Relais Termal – Balneario Termas Pallarés

Relais Termal - Balneario Termas Pallarés

Si buscas un lugar donde relajarte y desconectar del estrés, las Termas Pallarés en Alhama de Aragón son el plan perfecto. Este complejo termal, que ocupa casi 70.000 metros cuadrados, te sorprende con su espectacular Lago Termal natural, donde sus aguas mineromedicinales se mantienen a 29ºC todo el año. Imagina darte un chapuzón y rejuvenecer en un entorno natural impresionante, a solo dos horas de Madrid y cerca del bonito Monasterio de Piedra.

El balneario cuenta con dos hoteles: el elegante Hotel Termas de 4 estrellas, ideal para quienes buscan un toque de exclusividad, y el clásico Hotel Parque de 3 estrellas, ambas opciones con habitaciones cómodas y vistas a los jardines. Además, aquí encontrarás la mayor zona de tratamientos termales de la región, con instalaciones que incluyen bañeras de mármol y un circuito Termaspá. Si estás listo para unas merecidas vacaciones de relax, ¡este lugar es sin duda tu destino!

Relais Termal - Balneario Termas Pallarés

·Hotel de 4 estrellas
3,1
1.107Reseñas
Fotos
Av. de la Constitución, 20, 50230 Alhama de Aragón, Zaragoza
976 84 00 11

Mapa Ubicación Relais Termal - Balneario Termas Pallarés

Dónde se encuentran las Termas Pallarés

¡Hola! Quiero contarte sobre mi experiencia en el Relais Termal - Balneario Termas Pallarés, un hotel de 4 estrellas que se encuentra en Av. de la Constitución, 20, 50230 Alhama de Aragón, Zaragoza. Me quedé allí durante dos noches de viernes a domingo, y la verdad es que fue una escapada muy agradable. El desayuno incluido era super variado y, aunque el comedor puede llenarse un poco, todo bien. No probé más comidas, así que no puedo hablar de cenas ni nada por el estilo.

Lo mejor de la estancia es que al reservar el hotel, ¡puedes disfrutar del lago termal! Realmente es un lugar para relajarte; hay hamacas y vestuarios, y sí, los pececillos están ahí para darte un pequeño masajito en los pies si te atreves. Además, hay paseos bonitos y el parque está muy limpio, perfecto para dar un paseo después de tu baño. El edificio es un poco antiguo, pero ese es parte de su encanto, ¿no crees? Aunque necesita un poco de reforma, tiene unos salones preciosos con techos altísimos que son para disfrutarlos.

Nuestra habitación era enorme, con dos lavabos y una cama comodísima. Y lo mejor, ¡no se escuchaba ni un ruido! Después de ese rato en el lago, puedes relajarte con algo en la cafetería, que antes era un casino, y aunque necesita una manita de pintura, ¡conserva esa esencia antigua tan única! Reservamos un par de días para disfrutar de la piscina spa, pero el primer día no pudimos usarla porque el nivel del río subió. Afortunadamente, el personal fue muy amable y nos ofreció saunas y un circuito de contrastes. Al día siguiente, sí pudimos disfrutar de la piscina, que, aunque no es muy grande, tiene su encanto. El único punto en contra fue que el agua estaba un poco fría.

Ah, y si eres de los que viajan con peludos, este lugar acepta mascotas, ¡un gran plus! Además, está a tan solo dos minutos andando de restaurantes y comercios del pueblo. Si quieres hacer alguna excursión, el monasterio de piedra está a unos 16 minutos, algo que definitivamente no te querrás perder.

Entonces, ¿dónde se encuentran exactamente las Termas Pallarés? Fácil, están en Alhama de Aragón, Zaragoza. Si estás buscando desconectar un poco, te lo recomiendo encarecidamente; a mí, me encantaría volver.

Qué tipo de instalaciones ofrece el complejo termal

¡Ya te digo! La verdad es que mi fin de semana en el Relais Termal - Balneario Termas Pallarés fue una mezcla de cosas buenas y otras que podrían mejorar un poco. Por ejemplo, el edificio es precioso, con ese toque antiguo que hace que te sientas en otro tiempo. Las zonas comunes son amplias y cómodas, perfectas para relajarte entre baños termales y buena compañía. Pero, ay, la habitación… ¡qué decepción! Nos tocó una en la última planta, y esa abuhardillada me hizo sentir como en una cueva. Oscura, con una ventana solitaria y sin vistas… no es lo que esperas de un hotel de 4 estrellas, ¿verdad?

Hablando de cosas que se pueden mejorar, el check-in fue un poco lento, como una tortuga a la hora de salir. Había cola y, sinceramente, si ya tienen nuestra identificación, ¿por qué no devolverla después? La mañana del desayuno fue otro capítulo: parecía que todos pensaron lo mismo al mismo tiempo. Cuando finalmente entramos, la máquina de café que funcionaba estaba en modo “fuera de servicio”, ¡genial! Y el pan, en fin, un poco mejorable; no todo el mundo quiere comerse unos restos del día anterior. Un poco más de variedad, tal vez opciones más saludables, estaría genial, sobre todo considerando que estamos en un balneario.

En cuanto al spa, la idea era relajarse, pero el sistema es un poco complicado y también hay que hacer fila para todo. Sería genial que pudieras reservar tu hora de spa junto con la habitación, así al menos evitas la sorpresa de un horario que no te cuadra. Aunque, bueno, el lago es lo mejor; las aguas templadas son una delicia y el entorno es espectacular. Eso sí, el spa en sí no es nada del otro mundo, y me quedó la sensación de que los 50 minutos se quedan cortos. Un aviso a voces para terminar la sesión tampoco es lo mejor, la verdad.

Entonces, ¿qué tipo de instalaciones ofrece el complejo termal? Pues bien, el spa tiene varias zonas de tratamiento, pero se siente un poco limitado y apparentemente no hay una variedad muy amplia. El ambiente es tranquilo, algo que se agradece, pero le faltaría un poco más de espacio y quizás más opciones de terapia. En resumidas cuentas, aunque hay cosillas que pulir, el lugar tiene potencial, y el lago definitivamente es un gran plus que compensa algunas de las deficiencias. ¡Ah! Y no olvides visitar el Monasterio de Piedra si tienes tiempo, ¡es un imperdible!

Cuál es la temperatura del Lago Termal natural

Así que, continuando con lo que te decía sobre Relais Termal - Balneario Termas Pallarés, la verdad es que me quedé con sensaciones encontradas. Por un lado, el lugar tiene su encanto y es acogedor, pero, sinceramente, las instalaciones están algo viejas. Los vestuarios son un caos porque, al ser mixtos, solo hay dos espacios individuales para cambiarse, lo que hace que sea un verdadero tira y afloja cuando intentas ponerte la bata después de un baño. Y ni hablemos de cruzar la carretera para ir de un hotel a otro, ¡eso sí que es un poco arriesgado, la verdad!

El circuito termal tiene su gracia, pero se queda corto. Las bañeras de calor-frío son bastante mini para la cantidad de gente que hay que compartirlas. Así que, si tienes la idea de relajarte a lo grande... ¡prepárate para hacer cola! Y los masajes, bueno, se les podría dar un toque más. La verdad, pagué por un masaje relajante que prometía ser de cabeza a pies, y terminé solo con piernas y espalda. Ni me tocaron las cervicales, cabeza ni pies, así que ahí me quedé, un poco decepcionado.

En cuanto a la cafetería, puedo decirte que es más bien regulera. Si tienes hambre antes de las 13h, olvídate, ¡no hay ni un pincho! Y cuando llega la hora señalada, solo hay cuatro cosas para elegir. Además, fuimos a la otra cafetería, y ¡sorpresa! No servían comidas ese día. Así que, te aburrirás de lo lindo y acabaremos comiendo en el pueblo de al lado. Me hubiera encantado puntuarlo más alto porque la ubicación y el personal son buenos, pero no cumple con lo que debería.

Pero debo admitir que después de leer algunos comentarios, decidí darle otra oportunidad y pasé tres días allí. Para mi sorpresa, superó mis expectativas por mucho. El sitio tiene un toque especial, el personal es super amable, y aunque a veces hay que esperar para entrar al desayuno, lo que ofrecen está rico. La temperatura del lago y del spa era perfecta, y mi piel quedó suave como nunca. Así que, aunque mi experiencia inicial no fue la mejor, terminaron llevando en balance a un lugar donde volvería, con la esperanza de que mejoren algunas cosas con el tiempo. Y por si te lo preguntas, el lago termal natural está a una temperatura ideal que no vas a querer salir, ¡seguro!

Cuántos metros cuadrados ocupa el complejo termal

Y bueno, ya que estamos hablando de la experiencia en el Relais Termal - Balneario Termas Pallarés, me gustaría compartir un par de cosas más. Estuvimos tres días en familia, así que teníamos muchas expectativas, pero la verdad es que, a pesar de la buena ubicación en Avenida de la Constitución, 20, el hotel dejó mucho que desear. La habitación 407 era un desastre. Y sí, está claro que si tienes perro, te dan la habitación más cutre. Sin nevera, con un grifo del lavabo roto que hacía un charco y la mampara de la ducha que ni siquiera se quedaba en su sitio. Y para colmo, el aire acondicionado bloqueado… ¡sólo tenía calefacción! Abrir la ventana significa lidiar con las moscas… creo que maté siete en una noche. Vamos, un auténtico desastre para ser un hotel de 4 estrellas.

Pasando al desayuno, fue decente. El bacon estaba bueno y había mucho pan para las tostadas, pero los bollos estaban claramente industrializados y la variedad de fruta brillaba por su ausencia. Por otro lado, en el bar de entrada, nos encontramos con una camarera que, francamente, no fue para nada amable; por suerte, el chico que estaba ahí era mucho más correcto. Ya que estamos en el tema del balneario, el primer día me encantó, pero el segundo estaba demasiado lleno. No sé si tienen un límite de aforo, pero no pude disfrutarlo completamente porque siempre había gente esperando en los chorros.

Ah, y una cosita más. En cuanto al tema de la limpieza, solo pasaron un día, y para colmo no nos dejaron ni un rollo de papel higiénico de recambio. La limpieza en sí estaba bien, pero un poco más de atención no vendría mal. Así que, en resumen, si vuelvo será únicamente por el lago, que era lo que más me gustó, no por el hotel.

Por cierto, si te preguntas cuántos metros cuadrados ocupa el complejo termal, no tengo información exacta, pero el balneario parece bastante pequeño y un poco decepcionante en comparación con lo que alguno puede esperar para un lugar así. Definitivamente, mis altas expectativas se fueron al traste.

Cuánto tiempo se tarda en llegar a las Termas Pallarés desde Madrid

Y como te contaba, estuvimos alojados en el Hotel Parque, en una habitación 359, que es la más grande de todas. ¡Imagínate! Con tres balcones desde donde disfrutar de la vista. La verdad es que estábamos súper a gusto. Si buscas paz, tranquilidad y conexión con la naturaleza, este es el lugar que no puedes dejar pasar. Así que si tenías dudas, olvídalas, porque yo llegué con un poco de recelo por las malas reseñas, pero desde el primer momento todo fue perfecto. ¡Ninguna queja de nada! Una vez que sales de la habitación, tienes el lago precioso y los jardines a tu disposición para pasar el día. Recomiendo al 100% que te animes a ir.

Por otro lado, tengo que mencionar que también hemos estado en grupo con el Imserso, y aunque el clima no nos ayudó mucho este año, la experiencia fue igualmente encantadora. Nos encanta que cada año podamos volver y disfrutar del entorno del balneario y de sus tratamientos. Sí, este marzo hizo un frío que pela y hasta nos nevó, así que el tema del lago se nos complicó, pero para nosotros es un lujo poder disfrutar de estos momentos. Aunque las habitaciones no han cambiado mucho y el desayuno podría mejorar —sería genial que los cocineros trabajaran un poco más tranquilos para que la comida sea más elaborada—, la tranquilidad y el personal amable hacen que valga la pena.

Sobre el alojamiento, estuvimos en una habitación en la tercera planta con vistas al jardín. No es el lujo extremo que algunos buscan, pero para mí era perfecta. Amplia, con un cuarto de baño espacioso, aunque también tengo que mencionar que las almohadas eran un poco incómodas. Y lo del agua de la ducha... ¡vaya horror! Sabía y olía a lejía, y eso es algo que definitivamente debería mejorar. Sin embargo, en general, la tranquilidad y los ruiseñores cantando por la noche compensaron mucho. ¡Y qué decir de las vistas! Aunque el tiempo nos hizo estar un poco limitados en actividades, la seguridad fue correcta y no tuvimos problemas en ese sentido.

Ahora, y para responder a esa pregunta que seguro muchos tienen: ¿Cuánto tiempo se tarda en llegar a las Termas Pallarés desde Madrid? Pues la verdad es que el viaje dura unas dos horas y media en coche, así que, si te animas, no está nada mal. Ideal para una escapada de fin de semana, ¿no crees? ¡Así que ya sabes, si necesitas un break de la rutina, estas termas son una opción que tienes que considerar!

Qué actividades se pueden realizar en las Termas Pallarés

De verdad que la experiencia en Relais Termal - Balneario Termas Pallarés fue bastante buena, a pesar de que algunos dicen que las instalaciones se ven algo anticuadas. Yo sentí que todo estaba muy a gusto. La habitación era amplia y cómoda, con un baño también bastante espacioso y, lo más importante, ¡muy limpio! El desayuno que nos ofrecieron al día siguiente estaba muy completo y, además, el acceso al lago termal fue un verdadero plus. ¡Podemos estar en el lago incluso después de dejar la habitación! La disposición de las salas para relajarse es genial y también tienen un gimnasio. Y la tarifa era bastante razonable para todo lo que ofrece. Sin duda, el personal fue un gran punto a favor, siempre amable y dispuesto a ayudar. Si decidimos volver por la zona, ya sabemos dónde alojarnos.

También me parece súper importante mencionar que, si tienes alguna restricción alimentaria, como ser celíaco, este lugar hace un gran esfuerzo para atenderte. En el restaurante, a quien se lo pedía, me preparaban la comida en la cocina sin trazas. Eso siempre es un alivio. Aunque, sí tengo que decir que el circuito termal podría usar un poco de cariño con algunas actualizaciones y que algunas cosas no funcionaban a la perfección. Sería ideal que pusieran detalles como botellas de agua en las habitaciones. Sin embargo, la atención del personal realmente hizo una gran diferencia, y aunque las instalaciones podrían mejorar, la tranquilidad que ofrece el lugar es inmejorable.

Por otro lado, comprendo que algunos crean que las habitaciones necesitan un poco más para alcanzar los estándares de un hotel de 4 estrellas. Cosas como la falta de papel higiénico de repuesto o el climatizador no funcionando correctamente son detalles que pueden hacer la diferencia. Además, algunos no quedaron muy satisfechos con la variedad de comida en el buffet o la atención en la cafetería. Pero, al final, si lo que buscas es tranquilidad y desconectar del ajetreo diario, este lugar lo logra a la perfección. Aunque hay aspectos a mejorar, parece que muchos aún se sienten atraídos por el encanto del lugar, ¡porque siempre está lleno!

¿Qué actividades se pueden realizar en las Termas Pallarés? Además de disfrutar del relajante lago termal, puedes aprovechar para explorar los alrededores. Una visita al Monasterio de Piedra es casi obligatoria si estás en la zona, un lugar mágico y lleno de encanto. Así que, si te decides por unas vacaciones por ahí, ¡tienes opciones tanto de relax como para un poco de turismo!

Qué opciones de alojamiento hay en el balneario

La verdad es que al llegar al Relais Termal - Balneario Termas Pallarés me esperaba un poco más, sobre todo por ser un hotel de 4 estrellas. La primera impresión no fue la mejor: al hacer el check-in ya me di cuenta de que la organización era un poco caótica, como si todo estuviera demasiado apretado y nadie supiera muy bien qué hacer. Y eso fue solo el principio. Las instalaciones dan un poco de pena, con humedades y suelos en mal estado. Y ni hablar de esas manetas de puertas que se mueven más que un barquito de papel en el agua. Sin contar que la habitación tenía camas individuales de diferentes tamaños… ¡Qué lío!

En cuanto a las habitaciones, la cosa no mejoró mucho. El aire acondicionado no funcionaba, así que tuvimos que dormir con la ventana abierta. Y ahí estaban las mosquitas campando a sus anchas. Por cierto, si piensas ir al balneario, no te olvides de llevar tus propias chanclas, porque aquí no te dan nada. ¡Solo faltaba que tuviéramos que meternos al agua con zapatillas! El agua del spa estaba a unos 28 grados, y los chorros, la mayoría, no funcionaban. La experiencia termal se queda bastante corta, la verdad.

Y no sé si te ha pasado, pero el olor en la habitación fue un poco desagradable. Las paredes y los techos estaban llenos de grietas y polvo, lo que daba un aire bastante descuidado. En el buffet la situación no mejoró, ya que la variedad era escasa y los 27 euros por cena me parecieron un poco excesivos para lo que ofrecían. Lo único que hay que resaltar es lo amable que fue el personal, aunque no se puede decir lo mismo de la eficiencia en la recepción.

Respecto a las opciones de alojamiento en el balneario, parece que el tema está un poco limitado. Lo que hay son habitaciones con distintas configuraciones, pero a veces no son lo que esperas. Hay habitaciones dobles, pero a veces te encuentras con tres camas individuales si tienes suerte (o *desgracia*, según se mire). Así que, si decides aventurarte a este lugar, asegúrate de hacer tus peticiones claras desde el principio. Definitivamente, el balneario tiene potencial, pero necesita una buena reforma y atención a los detalles para estar a la altura de lo que promete.

Cuál es la diferencia entre el Hotel Termas y el Hotel Parque

Pero mira, no sé a ti, pero a mí me ha encantado el Relais Termal - Balneario Termas Pallarés. Solo llegar, el edificio te hace sentir como si hubieras retrocedido en el tiempo. Es un lugar, de verdad, con más de 200 años de historia que respira encanto por todos lados. Las habitaciones son un placer, súper acogedoras y te hacen sentir en casa. Desde que hice la reserva por teléfono, la atención fue perfecta, y la bienvenida tan cálida que te sientes como un VIP de inmediato. Sin duda, encontrar un sitio que combine relax y belleza natural es un verdadero hallazgo.

El espacio termal es, sin exagerar, impresionante. Te fascina ese techo de bóveda en los pasillos, y sumergirte en las piscinas termales es como entrar en un oasis de tranquilidad. Y hablando de relax, Sandra, con su tratamiento de reflexología podal, fue la guinda del pastel; no solo es amable sino que también sabe lo que hace, dejándome lista para disfrutar aún más de mis días allí. Además, el buffet de desayuno es generoso y variado. ¡Hasta me trajeron un diente de ajo para la tostada en un abrir y cerrar de ojos!

A pesar de que el lago es un lujo absoluto, me dio un poco de pena que el tiempo no acompañara y llovía a cántaros. De verdad, bañarme con los pececillos me daba un poco de cosa, pero eso no le quita mérito al lugar. Ten en cuenta que, aunque los precios del hotel pueden ir en la línea de “puf, un poco altos”, hay que reconocer que las instalaciones te envuelven en ese ambiente de antiguos balnearios que es difícil de encontrar hoy en día.

Ya sé que a veces la experiencia puede variar y he leído algunas críticas, pero yo me quedo con la buena atención del personal. La diferencia entre el Hotel Termas y el Hotel Parque es bastante clara. Mientras el Termas mantiene toda esa esencia histórica y especial, el Parque puede que no esté a la altura en cuanto a instalaciones y servicio. En definitiva, si lo que buscas es desconectar y disfrutar de un lugar con encanto, yo no dudaría en repetir la experiencia en Relais Termal. ¡Totalmente recomendable!

Qué tipo de tratamientos termales se ofrecen en el balneario

Y bueno, si hablamos de la ubicación, no se puede negar que el Balneario Termas Pallarés está en un sitio muy bonito, en plena Av. de la Constitución, 20, Alhama de Aragón. Pero, oye, eso no quita que ya se va notando el paso del tiempo en algunas partes, así que no te lleves una sorpresa. La arquitectura es una mezcla genial que recuerda las construcciones del siglo IX y tiene su encanto, aunque hay rincones que podrían estar mejor cuidados. En cuanto a las habitaciones, son amplias y limpias, y se nota que les han hecho un buen retoque, así que por ese lado no hay queja.

Si te decides a disfrutar de las termas, la experiencia es un poco agridulce. Aunque la arquitectura romana agrega un toque muy especial, los chorros son un tanto anticuados y, para serte sincero, el acceso a niños pequeños puede romper un poco la paz que se busca en un sitio así. Y, sinceramente, al lago de aguas termales le falta un poco; dicen que el agua está a 28 grados, pero podría ser que no llegue ni a 20, ¡una pequeña decepción! Además, el desayuno buffet que ofrecen podría mejorar bastante, ya que la mayoría son productos industriales y no artesanales, lo que es una pena porque se podría hacer algo más interesante.

También te cuento, la atención del personal es correcta, aunque a veces parece que están un poco cansados. Con eso de que el hotel tiene un ambiente que necesita un poco más de cariño, da la sensación de que el servicio podría mejorar. Si lo valoramos todo en conjunto, el balneario podría considerarse más un 3 estrellas que un 4, según nuestra opinión.

En cuanto a los tratamientos termales que ofrecen, hay una variedad que incluye masajes relajantes y diferentes aplicaciones de agua termal, aunque me gustaría que se centraran más en mejorar la calidad. Algunas zonas necesitan más cuidado para que la experiencia sea óptima. Así que, si decides darte una vuelta, ¡prepárate para mezclar momentos de relajación con algunas sorpresas inesperadas!

Se puede acceder al circuito Termaspá sin hospedarse en el hotel

Bueno, ya te conté un poco sobre nuestra experiencia en Relais Termal - Balneario Termas Pallarés, y la verdad es que me gustaría añadir más detalles. La ubicación es espectacular, justo al lado de ese lago que te atrapa con su tranquilidad, y el spa dentro del hotel parecía un gran plus. Pero, sinceramente, al llegar al hotel me llevé un poco de decepción. No sé si es que teníamos expectativas muy altas, pero siendo un cuatro estrellas, no se sentía como tal. La habitación era correcta, sí, pero le faltaba ese pequeño toque especial. No había mini bar, ni agua de cortesía, y la cama… bueno, digamos que era normalita.

Hablando del baño, por otro lado, debo decir que sí estaba limpio y era bastante amplio, así que eso fue un alivio. Las vistas, aunque agradables, se veían un poco limitadas por una ventana pequeña; la sensación de un edificio antiguo se notaba mucho, como que alguna vez fue realmente impresionante. Más allá de eso, nos dio la impresión de que podría ser un lugar mucho más bonito de lo que es actualmente, si tan solo se invirtiera un poco en su mantenimiento.

El spa, ugh, ¡qué desilusión! Nos pareció que el agua era demasiado fría para el concepto de relajación que uno espera. Habíamos escuchado a otros huéspedes que compartían este sentimiento, así que no estábamos solos en esto. En cuanto al desayuno, el bufet era bastante básico y se echaba de menos más opciones de verduras y bollería que no pareciera sacada de una fábrica. El salón era muy bonito, pero otra vez, la sensación de descuido estaba presente.

Pero hay que dar crédito a la zona del lago, que es realmente única, y teníamos acceso incluido con la estancia. Alhama de Aragón es un encantador pueblo; comimos en algunos restaurantes que nos sorprendieron con su calidad. Ah, y sobre los masajes, yo estuve con Angelita y salió genial, aunque mi pareja no tuvo la misma suerte. La verdad, hay tanto potencial aquí, pero siento que los encargados deberían poner un poco más de esfuerzo en actualizar las instalaciones y los servicios.

Y respecto a tu pregunta sobre si se puede acceder al circuito Termaspá sin hospedarse en el hotel, no te puedo dar una respuesta concreta, pero tengo la impresión de que esa parte podría estar limitada a los huéspedes. Eso sí, lo mejor es que llames directamente y lo preguntes, porque lo que hemos vivido sugiere que no es un lugar donde simplemente te dejan pasar sin más. ¡Espero que tengas una mejor experiencia que nosotros!

Las aguas del Lago Termal tienen propiedades específicas

Y bueno, amigos, una vez que llegamos al Relais Termal - Balneario Termas Pallarés, empezamos con mal pie. El 21 de marzo, nos dieron una habitación que nada tenía que ver con lo que habíamos reservado. Insistí en que necesitábamos otra opción, pero al final, la nueva tampoco era lo que esperábamos. ¿Un hotel de 4 estrellas? Me pregunto a qué se refiere la clasificación, porque en un lugar como este, lo mínimo debería ser un kit de cortesía en el baño. En lugar de eso, nos encontramos con un vaso de cartón y un bote de gel y champú todo en uno. ¡No, gracias! Y ya que estamos, dos personas deberían tener al menos dos sillones, pero bueno, nos tocó uno y a improvisar.

Además, cuando mirabas a tu alrededor, te dabas cuenta de que las lámparas estaban sucias y algunas ni funcionaban. El mobiliario era tan antiguo que daba la sensación de estar en una película de terror y las cortinas rotas no ayudaban a la situación. Después de todo eso, la ventana se rompió y se la llevaron a arreglar... ¡A las 7 de la tarde! Genial, ¿verdad? En un hotel de estas características, uno espera que el personal de mantenimiento esté disponible más temprano que tardísimo.

El comedor tenía sus cosas buenas, gracias a la amabilidad de los camareros, pero no se puede salvar la comida: ¡vaya desastre! El desayuno buffet estaba aceptable, pero la calidad y variedad de las comidas y cenas dejaron mucho que desear. Y no digamos nada del circuito termal. Con tantos niños corriendo por todas partes y el ruido que hacían, fue imposible relajarse. El disfrute que se supone deberíamos tener ahí se convirtió en un viaje al caos.

La gota que colmó el vaso fue la experiencia en el ascensor. Estar colgados ahí con un teléfono de emergencia que no funcionaba es algo que no se olvida fácilmente. Y el director del hotel, en lugar de asumir la responsabilidad, se limitó a ofrecer un "lo siento" como si eso bastara. Me parece que podríamos haber estado más seguros en un parque de diversiones que en este "4 estrellas". Así que, si te preguntas si las aguas del Lago Termal tienen propiedades específicas, mi experiencia me dice que puede que sí, pero quizás necesiten un poco más de cuidado y cariño en el entorno para que realmente puedas disfrutar de lo que ofrecen.

Qué atracciones turísticas están cerca de las Termas Pallarés

Y volviendo a lo nuestro, esa experiencia en el Relais Termal - Balneario Termas Pallarés fue un poco de montaña rusa, ¿no? Desde que llegamos, la vista del recinto y los edificios era espectacular; esos ladrillos antiguos tienen su encanto. Sin embargo, la habitación fue otra historia. Nos dieron dos camas separadas, lo cual ya es raro, pero una de ellas tenía una balda del somier rota. Imagínate, ¡tuvimos que dormir apretados en la otra! Y el mini bar... bueno, solo era un mueble vacío. ¡Así que asegúrate de llevar agua si no quieres pasar la noche con la garganta seca! Ah, y un consejo: no te atrevas a beber agua del grifo, sabe a puro desastre.

Luego está el balneario que, por un momento, parecía prometedor. La piscina grande tiene sus chorros y todo, pero el agua... ¡vaya que estaba fría! Cuando esperas un remojón calentito en pleno invierno, lo último que necesitas es meterte en algo más cercano al Polo Norte, ¿sabes? Había unas piletas que sí tenían agua caliente, pero la sala era tan pequeña que había más gente que espacio. Así que, gracias, pero no gracias, nos fuimos rápido hacia otro lugar.

En cuanto al desayuno, madre mía, ¡hubo más tiempo de espera que de comer! Al menos 30 minutos en la cola para entrar y, cuando te sientas a la mesa, nada de cuchillos para las frutas. Eso sí, aunque algunos comentan que la comida fue buena, no me puedo olvidar de la escasa variedad. Si te gusta el plátano o la naranja, pues ¡genial! Pero esperábamos un poquito más en cuanto a opciones.

Y hablando de cosas buenas, si tienes un poco de tiempo libres, hay algunas atracciones turísticas cerca de las Termas Pallarés que merecen la pena. Puedes explorar el Parque Natural del Alto Turia o, si te apetece un poco de cultura, acercarte a Alhama de Aragón para disfrutar de su encanto histórico y los bellos paisajes alrededor. Así al menos tendrás una razón para seguir explorando y olvidar un poco las penas del hotel.

Es necesario hacer una reserva previa para visitar las Termas Pallarés

La verdad, al llegar al Relais Termal - Balneario Termas Pallarés teníamos muchas ganas de relajarnos, pero la llegada al Hotel Cascada no fue precisamente el recibimiento soñado. Aparte del lío con la recepción y la habitación, la primera impresión fue que el lugar se siente un poco descuidado. Te imaginas un hotel de 4 estrellas, y lo que encuentras es más un aire de decadencia que de lujo. Aunque el personal se esfuerza, parece que hay un caos total. Eso sí, los empleados se merecen un aplauso porque hacen lo que pueden en medio de todo.

Luego está el tema de la habitación que nos tocó. Las fotos que se ven online no son para nada fieles a la realidad. La televisión no funcionaba, lo que ya era un mal comienzo, y a la hora de dormir, ¡vaya decepción! La calefacción más que calentar, hacía ruido y parecía empeorar el frío en la habitación. Nos enrolaron en una batalla titánica contra las sábanas y los colchones incómodos. Y, por supuesto, amanecimos con dolores en todo el cuerpo. Para rematar, el suelo estaba todo arañado. Era casi como si hubieran querido recrear un ambiente de habitación abandonada.

Lo que sí hay que aplaudir es el entorno: el lago está bien cuidado y hay un camino cómodo para ir en albornoz. Ideal para darse un chapuzón entre tratamientos en el spa. Hablando del spa, eso fue lo que realmente salvó la experiencia. A los peques les encantó y nosotros pudimos relajarnos un poco, aunque el alojamiento dejara mucho que desear.

Y en cuanto a la visita a las Termas Pallarés, mejor que te asegures de hacer una reserva previa, sobre todo si planeas ir en temporada alta. No te querrás quedar sin entrada, porque es un lugar que vale mucho la pena disfrutar. Así que si quieres pasar un buen rato en familia, asegúrate de planificarlo bien. ¡Te lo digo por experiencia!

Las instalaciones del balneario son adecuadas para personas con movilidad reducida

Y hablando de descansos, no puedo dejar de mencionar el Relais Termal - Balneario Termas Pallarés. Este lugar es, sin duda, una joyita escondida en Alhama de Aragón. Imagina llegar y ver el hotel de 4 estrellas, justo en la Avenida de la Constitución, 20. Te envuelves de buena vibra nada más cruzar la puerta, y lo mejor es que está diseñado para que te sientas como en casa, pero con un toque de lujo.

Las termas son la estrella del lugar. Si alguna vez has querido sumergirte en aguas termales que te hacen sentir como nuevo, este es tu sitio. Las aguas mineromedicinales son ideales para relajarse y salir con la mente en blanco. Así que, si vuelves a preguntar “¿Qué hago hoy?”, no dudes en darte ese capricho. ¡La experiencia es la leche! Y no solo son las aguas termales, sino todos los tratamientos que ofrecen. Desde masajes relajantes hasta envolturas de barro, todo está pensado para que sientas que te das un verdadero lujo.

Y sobre la comidita... ¡vaya delicia! Te aseguro que te vas a sentir como un rey. En el restaurante del balneario hay una oferta gastronómica que agrada a todos los paladares, y ni hablar de los desayunos, que te llenan de energía para un día de spa por delante. Todo está bien cuidado y bien presentado, así que prepárate para disfrutar.

Ahora, sé que te preocupa un tema importante: ¿Las instalaciones del balneario son adecuadas para personas con movilidad reducida? La buena noticia es que sí. Está diseñado con accesibilidad en mente, por lo que hay rampas y espacios amplios para garantizar que todos puedan disfrutar sin problemas. Así que no hay excusas para no venir y pasarlo bien. Realmente es un lugar donde todos pueden relajarse y disfrutar como se merecen.

Fotografías Relais Termal - Balneario Termas Pallarés

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