal. Los camareros son rápidos y atentos, y ni hablar de las raciones: ¡grandes y que llenan!
Así que, si te preguntas cuáles son las especialidades del bar, ¡sin duda son los mejillones en todas sus versiones y esas patatas bravas que, aunque puedan tener sus altibajos, siempre generan buenas vibras! En fin, ¡no te lo pienses mucho y ve a disfrutar!
Cómo están preparados los mejillones en La Mejillonera
Y hablando de sitios imprescindibles en Burgos, el Bar La Mejillonera es ese lugar al que tienes que ir. Imagínate, un bar de tapas en el centro de la ciudad, justo al lado de la Catedral, donde puedes disfrutar de un buen vino y unas raciones contundentes. Aquí no solo vas a encontrar mejillones a la vinagreta, que son un auténtico manjar, sino que también los preparan de mil maneras: a la marinera, al vapor, o incluso en una increíble salsa escocesa. Y ni hablemos de las bravas, que son sencillamente brutalmente ricas, con su mezcla de salsas que las hacen únicas.
El ambiente es super acogedor y aunque suele estar lleno de gente, eso solo añade a la experiencia. Te sientes parte de la movida, ¿sabes? El servicio es realmente bueno; los camareros son amables y muy atentos, así que nunca te sentirás desatendido. Puede que tengas que esperar un poco por la comida, pero vale la pena cada segundo. Además, ¡los precios son muy asequibles! Por unos 10-20 € por persona puedes salir a reventar de buenos platos, y la calidad es simplemente excelente.
Si decides ir, no dudes en pedir esos calamares con pimientos de Padrón; son igualmente recomendados y harán que tu paladar celebre. Y lo mejor es que, si llevas a tu mascota, puedes entrar con ella en la zona de acceso, lo que siempre se agradece. Es un plan perfecto para una tarde de tapeo en buena compañía.
Y ya para responderte, los mejillones en La Mejillonera se preparan de varias formas. Tienes los clásicos mejillones a la marinera, que seguro te van a encantar, además de los que vienen con vinagreta y esos innovadores de salsa escocesa. Cada uno tiene su toque especial, y todos son, sin duda, un acierto. ¡Así que ya sabes, planifica tu visita y disfruta de todo lo que te ofrece este icónico lugar en Burgos!
Qué otras tapas se pueden encontrar en este bar
Y hablando de Bar La Mejillonera, ¡es un lugar que no puedes pasar por alto si andas por Burgos! Este sitio se ha ganado 4 estrellas por una razón. Es ideal para esas cañas rápidas entre amigos y para picar algo sin complicarte mucho. Aquí apenas hay que leer la carta, porque la cosa va directa al grano: tienes siempre 4 o 5 opciones fijas, como mejillones, calamares, y esas patatas bravas que te dejarán pensando. Ahora, las bravas son un poco distintas a lo que normalmente estamos acostumbrados. En lugar de ser papas fritas, son patatas cocidas y luego fritas ligeramente, lo que les da un toque especial. Y si de mejillones hablamos, los escoceses son mi recomendación total.
Por otro lado, y aunque en su mayoría el sitio es muy bueno, hay quienes no han salido tan contentos. Algunos comentan que estos bares que intentan abarcar demasiado, a veces se quedan cortos. Por ejemplo, a la gente no le suelen convencer las bravas; dicen que son de las peores que han probado en su vida. ¡Claro! Si te apetece cenar bien, pues no quiero que te lleves una mala impresión. Pero a pesar de eso, sus mejillones a la vinagreta son una maravilla; eso lo admiten todos.
Lo que realmente me gusta de La Mejillonera es el ambiente: ese aire tradicional que parece que no ha cambiado nada con el paso del tiempo. El servicio es rápido y los camareros son siempre muy amables. Además, aunque no hay mesas, puedes tomarlo todo en la barra o asomarte a las ventanas. Y la calidad de la comida es siempre inmejorable, con los sabores perfectos en cada plato. Si no, elige unos calamares con pimientos, que son supertiernos. ¡Y ni te cuento del precio! Por alrededor de 20 euros, puedes comer perfectamente dos personas.
Y con respecto a tu pregunta sobre otras tapas que puedes encontrar… pues, aunque el menú es bastante sencillo, además de los clásicos mejillones y calamares, no te puedes perder las patatas bravas. El bar ofrece un buen surtido de preparaciones de mejillones, así como los siempre bien recibidos calamares. En resumen, lo mejor de este spot es que es un lugar al que siempre querrás volver, porque no solo comes bien, sino que también la pasas bien. ¡Así que ya sabes, a hacer la ruta de tapas en Burgos!
Qué opinión tienen los clientes sobre las patatas bravas
A ver si has tenido la oportunidad de dejarte caer por Bar La Mejillonera en C. Paloma, 33, porque, de verdad, ¡es un sitio que no te puedes perder! Aunque el local sea un poco incómodo —tampoco esperes mesas cómodas, aquí lo tuyo es acodarte en la barra— compensa totalmente por lo que hay en la carta. Las bravas, mejillones y calamares son lo que manda, y ya te advierto que, si no llegas a tiempo, tendrás que pelear por un hueco en la barra. El lugar se llena rápido, así que más vale que llegues como un rayo.
Hablando de su famosa salsa brava, es otro nivel. Solo por eso ya vale la pena pasarte. Te lo digo porque no hay manera de igualar ese sabor que tienen las patatas bravas aquí. Claro, hay que tener en cuenta que los mejillones vienen en tamaño pequeño, pero lo que les falta en tamaño lo compensan en sabor. Si te animas, seguro que probar alguno a la marinera o a la escocesa es un acierto. Todo es muy rápido; no pasa el día en que no pase una marea de gente pidiendo en la barra.
Ya sé que el ambiente no es el más impresionante y puede que necesite un poquito de limpieza —vamos, que no es la idea de cena romántica, ni mucho menos— pero, si lo que buscas es un apaperitivo rápido y rico, este es el sitio ideal. Además, no hay que gastar más de 10€ por persona, así que tampoco te arruinas. Eso sí, te vas a enfrentar a la odisea de aparcar. Si no encuentras sitio en la zona peatonal, tendrás que buscar en el parking de la Plaza Mayor. ¡Todo un reto!
Y sobre las patatas bravas, la opinión es bastante buena. La salsa que usan es considerada muy rica y evidentemente, el sabor es el que hace que la gente regrese. Así que, si un día te animas, ¡no dudes en pedirlas! Eso sí, prepárate para compartir muy bien con tus amigos, porque, viendo cómo está el bar, seguro que no serás el único disfrutando de esos sabores.








