
Imagina alojarte en un castillo del siglo XV que ha sido transformado en un hotel de cuatro estrellas. Eso es exactamente lo que ofrece el Hotel-Restaurante Señorío de Olmillos, una joya en Olmillos de Sasamón, Burgos. Después de dos años de rehabilitación, este encantador lugar cuenta con 28 habitaciones decoradas con un estilo clásico, cafetín, un acogedor salón-comedor y hasta una sala de reuniones. ¡Es el lugar perfecto para una escapada con amigos o un fin de semana romántico!
Además de su impresionante arquitectura, el hotel cuenta con un restaurante y un bar, así como un hermoso jardín y terraza donde puedes relajarte. Cada habitación está equipada con aire acondicionado, baño privado y wifi gratis, garantizando una estancia cómoda y agradable. Y si te apetece explorar, estás a solo 20 minutos de Burgos, y a un corto trayecto de algunas iglesias y castillos cercanos. Sin duda, el Señorío de Olmillos es el destino ideal para desconectar y disfrutar de un poco de historia.
Hotel Señorío de Olmillos
Mapa Ubicación Hotel Señorío de Olmillos
Dónde se encuentra el Hotel-Restaurante Señorío de Olmillos
¡Hey! Si estás pensando en una escapada a un lugar con encanto y magia, déjame hablarte del Hotel Señorío de Olmillos. Este sitio es realmente especial; se trata de un castillo medieval restaurado que va a hacer que te sientas como un auténtico noble por un par de días. Está en Camino Santa Lucia, S/N, 09123 Olmillos de Sasamón, Burgos, un lugar perfecto para desconectar y disfrutar de la tranquilidad.
La comida, ¡oh, la comida! Te lo cuento: exquisita. Desde el vino crianza de su propia cosecha hasta una cena de carne y pescado que se sirve al punto. Y, por si fuera poco, el café está incluido. Además, cuando terminas, puedes hacer un pequeño tour por las instalaciones y subir a la torre, donde las vistas a las huertas y frutales en flor son simplemente espectaculares. Este lugar cuenta con una relación calidad-precio excelente, ¡no vas a querer irte!
Si viajas con amigos o familia, este hotel es perfecto. Las habitaciones están distribuidas por todo el castillo, lo que le da un toque muy acogedor; y, por supuesto, el servicio es impecable. Limpiaron todo meticulosamente y el trato con el personal es de 10. Hasta el wifi, aunque un poco limitado en algunas áreas, no es un gran problema porque, seamos sinceros, ¿quién necesita internet cuando estás rodeado de tanta belleza?
Por si tienes dudas, el Hotel Señorío de Olmillos te espera en Camino Santa Lucia, S/N, 09123 Olmillos de Sasamón, Burgos. Así que si buscas un lugar para relajarte, disfrutar de un entorno mágico y unas comidas riquísimas, este es tu sitio. ¡Te aseguro que será un recuerdo hermoso!
Qué tipo de alojamiento ofrece el hotel
Hablando de nuestro paso por el Hotel Señorío de Olmillos, no puedo dejar de contaros lo que fue nuestra parada para comer allí. ¡Vaya joya! El restaurante nos sorprendió completamente. Pedimos chuletillas de lechazo y setas a la plancha, y la verdad, es que estaba todo riquísimo. El sitio en sí es una maravilla, un castillo con esa atmósfera medieval que te hace sentir como si estuvieras en otra época. Además, el servicio fue excepcional, con un equipo siempre atento y amistoso que solo añade puntos a la experiencia.
Y qué decir de la tranquilidad del lugar… Es el tipo de sitio que te invita a quedarte un rato más, disfrutando de la buena comida y de una conversación relajada. Una de las cosas que más me gustó fue lo bien que nos atendieron Luz y Sergio. Y cuando fuimos a tomar algo, Pablo también fue un encanto. Ellos nos contaron un montón de historias sobre el castillo, que resulta que tiene una conexión bastante interesante con la corona de Castilla. Te quedas pensando en lo mucho que ha vivido ese lugar, ¡todo un descubrimiento!
Si pasas por Olmillos, no dudes en parar. Realmente, merece la pena conocer el castillo y disfrutar de lo que ofrecen. En lo que respecta a alojamiento, el hotel es de 4 estrellas, ideal tanto para unas breves vacaciones en familia como para un viaje en grupo. Es el tipo de sitio perfecto para relajarse tras un día explorando la zona, ¡y entre la historia que respira y la comida deliciosa, no hay opción de aburrirse! Sin duda, es un lugar que combina lo mejor de la tradición con la comodidad actual.
Cuántas habitaciones tiene el Señorío de Olmillos
Ah, y hablando del Hotel Señorío de Olmillos, ¡es todo un encanto! La ubicación es bastante buena, a las afueras de Burgos, rodeado de un paisaje que te quita el aliento. No sé si te lo comenté, pero el lugar tiene un aire especial, como si cada rincón contara una historia. Pero, la verdad, el servicio dejó algo que desear. Imagínate estar en un hotel tan bonito y tener que sacarte las bebidas tú mismo a la terraza porque los camareros, que no estaban ocupados, se cruzaban de brazos. En fin, con un servicio así, es difícil disfrutar del todo.
Por otro lado, la experiencia de dormir en un castillo es una de esas cosas que hay que probar al menos una vez en la vida. Esa vez que fuimos, nos tocó una habitación con terraza que parecía una torre mágica. Las vistas eran súper bonitas, y el personal, ¡wow!, amable a más no poder. Desde la chica de recepción, que nos recibió con una sonrisa, hasta los chicos del restaurante, todos hicieron que nuestra estancia fuera más agradable. La comida fue otro punto a favor; todo lo que probamos estaba muy, muy bueno y los precios eran razonables.
El único pero que se podría poner es que las habitaciones son un poco pequeñas. Cierto que estábamos en lo que eran antiguas celdas de un castillo medieval. A veces, el espacio se sentía un poco ajustado, aunque estoy seguro de que hay habitaciones más grandes y cómodas. Y sobre el desayuno, aunque era buffet y estaba incluido, la variedad podría ser mayor. Pero, si consideramos lo general, el lugar tiene un ambiente súper tranquilo y suele estar bien conservado.
Por cierto, si te preguntas cuántas habitaciones tiene el Señorío de Olmillos, son pocas, realmente. Al parecer, no son muchas las que ofrecen, y eso le añade un toque especial, ya que se siente más íntimo y exclusivo. Así que, si te animas a quedarte, ¡puede que hasta te toque una habitación con una vista espectacular!
Cuál es el estilo de decoración de las habitaciones
Así que, como te decía, llegamos al Hotel Señorío de Olmillos y, claro, éramos conscientes de que llegábamos antes de la hora del check-in. No sé tú, pero yo siempre me pongo un poco nervioso en estas situaciones. Entonces, le dijimos al de recepción que teníamos dos habitaciones reservadas. La verdad, no fue la mejor primera impresión: el tipo nos respondió con una voz que daba a entender que no estaba de muy buen humor. “En la reserva dice bien claro que el check-in es a tal hora,” soltó, y yo pensaba, “vale, ya lo sabemos”. Bueno, al menos la charla no nos desanimó del todo.
El castillo en sí es muy bonito, de eso no hay duda. Las habitaciones, eso sí, son un poco más pequeñas de lo que esperábamos (si la cama es de 1,35, no es que se pueda hacer una rumba en ella precisamente). Algunos amigos comentaron que no se sentía como un hotel de 4 estrellas, más bien como un 3 estrellas alto. Lo que sí tengo que aplaudir son los trabajadores, siempre muy amables, aunque el jefe parecía tener un trato un poco tenso con ellos, especialmente durante la cena. Podíamos escuchar algún grito desde el comedor, lo que le daba un toque un poco… peculiar a la atmósfera, la verdad.
La parte exterior del hotel es un verdadero espectáculo, aunque al interior le falta un poco de encanto. Su historia es fascinante; se trata de una fortaleza creada en 1446 por Pedro de Cartagena. Lo curioso es que no fue diseñado para la guerra, sino como palacio de recreo. La restauración ha hecho un buen trabajo, y eso hace que el Hotel Señorío de Olmillos sea un lugar pintoresco donde te puedes relajar un rato. La cafetería es un buen lugar para un café, y si te dejas llevar por la curiosidad, puedes subir hasta la parte alta del antiguo patio de armas. De hecho, un chico llamado Pablo, que nos atendió de maravilla, fue quien nos contó la historia del lugar. Esa amabilidad me dejó con ganas de volver, especialmente para probar el restaurante.
Y en cuanto a la decoración de las habitaciones, parece que han optado por un estilo que mezcla lo clásico y lo moderno, manteniendo un toque que respeta su historia. Aunque son un poco más pequeñas de lo que esperábamos, tienen ese encanto rústico que a muchos les gusta, pero sin demasiada sofisticación. En resumen, si te gusta la idea de hospedarte en un castillo y disfrutar de la esencia de Burgos, este puede ser un lugar que no querrás perderte. ¡Ya te digo que volveremos!
El hotel cuenta con servicios adicionales como restaurante o bar
Y, hablando de este lugar, no puedes dejar pasar la oportunidad de disfrutar de su terraza al aire libre. Imagina llegar después de un día de exploración y sentarte a tomar algo, con la brisa suave y el paisaje de fondo. Es realmente un privilegio tener un rincón así donde relajarte. Aparte de eso, el castillo es una joya. La torre es digna de ser visitada; desde arriba, se puede ver todo el pueblo de Sasamón y sus alrededores. La vista es impresionante, ¡perfecta para unas fotos que dejarán a tus amigos con la boca abierta!
El interior del castillo también está muy bonito. Tiene una decoración encantadora que te hace sentir como si estuvieras en otra época. Y si te da hambre, tienen un comedor donde sirven comidas, que, aunque ha recibido críticas divididas, tiene potencial. Algunas personas han tenido experiencias maravillosas, mientras que otros, bueno, no tanto. Pero de verdad, el entorno es único y merece la pena ser disfrutado. Y aunque es un lugar bastante tranquilo, es cierto que a veces hay que tener un poco de paciencia con el servicio.
Sobre las habitaciones, la 203 me llamó la atención; dicen que tenía ese encanto rústico con los muros de piedra. Además, la terraza que tenía la habitación debía ser un salvavidas, ya que algunas habitaciones pueden ser algo oscuras. Y, si te soy sincero, podría ser un lugar estupendo para pasar un par de noches. Eso sí, si buscas actividad, el pueblo es pequeño y puede que necesites un coche si quieres explorar más allá.
En cuanto a la comida del hotel, la verdad es que parece que depende del día. Algunos han tenido suerte y disfrutaron de platos sabrosos en el restaurante, con un personal amable que se esforzó por hacérselos sentir bienvenidos. Pero otros han tenido experiencias menos que agradables, con comidas que parecían más de un congreso de productos congelados. Ojalá eso se solucione pronto porque es un lugar que tiene mucho potencial. Así que, si piensas en ir, ten en cuenta estas opiniones y ve lo que mejor se adapta a lo que buscas. ¡Y no te olvides de la terraza al aire libre!
Qué comodidades están disponibles en las habitaciones
La verdad es que no podíamos creer la suerte que tuvimos al parar en el Hotel Señorío de Olmillos. Después de un rato en la carretera, nos dio la curiosidad ver un castillo en medio de la nada, así que nos acercamos pensando que sería un buen lugar para descansar y comer algo. La atención fue excelente desde el primer momento y, aunque tuvimos que esperar un poco porque era domingo y había mucha gente, valió totalmente la pena. El menú variado que ofrecen, desde 20 hasta 30 euros, llega acompañado con bebida y postre, ¡todo bien rico! No sé si fue el hambre del viaje, pero esas croquetas estaban para chuparse los dedos. Sin duda, fue una parada que no esperábamos pero que quedó grabada en la memoria.
Como nos gustó tanto la experiencia, decidimos quedarnos a pasar dos noches. Al principio, nos asignaron una habitación que, la verdad, estaba un poco calurosa y el aire acondicionado no era el mejor. Pero, ni bien se lo comentamos al recepcionista, cambiaron nuestra habitación sin problemas. ¡Qué amabilidad por parte del personal! Además, el desayuno buffet que ofrecen es todo un festín; los croissants recién horneados son de otro nivel, y esos zumos frescos son lo mejor para empezar el día. Ah, y lo mejor de todo es que puedes llenarte de zumo, agua y chocolatinas las veces que quieras. Realmente la relación calidad-precio es impresionante.
El hotel tiene un encanto especial al ser un castillo reformado; dormir ahí fue una experiencia única, sobre todo en un pueblito tan tranquilo como Olmillos de Sasamón. A solo 30 km de Burgos capital, ambos podrías explorar la ciudad y luego retirarte a la calma del castillo. Y ni hablar del aparcamiento, no tuvimos que andar buscando lugar, lo cual es un respiro. La cena fue rica, aunque las bebidas las cobraron aparte, un detalle a tener en cuenta. Pero en resumen, si buscas algo diferente, este lugar definitivamente debería estar en tu lista.
Y ya que hablamos de las habitaciones, te cuento que están bastante bien equipadas. Tienen nevera para que guardes tus snacks y bebidas, camas cómodas para descansar bien después de un día de exploración y, por supuesto, el ambiente que solo un viejo castillo puede ofrecerte. Así que, si te dices a venir, ¡prepárate para disfrutar! Todo suma para una escapada inolvidable.
El Hotel-Restaurante Señorío de Olmillos es adecuado para escapadas románticas
Ya sabes lo que dicen, vivir en un castillo medieval es una experiencia única, ¿verdad? El Hotel Señorío de Olmillos es justo eso: un lugar donde puedes sentirte como un rey o una reina, pero con todas las comodidades modernas. Es un castillo auténtico del siglo XV, ¡nada de cartón piedra! Las habitaciones son pequeñas, sí, pero están super bien equipadas y tienen un encanto que te transporta en el tiempo. Si alguna vez soñaste con pasar la noche en un lugar como este, no te lo pienses más.
Y hablemos de la comida, porque ¡vaya que es buena! El desayuno buffet es lo justo para comenzar el día con energía, y la cena... ¡el menú está riquísimo! El camarero que nos atendió fue genial, ¡y eso siempre suma puntos! Además, teniendo en cuenta que estábamos en un festivo, la relación calidad-precio fue más que adecuada. También hay que mencionar al personal, que se nota que tiene un trato EXCEPCIONAL. Si necesitas algo, te lo traen en un abrir y cerrar de ojos. No dudes en pedirles lo que necesites, son súper amables.
El entorno no se queda atrás, ya que el pueblo es precioso y perfecto para pasear y relajarte. Es cierto que si buscas el bullicio de la ciudad, aquí no lo encontrarás, pero esa tranquilidad tiene su magía. Y si hablamos del ambiente, es perfecto para disfrutar de un par de días de desconexión con tu pareja. La atmósfera romántica del castillo te envuelve, y si le pides a recepción que te preparen una habitación especial, te aseguro que no se negarán. Al menos en mi experiencia, hasta cambiaron nuestra habitación por una mucho más fresca cuando hicimos la solicitud.
Así que, en respuesta a la pregunta, sí, el Hotel-Restaurante Señorío de Olmillos es ideal para escapadas románticas. La combinación del castillo, el trato del personal y el entorno que te rodea lo convierten en un lugar perfecto para disfrutar de un fin de semana en pareja. ¡No lo dudes y anímate a vivir esta experiencia!
Hay opciones para reuniones o eventos en el hotel
Y hablando del Hotel Señorío de Olmillos, te cuento que la primera impresión es bastante buena. Desde el exterior, el hotel es realmente bonito, con una arquitectura que llama la atención. Aunque yo solo pasé para tomar un café, se nota que tiene un ambiente acogedor. Pero, ojo, porque cuando vi el precio del café –2,20€ por cada uno–, casi me caigo de espaldas . La verdad, no sé si vale tanto simplemente por hacer una parada, pero bueno, si buscas un lugar para relajarte, podría funcionar.
En cuanto a la decoración, el hotel parece limpio y bien decorado. El personal con el que traté fue agradeble y atento, lo que siempre suma en la experiencia, ¿no? Sin embargo, si te decides a quedarte, ten cuidado con los paquetes de cena y desayuno. Una vez probé la cena, y, sinceramente, no fue nada del otro mundo. Por 16€, esperaba un poco más de minucia en los platos. Las cantidades eran ridículas, y la comida no nos dejó con ganas de repetir, ni a mí ni a mis amigos. No hay mucho que hacer por los alrededores, así que si lo que buscas es un menú variado, puede que te decepciones.
Si te soy sincero, su menú del día a 24 euros tampoco fue la gran cosa. Las alubias, simplemente sin interés, y aunque las carrilleras de ternera estaban buenas, las patatas fritas parecían más bien un capricho mal ejecutado. El arroz con leche tampoco me convenció. Quizás un buen consejo sería cambiar de cocinero; a veces, eso puede hacer toda la diferencia.
Por cierto, si tienes en mente un evento o reunión, aquí hay un punto a favor. El hotel sí cuenta con opciones para reuniones y eventos, lo que puede ser interesante si estás planeando algo en grupo o familiar. Así que, aunque mi experiencia no fue la mejor gastronómicamente, el lugar tiene unas características que pueden ser identificables, y siempre hay una segunda oportunidad. ¡Ya que estás ahí, por qué no darle otra vuelta!








