
En el Gastrobar de la Universidad, ubicado en C. de la Universidad, 5, 42300 El Burgo de Osma, tienes un lugar ideal para disfrutar de una comida deliciosa y relajarte con amigos. Su impresionante carta abarca desde platos tradicionales hasta algunas creaciones más innovadoras, siempre usando ingredientes frescos y de temporada. Desde una jugosa hamburguesa con patatas fritas hasta opciones vegetarianas y veganas, hay algo para cada gusto.
Además, si quieres una experiencia más completa, no te pierdas el restaurante Argaela y la Cafetería La Universidad, ambos dentro del antiguo recinto de la Universidad de Santa Catalina. Aquí puedes disfrutar de un desayuno, comida o cena en un entorno encantador, perfecto para compartir momentos y buenos ratos. Si te apetece saber más, consulta las más de 5,046 opiniones en Tripadvisor y planifica tu próxima visita a este rincón gastronómico de Soria.
Gastrobar de la Universidad
Horarios Gastrobar de la Universidad
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Abierto 24 horas |
| martes | Abierto 24 horas |
| miércoles | Abierto 24 horas |
| jueves | Abierto 24 horas |
| viernes | Abierto 24 horas |
| sábado | Abierto 24 horas |
| domingo | Abierto 24 horas |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Gastrobar de la Universidad
Dónde se encuentra el Gastrobar de la Universidad
¡Hola, amigos! Si estáis buscando un lugar genial para disfrutar de buena comida en El Burgo de Osma, no podéis dejar de visitar el Gastrobar de la Universidad. Este rinconcito situado en el C. de la Universidad, 5, 42300 El Burgo de Osma, Soria, es verdaderamente un sitio espectacular para deleitarse con productos de la zona que son de calidad superior. La comida es riquísima, aunque, os aviso, no es de los más económicos que hay.
Cuando yo fui, no me pude resistir a la tabla de quesos que ofrecen, una delicia con variedades que te harán querer repetir. También pedimos dos segundos que estaban increíbles: las chuletillas y el magret de pato que se deshacían en la boca. Y no se puede olvidar la torrija, ¡muy rica! El ambiente es muy tranquilo gracias a que el restaurante está en el patio de luces de la universidad, y la luz natural que entra por la bóveda superior hace que todo se sienta aún más acogedor.
El servicio fue, en general, bueno y amable, aunque había algunos detalles que podrían mejorar, como una mesa un poco descascarillada y alguna servilleta que no estaba tan limpia como debería. Aun así, la calidad de la comida lo compensa. Hay que tener en cuenta que se va a gastar un mínimo de 90€ por persona, pero al final del día, la experiencia merece la pena. Si os animáis a ir, os recomiendo encarecidamente el risotto de boletus y, por supuesto, la ya mencionada torrija.
Así que ya sabéis, si alguna vez os preguntáis, “¿Dónde se encuentra el Gastrobar de la Universidad?”, solo tenéis que ir a C. de la Universidad, 5, 42300 El Burgo de Osma, Soria, ¡y preparaos para disfrutar de una comida espectacular!
Cuál es la dirección del Gastrobar de la Universidad
Y, la verdad, que no puedo dejar de hablar del Gastrobar de la Universidad. Este lugar tiene un ambiente acogedor, ideal para disfrutar de una buena cena con amigos o una cita especial. El hecho de que esté dentro del hotel le da ese toque exclusivo, ¿no crees? Además, la atención del personal es simplemente excepcional; son superatentos y siempre tienen una sonrisa en la cara. Te hacen sentir como en casa, y eso se agradece mucho cuando uno está buscando un sitio para relajarse y disfrutar de buena comida.
Hablando de la comida, ¡madre mía! Las alcachofas con huevo a baja temperatura son un espectáculo, ¿te imaginas? Esa textura y el sabor fantástico que tienen son difíciles de olvidar. Y no me hagas empezar con el secreto, ¡es low key imperdible! Viene acompañado de patatas asadas y pimiento, y la combinación es tan buena que tendrás que volver a pedirlo. Sé que a veces los precios pueden asustar un poco, pero lo que ofrecen merece cada euro; entre 40-50 € por persona, pero, ¡te lo juro!, se siente como una experiencia con estrellas.
En una ocasión, cenamos allí con un menú degustación, y aunque hubo un par de deslices con las copas y algunos platos, el personal se portó bien al corregirlo. No obstante, es cierto que a veces se les iba un poco la cabeza con la organización. Pero bueno, siempre puedes disfrutar del ambiente, que es realmente bonito, sobre todo si te sientas en el claustro de la antigua universidad. Con una buena relación calidad/precio, te puedes ir con una sonrisa y un estómago muy feliz.
Por último, si te decides a dar el paso y visitarlo, no te preocupes por el aparcamiento. Hay un montón de plazas libres y aparcamiento gratuito en la calle. Así que no hay excusas para no pasarte por C. de la Universidad, 5, 42300 El Burgo de Osma, Soria y disfrutar de todo lo que este gastrobar tiene para ofrecer. ¡Ya me contarás!
Qué tipo de comida ofrece el Gastrobar de la Universidad
Y así, hablando del Gastrobar de la Universidad, tengo que decir que me sorprendió un poco la situación. Aún con el lugar casi vacío, tuvimos que elegir entre dos horarios para cenar. Es extraño, ¿no? Pero supongo que siempre hay algo que atrapa a la gente en este tipo de sitios. Pedimos unas bebidas y, claro, nos recomendaron el vino más caro de la carta. Luego vino el tema del agua, y vaya, el camarero no estaba de humor. ¡Unas palabras ahí que no hicieron nada cómodo el comienzo de la cena!
Las alcachofas y los puertos estaban buenos, pero llegaron fríos, lo que no es muy agradable. Y los huevos rotos… mejor no hablemos, la verdad. Creo que si nos hubiéramos quejado, habría sido una discusión tonta, así que decidimos callar. Al final, el servicio no acompañó mucho. A veces parece que tienen buenas ideas, pero la forma en que lo llevan a cabo deja mucho que desear. Por lo que vi, no creo que tengan mucho éxito en la zona, excepto por lo cómodo que es estar en el hotel.
Pasando a una experiencia un poco más positiva, la verdad es que la comida, aunque cara, tiene su encanto. Los huevos rotos camperos y el sándwich club termal tienen buena pinta en la carta, pero el precio es un poco elevado, ¿no? Además, la oferta del aperitivo incluído y el pan con tres tipos es un detalle que siempre se agradece, aunque no nos lo ofrecieron más que una vez. El servicio, aunque amable, parece un poco desorganizado, con mucho personal pero con un aire de estrés. A alguna gente parece que le molesta que preguntes por tu pedido, lo cual es raro.
En cuanto a la comida que ofrecen, el Gastrobar de la Universidad tiene una mezcla de opciones interesantes, como los huevos rotos con un toque de pimentón que deberían ser más que solo “aceite”, o la paleta ibérica de Guijuelo que no lucía tan espectacular como debería. Al final, aunque hay buenas ideas, la ejecución parece faltar un poco. Para resumir, si te alojas en el hotel, es un sitio cómodo para cenar dentro de un ambiente agradable, pero si no, quizás vale la pena buscar otras opciones.
La carta del Gastrobar incluye opciones para vegetarianos y veganos
Y ya que estamos hablando del Gastrobar de la Universidad, no puedo dejar de mencionar lo impresionante que es estar en un antiguo claustro. La atmósfera te atrapa desde que entras, y eso antes de probar la comida. Hablando de esto, déjame decirte que la calidad de los platos es bastante destacable. La comida está bien cocinada y bien presentada, lo que siempre suma puntos. Además, esa posibilidad de disfrutar de ricos vinos de la riera complementa estupendamente. Si te decides a ir, prepárate para un festín de sabores.
Por cierto, si alguna vez pruebas su menú degustación, estoy casi seguro de que te encantará. Aunque hay que ser sinceros, a veces el servicio puede ser un poco lento, sobre todo en el postre, lo cual me sucedió a mí. Estábamos esperando que nos tomaran nota para el café y ¡puf! El camarero andaba recogiendo mesas. Pero, en general, la experiencia fue muy buena. Las carrilleras y la tarta de queso fueron los platos que más me hicieron disfrutar esa noche.
No sé si lo sabías, pero dicen que el Gastrobar ha mejorado bastante en relación al año pasado. Claro, el lugar ya era bonito, pero ahora la comida es de buena calidad, y el ambiente es simplemente genial. Te lo recomiendo como un lugar ideal para hacer un alto en el camino, ya sea en verano con una buena terraza o en invierno disfrutando de su interior acogedor.
Ahora bien, sobre el tema de las opciones vegetarianas y veganas, tengo que ser honesto. La carta no parece ofrecer muchas alternativas si buscas algo sin carne o productos animal. Así que, si esperabas una opción variada para vegetarianos, quizás deberías preguntar al personal antes de elegir. Una pequeña mejora en el menú no vendría nada mal, especialmente considerando cómo de bien está todo lo demás. ¡Prueba el secreto ibérico, es delicioso!
Utilizan ingredientes frescos en los platos del Gastrobar
Y ya que estamos hablando del Gastrobar de la Universidad, déjame contarte que la experiencia que vivimos fue realmente de 5 estrellas. Nos quedamos 3 días en el hotel, y imagínate, cenamos allí cada noche. El menú con media pensión está que flipas, todo muy bueno y muy variado. La comida es un verdadero festín, y si no estás satisfecho con el menú, siempre tienes la opción de comer a la carta. Más fácil, no puede ser.
El local es super atractivo, aunque un poco menos luminoso al ser interior, eso no quita que tenga su magia. La decoración es bonita y crea un ambiente tranquilo que invita a relajarse. Y si te gusta la música suave de fondo, estás en el lugar indicado. Nos atendieron de manera rápida y muy amable, así que no puedo quejarme del servicio, ¡un 10 en mi libro!
Hablando de la comida, no puedo dejar de mencionar el tataki de atún que probamos, ¡una locura! La burrata fresca con tomates de temporada y pesto de albahaca también fue un acierto total. Los pescados, las verduras y las carnes, ¡todo estaba delicioso! Además, las raciones son generosas, así que salimos de allí como reyes. Y ni hablar de los postres caseros. Ellos se tomaron su tiempo para asegurar que todo fuera perfecto, y vaya que lo fue. El precio se siente más que razonable dado todo lo que ofrecen.
Ya para terminar, si te preguntas si utilizan ingredientes frescos en los platos del Gastrobar, la respuesta es un rotundo sí. Cada bocado que probamos tenía esa frescura y sabor que hacen la diferencia. Así que, definitivamente, si estás en la zona, ¡no te lo puedes perder! ¡A disfrutar!
Qué platos tradicionales se pueden encontrar en el Gastrobar
Ya sabes que si buscas comer bien en El Burgo de Osma, el Gastrobar de la Universidad puede no ser tu mejor opción. Antes de que digas "vamos a probarlo", ten en cuenta las criticas que he escuchado de allí. Para empezar, el servicio deja bastante que desear. A veces puede tardar hasta 20 minutos en que alguien venga a atenderte, y si eso te parece malo, espera a las colas que se forman en el claustro por la falta de camareros. ¡Menuda manera de aguardar para cenar!
Y hablemos de precios… No puedo evitar mencionar que me quedé helado al ver lo que valen algunos platos. Te cuento, que vi unos torreznos que costaban 16 euros y una pluma ibérica por 24 euros. La relación entre el precio y lo que te traen en el plato no es, ni por asomo, equilibrada. Con mi experiencia, de las veces que cené allí, podría decir que el precio por persona se aleja entre los 40 y 50 €, pero no creo que valga la pena cuando el servicio es escaso y la calidad no acompaña.
Sin embargo, no todo es negativo. La experiencia de otros amigos fue completamente diferente y disfrutaron de una cena más que digna. Algunos me contaron que les resultó imposible resistirse a la ensalada de pollo escabechado y el magret de pato. Además, el café o infusión estaba incluido en el menú por 37 €. Dicen que es un lugar hermoso, así que vale la pena ir al menos una vez. Si has tenido suerte y el lugar no está a rebosar, ¡igual te llevas una grata sorpresa!
Y, para los que se preguntan sobre los platos tradicionales que pueden encontrar en el Gastrobar, hay algunas opciones que no deberías dejar escapar. Aunque el menú puede variar, escuché que suelen ofrecer delicias típicas como torreznos, aunque yo no puedo recomendar esos. Así que, si decides darle una oportunidad, quizás quieras probar algún plato más clásico que te haga olvidar la experiencia. Pero ya te dije, vale la pena estar preparado para un servicio algo irregular.
Qué tipos de experiencias gastronómicas se ofrecen en el restaurante Argaela
Y bueno, si estás buscando un lugar especial para disfrutar de una buena comida en El Burgo de Osma, no puedes perderte el Gastrobar de la Universidad. La verdad es que la experiencia es de 5 estrellas por donde la mires. Desde que llegas, el trato del personal es simplemente maravilloso. Te lo digo de corazón: Adil, el camarero, es de los mejores, siempre con una sonrisa y muy cercano. La comida, madre mía, ¡está para volverse a quedar! El risotto, el canelón de calabaza, y ni te diré de la tarta de queso... ¡una locura! Y ojo, acompaña esos postres con una copa de Pedro Ximenez 1826. No sé por qué ya no se estila, pero esa combinación es una maravilla.
El gastrobar está dentro de un castillo termal, lo que ya le da un aire especial. Es un espacio chiquitito, con pocas mesas, y eso lo hace aún más acogedor. La carta es todo un festival de sabores: variopinta y sorprendente, con platos que son tan creativos como sabrosos. Desde el primer bocado te vas a dar cuenta de que prestan atención hasta a los detalles más pequeños. Como cuando te traen una bandeja con varios tipos de pan para que elijas. ¡Y ni hablar de la tapa que te sirven antes de empezar a comer! Es un detalle que no todos los restaurantes tienen y que se agradece un montón.
Claro que también hay que mencionar que, aunque es un poquito más caro, vale cada euro gastado. La presentación de los platos es digna de una buena foto para Instagram, y los postres son de auténtico 10. Me dejó totalmente sorprendida y satisfecha. Es un sitio que te hace sentir especial y donde seguramente tendrás una noche memorable.
Ah, y por último, cuando hablamos de experiencias gastronómicas en el restaurante Argaela, estamos hablando de algo que va más allá de comer. Aquí, la comida es un arte; los sabores son equilibrados, la presentación es exquisita, y el servicio es de los que marcan la diferencia. Desde las carnes jugosas hasta los platos creativos como el ramen y el arroz negro, cada bocado es un viaje de sabor. Ideal para disfrutar de una velada entre amigos o con tu pareja, todo en un ambiente tranquilo que te invita a charlar y disfrutar. Así que ya sabes, si quieres hacer algo diferente y sabroso, este lugar es la elección perfecta.
Se puede desayunar en la Cafetería La Universidad
Ya sabes lo que dicen, 'lo bueno, si breve, dos veces bueno', pero en el gastrobar de la Universidad, la buena comida parece que viene en platos que podrían ser un poco más generosos. Por 42€ para dos personas, pedimos una ensalada de pollo escabechado que estaba para chuparse los dedos y un lingote de cochinillo que, aunque delicioso, nos dejó con ganas de un poco más. El servicio estuvo a un nivel excelente, ¡4 estrellas bien ganadas! No obstante, creo que la relación cantidad-precio podría mejorar; un par de croquetas más no le vendrían nada mal al menú.
Por otro lado, no todo el mundo se va con la misma sensación. A uno de mis amigos le decepcionó un poco la famosa promoción de las 10 croquetas por 12€. Al final, solo llegaron 8 porque 'eran más grandes', algo que find al final terminaron corroborando. En su caso, la comida no cumplió con sus expectativas y, aunque el ambiente no estaba mal, su experiencia sumó menos estrellas en la comida y el servicio. ¡Las cartas deben estar claras siempre, amigos!
Pero no todo es quejas, ¡hay más momentos brillantes! Algunos comensales han encontrado un verdadero tesoro en el patio de la antigua universidad. Con comida bien elaborada y de buena calidad, el entorno hace que valga la pena visitar este sitio, incluso si el precio ronda los 40-50€. La atención ha sido calificada de impecable y el lugar tiene un ambiente agradable donde disfrutar de una cena perfecta.
Además, la calidad de la comida es muy buena en general, aunque hay quienes han encontrado que lo que pidieron no estaba a la altura, como esas alubias simples y la cazuela de ternera algo dura. Sin embargo, el servicio y el ambiente están siempre bien valorados. En fin, se ve que solo hay que tener un poco de cuidado al elegir platos, pero definitivamente el gastrobar tiene su encanto.
Y a muchos les surge la pregunta, ¿se puede desayunar en la Cafetería La Universidad? Por lo que cuentan, el lugar parece ser más conocido por su ambiente relajado y su buena comida en el almuerzo y la cena, más que por una oferta sólida de desayunos. Parece que si quieres un buen café y una tostada, podrías encontrar mejor suerte en otro sitio del pueblo. Pero no dudes en pasar y preguntar, ¡quién sabe! Tal vez te sorprendan con una opción de desayuno deliciosa.
Hay opciones de comida y cena disponibles en el restaurante del recinto
Y mira, si aún no has probado el Gastrobar de la Universidad, estás perdiendo el tiempo. He estado allí varias veces y, la verdad, siempre he salido muy satisfecho. La comida es deliciosa, de verdad. Las estrellas le vienen que ni pintadas, porque la calidad es bastante alta. El ambiente es super acogedor y siempre hay un buen rollo en el aire. Eso sí, recomendadísimo hacer reserva, sobre todo si quieres cenar, porque se llena rápidamente. Un precio promedio de 40-50€ por persona parece bastante razonable para lo que se ofrece.
El otro día, pedí el menú de 36€, y, wow, no me decepcionó. Todo estaba exquisito, y hasta incluía el café al final. El cordero desmigado era de esos platos que te dejan pensando en cuando vas a volver. La verdad, un menú muy bien elaborado y con un precio que no se siente demasiado alto por la calidad. Perfecto para una comida con amigos o familia. Durante ese almuerzo, el servicio fue genial, y sentí que el ambiente era muy agradable. Si te gusta la buena comida, este sitio lo tiene todo.
Ahora, hay que ser realistas. No todas las experiencias son perfectas. Escuché de un par de personas que tuvieron una cena no tan satisfactoria, donde el arroz salió un poco duro y sin sabor. Los torreznos, quemados. Y aunque el patio tiene su encanto por ser parte de un palacio, parece que deberían mejorar ciertos platillos, especialmente considerando que no es precisamente barato. Pero en general, por cada crítica negativa, tengo que decir que hay muchas más positivas. Y el tiempo de espera es, al menos, una preocupación menos, ya que no suelen tener esperas.
¿Qué tal un menú del día? Tienes opciones riquísimas, desde risottos de boletus hasta bacalao confitado. Variedad que se produce con mucho cariño y dedicación. Las raciones son generosas, y si decides comer a la carta, no hay término medio, todo está espectacular. Y sí, para responder a la pregunta, hay opciones tanto para comida como para cena, y la verdad, los dos momentos son especiales en el Gastrobar. Así que no pierdas más tiempo; suma este lugar a tu lista de imprescindibles.








