HOSTAL LA MORUGA

HOSTAL LA MORUGA

Si buscas un lugar donde desconectar y disfrutar de la naturaleza, Hostal La Moruga en Hortigüela es tu opción ideal. Este acogedor hostal de 2 estrellas está ubicado justo en el corazón del parque natural de los Sabinares del Arlanza, a solo 42 km de Burgos. Además de sus habitaciones cómodas y libres de humo, ofrece un restaurante a la carta donde podrás deleitarte con la gastronomía local. La conexión Wi-Fi gratuita y su encantadora terraza son el toque perfecto para que te relajes después de explorar la zona.

¿Qué tal pasar unos días cerca de historia? Aquí, no solo disfrutarás de la tranquilidad del entorno, sino que también estarás a un paso del monasterio de San Pedro de Arlanza, cuna del Reino de Castilla y famoso por ser el escenario de "El bueno, el feo y el malo". Además, La Moruga se destaca por su ambiente inclusivo y amigable con la comunidad LGBTQ+, haciendo que todos se sientan bienvenidos. Ya sea que vengas por trabajo o placer, este lugar tiene todo para que tu estancia sea memorable.

HOSTAL LA MORUGA

·Hotel de 2 estrellas
4,1
387Reseñas
Fotos
C. Espolon, 22-24, 09640 Hortigüela, Burgos
947 11 50 03

Mapa Ubicación HOSTAL LA MORUGA

Dónde se encuentra el Hostal La Moruga

¡Hola, viajeros! Si buscáis un lugar con encanto para desconectar y disfrutar de una buena estancia, Hostal La Moruga es sin duda una opción que deberíais considerar. Este hotel de 2 estrellas está situado en C. Espolon, 22-24, 09640 Hortigüela, Burgos, y lo mejor de todo es que derrocha encanto por todos lados. El trato al cliente es de lo más cercano y agradable, te hacen sentir como en casa. Las habitaciones son un verdadero oasis de comodidad, limpias y con muchos detalles que marcan la diferencia.

Y no hablemos de la comida, ¡espectacular! Desde la ensalada hasta las hamburguesas caseras, todo lo que probamos estaba hecho con mucho amor. La familia que trabaja aquí, tanto en las habitaciones como en el restaurante, se esfuerza al máximo para que cada cliente tenga una experiencia de 10. Me acuerdo de una parrillada de verduras que me dejó encantado, y si te gustan los calçots, ¡no te los puedes perder!

Además, si viajas con niños, no te preocupes. El personal es súper atento y se preocupa mucho por la alimentación de los más pequeños, incluso si tienen intolerancias. Hicieron un gran esfuerzo para adaptar los platos de nuestra hija celíaca, lo que es muy de agradecer. Sin lugar a dudas, este lugar merece cada minuto que pases aquí, es una parada obligatoria si andas por la zona.

Y para aquellos que no lo saben, el Hostal La Moruga está ubicado en Hortigüela, Burgos. Perfecto para una escapada en pareja o un viaje en grupo con amigos. Así que ya lo sabéis, si estáis por la zona, no dejéis pasar la oportunidad de disfrutar de este encantador hotel. ¡Nosotros volveremos, y tú deberías considerar hacerlo también!

Cuántas estrellas tiene el Hostal La Moruga

Y ya que estamos hablando de la Hostal La Moruga, tienes que saber que es un lugar bastante bonito y acogedor. La verdad es que te sientes como en casa desde que llegas. La entrada te lleva directamente al restaurante, donde ya te van a hacer sentir bien con una decoración rústica que le da un toque especial. En cuanto a la habitación, está bien para descansar y asearte; aunque si te apetece un poco de entretenimiento, podrías encontrarte sin tele, pero ¿quién necesita eso cuando hay tanto que explorar afuera?

Hablando de comida, hay que mencionar que el desayuno es bastante completo y, como ya te anticipé, la mermelada de arándanos que hace Esther es una delicia para empezar el día. Lástima que el bar no acompañe en cuanto a precios; ese café mediocre y esas tostadas “de lujo” que te mencionan, con el pan chiquitito a precio de bocadillo, no son para nada recomendables. Pero mira, siempre puedes salir a explorar y probar otros locales en los alrededores, que hay mucho que ver y disfrutar.

El trato que recibes en La Moruga es sencillamente genial. Fernando, quien se encarga de la terraza, es un encanto y siempre está dispuesto a hacerte sentir a gusto mientras disfrutas de un vino después de tus excursiones. Te aseguro que es un sitio ideal para relajarte en un entorno tranquilo, y después de un día de rutas, no hay nada mejor que tomarse algo en su amplia terraza.

Así que, si te lo estás preguntando, este hostal tiene dos estrellas. Pero no te dejes engañar por eso; la relación calidad-precio es fantástica, ¡y el ambiente es inmejorable! Sin duda, es un excelente lugar para hacer una escapada en grupo o con familia.

Qué tipo de habitaciones ofrece el hostal

La verdad es que Hostal La Moruga se está convirtiendo en un lugar favorito para muchos, y no es para menos. Tienes a la familia que lo dirige, que siempre está lista para hacer que te sientas como en casa. Desde el primer momento en que llegas, su buena atención te envuelve. Y, si echas un vistazo a las reseñas, verás que muchos destacan lo mismo. ¡El trato es genial! Además, la cena que sirven es realmente rica. Te quedarás pensando en esos sabores mucho después de irte. Y ni hablar de los tips sobre qué hacer en los alrededores; sus recomendaciones para llenar un día y medio fueron todo un acierto.

Por otro lado, si viajas con tu pareja y perros, este lugar es perfecto. A nosotros no nos pusieron pegas, solo un pequeño suplemento de 9 euros por nuestros peludos. Las habitaciones son bastante limpias y acogedoras, aunque algunos mencionan que pueden ser un poco ruidosas. Es parte del encanto, ¿no? Un par de reseñas también sugieren evitar el verano, ya que el calor puede ser intenso y la música del restaurante puede ser algo molesta hasta la medianoche. Pero si no eres muy sensible al ruido, no te preocupes; puedes disfrutar del ambiente animado.

Ahora, eso sí, hay opiniones encontradas sobre la comida. Mientras que muchos se quedan encantados con los platillos, otros han tenido experiencias menos agradables, sobre todo con la relación calidad-precio. Así que, si decides cenar allí, tal vez sea buena idea que expliques tus expectativas antes de hacer tu pedido. El desayuno, según algunos, podría ser un poco más variado; aunque hay quienes disfrutan del zumito de bote, es cierto que un bollo con mantequilla y mermelada no es lo más emocionante.

En cuanto a las habitaciones, ofrecen un ambiente acogedor pero algo vintage. Algunos las describen decoradas de una manera que recuerda a la casa de la abuela, lo que puede gustarte o no. Cuentan con diferentes opciones, con un toque de antigüedad. Algunas han recibido críticas por el ruido que se escucha de las áreas comunes, y hay que mencionar que no todas las habitaciones tienen televisión. Sin embargo, la limpieza y el trato amable de los dueños pueden aplacar un poco cualquier malestar. Te recomiendo que al elegir habitación lo hagas con buenas expectativas y, si puedes, pregunta por la más tranquila. ¡No te arrepentirás!

El Hostal La Moruga es un lugar apto para no fumadores

Y, hablando de nuestras aventuras en el Hostal La Moruga, hay que mencionar que, aunque la primera parada para comer no fue la mejor experiencia (24 euros por una parrillada con un poco de carne y un chorizo que parecía más un acompañante que el plato principal), el lugar en sí nos sorprendió. Las reseñas sobre su comida nos atrajeron, pero esa vez nos llevamos una decepción de cuidado. Pero ¿sabes qué? Eso no nos desanimó, porque cuando llegamos al hostal, todo cambió.

Desde que llegamos, Esther y Fernando nos hicieron sentir como en casa. Nos hospedamos en la habitación “La Era” y, aunque al principio pensamos que sería un lugar normalito, ¡nos llevamos una grata sorpresa! La habitación era cómoda y tranquila, perfecta para descansar después de un largo día. Aunque el hostal estaba a tope, el servicio jamás se sintió apresurado. Y la cena... ¡oh, la cena! La comida estuvo deliciosamente equilibrada entre lo tradicional y un toque innovador que ni te imaginas. La costilla fue un éxito total, y hasta se preocuparon por nuestras alergias; una de nuestras amigas es celíaca y le prepararon un desayuno especial. Todo un detalle, ¿verdad?

De verdad, si alguna vez buscas un sitio acogedor y económico, este es tu lugar. Te sorprende lo bien que está la atención y cuán acogedor se siente todo. Y cómo olvidar que en el pueblo hay dinosaurios hechos con aperos de labranza; esto le da a la experiencia un toque muy original. Así que si piensas ir con amigos, pareja o familia, definitivamente puedes contar con que aquí todos podrán disfrutar.

Ahora, para responder a la pregunta de si Hostal La Moruga es apto para no fumadores, la buena noticia es que sí. El ambiente se respira tranquilo y agradable, ideal para aquellos que prefieren evitar el humo. Así que ya sabes, si decides hacer una parada en tu viaje, no dudes en pasar por allí. ¡Seguro que volverás!

Se ofrece servicio de restaurante en el hostal

Y, ¿qué te puedo contar de Hostal La Moruga? La verdad es que es un lugar que te hace sentir como en casa desde el primer momento. Los dueños son un encanto y se nota que les gusta cuidar de sus huéspedes. La atención es excepcional, siempre están al tanto de que estés bien y eso le da un toque personal que muchos lugares no tienen. Además, las habitaciones están limpias y decoradas con mucho estilo, llenas de detalles chulos como esas figuras que hacen con el papel higiénico y las toallas. Es un verdadero detallazo.

El ambiente del hostal es bastante acogedor, con ese aire rústico que solo tienen los pueblos pequeños. Si buscas una experiencia auténtica, aquí la encontrarás. La ubicación también es bastante buena, rodeada de paisajes preciosos, ideales para desconectar y hacer una escapada en grupo o en familia. La comida en su restaurante es otro apartado que no puedes pasar por alto. Comimos unos embutidos espectaculares y las alcachofas estaban para chuparse los dedos. Aunque el risotto y las patatas bravas no convencieron tanto, hay que reconocer que la oferta de carnes y platos con setas es bastante interesante, incluso tienen un helado de hongos que, aunque suena raro, ¡es delicioso!

Hablando de la tranquilidad y del aire familiar que se respira, muchos coinciden en que este lugar es perfecto para quienes hemos pasado veranos con los abuelos en el pueblo. Aún así, hay que tener en cuenta que, si decides alojarte en una habitación sobre el bar, podría haber un poco de ruido si hay partido de fútbol o algo parecido, pero la atención del personal compensa cualquier inconveniente. Y para aquellos que se lo preguntan: sí, se ofrece servicio de restaurante en el hostal. La comida es casera y, aunque hay opciones variadas, es recomendable no perder la oportunidad de probar sus delicias. Así que ya sabes, si planeas una escapada a un lugar tranquilo y acogedor, Hostal La Moruga debería estar en tu lista. ¡Te encantará!

Qué tipo de cocina se puede degustar en el restaurante del hostal

Te cuento que en el Hostal La Moruga hay un ambiente súper acogedor y familiar, perfectamente decorado con toques que te hacen sentir como en casa. La verdad es que nos sorprendió lo lleno que estaba el lugar cuando fuimos a cenar. Todo el mundo parecía disfrutar de la comida y el trato era muy correcto; el chico que nos atendió era muy amable. De hecho, ahí probamos un menú del fin de semana que costaba 27 euros y vino incluido. Ah, y ni te cuento los platos, estaban realmente buenos. Un revuelto de boletus que nos encantó.

Una de las mejores experiencias fue cuando pasamos la noche allí con una amiga. La cocina casera que preparan es espectacular. Desde unas croquetas de rabo que son un manjar, hasta un flan de queso y tarta de manzana que no te puedes perder. La dueña es una cocinera de primera y le pone mucho amor a todo lo que hace. La habitación estaba muy cuidada, con detalles que hacen la diferencia y todo muy cómodamente decorado. Pagar solo 20 euros por persona con desayuno incluido es un chollo que no puedes dejar pasar.

Yo estaba en la ruta en bici, así que me la jugué con una cena copiosa, y vaya que fue un acierto. Además, pudieron dejar las bicis sin problema, lo cual fue un alivio. La mermelada de arándanos para el desayuno fue un broche de oro, la verdad. El ambiente es tan familiar y el personal tan amable que te dan ganas de volver. Así que ya sabes, si vas por allí, no dudes en hacer una parada.

Por cierto, en el restaurante del hostal puedes degustar una variedad de platos que destacan por su calidad y autenticidad, muy centrados en la cocina local. Desde espaguetis con boletus y pimientos rellenos de morcilla hasta croquetas, puedes esperar una mezcla deliciosa y satisfactoria que realmente hace justicia a la tradición culinaria de la zona. ¡Te prometo que no te vas a arrepentir!

Hay conexión Wi-Fi disponible en el Hostal La Moruga

Y bueno, hablando del Hostal La Moruga, hay que decir que la habitación regular, aunque bastante limpia, estaba un poco sobre cargada de cosas que no servían de mucho. Encontrar espacio para dejar nuestras cosas fue un desafío constante gracias a las cajitas y utensilios que ocupaban la mesa. ¡Y ni hablar de las lámparas de mesita! Tenían el cable cortado, lo que ~ni~ nos dejaba sentir la advertencia de “cuidado, no toques”. Pero, si hay algo que destaca aquí, son los dueños, que son realmente amables y te hacen sentir como en casa. A pesar de esos pequeños detalles en la habitación, la atención compensa mucho.

Hablando de atención, tengo que mencionar la cena que nos prepararon. Aunque la barra estaba cerrada, ¡nos hicieron un bistec con patatas y unos flamenquines que estaban de muerte! Todo muy bien presentado, además, y el precio estaba más que aceptable. El menú tiene variedad de ensaladas, carnes y pescados, y si tienes un espacio para un postre, ¡no dudes en probar la tarta de chocolate! De verdad, no te va a decepcionar.

Ahora, con respecto a las mascotas, si vas acompañado de tus peludos, ten en cuenta que el suplemento es 9€, un poco caro si llevas dos perros como nosotros. Pero, pensando en la atención que recibimos, puede que valga la pena. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en ocasiones pueden tener restricciones, pero eso no nos detuvo a disfrutar de la zona, que es simplemente espectacular.

Por cierto, si te preguntas por la conexión Wi-Fi, sí, hay disponible en el Hostal La Moruga. Aunque con el encanto del lugar, lo mejor es disfrutar de la desconexión y explorar lo que la zona tiene para ofrecerte. La idea de volver ya ronda en nuestra cabeza, ¡hay tanto que ver y hacer!

Fotografías HOSTAL LA MORUGA

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