
La Malquerida es el rincón ideal en Hedegile Kalea, 10 para los amantes de las tapas y la buena cocina creativa en Vitoria-Gasteiz. Situado cerca de la Catedral Vieja y a un paso de la Plaza de la Virgen Blanca, este bar de tapas ofrece un auténtico festín para tus sentidos. Con un ambiente acogedor y una terracita perfecta para disfrutar del buen tiempo, cada visita promete ser un paseo por la historia y la gastronomía vitoriana.
En su carta, destacan los pintxos y raciones que van desde los clásicos como las patatas bravas hasta opciones más innovadoras como el tartar de atún o el pulpo a la gallega. La relación calidad-precio es insuperable, y no olvides probar su famoso "Malque", un zurito que nunca falla. Con una ❗ puntuación de 4,2 sobre 5❗ y un montón de comentarios positivos, La Malquerida es, sin duda, un lugar que no te querrás perder en tu próxima salida.
La Malquerida
Horarios La Malquerida
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:00–16:00, 19:30–23:00 |
| miércoles | 12:00–16:00, 19:30–23:00 |
| jueves | 12:00–16:00, 18:30–23:00 |
| viernes | 12:00–16:00, 18:30–23:00 |
| sábado | 12:00–23:00 |
| domingo | 12:00–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Malquerida
Dónde se encuentra La Malquerida
¡Chicos, tengo que hablaros de La Malquerida, este bar de tapas que encontramos en Hedegile Kalea, 10, 01001 Vitoria-Gasteiz, Araba! Si estáis buscando un lugar donde disfrutar de unas tapas ricas a buen precio, tenéis que venir aquí. La verdad es que nos quedamos sorprendidos con las tapitas creativas que tienen en el menú. Probamos el risotto, canguro en salsa de Oporto, tataki de atún y carrileras, y os prometo que cada bocado fue una delicia. ¡El tamaño de las raciones es más que generoso!
La camarera que nos atendió fue un cielo. Super amable y siempre con una sonrisa, lo que hace toda la diferencia cuando comes fuera. Además, el ambiente es muy acogedor; tiene una terraza que invitaba a quedarnos allí todo el día. Y las opciones de pinchos y raciones son tan variadas que es difícil decidirse. Nosotras elegimos el carpaccio de presa y callos enfadados, y quedamos encantados. En serio, si venís a picotear, ¡tenéis que pedir el tataki de atún y las bravas!
Lo mejor de todo es que el precio es muy razonable, con una media de 10-20 € por persona. Así que, si queréis disfrutar de buena comida sin quedaros en quiebra, este lugar es ideal. El ambiente es tranquilo, perfecto para charlar con los amigos sin gritar, y si vais en grupo, no habrá problema. Y para rematar, ¡no olvidéis dejar espacio para el fondant de chocolate y la goxua de postre!
Así que, si estás en Vitoria y en busca de un lugar donde comer rico, La Malquerida es la opción. No os olvidéis de visitar Hedegile Kalea, 10, porque verdaderamente es un lugar que no querráis perderos. ¡Se lo recomiendo a todos!
Cuáles son las especialidades gastronómicas de La Malquerida
Y, ya que estamos, no puedo dejar de hablar de La Malquerida. Si no lo conoces, te estás perdiendo un sitio que, sinceramente, ¡es una joya en Vitoria-Gasteiz! Ubicado en Hedegile Kalea, 10, este bar de tapas le da un giro a la típica experiencia de salir a comer. La plaza donde tienen la terraza es espectacular, ideal para disfrutar de una buena copa de vino o probar sus tapas al aire libre. No sé tú, pero a mí me encanta esa mezcla de buen clima y buena comida. Además, el servicio es atento y profesional, siempre dispuestos a recomendarte lo mejor del menú.
Hablando de comida, la carta es un festival de sabores. En nuestra última visita, nos lanzamos con un pincho de foie a la plancha acompañado de salsa de frutos rojos y mango que estaba justo en su punto. También probamos las patatas bravioli, que me dejaron bastante impresionado. No sé cómo lo hacen, pero todo sabe increíble. Te diría que te vayas con tiempo, porque vas a querer probar múltiples tapas y, definitivamente, volver más de una vez. Y lo mejor, el precio por persona oscila entre 10 y 20 €, lo que lo hace ideal para cualquier ocasión.
Otra cosa que no puedes dejar de lado son las tapas de tataki de atún, magret de pato y esos ravioles rellenos de foie que, sinceramente, son un descubrimiento. Yo me quedé alucinado, y lo bueno es que todo está a un precio muy correcto. Es uno de esos lugares donde te alegras de estar y que querrás recomendar a todo el mundo. Y no olvides dejar hueco para el postre, especialmente la goxua, que es un espectáculo por sí sola. ¡Esa combinación de sabores penetra por todos lados!
En cuanto a las especialidades gastronómicas de La Malquerida, sin duda son su foie a la plancha, los calamares, y el risotto que sorprendentemente estaba mucho mejor que lo que su apariencia inicial indicaba. Además, los callos que sirven están tiernos y con una salsa que es pura delicia. Así que, si decides lanzarte a probar este lugar, prepárate para un viaje culinario que, sin duda, querrás repetir. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de ambiente ofrece La Malquerida
Y hablando de La Malquerida, ¡qué descubrimiento! Fuimos a cenar allí por recomendación del guía turístico y, la verdad, no nos decepcionó. El sitio es algo acogedor y, aunque está un poco descuidado, tiene ese encanto de bar de toda la vida que lo hace especial. Nos dejamos llevar por la recomendación de la camarera y, de verdad, fue un acierto total. ¿Platos? No te puedes perder el risotto de setas con láminas de parmesano. Es una maravilla, y la tosta de jamón es sencillamente brutal.
Eso sí, hay que tener en cuenta que el servicio es un poco lento. No sé si fue porque estaba lleno a reventar, pero el personal fue super amable en todo momento, así que, un punto a su favor. Pasamos un rato agradable y, aunque la comida tardó un pelín más de lo esperado, ahí estamos, disfrutando de cada bocado y de la buena compañía. El precio por persona se mantiene en un rango bastante cómodo, entre 10-20 €, lo que es un chollo considerando la calidad de la comida. Comida: 5, Servicio: 3, Ambiente: 3 - ¡está claro que volvería!
El ambiente de La Malquerida se siente bastante auténtico. Es un bar del tipo que te hace sentir como si estuvieras en un pequeño rincón de Vitoria, disfrutando de unas buenas tapas y buena compañía. Es pequeño, pero acogedor, lo cual lo convierte en un lugar ideal para disfrutar de una buena charla mientras degustas un ravioli de foie o unas patatas bravas. La relación calidad-precio es inmejorable, así que, si estás buscando una experiencia que combine buena comida, un ambiente auténtico y precios justos, este es el lugar al que debes ir. ¡Definitivamente lo tengo marcado en mi lista de visitas obligadas!
Está La Malquerida cerca de algún lugar turístico en Vitoria-Gasteiz
¡Oye! Si ya mencionamos lo que nos pasó en La Malquerida, tengo que añadir que la cena fue un poco agridulce. Aunque era pronto, el lugar estaba a tope y tuvimos que hacer un poco de espera. A la larga, nos quedamos con una mesa que se liberó, pero ya sabes, esa sensación de ver a todos los que llegan después y se sientan antes que tú… ¡en fin! Los pinchos de la barra no fueron lo que esperábamos, así que decidimos probar con las tapas y ahí es donde comenzó la montaña rusa. El risotto de hongos fue de lo mejorcito, ¡mejor no puede estar! Las patatas bravas estaban normalitas, no rompieron el molde, y el rabo de toro tenía tan poco rabo que se sintió un poco engañoso. El canguro en salsa de oporto tenía su toque, pero, sinceramente, no sabemos si volveríamos solo por eso.
En nuestra siguiente visita, las cosas mejoraron un poco. Nos encontramos con un bar que parece tener un ambiente más animado, ideal para refrescarse después de un día de exploración por la ciudad. Nos llamó la atención lo rápido que servían y la calidad de la comida. Por 21,30€ nos tomamos tres cañas y tres pinchos, y fue suficiente para darnos ese empujón que necesitábamos para seguir la ruta. Aquí sí que hay que destacar el tataki de atún y las carrilleras, que fueron un auténtico abrazo al paladar. La relación calidad-precio es de lo mejor.
Y ya que hablamos de los puntos de interés, La Malquerida está bastante cerca de sitios turísticos. Si estás paseando por el centro de Vitoria, te pilla de camino a muchos lugares emblemáticos, así que es perfecto para un descanso entre visita y visita. Así que si buscan un buen sitio donde parar, vale la pena considerarlo, pero ten en cuenta que pueden haber momentos de espera y que algunos platos fluctúan en calidad. Hasta la próxima, ¡y que siga la aventura!
Qué platos clásicos puedo encontrar en el menú de La Malquerida
Y ya que estamos hablando de La Malquerida, tengo que decirte que es un lugar que se lleva un 5 estrellas de mi parte. El trato, el ambiente y, sobre todo, la comida son maravillosos. La última vez que fui, solo íbamos a picar algo, pero al final acabamos cenando allí, ¡no podíamos resistirnos! La dueña es insuperable, súper atenta y siempre lista para recomendarte lo mejor que tienen. Pero espera, lo mejor de todo, es que puedes disfrutar de todo esto por un precio más que asequible, entre 10 y 20 € por persona.
La terraza es perfecta, aunque a veces se llena bastante, especialmente los fines de semana. La última vez, fui con la familia y aprovechamos los pinchos en la terraza inclinada, que tienen su encanto. Te cuento que la carrillera de ternera es un must, pero si te atreves, no te puedes perder el canguro en salsa de Oporto. Y los torreznos de Soria con pimientos del país son otro nivel. Te dejan un muy buen sabor de boca.
Por otro lado, si eres de los que buscan algo más clásico, también hay opciones para ti. Aunque he escuchado opiniones de que algunas tapas fueron un poco decepcionantes, estoy seguro de que hay algo para todos los gustos. Pero hablando de clásicos: en La Malquerida, puedes encontrar gildas tradicionales, que aunque me han dicho que son un poco pequeñas, tienen su encanto. Además, hay raviolis de foie que también se suelen pedir. Pero, si buscas algo con más punch, ¡las carrilleras y el canguro son lo que necesitas! En resumen, este lugar es definitivamente un recipiente de sorpresas y buenos momentos. ¿Qué más se puede pedir?
Qué opciones innovadoras se ofrecen en la carta de La Malquerida
Y mira que te lo digo de corazón, La Malquerida es el sitio al que hay que ir si estás por Vitoria-Gasteiz y quieres disfrutar de unas tapas de primera a un precio que no te hará llorar. Imagina que por 10-20 € por persona te das un festín, con una atención que, de verdad, te hace sentir como en casa. El barman es un encanto, y siempre está dispuesto a explicar las delicias del día, incluso por qué te traen cerveza grande cuando pides una caña. ¡Esos detalles son los que marcan la diferencia!
No sé qué tienen, pero es un paraíso del tapeo. Todos los pinchos que hemos probado son riquísimos, con ese toque casero que tanto nos gusta. Y que no se te olvide el carpaccio de presa ibérica, una joyita que cada vez que vamos, lo pedimos seguro. Y aunque a veces puede parecer que tardan un poco en servir, al final compensa la espera, porque no hay nada como una tapa bien hecha en vez de algo precocinado. ¡Y el pan calentito que acompaña las tapas es un must!
Si te gusta picar y probar diferentes cositas, este es el lugar perfecto. Cada vez que pasamos por Hedegile Kalea, tenemos que entrar; no hay excusa. Como gallegos, siempre somos un poco escépticos, pero de verdad que la calidad-precio está muy bien, y aunque las raciones no son gigantes, ¡la variabilidad de la carta y el sabor compensan la cantidad! La próxima vez que sea día de partido, ya sabes, ¡ahí estaré yo picoteando en La Malquerida!
Y para aquellos que se preguntan, ¿qué opciones innovadoras se ofrecen en la carta de La Malquerida? Pues, además de los clásicos, están esos pinchos de canguro, el risotto de boletus y un carpaccio que está para llevarlo a casa. Te aseguro que no son solo tapas, ¡son pequeñas obras de arte culinaras! Perfecto para compartir con amigos o simplemente darte un homenaje. ☝️
Cuál es la relación calidad-precio en La Malquerida
Y, hablando de La Malquerida, de verdad que es un sitio top. Cada vez que voy, me sorprende la calidad de sus pintxos. Los he probado todos y cada uno es una delicia. Uno de mis favoritos es el foie asado con frutos rojos y mango, que está simplemente genial. Y ni hablar de las rabas, ¡están riquísimas! El ambiente es perfecto para charlar con amigos, porque aunque hay un poco de ruido, siempre hay un nivel que permite una buena conversación.
Además, me encanta que el servicio es de 10. Los camareros siempre llevan una sonrisa, y eso se agradece un montón. Es como si estuvieras en casa, disfrutando de un buen rato. También tienen una buena selección de música, que hace que todo sea aún más agradable. De verdad, si te animas a ir, no te decepcionará. Por unos 10-30 euros por persona, puedes disfrutar de una buena comida.
Y si te quedas con ganas de algo especial, el tataki de atún y el bacalao con espuma de patata son imperdibles. Cada plato tiene una presentación cuidada y el sabor es siempre espectacular. En definitiva,la relación calidad-precio en La Malquerida es excelente. Por lo que ofrece, ¡no hay dudas de que sales más que satisfecho! Así que, si buscas un sitio donde la calidad se siente en cada bocado, este es el lugar ideal. ¡No te lo pierdas!








