
Si te encuentras en Lerma y quieres saborear la auténtica cocina castellana, no puedes dejar de visitar el Asador de Lerma en el Palacio Ducal, justo en la Plaza Mayor, 11. Este lugar es famoso por su lechazo asado en horno de leña, un plato que no solo es la estrella del menú, sino que también es una delicia típica de la región. Además, su ambiente acogedor, con varios comedores decorados al estilo castellano, te hará sentir como en casa mientras disfrutas de su variada carta de carnes a la brasa y hasta algunas opciones de pescados a la parrilla.
Lo mejor es que está en una ubicación ideal, dentro de la zona histórica de Lerma y con un amplio aparcamiento. Así que no hay excusa para no probar sus jugosos chuletones y tiernos solomillos, todos preparados con ese toque especial que solo los expertos chefs pueden ofrecer. Si buscas buena atención y una experiencia gastronómica auténtica, el Asador de Lerma es el sitio donde querrás estar.
Asador de Lerma
Horarios Asador de Lerma
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:00–16:00, 20:00–22:30 |
| jueves | 13:00–16:00, 20:00–22:30 |
| viernes | 13:00–16:00, 20:00–22:30 |
| sábado | 13:00–16:00, 20:00–22:30 |
| domingo | 13:00–16:00, 20:00–22:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Asador de Lerma
Dónde se encuentra el Asador de Lerma
¡Hola, amigos! Si están buscando un lugar espectacular para disfrutar de una buena comida o cena en Lerma, no pueden dejar de visitar el Asador de Lerma. Este lugar tiene 5 estrellas por una razón y es que la comida casera es buenísima y a un precio más que razonable. ¿Os han dicho alguna vez que el entrecot de ternera y las chuletillas de lechazo son imprescindibles? ¡Pues ahí lo tienen, 100% recomendables! Y no olviden probar las croquetas cremosas, ¡porque son simplemente irresistibles!
Déjenme contarles que este asador ofrece un ambiente muy agradable; ideal para ir con amigos o familia. Además, el personal es un 11 sobre 10, siempre atentos, amables y con una sonrisa en la cara. Agradecimos mucho que nos dejaran entrar con nuestro perro pequeñito, lo que nos hizo sentir aún más bienvenidos. Sin duda, repetiremos la experiencia, ¡5 estrellas se quedan cortas!
Si van en grupo, no se preocupen por el precio. Por unos 30-50 € por persona, especialmente con un buen vino y un postre de arroz con leche, la comida sale a cuenta. Y si son amantes de la morcilla y el chorizo, los tienen preparados a la sidra, ¡una delicia! Y, para los que llevan coche, hay plazas de aparcamiento gratuitas cerca. Aunque a veces puede ser un poco complicado aparcar, siempre se pueden encontrar espacios disponibles.
Así que para culminar, el Asador de Lerma está en plena Plaza Mayor, 11, un sitio perfectamente situado en el corazón de Lerma, Burgos. Si alguna vez están en la zona, ¡no lo duden y vengan a disfrutar de lo mejor de la gastronomía burgalesa! ¡Nos vemos en el asador! ️
Qué tipo de cocina ofrece el Asador de Lerma
Y si hablamos del Asador de Lerma, ¡menuda joya hemos descubierto! Lo encontramos casi por casualidad en nuestra escapada en pareja y, wow, ¡qué experiencia inmejorable! En un ambiente súper acogedor, te reciben con la mejor atención y simpatía del personal. La verdad, recomiendo totalmente este lugar para disfrutar de un buen lechazo. Salimos encantados y ya estamos pensando en repetir. Por unos 90-100 € por persona, cenamos como reyes.
Hablando de la comida, si eres fan de los sabores auténticos, aquí tienes que probar la morcilla de Burgos y los choricitos a la sidra; son un espectáculo. Las croquetas de jamón, ¡espectaculares! Y las patatas fritas, caseras y llenas de sabor. El pan de aceite que traen es de la zona y está increíblemente delicioso. Hasta la relación calidad-precio es excepcional, ¡sin duda, un acierto! Con precios que rondan entre 20-30 € por persona en su menú, ¡no te vas a arrepentir!
No puedo dejar de mencionar el solomillo. ¡Qué bien lo hacen! Está siempre en el punto perfecto y su postre casero, ni hablar, ¡una delicia! La verdad es que para un almuerzo o cena, vale muchísimo la pena hacer una parada en Lerma y disfrutar de la comida en este asador. Y aunque nosotros no pudimos probar el lechazo al no reservar, los que sí lo hicieron se fueron encantados con la calidad y cantidad. Así que apúntalo en tu lista de sitios a visitar y, si vas, reserva para probarlo.
Y claro, ¿qué tipo de cocina ofrece el Asador de Lerma? En resumen, es la cocina tradicional castellana que destaca por sus platos de carne, especialmente el lechazo asado. Pero no te quedes solo con el lechazo; la morcilla, el solomillo, y la tarta de yema de las monjas son platos que no te puedes perder. Aquí no solo se trata de comer, se trata de disfrutar de una buena experiencia gastronómica en un local que te hace sentir como en casa. ¡No dudes en acercarte y disfrutar de todo lo que tienen para ofrecer!
Cuál es el plato más famoso del Asador de Lerma
Y ya que estamos hablando de la comida, déjame contarte que el Asador de Lerma no defrauda en absoluto. Cuando fuimos, llegamos sobre la 13:00, y claro, nos dijeron que tuviéramos un poco de paciencia porque el horno aún no estaba caliente para el cabrito. Pero, como no íbamos a comer cabrito, no había problema. Así que nos sentamos y empezamos a aprovechar el tiempo con unas morcillas que estaban de rechupete, una sopita reconfortante y, cómo no, el entrecot. Chicos, de verdad, tenéis que probar el entrecot, es uno de los más ricos que recuerdo. El trato, por parte de los trabajadores, fue de 10, súper atentos y amables. ¡Recomendado al 100%! Y con precios rondando entre 30-40 € por persona, es una opción más que justa.
Otra cosa que me encantó fue el menú de lechazo que pedimos en otra visita. El lechazo estaba delicioso y venía acompañado de morcilla de Burgos y chorizo, todo un festín. Y las camareras, que eran un amor, realmente se esmeraban en hacernos sentir como en casa. El servicio fue excelente, cercano y muy amable. Si estáis de viaje desde el norte y tenéis la oportunidad de parar por Lerma, sin duda deben probar este menú. Volveremos sin duda.
Y si pensáis en probar algo especial, no dejéis de lado el cochinillo. Estaba suave y riquísimo, aunque sería genial que añadieran unas patatas fritas al menú para dos, porque, seamos sinceros, unos 100 € no son poca cosa. Aun así, la experiencia fue linda y el vino de la casa acompañó todo a la perfección. El ambiente, muy acogedor, y siempre me sorprende cómo cuidan hasta el más mínimo detalle en la comida, como las patatas fritas que parecen hechas en casa, nada de congeladas.
Para resumir, si hablamos del plato más famoso del Asador de Lerma, el lechazo es el rey. No solo es una tradición en la zona, sino que aquí lo hacen de una forma que lo convierte en una experiencia memorable. Los sabores son auténticos y los ingredientes de calidad, así que si tienes la oportunidad de ir, no te arrepentirás. ¡Hazme caso, te encantará!
Qué características tiene el ambiente del Asador de Lerma
¡Y qué decir del Asador de Lerma! La verdad es que la experiencia fue genial. La comida estaba para chuparse los dedos, pero lo que realmente se lleva la palma es el trato de los camareros. Eramos un grupo grande y nos pusieron en un salón para nosotros solos, lo que siempre es un acierto. Nos atendieron genial, siempre pendientes y con una sonrisa. Vale la pena el precio que se paga, que ronda entre 30-40€ por persona. Si no has probado el lechazo asado al horno de leña, las croquetas o la morcilla de Burgos con chorizos a la sidra, no sé qué estás esperando. ¡Todo es un espectáculo!
Aunque no todo fue perfecto. Por ejemplo, en otra ocasión pedí un lechazo que estaba sabroso, pero echaba un poco de menos alguna guarnición que no sean solo unas hojas de lechuga. ¡Vamos, un par de patatas estarían bien! Y el postre que me sirvieron, que era tipo pastelito, no me pareció un postre de verdad, sobre todo teniendo en cuenta que cobraban 5.50€ por eso. Pero en general, el trato fue bueno, y el ambiente del lugar lo compensa todo.
Lo cierto es que si te decides a ir, no te arrepentirás. El sábado de Semana Santa fuimos con reserva y, a pesar de que el lugar estaba a tope, lograron mantener un servicio ágil. Comimos un cuarto de cordero y unas chuletillas que estaban de lujo. Lo que más me impresionó fue la amabilidad de las camareras, siempre con una sonrisa y dispuestas a ayudar. Al final, incluso me regalaron una torta para llevar para los peques, ¡un detallazo!
Así que, ¿qué características tiene el ambiente del Asador de Lerma? La verdad es que es acogedor y animado, un lugar Ideal para disfrutar de una buena comida con amigos o familia. La atención es muy buena y el personal está siempre pendiente para que no falte de nada. Si alguna vez pasas por Lerma, este sitio merece sin duda una parada. ¡Yo desde luego repetiré!
Qué tipo de carnes se pueden encontrar en el menú del Asador de Lerma
Y hablando del Asador de Lerma, ¡madre mía, qué experiencia! Si hay un lugar que te puede hacer enamorarte de la comida tradicional, es este. La calidad de la comida es de 5 estrellas, y la variedad que ofrecen es impresionante. Te cuento, empezamos con unas gambas a la plancha y rabas que estaban para chuparse los dedos. A eso le siguieron unos riñones que me sorprendieron, y no podía faltar la sopa castellana, que siempre es un acierto. Pero lo que realmente me dejó sin palabras fue el solomillo, ¡espectacular! De postre, no se te olvide pedir la tarta de las monjas, porque es todo un clásico. Un festín de sabores por apenas 30-40 € por persona, la relación calidad-precio es insuperable.
Lo mejor del sitio es que todo tiene un toque especial. El lechazo al horno de leña y las costillas son imprescindibles. Cada bocado es un placer culinario, y puedes sentir que están bien preparados, con mucho cariño. Y hablando de servicio, la camarera que nos atendió fue un auténtico 10. Son de esos lugares donde la atención también cuenta, y aquí te tratan como si fueras parte de la familia. Aparte, el ambiente es muy agradable, con un aire cálido y acogedor que hace que quieras quedarte un rato más disfrutando de la buena comida.
Si te decides a ir, asegúrate de reservar una mesa en la parte de abajo, especialmente en esos días de calor, porque se está fresquito y cómodo. Y como extra, ¡cometimos la suerte de que nos invitaran a unos chupitos después de comer! Detalles que marcan la diferencia. Por otro lado, te diré que si decides salirte del cordero, puede que no sea tan impresionante como el resto, pero sigue teniendo mucho que ofrecer. El vino de la casa está bastante digno y, sinceramente, todo tiene buen sabor.
Ahora, en cuanto a las carnes que podrás encontrar en el menú del Asador de Lerma, prepárate para un festín. Tienen lechazo, chuletillas, codornices escabechadas, y si eres de los que disfruta de los riñones, también tienen eso en oferta. La variedad es amplia, así que cualquier amante de la buena carne encontrará algo para deleitarse. ¡Es un sitio al que definitivamente querrás volver!
Ofrecen opciones de pescado en el Asador de Lerma
Y después de esa caminata por el pueblo, ¿qué mejor que sentarse en el Asador de Lerma, eh? La ubicación es top, justo en la Plaza Mayor—puedes disfrutar de ese ambiente relajante mientras te lanzas a la comida. La verdad es que los precios son bastante correctos; por unos 30-40 € por persona, te aseguras un festín. A mí, particularmente, me encanta la carne a la brasa que tienen. Tiene una calidad excelente, y para los que no saben, se nota la diferencia.
Por cierto, si decides ir, ¡no dejes de pedir el cordero! Tienes que tener en cuenta que, dependiendo de la hora que elijas, la carne puede tardar un poco, pero es que esa brasa tiene su encanto, ¿no? En nuestra última visita, reservamos un menú de 76 € para dos que incluía morcilla, chorizo y un postre casero que estaba para chuparse los dedos. Y hablemos de la amabilidad del servicio: esos chicos son un cinco estrellas, siempre dispuestos a hacer que te sientas como en casa.
Ah, y si eres de los que piensan que las croquetas deslumbran, vas a encontrarlas aquí, aunque son un pelín corrientes. Pero la tarta de yema que probamos de postre... ¡buah! Era ligerita y deliciosa, ¡me sorprendió! Ah, y agradezco que no intentaron cobrarnos el pan, una práctica bastante común en otros lugares. Eso sí que habla bien del servicio: son transparentes con sus precios.
Y para quienes se hacen la pregunta, '¿ofrecen opciones de pescado en el Asador de Lerma?', bueno, la realidad es que este asador se especializa más en carnes, así que no esperes encontrar un menú enfocado al pescado. Es más que nada un lugar para disfrutar de una buena parrilla. Sin embargo, si pasas por ahí, ¡disfruta de la carne y del buen ambiente!
Cómo es la decoración de los comedores en el Asador de Lerma
Y, ¡claro! No puedo dejar de hablar del Asador de Lerma. Nos encontramos con un sitio realmente encantador que, sinceramente, se merece un par de alagos. 5 estrellas de pura experiencia, te lo puedo asegurar. Nos desviamos de la autopista porque queríamos algo más auténtico que las típicas áreas de servicio, y vaya si valió la pena. La atención del personal es inmejorable. Las chicas que nos atendieron fueron super atentas y simpáticas, lo que siempre alegra el momento de la comida. Además, hay un parking gratuito grande justo en la puerta, así que no hay que preocuparse por ese tema.
Ahora, si hablamos de comida, ¡prepárate! Todo estaba riquísimo y salió de la cocina en un abrir y cerrar de ojos. Te recomiendo sin dudarlo el cordero lechal; es impresionante, de verdad. Un detalle importante es que es mejor hacer una reserva si quieres disfrutarlo, ya que lo preparan con cariño y es un plato bastante solicitado. También quedamos encantados con las entradas, la sopa castellana, las croquetas y la ensalada mixta fueron un acierto total. Lo que más me gusta es que incluso viajando con nuestra mascota, no tuvimos problema para entrar, ¡lo cual es un gran plus!
La experiencia general fue fantástica. La comida es de calidad/precio excepcional, y la atención a los niños fue brillante, lo que siempre se agradece en un ambiente familiar. El lechazo, un 10 en mi lista! Estoy preparando otra escapada para volver a parar allí la próxima vez que estemos de paso. Sin duda, una elección que no decepciona.
En cuanto a la decoración de los comedores, es lo que uno esperaría de un asador castellano: un ambiente agradeble y tradicional que te hace sentir en casa. Con toques rústicos y auténticos, el lugar está diseñado para que disfrutes de la comida tanto como del entorno. Así que, si alguna vez te pones de paso por Lerma, no dudes en hacer una parada en este lugar tan acogedor.
El Asador de Lerma tiene un aparcamiento disponible
La última vez que estuve en el Asador de Lerma, realmente no me lo esperaba. Desde fuera, no parecía un lugar que llamara mucho la atención, pero la experiencia fue todo lo contrario. Cinco estrellas en comida, servicio y ambiente, ¡y eso es decir mucho! Nos decidimos por el menú de lechazo para dos personas, que te digo que vale cada céntimo de los 78€. No solo incluía un lechazo espectacular, sino también morcilla, chorizos al vino, ensalada, postre, pan y, claro, vino de la tierra. Lo delicioso que estaba todo superó nuestras expectativas, ¡y eso que veníamos con hambre!
Y ni hablar del servicio. El personal era super atenta y se aseguraron de que mis hijas también disfrutaran al máximo. Mi pequeña es bastante exigente, y cuando ella dio el pulgar hacia arriba a las croquetas de jamón, ya me imaginé que estábamos en el lugar correcto. Además, los mayores optamos por el menú y, vaya, las cantidades eran más que suficientes. Hasta el postre fue excepcional, con la cuajada y la tarta de las monjas que nos dejaron con ganas de pedir otro. La verdad es que no podemos esperar a volver, y el pueblo de Lerma es ideal para pasar un día en familia y disfrutar del ambiente.
Ahora, si estás planeando una visita y te preguntas sobre el aparcamiento, te cuento que la plaza donde se ubica el Asador está algo saturada de coches, lo que puede hacer que encuentres un poco complicado aparcar. Así que mi consejo es que si tienes la oportunidad, intentes utilizar el transporte público o que busques parking un poco más alejado. Pero, sinceramente, vale la pena la visita, ¡no te lo pierdas!








