Bodegas Castillo de Mendoza

Bodegas Castillo de Mendoza

Bodegas Castillo de Mendoza es un lugar que grita pasión por la viticultura, y lo mejor es que puedes vivir todo esto de la mano de la familia que lleva más de 100 años en el negocio del vino. Ubicada en San Vicente de la Sonsierra, esta pequeña bodega familiar te invita a conocer su filosofía: «El respeto a la tierra que nos ha visto crecer y será el futuro de nuestros hijos». Con 35 hectáreas de viñedos propios y un enfoque en la agricultura ecológica, desde el año 2000 han estado cultivando sus primeras uvas orgánicas en el Alto Mindiarte, destacándose como una de las pioneras en la región.

Durante tu visita, no te puedes perder la experiencia única que ofrece la bodega. La guía, María, te contará todo sobre la historia de Castillo de Mendoza y el proceso de elaboración de sus vinos, ¡y lo hace de una manera tan entretenida que te sentirás como en casa! Podrás explorar el viñedo, la nave de elaboración y un impresionante calado excavado en roca viva donde los vinos maduran a la perfección. Y si te interesa un vino que represente el auténtico terruño de La Rioja, aquí encontrarás caldos con carácter, elaborados con las uvas seleccionadas a mano. ¡No olvides consultar los horarios y tarifas para planear tu visita!

Bodegas Castillo de Mendoza

Bodega
4,9
111Reseñas
Fotos
Paraje de, C. San Juan, s/n, 26338 San Vicente de la Sonsierra, La Rioja
941 33 44 96

Horarios Bodegas Castillo de Mendoza

DíaHora
lunes8:00–15:00
martes8:00–15:00
miércoles8:00–15:00
jueves9:00–15:00
viernes8:00–15:00
sábado11:00–14:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bodegas Castillo de Mendoza

Dónde se encuentra Bodegas Castillo de Mendoza

¡Hey, amigos! Si estáis buscando un plan chulo y diferente, tenéis que visitar las Bodegas Castillo de Mendoza. La experiencia va más allá de solo degustar vinos; es un verdadero paseo por la historia y el amor que le ponen a cada botella. María es la persona encargada de guiaros y, ¡vaya que lo hace bien! Nos explicó con tanta pasión cómo cultivan las viñas y las distintas variedades de uva que casi podías sentir el amor en el aire.

Y hablemos de los vinos... ¡Son ecológicos y riquísimos! Personalmente, os recomiendo probar el blanco y el rosado; son una maravilla. Además, durante la visita, la cata de vinos viene con un aperitivo que, déjame decirte, no solo es delicioso, sino que además hay un montón de opciones de productos locales para picar. ¡Todo a precios súper razonables! Así que si estáis explorando La Rioja, no dudéis en visitarlos. Os prometo que esta experiencia es 100% recomendable.

La bodega está situada en San Vicente de la Sonsierra, en un paraje precioso, justo en la C. San Juan, s/n, 26338. Si os gusta conocer lugares auténticos, este es de esos que se quedan grabados en la memoria, ¡y en el paladar! Y no olvidéis hacer la reserva antes de ir, ¡se llena rápido! Así que, preparad las copas y ¡vamos a brindar por nuevas experiencias!

Cuánto tiempo lleva la familia en el negocio del vino

Y hablando de nuestra visita a Bodegas Castillo de Mendoza, ¡qué experiencia más increíble! El sábado estuvimos allí y la verdad es que te quedas impresionado con la estructura y el cuidado que le han puesto a cada rincón de la bodega. Desde el momento en que entras al hall de visitas hasta que llegas a la zona de recolección y clasificación de la uva, todo está cuidado con mucho cariño. Nos hicieron una visita guiada genial, donde pudimos ver las barricas, los silos y las viñas, y ya te digo, salimos de allí con un montón de información bajo el brazo. Para no ser expertos en vinos, nos hicimos unos pequeñitos entendidos en el asunto. ¡Brutal!

Y luego llegó la cata, y ahí es donde realmente brilla la bodega. Los vinos tintos que probamos son de esos que se te quedan en la memoria: ricos, suaves y con cuerpo. Y lo mejor de todo es que son ecológicos. El Chirimendo estaba tremendo, de verdad, y la atención por parte de María y Estela hizo que todo fuera aún mejor. Ellas no solo conocen su vino, sino que transmiten esa pasión vinícola que hace que quieras quedarte más tiempo. ¡Volveremos, y claro está, a por más vino!

De verdad que si pasas por allí, no dudes en hacer una parada. La bodega es artesanal y se nota el amor que le ponen a cada botella. Me encantó la forma en que María logró involucrar hasta a los más pequeños durante la cata, así que si llevas a la familia, están en buenas manos. La atención es personalizada y amable, algo que realmente marida bien con la calidez que se siente en la Rioja. Siempre hay un detalle especial, y nos sentimos como en casa, lo que la hizo una experiencia aún más memorable.

Y para responder a esa pregunta que seguro te ronda la cabeza, la familia lleva ya varias generaciones en el negocio del vino, lo que explica esa conexión tan profunda que tienen con la tierra y el producto que ofrecen. Sin duda, esta es una parada obligada para quien venga a la Rioja, ¡y no olvides hacer la visita guiada! ¡Hasta la próxima, Castillo de Mendoza!

Qué filosofía guía a Bodegas Castillo de Mendoza

Y es que la Bodega Castillo de Mendoza realmente te atrapa desde el primer momento. La visita que hicimos fue inolvidable. Estela nos llevó de la mano a través de los viñedos y nos explicó todo sobre sus vinos ecológicos. Es impresionante ver el cuidado que ponen en cada paso del proceso de elaboración. La mejor parte, sin duda, fue la cata que hicieron al final, donde no solo probamos unos vinos espectaculares, sino que también degustamos un delicioso aperitivo con embutidos y queso. A mí me encantó probar el aceite que también producen, ¡estaba para morirse! Estela tiene ese don de hacerte sentir como si fueras su amigo de toda la vida. Mil gracias, Estela, ¡eres un sol! Y no puedo olvidar a Martina, la enóloga, que también estuvo con nosotros, compartiendo su conocimiento con esa simpatía que hace que todo suene interesante. ¡Un 10 para ellas!

Aprovechando que estábamos en la zona, visitamos un par de bodegas más, pero tengo que admitir que Castillo de Mendoza fue la que más nos impresionó. El vino es realmente espectacular, y la familia que lo gestiona, liderada por María, es pura maravilla. Ella nos hizo sentir como en casa desde el principio y respondía con tanto cariño a cada pregunta que teníamos. Así que, si alguna vez están en La Rioja, no duden en reservar aquí. La cata es tan buena que hasta recomendaría comer en la bodega, ¡sería el broche de oro para un día perfecto!

Y para aquellos que se preguntan qué filosofía guía a Bodegas Castillo de Mendoza, es sencillo. Están completamente comprometidos con la producción ecológica y con la pasión por lo que hacen. La manera en la que manejan el viñedo y el proceso de elaboración es un reflejo del amor que tienen por el vino y por la tierra. Están aquí para ofrecer no solo un producto, sino una experiencia auténtica y cercana, donde capaz de conectar con la esencia misma de La Rioja. Así que si buscan una experiencia de vino que realmente les haga sentir parte de algo especial, ¡este es el lugar!

Cuántas hectáreas de viñedos tiene la bodega

No puedo dejar de pensar en lo increíble que fue nuestra visita a Bodegas Castillo de Mendoza. Desde que llegamos, el trato fue simplemente inmejorable. ¡Y eso que éramos solo dos! Pero María se tomó el tiempo de explicarnos todo, desde el proceso vitivinícola hasta los secretos de cada vino. La bodega tiene un ambiente muy familiar y acogedor que te hace sentir en casa.

Lo mejor de todo es que, al terminar la visita, nos sorprendieron con una tabla de chorizo y longaniza que acompañamos con un buen chorro de aceite y pan. Y por supuesto, no pueden faltar los vinos. Además, nos ofrecieron opciones sin gluten para el aperitivo, algo que apreciamos muchísimo. Si tuviera que elegir un vino, sin duda me quedo con el reserva, ¡es espectacular!

Además, la bodega es conocida por su enfoque en la agricultura ecológica, lo cual fue un gran plus para nosotros. La visita se sintió mucho más personal y auténtica que en esas gigantescas bodegas turísticas. No sólo aprendimos sobre los viñedos, sino también sobre la denominación de origen de La Rioja. Ah, y no olvidemos las vistas preciosas que rodean el lugar; es un verdadero espectáculo.

Para aquellos que se estén preguntando, esta bodega cuenta con unas 14 hectáreas de viñedos. Así que, si buscan algo diferente, auténtico y con mucha pasión detrás, ¡no duden en visitar Bodegas Castillo de Mendoza! ¡Recomendable al 100%!

Qué tipo de agricultura practican en la bodega

No sé ni por dónde empezar porque la visita a Bodegas Castillo de Mendoza fue simplemente espectacular. Desde el momento en que llegas, te das cuenta de que no es una bodega cualquiera. La atención y el cariño que recibe uno aquí es difícil de igualar. ¡Martina es de lo mejor! La gran enóloga y mejor persona, en serio. Ella nos guió y compartió su pasión por el vino de una forma tan cercana que fue imposible no sentirnos parte de la familia desde el primer instante. Los vinos que probamos, tanto el blanco como el crianza y ese vino tinto de autor... ¡madre mía! Una auténtica delicia que superó todas mis expectativas.

Y no solo es la calidad de sus vinos lo que hace que esta bodega sea tan especial, sino también la atmósfera familiar que se respira. Estella realmente sabe transmitir lo que significa trabajar en la producción de vino, haciéndonos sentir como parte del proceso. Es increíble ver cómo cada rincón de la bodega está tan bien cuidado y decorado. Te vas con un montón de anécdotas y, lo mejor de todo, con una sonrisa en el rostro. Además, ¡fuimos con nuestras hijas y ellas también lo disfrutaron a tope! Es raro encontrar actividades que sean igualmente entretenidas para todas las edades, pero las chicas que nos atendieron fueron geniales.

Además, cuéntame si has estado en más de 600 bodegas en La Rioja, y sin embargo, aquí la experiencia se sintió única. La forma en que explicaron todo sobre la vinificación, la agricultura ecológica y el enfoque sostenible del proceso fue más que enriquecedora. Incluso aprendí cosas que nunca imaginé, y salí con ganas de seguir explorando el mundo del vino. Imagina lo agradecidos que nos sentimos, especialmente después de una visita tan íntima, donde tuvimos la suerte de disfrutar de una charla amena con María al final.

Por cierto, hablando de la agricultura que practican, están muy centrados en el vino ecológico. Se nota que aman su trabajo y se preocupan por el cuidado del medio ambiente. Nos explicaron de manera super clara las particularidades de su cultivo y elaboración, así que ya sabes, si buscas una bodega que combine pasión, calidad y un enfoque sostenible, no dudes en visitar Bodegas Castillo de Mendoza. ¡Ya estamos planeando regresar en octubre para una cata del vino en sus diferentes fases! ¡No puedo esperar!

Desde cuándo cultivan uvas orgánicas en Bodegas Castillo de Mendoza

¡No sabes lo increíble que fue nuestra visita a Bodegas Castillo de Mendoza! Desde el momento en que llegamos, Estela y María nos hicieron sentir como en casa. La visita comenzó con un recorrido por los viñedos, donde aprendimos todo sobre su filosofía de vinos ecológicos. De verdad, se notaba la pasión que tienen por el medio ambiente y por cuidar cada detalle en su producción. Y la cata... ¡vaya cata! Sus vinos son un deleite, especialmente el crianza Noralba, que se llevó todos nuestros aplausos.

María fue nuestro hada madrina ese día; ya sabes, esos momentos en los que todo tiene un toque mágico. La forma en que nos explicó cada proceso, desde la uva hasta la botella, fue pura poesía. Y lo mejor de todo fue que lo hizo de una manera tan cercana, que casi éramos parte de la familia. ¡Hasta nos llevamos un par de botellas para seguir disfrutando en casa! Y después de tanto vino, no podíamos dejar de mencionar el restaurante que nos recomendaron. ¡Todo estaba exquisito! ¿Quién no ama comer bien, sobre todo cuando se acompaña de un buen vino?

Un detalle que me sorprendió fue cómo nos atendieron solo a dos, cuando podrían haber dicho que no había grupo suficiente. Agradezco a María y a Ana por su amabilidad y dedicación. La cata final fue una conversación tan agradable que el tiempo se nos pasó volando. Y, por cierto, si te estás preguntando desde cuándo cultivan uvas orgánicas en Bodegas Castillo de Mendoza, te cuento que llevan haciendo esto desde hace años, y eso es parte de su encanto y compromiso con la calidad y el medio ambiente. Definitivamente, no será nuestra última visita. ¡Nos vemos pronto en San Vicente de la Sonsierra! ✨

Qué hace a la bodega una pionera en la región

Te cuento que la visita a Bodegas Castillo de Mendoza fue, sencillamente, espectacular. Fuimos toda la familia, mis dos peques, mi mujer y yo, y la verdad es que nos atendió Marta, la enóloga, que nos ofreció una MasterClass fantástica. No solo nos enseñó sobre el proceso de elaboración de los vinos, sino que realmente nos transmitió su pasión por todo lo que hace. La cata de vinos fue una experiencia increíble, compartiendo sabores, olores y opiniones. ¡Un momento inolvidable! Quedamos tan encantados que, sin duda, volveremos.

La bodega es una auténtica joya en la zona. Tiene un ambiente familiar y acogedor que te hace sentir como en casa. La atención es inmejorable, y eso que éramos un grupo variado, con gente de diferentes edades y procedencias. No puedo dejar de mencionar a María, que también fue maravillosa durante nuestra visita. Ella y el resto del equipo te hacen sentir que estás con amigos y no simplemente con guías turísticos. Y, claro, los vinos son excepcionales. ¡Todo estaba muy rico! Ya tengo ganas de repetir y seguir descubriendo nuevos sabores.

Lo que realmente distingue a Bodegas Castillo de Mendoza de otras en la región es el cuidado que tienen en la elaboración de sus vinos, además de su enfoque ecológico. Cada detalle cuenta, y eso se nota en cada sorbo. Quedé impresionado por su compromiso con el entorno y la autenticidad de sus productos. El Chirimendo, un vino joven y fresco que compramos, es un claro ejemplo de esto. Es el tipo de lugar que buscas cuando no quieres tonterías y simplemente deseas un buen vino.

En resumen, lo que hace a esta bodega pionera en la región es su doble enfoque: una producción respetuosa con el medio ambiente y un trato humano que hace que la visita sea única. Sin duda, una parada obligatoria si te encuentras en La Rioja. Así que ya sabes, ¡no te lo pierdas!

Quién es la guía que realiza las visitas a la bodega

Hablando de la Bodega Castillo de Mendoza, sinceramente, ¡fue una experiencia que vale cinco estrellas! La atmósfera es súper acogedora y familiar, ideal para disfrutar con amigos o en pareja. Desde que llegamos, nos hicieron sentir como en casa, con ese trato cálido que solo se encuentra en los lugares que realmente aman lo que hacen. Es un rincón encantador en San Vicente de la Sonsierra que no te puedes perder.

La visita fue una verdadera delicia. Nos enseñaron tantas cosas sobre el proceso de elaboración del vino que, al final, estábamos llenos de información y, por supuesto, con muchas ganas de probar. Y hablemos de su vino blanco... ¡qué bien estaba! La cata fue más que completa, con una variedad que te deja satisfecho y con ganas de más. Cada sorbo era una pequeña maravilla. Te lo juro, si vas, lo disfrutarás a tope.

En resumen, esta bodega tiene todo el encanto que buscas: un trato inmejorable, un ambiente que invita a quedarse y, sobre todo, una experiencia que no olvidarás. Nos ha encantado tanto que el grupo, que incluye a María, Amanda, Silvia y Elena, ya está pensando en volver. Consideramos que es la mejor bodega de La Rioja, y cualquier que diga lo contrario, ¡que venga a Getafe y lo debatimos! Y si estás preguntando quién es la guía que realiza las visitas, no hay otra que María, de la APS, que es simplemente genial en su trabajo. ¡No te la pierdas!

Fotografías Bodegas Castillo de Mendoza

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